jueves, julio 23, 2020

Ser dirigente Rover en nuestra época



            En un artículo anterior titulado “Representaciones juveniles, método scout y segregación” hacíamos referencia a la tendencia social y educativa de considerar la realidad juvenil y sus representaciones de manera “monocromática”. ¿Qué significa esto? Que las Instituciones y Organizaciones tiende a representarse la juventud de forma homogénea estableciendo como criterio de análisis general aquello que es válido solo para un sector altamente estimulado, generalmente el sector de la clase media “acomodada”, estableciendo a partir de allí los roles, funciones institucionales y herramientas educativas.

            La representación de “La juventud blanca” considera a los jóvenes como seres maravillosos y puros, desalienados, rebeldes y revolucionarios, que a la manera de los nuevos Mesías de la época harán lo que sus padres no hicieron para construir una hermosa democracia donde exista libertad para todos, de allí que la generación adulta pasa a ser entendida como obstáculo siendo depositaria del origen de todos los problemas de los jóvenes eximiéndolos a ellos de cualquier responsabilidad sobre todo tipo de conflicto. Esta visión deja de lado las representaciones de “la juventud gris” y “la juventud dorada”, sin poder entender la complejidad de los fenómenos juveniles en tanto “multicolores” siendo lo maravilloso, sólo una “ficción pedagógica” que poco tiene que ver con la realidad y los problemas reales del mundo juvenil, ocultando la inequidad de clase social y los mecanismos de segregación de los jóvenes.

            Si el Roverismo que se practica en Argentina fuera inclusivo, suponiendo una distribución homogénea en la sociedad, en una rama con 20 Rovers nos encontraríamos con lo siguiente[1]:

-          11 viven en situación de pobreza, 9 sobre la línea de pobreza

-          4 viven con familias sin trabajo fijo, 8 con familias que tienen trabajo mal pago, 6 con familias de clase media trabajadora, 2 con familias de clase media universitaria.

-          2 no completaron los estudios primarios, 6 no completaron los estudios secundarios, 12 completaron los estudios secundarios.

-          12 realizan algún tipo de trabajo remunerado.

-          9 no tiene ningún tipo de obra social y se atiende en los Hospitales públicos

            Como sabemos no existe una distribución homogénea, pero dicho uso estadístico nos permite pensar si realmente sirve a los fines del movimiento diseñar un programa Rover para la “juventud Blanca” que con suerte alcanzaría a ¿un 20 % de los jovenes? ¿o quizás un 5 % si agregamos a los datos otras conflictivas como el consumo de sustancias y la disgregación de los vínculos familiares derivados en conflictos y malestar emocional?

Generaciones…

            La insistencia en que “el movimiento es de los jóvenes” desde la representación de la “juventud blanca”, opera introduciendo institucionalmente a los adultos en oposición y conflicto con los jóvenes, lo que se denominaría “conflicto intergeneracional” entre la maravillosa juventud mesiánica con los conservadores adultos que solo buscan el poder ¿?, desdibujando el rol del adulto como aquel que tiene a cargo que el Roverismo funcione de una buena manera.

            ¿Acaso el término “generacional[2]” implica necesariamente una oposición entre unas y otras? ¿esta perspectiva de conflicto no opera anulando aquello que sí debe producirse entre las generaciones? Veamos como algunos entienden estas cuestiones

-          Existen quienes consideran a las generaciones desde una perspectiva biológica (Comte). La definición clásica de juventud como rango de edad se basa en un estatuto biológico que asimila el tiempo social al tiempo cronológico, por ello nada dice de los jóvenes concretos, de sus necesidades, de sus carencias, de sus particularidades. Una visión simplista y poco operativa en la realidad actual.

-          Un primer cuestionamiento al rango biológico (Dilthey) define a una generación por la contemporaneidad ¿qué significa esto? “la generación está conformada por grupos de personas que comparten un conjunto de experiencias de vida situadas en un determinado momento histórico”

-          Ortega y Gasset introduce una primera noción que señala a quienes comparten una sensibilidad distinta de la generación previa o la posterior; la segunda noción que importa, es la realidad social y el espíritu de la época

-          Orce sostiene que las generaciones no son estáticas sino dinámicas, dando lugar a la transmisión de los bienes culturales acumulados, de allí que las generaciones no se suceden sino que coexisten en un mismo tiempo y espacio siendo contemporáneas. Primer punto para poner en cuestión la oposición entre generaciones

-          Manheim (1993) claramente define que el hecho de compartir un tiempo y vivencias comunes y una misma edad biológica no implica que las prácticas sean homogéneas y no los hace compartir un mismo tiempo histórico.  No es lo mismo hablar de “la generación tal” que de un grupo concreto.

Itinerarios de los jóvenes.

            Si consideramos los datos estadísticos presentados sobre un supuesto clan de 20 personas construido según una distribución juvenil homogénea, a la vista podemos darnos cuenta de que los itinerarios de cada uno de esos jóvenes no podrán ser los mismos. En ese clan ficticio que utilizamos a los efectos de poder analizar el Roverismo de la época, podemos ubicar que aun perteneciendo a un mismo momento histórico el conjunto “Rovers” supondría subgrupos distintos, con necesidades diferenciadas, con formas distintas de ver el mundo e intervenir sobre situaciones de la vida. Gran parte de los jóvenes no se sentirían iguales a los otros jóvenes, y las herramientas educativas diseñadas para “la juventud blanca” serían determinantes en dos cuestiones (1) la segregación de una parte de quienes no forman parte de ella (2) la renuncia a lidiar con  su propia realidad alienándose a los efectos del discurso de la “educación blanca” a cambio de una identificación, sometiéndose (y disciplinándose) de hecho a las determinaciones de los (im)pares que por disponer de mayor cantidad de recursos simbólicos y pertenecer a un grupo social que no tiene necesidades, terminan definiendo el itinerario único del Clan generalmente en la misma línea que “los problemas” pret a porter (listos para ser usados) de la “juventud” promocionados todos los días en la infoesfera obedeciendo a determinados intereses sectoriales.

Relaciones del dirigente Rover con los Rovers

            El discurso de los adultos como obstáculo del movimiento scout no es inocente, es una fuerte apuesta al desencuentro generacional privilegiando la hipótesis de conflicto, ubicando al dirigente como un otro Otro malo que debe ser anulado en sus posibles intervenciones, claro está, todo esto solo es posible desde la representación de “la juventud blanca”, sosteniendo a su vez los mecanismos de segregación de los jóvenes entre sí mismos.

            En primer lugar veremos qué tipos de relaciones puede establecer el Rover con su dirigente de clan.

Asimilación de experiencias: los jóvenes que han tenido dificultades de apoyo en sus distintas experiencias de vida dada la situación familiar, social o por otro tipo de circunstancias; suelen buscar sostén en el Jefe de Clan valiéndose del testimonio que puede dar. Dichos jóvenes buscan proveerse de distintas herramientas para la vida (vivencias, discursos) y para ello se valen de las experiencias que le son transmitidas. En estos casos el Jefe de Clan actúa como un puente entre lo viejo (lo pasado) y lo nuevo (lo por venir) de allí que la transmisión de valores para la vida es fundamental, ya que buscan incorporarlas, enriquecerlas con sus propias vivencias, para de esta manera renovarse. En este sentido el Clan como espacio y el itinerario personal de cada Rover se constituyen en una posibilidad de Proyecto de vida que se sostiene en el Jefe de Clan y en sus pares Rovers que colaboran en la construcción y acompañamiento de la ruta elegida.

Relaciones de confianza

            La confianza siempre es un “entre dos”, por eso la definimos como relación. Algunos jóvenes necesitan sentir que los adultos confían en ellos, lo que implica el reconocimiento en sus potencialidades, lo que les da fuerzas para seguir avanzando en el alcance de sus metas. La confianza del Jefe de Clan implica que el apoyo a la hipótesis de futuro del joven.

Relaciones de cooperación mutua

            Si los jóvenes son aquellos que organizarán las actividades en función de las necesidades, el Jefe de Clan será quien los ayude brindando las herramientas necesarias para el éxito.

Algunas características necesarias del dirigente de Clan

            No es sencillo ser Jefe de Clan, si se quiere que la rama funcione de la buena manera.

            Parafraseando a un conocido psicólogo social llamado Pichón Riviere, un dirigente de Clan debe tener calle, noche y vida. ¿Qué significa esto?  Quien no tiene experiencia de vida en la construcción de su propia ruta, difícilmente pueda disponer de aquello que se necesita para una de las funciones más importantes que detallamos con anterioridad: la posibilidad de que se produzca la asimilación y recreación de experiencias para aquellos miembros del Clan que necesitan del sostén que brinda el solo testimonio de su Jefe y la palabra adecuada en el momento que es necesaria. No esta mal dejar en claro que tampoco se trata de una cuestión de edad, aunque la experiencia no se obtiene sin las vivencias.

            A lo largo de mi vida y en mi experiencia personal vi pocos Jefes de Clan que estén a la altura de las necesidades reales de los jóvenes, que no son las que nos indican los medios de comunicación y la infoesfera con sus generalizaciones sobre la supuesta “juventud”. En el Clan el dirigente no es un simple testigo de lo que ocurre en la dinámica grupal; debe ocupar una posición que deje hacer a los jóvenes pero no de cualquier manera.

            En algún momento leí que el clan era una “sociedad de jóvenes” y es cierto, pero no hay que creer rápidamente que es tan distinto a la sociedad en general donde se dan fenómenos segregativos, discriminatorios, de autoexclusión por no sentirse alojados. En tanto son fenómenos grupales la figura del Jefe de Clan es esencial para poder decir NO a determinadas situaciones, lo que no hay que tomar literalmente, sino como que su intervención es necesaria para que el Clan como grupo no de lugar a este tipo de situaciones, pudiendo responsabilizarse (responder) cada uno de sus miembros en la parte que le toca en dichos conflictos. Esta es la parte menos linda de la función que debe ocupar el Jefe de Clan, pero es la irrenunciable.



[2] “Jovenes y adultos estudiantes. Relaciones en la escuela nocturna que posibilitan la inclusión”,  Barilá – Cuevas. UNCO, 2017

martes, abril 28, 2020

Roverismo. Herramientas para el trabajo comunitario. Las técnicas participativas


                Una de las diferencias importantes entre el Roverismo Comercial y la práctica del Roverismo Realista es la forma en que se encuentran establecidas las relaciones con la comunidad, lo que implica preguntarnos sobre el punto de partida a la hora de utilizar herramientas de trabajo comunitario. Si el grupo scout funciona como una franquicia de una organización, la posición respecto de la comunidad es colonizadora primando la noción de “frontera” y el funcionamiento de “burbuja”, algo que se ha generalizado con relación el escultismo generando problemas incluso en los lugares donde una organización de la comunidad les facilita una sede para funcionar. Si el grupo scout trabaja como una organización que es parte de la comunidad su posición será la miembro de la red social, donde el concepto de “vecindad” implicará otro tipo de reconocimiento por parte de la comunidad, siendo el punto de partida adecuado para llegado el caso, colaborar con la misma en la generación de herramientas participativas de distinto tipo.

            El lugar del participante que hemos señalado en “Cuando el gran juego se hace cuerpo” es distinto al del experto encargado de llevar adelante una serie de técnicas participativas. El participante forma parte de la red Social siendo miembro de lo que Forestier denominará comunidad subsidiaria o comunidad de destino, en tanto las relaciones de vecindad y amistad permitirán al grupo scout y a los Rovers colaborar con la red a través de herramientas participativas, así lo decía un miembro de una sala de Fomento (unión vecinal) “llamemos a los scouts que saben de estas cosas”. La posición del Experto generalmente es externa a la comunidad y encuentra su aval en algún tipo de organización Gubernamental o No Gubernamental que a su vez se especializa en un tema determinado, lo que marca una clara distancia en tanto el experto queda localizado como ajeno a la comunidad y en una posición de dominio. El grupo scout franquicia (escultismo comercial) no reúne ninguno de los dos requisitos para que la aplicación de técnicas participativas en la comunidad tengan posibilidad de producir cambio (1) no es miembro de la red social comunitaria por no tener relaciones de vecindad (2) no tiene posibilidad de ocupar el lugar de experto, a no ser si se trata de alguna actividad de juego para niños (3) Por más que no quiera, la única posibilidad de intervención es desde el intento de colonización de la comunidad a partir del aprovechamiento de alguna necesidad por la cual la comunidad se siente forzada a la participación en función de algún beneficio.

            Respecto del uso de herramientas de participación siempre debemos tener en cuenta los distintos contextos para su uso. Si nuestro grupo es miembro de la red social de la comunidad no habrá grandes inconvenientes para su utilización fuera del grupo y en la comunidad. Nos encontraremos en algunas oportunidades, en en grupos de riesgos y vulnerabilidad social, que el grupo pasa a ocupar un importante rol en la generación de lazos que permitan la construcción de la comunidad incluso de otras organizaciones, a partir del trabajo con las familias. Finalmente, en las travesías la posición adecuada nos permite ir logrando familiaridad para que las comunidades que visitamos vayan generando confianza a través del encuentro abierto, allí debemos explorar distintas formas de establecer contactos con las necesidades que la comunidad plantea, generalmente a partir de referentes, surgiendo posibilidades de cooperación que pueden realizarse con los Rovers; algunas de ellas de acuerdo al área, serán puertas de entrada para el trabajo con técnicas participativas.

DISEÑAR TÉCNICAS PARTICIPATIVAS

            A la hora de elegir o diseñar técnicas de participación hay cuestiones básicas que debemos diferenciar si lo que vamos a realizar es una Metodología Participativa con la comunidad, o se trata de un Taller de Capacitación Participativo ya que no podemos considerar que se trate de lo mismo. Veamos:

Metodología Participativa:

            Un método es una serie de pasos que se siguen para llegar a un fin, de allí que una metodología participativa se trata de una secuencia de técnicas que tienen como objeto la participación en la elaboración de análisis de la realidad donde intervengan cada uno de los participantes; de allí que Método y Fin coinciden.

Técnicas participativas:

            Una técnica participativa es un elemento (o una serie de elementos en tanto suelen usarse varias) de la Metodología Participativa que se usa para que la Metodología Participativa sea posible… préstese atención a esta definición en tanto como elemento, las técnicas participativas suelen no ser usadas para que se realice la Metodología Participativa sino como un elemento mas en los talleres para que las personas lleguen a determinadas conclusiones establecidas previamente, por supuesto que por medio de las técnicas se reconocen los saberes previos, pero no aportan la novedad de las conclusiones a las cuales se llegan cuando las conclusiones son abiertas a lo que suceda, y no confluyentes en lo que se ha decidido con anterioridad. No es una diferencia menor ya que una Técnica Participativa puede ser usada en función de cumplir determinados objetivos en una capacitación, pero también pueden ser utilizadas con el fin de llegar a conclusiones de una forma pseudodemocrática.

            Hay enorme diversidad a la hora de diseñar y elegir técnicas participativas. Por ejemplo, podemos utilizar las conocidas “dinámicas grupales” pero también juegos populares, música, títeres, psicodrama, teatro documental, sociodramas, etc.

Clasificación de Técnicas Participativas:

            En un manual del Proyecto Jalda de Bolivia encontré una clasificación que parece de las más adecuadas a la hora de poder nombrar las distintas herramientas que podemos utilizar.

Técnicas vivenciales:

            Son aquellas técnicas en las cuales se crea una situación ficticia y los participantes asumen distintos papeles de forma espontánea. Se pueden utilizar como animación o para la realización de análisis.

Técnicas con actuación:

            Son aquellas técnicas en las cuales se representan mediante la actuación de los participantes, distintos comportamientos en situaciones que fueron elegidas para representar, el sociodrama, las técnicas de teatro del oprimido o del teatro documental, los títeres, el psicodrama son algunas de las que encontramos en este item

Técnicas auditivas y audiovisuales

            Se utilizan por la utilización del sonido o su combinación con imágenes como la novela radial, proyección de videos, creación de fotonovelas, uso de fotografías, uso de susurradores, etc.

Técnicas visuales
            Generalmente son todas aquellas que utilizan la escritura y la gráfica (papelógrafo, afiches, etc), pudiendo utilizarse no solo la palabra escrita sino mapas, dibujos, todo aquello que sirva de soporte visual al trabajo del grupo



Jornada Comunitaria: Nuestra historia, nuestros desafíos, nuestros proyectos:

            Compartiremos una serie de técnicas que se basan en el método de análisis que hemos definido previamente: Ver – Juzgar – Actuar. Esta serie -con adaptaciones- puede ser realizada dentro del Clan, con la comunidad del grupo scout, con la comunidad en general. También puede realizarse en comunidades que tengamos relaciones de vecindad. Tengamos en cuenta que en este caso se presenta la serie, pero que cada técnica puede ser utilizada de forma singular.

            A fines de lograr comprensibilidad, supongamos que se realiza en la comunidad scout con todas las ramas, siendo la actividad coordinada por los Rovers.

Un Museo comunitario: (tiempo de ver)

Materiales: mesas o tablones donde montar el museo
Numero de participantes: hasta 200
Tiempo necesario: 2:30 horas (armado y desarrollo de la actividad)
Descripción de la actividad:

-          Se explica a la comunidad que trabajaremos para conocernos mejor entre todos, por lo que haremos un pequeño museo que funcionará unas horas, donde cada familia aportará uno o dos objetos viejos o antiguos que conserven en su casa o en la de los abuelos.

-          El día pautado en el lapso de una hora se montará el museo

-          Cuando se “abra el museo” un miembro de cada familia estar en custodia de sus objetos valiosos, mientras el resto circula por el museo preguntando sobre los distintos objetos: historia, origen, para que se usaba o usa, etc.

-          Finalizada la exposición del museo, se realizará un plenario orientado por las siguientes preguntas ¿Quiénes somos? ¿de donde venimos? ¿cómo llegamos hasta aquí? El producto de lo trabajado se volcará en afiches.

Aclaración: en Argentina parte de los asentamientos barriales en zonas de riesgo se encuentra acompañado de momentos políticos, sociales y económicos determinados que provocaron migraciones de distintos lugares del país hacia las ciudades, por lo que muchos barrios son un verdadero mosaico cultural para quienes viven en ellos produciéndose muchas veces la negación de la propia cultura de origen en función de una supuesta “cultura general” lo que provoca cierta despersonalización. La comunidad es el lugar apropiado donde alojar la diferencia y conocer un poco la cultura del otro. Los objetos que se aportan nunca son “inocentes”, tienen una historia que acompaña a la historia de la familia si no de la generación presente, de lo intergeneracional. El tiempo de Ver también es un tiempo de reconocernos.

            Luego del museo, si la actividad se realizó a la mañana, un almuerzo comunitario a la canasta favorece las relaciones

Historia de la comunidad (tiempo de comprender)

Materiales: papel afiche, marcadores, papelógrafo
Numero de participantes: Menor al anterior, no participan lobatos y scouts para los que los que existen actividades diseñadas. Participan desde adolescentes en adelante.
Tiempo necesario: Una Hora
Descripción de la actividad:

-          Se solicita a las personas más grandes que describan la historia del barrio, cómo era la comunidad en “los viejos tiempos” y en qué se diferencia de los tiempos actuales. Como orientación de trabajo dado que cada comunidad es distinta, podemos tener en cuenta algunos de los siguientes puntos: cómo se vivía, en qué trabajaban, como cubrían sus necesidades, que organizaciones existieron y existen, si había fiestas, si existían huertas familiares y otras producciones para el autosustento, como era la salud, si había basureros o contaminación, etc.

-          Se debate en pequeños grupos sobre las diferencias y semejanzas con el momento actual haciendo hincapié si algunas de las cuestiones históricas se continúan en las familias o la comunidad.
-           
Un semáforo que nos orienta (momento de concluir):

            Hemos construido un museo que acerca las historias de las distintas familias, hemos puesto en tensión los tiempos pasados con los presentes, es tiempo de construir un diagnóstico que nos permita ubicar los puntos buenos de la comunidad, los puntos que todavía no son un problema, pero necesitan atención preventiva, los puntos que necesitan atención urgente

Materiales. Afiches, marcadores, 40 tarjetas verdes, 40 tarjetas rojas, 40 tarjetas amarillas
Descripción: Se divide a los participantes en 4 grupos.
                     Teniendo en cuenta lo trabajado en las técnicas anteriores los 4 grupos se reunirán y completarán las 10 tarjetas de cada color de la siguiente manera:

-          Tarjetas Verdes: cuáles son los aspectos positivos que pueden rescatar de la comunidad; aquellas cosas que, desde la historia familiar, barrial y la actualidad son puntos a favor que nos pueden enriquecer a todos en el trabajo conjunto
-          Tarjetas Amarillas: cuáles son los aspectos de nuestra realidad que operan como un llamado de atención sobre los cuales sería importante comenzar a pensar acciones preventivas.
-          Tarjetas Rojas: Cuáles son los aspectos que necesitan atenciones urgentes por parte de la comunidad

Plenaria 1: Antes de realizar la plenaria se pedirá a cada uno de los grupos que imagine una Foto donde se represente de forma actuada el modo en que trabajó el grupo. La misma deberá ser representada al terminar la presentación de las conclusiones del grupo (los coordinadores tomarán la foto). Luego de que los 4 grupos realizan su exposición se abre debate para elaborar entre todos las tarjetas de cada color con los 10 puntos que se consensuen para cada una de ellas.

Nuevamente se dividirá en grupos, pero esta vez en tres: los padres, el concejo de grupo y los Rovers y adolescentes presentes. Cada grupo en función de las Tarjetas consensuadas debatirá sobre qué cosas podrá comprometerse a trabajar en este año.

Plenaria 2: Cada grupo presentará los compromisos asumidos respecto del “semáforo comunitario” con relación al presente año. Los compromisos serán volcados en un panel que estará a la vista de la comunidad.

            En esta ficha podemos ver cómo es la Metodología Participativa y la serie de Técnicas participativas que se van secuenciando con el objeto de que la comunidad participe de la construcción de un destino posible. Si comenzamos por un conjunto de técnicas es porque en este caso es necesario mostrar la globalidad de la Metodología Participativa, para después dirigirnos hacia fichas con técnicas particulares que podremos ir dando distintos usos sean para el tiempo de ver, el de comprender o el de concluir.

jueves, abril 16, 2020

Roverismo. Cuando el Gran Juego se hace cuerpo


Foto de las "Aguilas vagabundas", resistentes al fascismo italiano



            El semiólogo Roland Barthes define al estilo como aquello que hace cuerpo, por lo tanto, es producto de la historia y la experiencia de una persona que está atravesada por vivencias, imágenes y las palabras que lo habitan, siendo determinantes al momento de actuar con los otros, transformándose en su arte personal. Podríamos afirmar que quienes han sido scouts, además de aquello que tiene que ver con su historia afectiva personal, están atravesados por las vivencias, lenguajes y experiencias grupales con las cuales han ido dando forma a su ser en una manera particular de estar con otros, de allí que la practica del escultismo y en este caso del Roverismo puede centrarse en el éxito del individuo (visión clásica liberal) o en el éxito de la comunidad, lo que nos permite diferenciar entre los objetivos del escultismo comercial diferentes de la práctica del escultismo realista (crítico).

            ¿Cómo incide la práctica del Roverismo comercial y cómo lo hace la práctica del Roverismo que hemos definido como realista? Aquellos que leen por primera vez un escrito del Blog para tener mayor compresión de lo que sigue, les sugiero remitirse a los siguientes textos, que son la base de lo que detallaremos en el presente: La travesía en los Rovers, el Proyecto Rover, Roverismo la construcción del proyecto vital (1), las dimensiones del Proyecto de vida Rover, el desarrollo ético del clan rover, Filosofía de la ruta Rover (1), Filosofía de la ruta Rover (2), o bajar del grupo del archivo del  face de “apuntad alto” estos y otros textos compilados en archivo “Roverismo HW”

            La práctica del Roverismo es una acción en el mundo cuyo objeto es colaborar en la construcción de nuevos mundos posibles, de allí la importancia que se otorga al descubrimiento de la comunidad en la que se vive, y a través de la travesía el descubrimiento de otras comunidades, tomando en cuenta la división establecida por MD Forestier en el clásico "Escultismo Ruta de Libertad" entre el escultismo parlamentario y el escultismo realista, podríamos decir que

Concepto
Escultismo comercial
Escultismo realista










Realidad

Generalmente se encuentra definida desde dos lugares que apuntan a la transmisión intencionada de significados y valores : (1) La circulación de temas en las redes sociales en función de intereses definidos por determinados sectores políticos y económicos que imponen debates sociales muchas veces alejados a la realidad efectiva de los niños y jóvenes (2) Definida desde la cúspide de la pirámide asociativa que orienta a la organización a la manera de las grandes masas descriptas por Freud: el Ejército y la Iglesia
El descubrimiento de la comunidad y la travesía son las actividades centrales de apertura del Roverismo hacia el encuentro con el otro, lo que remitirá en la construcción de proyectos. Desde esta práctica la realidad no se encuentra predefinida sino que es producto de un proceso de análisis y construcción de significados que surgen de los temas planteados en el encuentro con la comunidad.

            De acuerdo con la manera en cómo se define la realidad es posible deducir cuál va a ser la posición que ocupará el Clan o los Rovers respecto de ella

Concepto
Escultismo Comercial
Escultismo Realista















Posición Subjetiva


Si la realidad es definida desde intereses sectoriales en las redes o desde la pirámide de la organización, el Rover no analiza, sino que busca ajustar su pensamiento a lo previamente definido desde otros lugares. Con relación a la comunidad su posición será la de Colonizador pudiendo (1) brindar asistencia sin mediar un análisis de las causas estructurales (2) Realizar algún proyecto fugaz en función de sus deseos o necesidades individuales siendo necesario desubjetivar la comunidad para hacerla objeto necesario de su “adelanto”.

La intervención en lo comunitario tiene como fin el ajuste y adaptación a la realidad definida previo al encuentro con la comunidad, se opera como Organización No Gubernamental en el sentido de que no hay discusión ni cuestionamiento de las estructuras injustas, se interviene como “parche” del sistema

Si la realidad es definida a partir del encuentro con la comunidad y la construcción de sentidos, la posición del Rover es más cercana a la de un Observador Participante en el sentido antropológico del término, en tanto el Rover busca familiarizarse con la comunidad para cooperar con ella.
La cooperación (que siempre incluye a la comunidad) puede ser (1) Brindando asistencia mientras se trabaja sobre las causas que provocan la necesidad. lo que implica su análisis- (2) Realizar algún proyecto en función de los temas planteados por la comunidad y los intereses comunes de los miembros de la comunidad Rover. Se trabaja en la conjunción de las necesidades de la comunidad y los intereses de los Rovers, lo que implica un trabajo interno en el Clan para lograr un buen ajuste.

La intervención en lo comunitario tiene como fin el colaborar en la generación de estrategias transformadoras que apunten a la construcción de nuevas realidades, mas justas para las comunidades.

            La definición de la realidad y la posición subjetiva son determinantes a la hora de la intervención a partir de distintos proyectos

Concepto
Escultismo Comercial
Escultismo Realista















Proyecto Rover

El Proyecto Rover en el escultismo comercial asume al menos tres formas

(1) Impulsado a partir de una definición de la realidad previa siendo generalmente orientado hacia un tema sectorial en el cual la comunidad concreta no es consultada sino es tomada como sitio a colonizar.

(2) Impulsado por las ganas de un Rover o el clan en realizar un servicio focal en una institución específica.

(3) En lo institucional cobra especial relieve las relaciones interinstitucionales (institución a institución) sean estas organizaciones civiles o empresas patrocinantes


El Proyecto Rover en el Escultismo realista asume al menos dos formas

(1) impulsado a través del descubrimiento de la comunidad en cooperación con la misma, por lo que nunca es sectorial en tanto se orienta hacia los intereses comunes y temas analizados críticamente con la comunidad

(2) Impulsado por las ganas de un Rover en particular de realizar un servicio focal coincidente con la necesidad de la comunidad.

(3) En lo institucional cobra especial relieve el concepto de redes sociales sea con las organizaciones civiles formales de la comunidades, o con las redes informales que se forman en las comunidades.

            El surgimiento de los proyectos tiene estrecha relación con la modalidad de trabajo que asume el Clan, que siempre será participativa pero no necesariamente de la misma manera o apuntando a los mismos objetivos.

Concepto
Escultismo Comercial
Escultismo Realista













Trabajo Grupal



Tanto en el clan como en el trabajo de servicio, se utilizan técnicas y dinámicas grupales con el objetivo de favorecer la participación. Generalmente se utilizan desde el llamado método socrático donde la técnica se establece como manera de que los participantes lleguen a la “conclusión adecuada” previamente definida, un ejemplo de ello han sido los foros en los que se sabe la conclusión antes de que se inicien, generando en los participantes la fantasía de haber arribado a las conclusiones cuando en realidad la técnica misma es un proceso diseñado para que se asuman las conclusiones como propias (ideologización).

Tanto en el clan como en el trabajo de servicio se utilizan técnicas participativas que tienen como objetivos favorecer la participación y en especial la escucha de cada una de las personas a efectos de establecer acuerdos sobre la visión conjunta sobre la realidad.
El juicio se establece en función de los sentidos construidos y deriva en acciones transformadoras que también son consensuadas. La técnica es un medio facilitador para la producción comunitaria, sus conclusiones no garantizan contenidos previos, sino procesos de participación.
           
            El hacer cuerpo el Roverismo puede entenderse como un objetivo de la rama, pero esto implica también un entendimiento de qué pedagogía scout es la que ponemos en juego

Concepto
Escultismo Comercial
Escultismo Realista














Pedagogía Scout

Entendida como Reacción Pedagógica (así se encuentra definida en un documento) lo que implica ingresar al mundo de niños y jóvenes desde una perspectiva colonizante







El éxito es entendido como logro individual en alguna de las áreas de la vida, de allí que es común que se destaquen como “scouts” determinadas personas que en algún momento pasaron por el movimiento y son famosas.




Por medio de los Objetivos y Proyectos Educativos se busca la adhesión y orientación hacia un “Deber Ser” ideológicamente determinado por la organización
Entendida como acción pedagógica lo que implica ingresar al mundo de niños y jóvenes con una propuesta que se construye desde el contexto vital (no como franquicia) y en sintonía con los valores de la comunidad, que solo serán puestos en tensión en función de un abordaje crítico.

El éxito es comunitario, lo que no desmerece lo personal. Se entiende que el eje del movimiento es la práctica social de sus miembros, si se destacan personalidades son aquellas que han trabajado en sus comunidades de distinta manera, siendo testimonio de los valores comunitarios.

Por medio de las prácticas educativas se busca que el Rover pueda “apuntar a ser” tomando como punto de partida los valores iniciales del Escultismo para recrearlos en función de sus propias opciones éticas y su compromiso con los contextos donde se desarrolla.
           
            Poner en blanco y negro nos sirve a los efectos de poder tensionar distintos conceptos sobre el Roverismo, pero como decía Goethe “toda teoría es gris, pero es verde el áureo árbol de la vida” y las distintas prácticas del Roverismo nos revelan diferentes tonalidades en distintas organizaciones y generalmente dentro de una misma organización por lo que, este material (como los otros de Roverismo) solo tiene como objetivo el pensar juntos desde una perspectiva critica (lo que abarca distintos pensamientos) sobre qué Roverismo estamos practicando.

Ser dirigente Rover en nuestra época

            En un artículo anterior titulado “Representaciones juveniles, método scout y segregación” hacíamos referencia a la tendencia so...