lunes, julio 06, 2026

Escultismo ¿parte de la ciudadanía activa? ¿o del movimiento de antihéroes?

 

               Vivimos en un mundo donde los “antihéroes” se plantean como modelo social. Sus valores se han convertido en los “nuevos” valores sociales y si como dicen, de lo que se trata el escultismo es de los valores de los jóvenes la pregunta obligada es ¿el escultismo ha abandonado el discurso heroico y se ha impuesto poco a poco el discurso del antihéroe como modelo educativo?

               En primer lugar, es posible determinar quién es Héroe y quien en oposición, es el Villano… pero ¿Qué estatuto ocupa el antihéroe? ¿Cuál es el límite entre el antihéroe y el villano en un tiempo sin héroes?

                Si el Villano se opone al camino del héroe, ¿Qué hace el antihéroe?: lo subvierte. En el camino del héroe el Ideal siempre es del Bien Común, en cambio en el camino del antihéroe lo que encontramos es una oscilación entre el bien y el mal cuyo norte es el interés personal, pretendiendo imponer al resto su forma de ver el mundo.

               El móvil ético del” antihéroe” no es el bien común sino su “moral individual” pretendiendo ocupar el lugar de Policía y Juez Supremo sin preocuparse por las consecuencias. No hay dilema ético, porque se constituye como Amo de la ética, ocupando todos los que no estén de acuerdo con el/ella el lugar de la inmoralidad.

               La condición antiheroica se funda en la sospecha y el cuestionamiento sobre lo Heroico, señalando que los “supuestos héroes” albergan una intención oscura de maldad ¿acaso nunca escucharon que los que aspiran al bienestar de la sociedad en realidad son ladrones que pretenden regalar los recursos de los ricos? 

               El otro día comparaba la tarea de dos scouts que son parte de partidos políticos. El primero de General Pico solicitaba que se retire la ayuda social municipal a los más pobres que no poseen vivienda propia y que se les brinda apoyo económico para afrontar alquileres (recordemos que la vivienda es un derecho que debe garantizar el Estado: CN art. 14bis) en una época donde algunos están con trabajos tan mal pagos que no alcanzan a pagar el alquiler sin tener acceso a la tierra para construir su vivienda. Este “scout” solicita que la “Ayuda social” pase a un sistema de préstamos o contraprestación a ser devueltos con horas de trabajo comunitario (como una probation por ser pobres), no utiliza la misma lógica para el asfalto gratuito de los piquenses que elevó el valor de sus propiedades y que también pagaron los que hoy necesitan de la “ayuda social”. La otra, Guía, en Madryn reclama que las tierras públicas que por Ley estaban destinadas a los vecinos para la construcción de vivienda única no sean entregadas a la especulación inmobiliaria como pretende hacer el actual gobierno provincial. Ante una problemática de vivienda, dos actitudes distintas, ambos fueron “educados en valores” ¿pero en qué valores? ¿son los mismos los de uno y otro?. Merece la pena  preguntarse…

               ¿En qué momento comienza el viraje que hoy naturaliza al “antihéroe” como modelo de vida, lo que lleva al tribalismo actual hecho a medida de los verdaderamente poderosos?           

-             En la década del 90 toda institución o persona que aspiraba al bien común o trabajaba por los otros comienza a ser sospechada de “malas intenciones”, mientras quienes aspiraban a su propio interés (los antihéroes) son presentados como verdaderamente honestos ¿acaso no escucharon que las grandes empresas que destruyen la naturaleza y pagan horribles salarios pretendiendo cero impuestos o "regalías" de lo que es propiedad del pueblo son los honestos de este mundo? ¿o que los genocidas y quienes destruyen países en “guerras preventivas” en función de intereses corporativos o por creerse simplemente los Amos del universo son víctimas del supuesto ataque de sus enemigos?

-            En la primera década del 2000 comienzan a aparecer series televisivas donde la relatividad moral de los protagonistas es la característica principal, de hecho, las novelas donde narcotraficantes son protagonistas tienen un auge poco visto con anterioridad. El héroe clásico se ubica en un lugar marginal mientras los antihéroes emergen siendo el momento culmine en “Jocker”. Ya no son los valores de Harry Potter o “el Señor de los Anillos” con los que se identifican las nuevas generaciones, sino otros. Ese ambiente de los cómics y series, genera la moral de nuestra época.

-            Actualmente el Heroísmo como tal es concebido de forma negativa por los distintos medios, el ideal que proponen una y otra vez es el propio interés y el poder ya no se disimula, lo vemos matando gente y destruyendo países de forma obscena, ante la impotencia de cualquier organismo que en nombre de “valores universales” pretenda oponerse, incluso es capaz de quitar una tarjeta roja en un mundial de futbol.

-            Quienes ayudan a los demás son vistos como delincuentes, sea la flotilla Sumud que pretende llevar alimentos y medicinas a Gaza, o la Iglesia Católica argentina la que según el Jefe de Gobierno porteño no debiera entregar ropa y alimentos a las personas que están en la calle o que están hambrientas.

               “La peculiaridad del antihéroe surge de su configuración sicológica, moral, social y económica, normalmente traducida en términos de descalificación. En este aspecto, el estatuto del antihéroe se establece a partir de una desmitificación del héroe [...], del mismo modo, la transición de la epopeya a la novela, banalizando la figura del protagonista y presentándolo con frecuencia con defectos y limitaciones, constituyó también un factor de desvalorización que ha de tenerse en cuenta. Presentado como personaje traspasado de angustias y frustraciones, el antihéroe concentra en sí los estigmas de épocas y sociedades que tienden a aislar al individuo.”[1]

               No se cual es el modelo que utiliza la institución a la que perteneces, por mi parte, sigo creyendo que los valores del heroísmo son los que permiten construir mejores mundos para todos.


[1] Carlos Reis y Ana Crisina Lopes, Diccionario de Narratología, trad. Ángel Marcos de Dios (Salamanca: Ediciones Colegio de España, 1996), 23


domingo, junio 07, 2026

La inclusión en el Movimiento Scout: Desafíos, obstáculos, límites

 


               La idea de escribir sobre el tema de la inclusión en el Movimiento Scout surge a partir de lo que se escucha o se lee sobre el tema en lo general, pero también sobre lo que he leído de las instituciones que se convierten en mandatos para los grupos scouts, donde lo “políticamente correcto” a veces arrasa con lo razonable. Si lo que sigue de aquí en más sirve para pensar, el objetivo estará cumplido.

               Existen tres normas centrales que orientan este escrito (1) Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) – jerarquía constitucional (2) Ley 26.061 – Protección Integral de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes (3) Ley 26.206 -Educación que involucra a las distintas organizaciones sociales-

               El primer punto que debemos tener en claro es que ninguna organización de la sociedad civil puede rechazar a quien quiere inscribirse en ella sólo por poseer un diagnóstico médico. Existen una serie de obligaciones necesarias para la inclusión que se denominan AJUSTES RAZONABLES donde la organización debe realizar las adaptaciones para que quien participa lo haga en igualdad de condiciones. Los ajustes razonables (según la CDPD) no son ilimitados y no pueden imponer una carga desproporcionada e indebida a las organizaciones que deben implementarlo. Trabajemos sobre este punto.

               Los AJUSTES RAZONABLES siempre se realizan en función de una persona en particular, lo que requiere de la evaluación de la situación. No es exigible a un grupo scout que cuente con recursos médicos o terapéuticos, ni que provea de un recurso permanente (apoyo) especializado para la atención exclusiva del niño, como en las escuelas donde la permanencia en el aula de algunos niños y adolescentes en inclusión es posible a partir de un recurso humano especializado permanente, financiado por el Estado a través del sistema de salud o del sistema de educación formal. Si sucediera que el participante requiriese de acompañamiento/apoyo debe ser tramitado por la familia en los lugares correspondientes como la Obra Social o Seguro de Salud.

               En el sistema educativo formal muchos niños en inclusión tienen acompañamiento especializado permanente, y parte de ellos no participan de la jornada completa lo que implica que en algunas oportunidades la participación plena es un objetivo pero su cumplimiento no es instantáneo sino que requiere de la utilización de distintas estrategias como participación parcial, apoyo permanente y apoyo casi-permanente. Sería una CARGA DESPROPORCIONADA E INDEBIDA en el caso de que el NNAyJ  lo requiera, pretender que el grupo scout provea de un recurso permanente como apoyo a la inclusión. Esto tiene que ser claro, para el grupo scout y la familia.

               No hace mucho tiempo las noticias informaban sobre la trágica muerte por ahogamiento de Renata ocurrida en la pileta de un centro terapéutico. Tenía 13 años, un diagnóstico de TEA y problemas motrices. En los videos -que se hicieron públicos- se observa como su acompañante se retira de la pileta durante un tiempo, momento en el que se produce la tragedia. El riesgo y la necesidad de supervisión directa no son cuestiones menores en la inclusión. El grupo scout con el COMPROMISO DE LOS PROFESIONALES QUE atienden al NNAyJ deben evaluar los riesgos de las distintas actividades scouts, una por una, para de esa manera mitigarlos o de ser necesario restringir la actividad proponiendo una actividad alternativa para el NNAyJ.

               Evaluar cada actividad implica preguntarnos por el RIESGO CONCRETO, por ejemplo:

-            Cocina de campamento / fogón. ¿existen riesgos por acercamiento excesivo del fuego?

-            Caminata nocturna ¿existen riesgos de desorientación?

-            Uso de herramientas ¿existen riesgos de impulsividad o falta de coordinación?

-            Escalada ¿riesgos de caída por dificultades motoras?

-            Baño en arroyos ¿riesgo de ahogamiento por dificultades motoras o falta de comprensión del riesgo en sí mismo?

-            Permanencia en el lugar ¿riesgo de fuga de lugar de acampe?

-            Etc.

               Una vez evaluado el riesgo, se propone el ajuste razonable, como sería el uso de chaleco salvavidas en un actividad acuática, pero a su vez debemos sopesar  la necesidad  de supervisión uno-a-uno en las actividades, lo que implica un apoyo continuo mientras se realiza la actividad, por ejemplo ante riesgos de impulsividad o de problemas de coordinación de un NNAyJ que va a hacer uso de herramientas. He leído por ahí que se dice que el funcionamiento del sistema de patrullas implica la inclusión automática en tanto por el modo de funcionamiento la patrulla acompaña a cada uno, cosa que es cierto, pero también depende de las circunstancias en tanto la supervisión o acompañamiento permanente corresponde a los adultos responsables y no a los pares.

               Un tema aparte es el caso de que el NNAyJ por alguna condición física utilize pañales. Es necesario que en los lugares de acampe existan lugares con donde el cambio pueda  realizarse con las  mejores condiciones de higiene posible, de la misma manera que no es recomendable que dicho cambio quede a cargo de los dirigentes sino de Acompañantes Terapéuticos del NNAyJ, de la  misma forma sucede en las escuelas y esto es preventivo respecto de cualquier situación de abuso hacia el NNAyJ como de interpretación de abuso y denuncia por parte de los padres. Debemos cuidar a los niños, y también debemos cuidar a los dirigentes.


La recepción de un NNAyJ en condición de discapacidad

               Ha pasado en más de una ocasión que un padre inscribe a su hijo/a a los scouts sin informar de su condición de discapacidad, en algunas ocasiones no han existido inicialmente dificultades, al darse cuenta de las dificultades los dirigentes simplemente realizaron las adecuaciones necesarias y conversaron con los padres sobre la situación del niño y qué trayectoria realizaría en el grupo. En otras circunstancias los dirigentes “de golpe” se encontraron con una situación de desregulación conductual o crisis para la que no están preparados para abordar ni contener, luego del susto y del llamado a la ambulancia los padres comentan que lo mismo le pasa en la escuela pero allí está su acompañante terapéutico, si los dirigentes le preguntan por qué no informaron de la situación, la respuesta en algunas ocasiones ha sido “el neurólogo me dijo que le iba a hacer bien los scouts para aprender a regularse, que uds sabían trabajar bien, no me dijo que precisaba de un  Acompañante Terapéutico”.

               Siempre es recomendable realizar una entrevista con los padres y relevar los datos necesarios sobre el NNAyJ, por eso hay que solicitarle  los padres los informes Funcionales, como identificar los tipos de apoyo que ha necesitado en distintos espacios. La evaluación funcional se refiere comúnmente a las áreas de Comunicación, autonomía, regulación emocional, motricidad, y riesgos específicos. Como los dirigentes no son especialistas, se requerirá a la familia que dichos informes sean presentados de forma entendible (no por códigos) para un dirigente voluntario que no es educador profesional ni especialista en el área de discapacidad.

               Luego del relevamiento de datos se realiza el análisis de riesgo de las actividades concretas que se realizan en los scouts documentándose los riesgos reales, específicos y verificables.

               Con posterioridad se realizan los ajustes razonables y se define las necesidades de apoyo, modificaciones y supervisión. Esto permite evaluar si lo que necesita el NNAyJ es una carga desproporcionada para el grupo scout.

               Finalmente se realizan los acuerdos con la familia y si la participación del NNAyJ necesitará de un acompañante externo, que será provisto por la familia quien deberá tramitarlo con los organismos correspondientes.

               Los ajustes y acuerdos se realizan cada año y para cada campamento, dependiendo de la evolución del NNAyJ del cambio de condiciones.


martes, junio 02, 2026

¿Cómo identificar qué contenidos de progresión son socialmente significativos?

 

               Al hablar de programa y progresión uno de los caballitos de batalla utilizados de forma acrítica es que los aprendizajes en los scouts deben ser “socialmente significativos para los niños, niñas y adolescentes (NNAyJ)”. Generalmente en los debates la pregunta sobre quién los define se responde “son los que el NNAyJ formulan a través de sus proyectos” dentro de sistemas de objetivos que no especifican contenidos a los que puede llegarse por distintas vías. La lógica de un buen Programa Scout sería combinar aprendizajes y conocimientos que se consideran “socialmente significativos” para NNAyJ, con los aprendizajes que se desprenden de los proyectos que eligen los NNAyJ. 

Un baldazo de realidad no viene mal

               Vivimos en un país donde la pobreza es cada vez más cruel y abarca a la mayor parte de la población, pero los Programas Scouts se construyen con las lógicas de las clases medias (cada vez más reducidas) y las clases altas, posiblemente porque en las Instituciones quienes definen lo “socialmente significativo” formen parte de dicha clase social… aunque sea de forma “aspiracional”, llevando dicho sesgo a la propuesta de programa.

               Desde el año 2015 las familias jóvenes (y no tanto) que se incorporaron al mundo laboral no disponen de créditos “blandos” para la construcción de su vivienda ni planes federales de vivienda, donde con un terreno de base o a través del Plan Federal de viviendas podían acceder a la construcción de su hogar. Pasaron 11 años y en ese tiempo se formaron miles de nuevas familias donde; para la mayoría pensar en tener su propia casa es un imposible, excepto por vía de la autoconstrucción o la construcción cooperativa. Si le agregamos que los jóvenes en la actualidad no dominan el uso básico de herramientas o procesos simples de reparación hogareña que décadas atrás se conocían desde la pubertad, el panorama no es sencillo. Hagan el ejercicio de preguntarle a los NNAyJ cuántos de ellos saben cambiar el cuerito de la canilla que gotea y las respuestas nos darán una idea. En otro tiempo “cambiar el cuerito de una canilla” formaba parte de la progresión de la rama scout, y el desarrollo de técnicas variadas formaban parte de la Progresión Raider.

               Vuelvo a la pregunta ¿Qué sería “socialmente significativo”? ¿Aquello que permita a un sujeto no solo el acceso al trabajo digno sino la posibilidad de construcción de su proyecto de vida?  ¿O lo que los NNAyJ creen socialmente significativo en función del micropoder siendo uno de sus transmisores preferidos las aplicaciones en redes que cortocircuitan la posibilidad de pensar gracias a algoritmos diseñados justamente para decirle al usuario qué desear? No se trata sólo de una pregunta retórica, sino ETICA, en tanto la respuesta define si el escultismo va a acompañar un proceso de construcción personal y comunitaria o va a acompañar un proceso de individuación sin comunidad destinado al futuro fracaso vital de la mayoría de los NNAyJ que participan del movimiento.

               El demiurgo de la época da forma a lo que hay que pensar, lo que hay que desear, los valores que hay que defender, haciendo inviable la posibilidad de pensamiento crítico; él mismo está  al alcance de la mano le llamamos “celular” del cual cada uno de nosotros - especialmente los NNA - son la verdadera “aplicación”.

               Hace siglo y medio se pensaba al autómata con forma humana, hoy en las nuevas discusiones psicosociales la tendencia es señalar que desde el poder se piensa a los humanos como autómatas determinados por los algoritmos creados específicamente para el dominio social. David Niven en su novela “Mundo Anillo” se adelanta a la época al plantear esos seres llamados “Titerotes de Pierson” que al tocar a las personas le daban un “tasp” que es un instrumento que induce un estado de placer en el cerebro con solo presionar un botón (o deslizar el dedo por la pantalla, en nuestro caso), siendo utilizado como un método “no dañiño” para debilitar al “enemigo” convirtiendo en un adicto a quien lo porta que buscará una y otra vez estados de placer.

               Desde muy chicos los niños reciben su dosis diaria y elevada del “fentanilo virtual”, mientras los padres, que ya dejaron de ocuparse de los NNA, reciben la propia.

               ¿Y en los scouts qué?

El programa scout y la producción de microresistencia


               En estos días leía un viejo libro de Michel de Certeau  titulado “La invención de lo cotidiano: las artes del hacer” donde planteaba que todos formamos parte del mundo y somos destinatarios/parte del micropoder que inunda sin una coerción directa y cotidianamente la sociedad en qué vivimos, de allí su potencia para influir en la conducta social, los gustos, la ubicación de buenos y malos, los deseos, las expectativas; determinando aquello de lo que se discute como el tipo de relaciones sociales que se promueve. Esta coerción indirecta genera la ilusión de “libertad” en tanto los usuarios se apropian (hace propio) el campo lingüístico homogéneo que se les propone… hacer propio quiere decir afirmar “yo pienso” cuando en realidad soy “pensado” desde otro lugar. Este ”yo pienso” trasladado directamente al escultismo, convierte al patio de grupo en un aparato más que trabaja en el afianzamiento de lo que desde este micropoder determinando debates y elecciones que no parten del encuentro con el otro y la realidad, sino que son determinados desde “fuera” aunque se vivan como ejercicios de libertad.

               Certeau afirma que al micropoder puede contraponerse también en el espacio de lo cotidiano una microresistencia, señalando a la cultura popular como un ejemplo. Desde lo religioso se pone sobre el tapete la no coincidencia de los hechos con el sentido desbaratando la fatalidad del orden social; la inteligencia práctica enunciada en la sabiduría popular (proverbios, dichos), ritos grupales, el Juego social (con relato), los cuentos, leyendas y las artes del decir, cocinar y bailar… y otras tantas actividades sociales son ejemplos de microresistencia.

               La propuesta de Certeau es mirar “al revés”, si desde el micropoder se ve a la humanidad como un todo homogéneo (que es lo que se busca producir) y desde allí se trata de moldear la cultura, desde la perspectiva del usuario (cada uno con su celular) observamos una marginalidad masiva, cada uno con su  aparato en relaciones virtuales ficcionales, por lo que se tratará de ofrecer espacios de desconexión, pausa, y posibilidad de construir un pensamiento propio, SITUADO  y verdadero (no en el sentido de verdad absoluta, sino que surja realmente de los NNAyJ).

               Para Certeau la microresistencia es una cuestión de Estrategia y Táctica: “Llamo estrategia" al cálculo de relaciones de fuerzas que se vuelve posible a partir del momento en que un sujeto de voluntad y de poder es susceptible de aislarse de un "ambiente". La estrategia postula un lugar susceptible de circunscribirse como un lugar propio y luego servir de base a un manejo de sus relaciones con una exterioridad distinta (…) Por el contrario, llamo "táctica" a un cálculo que no puede contar con un lugar propio, ni por tanto con una frontera que distinga al otro como una totalidad visible. La táctica no tiene más lugar que el del otro. Se insinúa, fragmentariamente, sin tomarlo en su totalidad, sin poder mantenerlo a distancia. No dispone de una base donde capitalizar sus ventajas, preparar sus expansiones y asegurar una independencia en relación con las circunstancias. Lo "propio" es una victoria del lugar sobre el tiempo. Al contrario, debido a su no lugar, la táctica depende del tiempo, atenta a "coger al vuelo" las posibilidades de provecho. Lo que gana no lo conserva. Necesita constantemente jugar con los acontecimientos para hacer de ellos "ocasiones".

               La práctica del escultismo se establece en el espacio de lo táctico. Las caminatas, campamentos, ceremonias, espiritualidad, cocina, construcciones, etc. son formas del “hacer”, de la misma manera el descubrimiento SITUADO de lo que realmente es SOCIALMENTE SIGNIFICATIVO para quienes participan en el grupo scout siendo el determinante primero de los contenidos de aprendizaje, que no obedecen a la lógica  de lo homogéneo impuesto, que se plantea desde el micropoder y la modalidad de “escultismo parlamentario” que como bien lo había señalado Forestier, se encuentra en oposición con el “escultismo realista”.

               El grupo scout es la estrategia, en tanto la errancia de internautas ubicados en ningún lugar y cada vez más solos, ha provocado el desmembramiento de las comunidades como localía, la desaparición de las relaciones “cuerpo a cuerpo” convirtiendo al mundo en un espectáculo deshumanizado, donde el valor de la muerte del otro real tiene menos afectación personal que la muerte virtual de un aliado en el Fortnite.

               Si como lector sos dirigente, se supone que conoces la realidad de los NNAyJ de tu grupo scout. La oferta de programa ¿es socialmente significativa para los muchachos y sus trayectorias de vida conformándose como parte de esta microresistencia? ¿o es una instrumentalización más del micropoder que penetra en  las distintas organizaciones sociales y educativas?

miércoles, marzo 04, 2026

¿Cómo se programan los itinerarios de progresión?

 

               Uno de los grandes inconvenientes que se observan en el escultismo es la dificultad de los dirigentes para asegurar que en la planificación de las actividades cada uno de los scouts pueda aprender y desarrollarse. En el sistema de patrullas Roland Phillips señalaba dos formas (1) el que sabe enseña al que no sabe (2) la formación brindada por un dirigente o conocedor del tema. Fácil de entender, pero generalmente difícil de aplicar si no trabajamos correctamente el sistema de patrullas… también existe otra solución fácil y muy utilizada… bajo la mal entendida palabra “autoeducación” se plantea que cada uno de los participantes se ocupe de lo que le toca, ya que todo lo demás dependerá del “ambiente”, el “clima” o la “atmósfera grupal”, como si los participantes del Gran Juego fueran plantitas que sólo necesitan buen “clima” (estos conceptos se desprenden algunas teorías que tienen como común el desarrollo del Ego sin los otros, como si esto fuera posible…)

               Lo cierto, es que en la actividad que realizamos sábado a sábado participan niños que se encuentran en distintos niveles de progresión, excepto por las especialidades que es lo más singular. La actividad scout suele ser grupal o por patrullas y en muchos grupos se alternan ambas en la misma reunión de sábado Esto requiere de un plan que contemple a todos y cada uno de los participantes porque la Progresión scout siempre tendrá dos momentos: personal y colectivo o viceversa ¿cómo es esto?

               Si partimos de una experiencia que aglutina  una  serie de aprendizajes, como puede ser una caminata hacia determinado sitio a realizar ciertas actividades, todos participarán de ella como grupo pero posiblemente existan tareas distintas en función de la progresión. Si en las actividades de Patrulla los que saben fueron apoyo para adquirir conocimientos de quienes no saben, en el momento de la Experiencia estarán quienes salen por primera vez y aplicarán los conocimientos básicos de mochila y caminata, quienes ya han realizado caminatas pero deben aplicar conocimientos para el armado de un mapa topográfico orientado, también estarán quienes necesitan aplicar la técnica de levantamiento de huellas de animales, como aquellos que deberán adentrarse en la flora y fauna del lugar. Todos en la misma caminata siendo apoyo los unos de los otros en función de que la misión de la patrulla pueda concretarse.

               En los diseños de actividades tanto los dirigentes como los guias de patrulla deben pensar en experiencias que promuevan la cooperación para el cumplimiento de los objetivos de la patrulla. Un ejemplo de ello es cuando se decide realizar la presentación de las maquetas para los rincones de Patrulla, la misma conviene que se realice en las actividades grupales y por tiempo (por ejemplo media hora durante cuatro sábados) ¿por qué hacerlo así?... sencillo… si una patrulla parte de una decisión egoísta en la que los dos que conocen las técnicas hacen la maqueta nunca habrá transferencia de aprendizajes, de esta forma (por tiempo pautado) se les va a complicar entonces para cumplir con el objetivo deberán enseñar y hacer participar a los otros miembros no solo juntando ramitas, sino aprendiendo los nudos para (por ejemplo) hacer el cerco o la parte superior de la mesa, teniendo que realizar los que conocen las más difíciles (entrada, amarres de distinto tipo) siendo ayudados por otros, por lo que el circuito de aprendizaje colaborativo queda armado de manera virtuosa.

               Sostener el sistema de patrullas implica para los aprendizajes:

-            La aplicación compartida y  la aplicación personal

-            En la experiencia misma quienes funcionan como apoyos aclaran dudas y amplían la información, estimulando el trabajo y la corrección de errores en la aplicación

-            Se utilizan de mejor manera tanto los saberes de los distintos miembros como los materiales

-            El aprendizaje de esta manera nos plantea un  circuito de acción – reflexión sobre lo que se hace

-            Permite a cada uno de los miembros de la patrulla conocer su capacidad de aprendizaje y sus limitaciones ya que por la forma en que se hace facilita que se vaya realizando una evaluación continua.



Para poder aplicar el sistema de Patrulla de la buena manera, los dirigentes tienen que tener bien  en claro que el escultismo no es un “anton  pirulero” donde cada cual atiende su juego… la práctica del escultismo siempre implica distintos niveles de progresión (que como su  nombre lo indica, implica una dirección de progreso hacia mayores conocimientos) y esto no hay que tomarlo a la ligerea, los primero que tienen que aprender a planificar en multinivel son los dirigentes ¿por qué? Porque ellos lo transmitirán a guías y subguías para hacerlo en sus patrullas, de forma tal que las actividades contemplen las distintas trayectorias.

               La importancia del sistema de patrullas no tiene solo que ver con la forma en que se realizan los aprendizajes, de ella se desprenden los valores que queremos transmitir:

-            Desarrolla un espíritu cooperativo donde los logros de cada uno son vividos como logro de todos

-            Se convierte en el escenario real que permite darnos cuenta de cómo el tipo de relaciones que se establecen en la patrulla determina interacciones sociales que pueden hacer que se llegue a los objetivos, o por el contrario, atentar contra ellos.

-            Predomina un ambiente democrático real con liderazgos compartidos

-            Se promueve la responsabilidad personal no solo sobre lo propio (perspectiva egoísta) sino sobre la parte que le toca a cada uno en el desarrollo de los demás, lo que en síntesis promueve una solidaridad activa.

¿Qué necesitamos para trabajar de esta manera?

1)       Seleccionar la experiencia que se va a realizar (comúnmente lo hace la patrulla, pero también puede ser planteada por los dirigentes)

2)       Analizar la  experiencia para que, en función de cada uno  de los miembros de la patrulla se determine qué puede aprender de los contenidos de  acuerdo al nivel en el que se encuentra.

3)       determinación de las actividades previas y las que se realizarán en  la experiencia

4)       Programación de los pasos a seguir tanto personalmente como en la patrulla

5)       La evaluación se realiza por la observación de la aplicación y si es necesario se realizan consideraciones para la próxima experiencia de ese tipo




Escultismo ¿parte de la ciudadanía activa? ¿o del movimiento de antihéroes?

                 Vivimos en un mundo donde los “antihéroes” se plantean como modelo social. Sus valores se han convertido en los “nuevos” va...