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sábado, septiembre 21, 2024

Diferencias entre la actividad de Patrulla y la actividad de Equipo

 

               Este artículo es continuación de “El  error de Lazlo Nagy” y  “El  sistema de Equipos NO es el Sistema de Patrullas

Una abuela Quechua con su nieta pequeña toman unos palos y arman un pequeño telar. La abuela le enseña a realizar los primeros nudos, entretejidos y guardas; con el tiempo y el avance progresivo de los conocimientos de la niña construyen un telar grande donde confeccionará ropa y mantas. Si describimos el “medio físico” que plantea Piaget podemos decir que en muchos lugares del país hay una abuela, árboles, ovejas y cabras; incluso un “ambiente estimulante” que permite el desarrollo cognitivo de los niños y niñas. El problema que se presenta es que no por eso, los niños del país que viven en esos medios hilan lana, construyen telares, hacen guardas o confeccionan mantas y ropa.  La diferencia es que en el primero de ellos, la abuela Quechua guía el proceso progresivo de transmisión de saberes, y otros familiares que conocen del tema se convertirán en agentes de desarrollo de la niña que no aprende sola sino que adquiere de nuevos saberes de forma espiralada, bajo la guía y acompañamiento de otros 


No sucede algo tan distinto en el Sistema de Patrullas donde Roland Phillips define claramente que una de las formas de enseñanza es “el que sabe enseña a el que no sabe” siendo central en el método scout que convierte a cada uno de los miembros de la patrulla en apoyos y agentes de desarrollo de sus compañeros. En el sistema de equipo esto no ocurre… por supuesto alguien puede afirmar “también puede ocurrir” y no está mal decirlo de esa manera… porque puede ocurrir o no, en tanto si ocurre no es intencional desde el punto de vista metodológico. Cuando la patrulla construye su rincón en campamento, la mesa la realiza quien conoce guando en la construcción a quien aprende; en el equipo la división de responsabilidades para la construcción del rincón la mesa la construye quien lo sabe, y el que no sabe o se le dificulta realiza otra tarea, por lo tanto cada uno esta en “su aprendizaje” y no es agente de desarrollo y motivador del aprendizaje de los otros.

En el Sistema de Patrullas la intervención del Jefe Educador importa en tanto es el encargado de que el sistema funcione, por eso forma a los Guías de Patrulla para que la actividad scout se convierta en ocasión de aprendizaje porque esto no sucede de forma espontánea. Si funcionan simplemente como un equipo se comprueba fácilmente que el que no sabe es considerado una obstáculo por sus pares y solo tiene que aprender en caso de que le interese hacerlo.

En el Sistema de Patrullas el Jefe Educador debe lograr que los Guías de Patrulla (1) sean consciente de su acción (2) demuestren su interés por la acción (3) conozcan los pasos significativos que guíen su acción. Estos requisitos del sistema son transmitidos a los patrulleros quienes aprenderán que sólo se avanza cuando cada uno de forma intencionada se convierte en apoyo para sus compañeros y serán trasladados al Concejo de Patrulla que es quien organiza las actividades de la Patrulla.

La actividad scout típica y los proyectos que se llevan adelante siguen la misma lógica intencional de que cada miembro sea un agente de desarrollo de los demás y un apoyo para el progreso de los saberes. Es el Jefe Educador quien debe transmitir esta lógica a los Guías y Subguías de patrulla, para que de esta manera sean diseñadas las actividades. Veamos algunos ejemplos.

Una excursión de exploración a los bordes de la ciudad

Etapa patrullas

Caminata:

-            Para los participantes de primera etapa de progresión (novicios) es su primera experiencia de caminata, ocasión para aprender aquellas cosas que deben ser tenidas en cuenta: mochila, agua, preparación de los materiales que se van a utilizar en la excursión, etc

-            Para los participantes de segunda etapa de progresión es la ocasión para la realización de los mapas respectivos, esto implica la aplicación de los conocimientos de brújula, distancias, nomenclaturas. En la tarea colabora un patrullero de primera etapa quien mediante observación participante se inicia en el tema

-            Los participantes de la tercera etapa de progresión durante el trayecto realizarán el relevamiento de la flora y la fauna a su paso. Junto con un patrullero de primera etapa levantarán huellas de animales, ocasión para la transmisión de la técnica.

Actividad en el lugar:

-            Los de primera etapa de progresión colaborarán en las construcciones básicas a cargo de los segunda etapa de progresión

-            Los de la tercera etapa continuarán con el relevamiento de flora y fauna con la ayuda de un patrullero de segunda etapa en la clasificación de especies recolectadas, huellas y fotografías.

Actividades generales: juegos (no se describen por no ser motivo de este artículo)

Etapa Tropa

               Por la tarde, de regreso al grupo se reúnen en el local las patrullas para compartir lo realizado y los distintos hallazgos. Se debate sobre los puntos emergentes culminando la actividad con el armado de una muestra sobre la donde se exponen mapas, huellas, flora recolectada, fotos (de fauna y geográficas)

Sin ánimo de concluir

Desde el planteo Piagetiano de Lazlo Nagy que irradia desde fines de los 60 en la  OMMS podría decirse que “el conocimiento se construye de manera individual y en relación con el medio físico, mientras el lugar de los otros se reduce a influencia ambiental, palabras que les resonarán como “clima” “ambiente estimulante” y tantas otras que aparecen en muchos documentos del Escultismo Comercial”. Recordemos además que desde esa posición se “entendía que no existía una unidad entre las habilidades prácticas, los valores, el liderazgo y el desarrollo personal, reduciéndose lo social a un ‘ambiente estimulante’ para el individuo singular que ‘aprende solo’ sin importar su cultura o grupo social de pertenencia”.

El sistema de patrullas tal como fuera concebido por Baden Powell con el aporte de Roland Philipps deja claro que el apoyo mutuo en el aprendizaje y la progresión son parte esencial del sistema, y que como lo indicaba BP en Guía para el Jefe de Tropa, es desde las actividades prácticas que se articularán valores, liderazgos y el desarrollo personal de cada uno de los participantes.

 


    

              

              

              

 

              

 

 




lunes, noviembre 28, 2022

En los bordes ¿Por qué son importantes las ceremonias?

 


            En “Bases para la práctica del escultismo en los bordes” nos referíamos a lo ofrece el Gran Juego para facilitar la inscripción y subjetivación de la niñez, adolescencia y juventud dentro del Universo Simbólico. Decíamos que la propuesta scout actuaba sobre tres ejes: (1) Con relación al Otro (2) Con relación al cuerpo y (3) con relación al Ser. Trabajamos sobre el tiempo y el espacio de juego, el lugar del relato y las reglas del juego, la dimensión “dramática” del juego scout  en lo que denominamos “escultismo concreto” y sobre el lugar de expresiones artísticas en las actividades. Abordaremos ahora un tema que no es menor que es el lugar que ocupan en el Gran Juego lo que denominamos la dimensión socio – ceremonial, de gran importancia para la constitución de la subjetividad sino y como distintas formas de inscripciones del Ser.

            Los circuitos institucionales son aquellos en los cuales nos subjetivamos, hallamos sentidos, organizamos nuestro ser junto a los otros. No hay dudas que se puede ir más allá de la institucionalización, el problema es que para hacerlo primero hay que ser atravesado por ella en tanto lugar del Otro donde nos constituimos. La gran dificultad de las teorías político – educativas en boga (neoliberales y pseudoprogresistas) es que parten de un paradigma desintitucionalizador (como corresponde a la idealización del sujeto neoliberal autónomo que no depende de nadie, se autoconstruye y es “empresario de sí mismo”) y conduce al desamparo, al todo da lo mismo: la vida, la muerte, el otro, su inexistencia.

Si el primer circuito institucional es la familia (en la forma que adquiera), el resto son circuitos extra – familiares como la escuela y los scouts. En el caso de que la familia falle o el contexto social se encuentre fragmentado sin poder cumplir sus funciones, las instituciones extra-familiares debieran brindar al niño una segunda oportunidad de subjetivación, no sin su historia previa y no de cualquier manera.  

   

   

Desarraigo y dimensión socio-ceremonial

            Según el diccionario, el arraigo nos relaciona con las raíces, nos brinda firmeza, y no es dado por naturaleza sino por la cultura y dentro de ella la crianza. La primera institución que produce arraigo convirtiendo un organismo en un cuerpo es la familia, brindando amor, lenguaje y protección; gracias a ello nos subjetivarnos a través de una serie de dispositivos como la asignación de un nombre, la participación en un linaje, la inscripción en el registro civil, el bautismo, etc.

En este pasaje del organismo del recién nació a la constitución de un cuerpo, el Otro en tanto lugar simbólico “traduce” nuestros movimientos y sonidos en demandas… si un bebé llora y nadie acude a su llamado se reduce a organismo biológico “cayendo” el cuerpo que comienza a conformarse para instalarse una vivencia de organismo fragmentado, sin unidad (la que comúnmente llamaos “yo”).  Si el Otro no acude de una buena manera o el sujeto lo rechaza, puede incluso morir en tanto no solo de biberón vive el niño, sino del lazo de afecto y lugar que encuentra en el Otro.

            ¿Qué es el lugar del Otro (con mayúsculas) al que se hace referencia en las ciencias humanas? Se lo define como lo ajeno que está más allá del “Yo”, hacia donde nos dirigimos para encontrar sentido, desarrollarnos y crecer. Se encuentra conformado por el lenguaje, signos, códigos, ceremonias; constituyéndose en el espacio donde el cachorro humano aprende a organizar sus sensaciones y vivencias en conceptos, para de esa forma dar sentido a la existencia anudando lo simbólico del Otro con el cuerpo y el Ser.

En la actualidad muchos niños no tienen dónde dirigirse, aunque vivan junto con otros, en tanto se encuentran desamparados de ese lugar del Otro que debiera encarnar la institución familiar, por ello necesitan el amparo de instituciones extrafamiliares que ocupan secundariamente dicho lugar. El problema que se presenta es que encontrarse con instituciones desinstitucionalizadoras (quien no ha sido institucionalizado no puede ser desinstitucionalizado) repite un nuevo desamparo siendo el resultado problemas personales y sociales como el consumo de tóxicos o el encuentro de un lugar a través del delito – como institucionalización fallida que les brinda un lugar de anestesia al dolor del ser, o un lugar de existencia al ubicarse como resto de lo social-

 Si en las instituciones extrafamiliares se repite el no – alojamiento la cárcel - institución se configura como destino posible para inscribir el “No todo es lo mismo”, y por estructura fallará con algunas excepciones, como cuando se produce el encuentro novedoso con una posibilidad de ser o en el encuentro con lo religioso intramuros (otro modo de institucionalización) permitiendo torcer lo que parecía un destino.

Dentro de las instituciones extrafamiliares el Gran Juego se ofrece como un universo simbólico estable, ordenador del mundo y de las relaciones del sujeto con su cuerpo, con el de los otros, con el deseo y con el futuro, y esto se encuentra presente de forma condensada en su dimensión socio – ceremonial que opera como un conjunto de nudos … cada uno de ellos funciona como una vuelta en la vida scout constituida como trenzado que parte de un momento determinado y se dirige al futuro. En este trenzado se articulan lo simbólico y lo imaginario favoreciendo que cada niño o niña se inscriba para comenzar a escribir una biografía dentro de un colectivo que se conforma como estilo de vida, su estilo de vida en tanto se adhiere e identifica con él.

Desde el ceremonial más sencillo como la entrega de una insignia de progresión hasta las ceremonias más complejas y reflexivas como la promesa scout o investidura Rover, son momentos de verdaderos anudamientos, cualquiera de los lectores scouts seguramente los recordará.

En el Gran Juego, las ceremonias señalan el lugar del Otro se conforma con relación a la Ley Scout, la escenificación del universo simbólico – imaginario típico del escultismo y el lugar del reconocimiento de lo propio, oficiando la comunidad como testigo del logro o compromiso asumido. En las ceremonias no solo se opera en la subjetividad en el niño´/ niña, sino también en la de los dirigentes que sostienen la práctica del Escultismo.

Si bien existe una dimensión social- ceremonial general compartida por una comunidad general, existe otra dimensión que la Psicoanalista Mercedes Minnicelli denomina “ceremonias mínimas” que posee un enorme valor de inscripción y escritura que es utilizada especialmente en contextos complejos donde ha fallado esa primera inscripción y alojamiento de la institución familiar.



Ceremonias Mínimas en el Gran Juego

            Las ceremonias mínimas dependen de los marcos institucionales, en nuestro caso disponemos de la riqueza del marco simbólico de cada una de las ramas y de la narrativa del escultismo. Por medio de ellas se produce la articulación entre marcos normativos del lazo social y marcos espacio – temporales a partir de un guion determinado.

            Las ceremonias mínimas se realizan “antes de” o “después de”… en lo familiar podríamos dar dos ejemplos sencillos: la lectura de un cuento antes de dormir; la higienización (lavado de cara, manos, dientes) después de levantarse a la mañana. En estos dos sencillos casos las ceremonias marcan el pasaje de la vigilia al sueño, y del despertar a la vida diurna. Las ceremonias mínimas devienen “tradiciones”, aunque la repetición no es eterna sino en sí misma incluye la posibilidad de cambio, por ejemplo, en algún momento el adulto no leerá un cuento antes de dormir.

            En los scouts existen infinidad de ceremonias mínimas que van desde los 5 minutos del Jefe de Tropa, los gritos y tradiciones de patrulla, el saludo, los aplausos especiales en distintos momentos y mucho más. En las situaciones de bordes (tema de estos últimos escritos) las ceremonias mínimas son una herramienta importante como posible modo de intervención de quienes están a cargo del Juego. Pueden ser creadas y utilizadas allí donde la inscripción a la Ley (en el sentido de lo simbólico) se desvanece, permitiendo generar subjetividad y anudamiento.

            Una paradoja de la vida posmoderna es como gran cantidad de personas que en la actualidad cuestionan las ceremonias y ritualizaciones, se convierten en los más grandes consumidores de “ceremonias” desinstitucionalizadas pagando sumas importantes por ello y sin percatarse de ello. La psicomagia y sus “ejercicios para desarrollar todas tus posibilidades y triunfar”, “ejercicios para salir de la cárcel del ego”, “ejercicios para desarrollar la conciencia” son ejemplo de ello. También están los grandes consumidores de significaciones que vienen de alguien que ocupa el lugar del Otro… constelaciones, biodecodificación, reiki… si seguimos observando también son consumidores de las oferta mágico – animistas siendo la característica común de todos ellos participar dentro de los modos de producción del sujeto neoliberal: solo, sin comunidad, autosuficiente, autorrealizable, empresario de sí mismo.

Escultismo ¿parte de la ciudadanía activa? ¿o del movimiento de antihéroes?

                 Vivimos en un mundo donde los “antihéroes” se plantean como modelo social. Sus valores se han convertido en los “nuevos” va...