En el escrito anterior sobre
inclusión (“la
inclusión en el movimiento scout:
desafíos, obstáculos, límites”) planteaba primeramente que la inclusión no
es una decisión de un grupo, de los scouts o de un club, sino una obligación
legal que atraviesa toda la sociedad, por lo que no incluir por la discapacidad
de un niño es un delito. ¿esto quiere decir que todas los NNAJ con discapacidad
pueden practicar escultismo? No. Dado que las ONG son organizaciones
voluntarias sin dependencia económica del gobierno a través de sus sistemas de
salud y educación (que les proveen o deberían proveer de los recursos
necesarios especialmente los recursos humanos especializados), el tipo de
actividad que se realiza o el grado de autonomía del niño definirán (1) Si
puede realizar la actividad con o sin adecuaciones (2) el riesgo real para el
niño y los otros.
Como
punto de partida, cada uno de los lugares en que funcionan las ramas cuenta con
una escenografía estable que le es propia operando como soporte visual del
contexto: la cueva de lobatos, el rincón de patrulla, la base taller raider y
el kraal son espacios que de por sí colaboran con la inclusión.
Una
vez que el NNAJ en Condición del Espectro Autista comienza a realizar las
actividades en la rama en la que ingresa, en la planificación de las
actividades tendremos en cuenta que la
presentación de lo que se realizará no puede basarse solo en la oralidad (la
palabra). ¿qué debemos tener en cuenta?
1) Para
presentar la actividad no debemos basarnos solamente en la oralidad, sino
utilizar distintas opciones para que sea accesible a todos. ¿qué significa
esto? Que dentro de los medios de presentación debemos tener en cuenta la
utilización de soportes visuales como pueden ser imágenes, signos, mapas (por
ejemplo para explicar un juego, como vemos que muchos DT hacen en los deportes
como el Basketball), huellas, etc. También es importante – de acuerdo a la
actividad- incluir narraciones, historias, canciones, instrumentos musicales (ver
el video publicado en este blog sobre “inclusión
del autismo: el cuento, los soportes
visuales y las actividades que podemos realizar”); de acuerdo a la
actividad incluir soportes textuales como iconografía, códigos, signos de pista…
los distintos signos son útiles porque son imágenes que representan objetos o
consignas). Es muy importante tener en cuenta los conocimientos previos de los
NNAJ de igual manera que prestar especial atención al diseño de las actividades
“paso a paso” o con secuencias claras.
2) Las
actividades deben ofrecer opciones para las acciones físicas, distintas formas
de interacción como manipulación, juegos, teatralización. De igual forma ocurre
con la expresión, múltiples deben ser la opciones y el escultismo las tiene:
sketch, veladas, fogatas, bailecitos, cantos, uso de herramientas, artes scouts
en general. En el programa general deben ser claras la metas concretas,
responsabilidades concretas (por ej. cargos de atrulla), modelos de
planificación ejecución por ej. cuadro
de nudos, paso a paso de las artes scouts en general, elección de caminos para
el logro de metas, Panel de actualidad o Plantilla de progresión con
“chek-list”
3) Para
el desarrollo de la actividad debemos tener en cuenta la relación de los
soportes narrativos, por ejemplo cuando explicamos el juego de “La vuelta de
Obligado), con las actividades como la construcción de los sombreros
que representan los barcos y la escenografía.
Es muy importante
el cómo elegimos las actividades, los roles y los materiales a utilizar
(maquetas, láminas, videos, etc).
Las metas concretas
y criterios de logro son fundamentales, igual manera que las actividades
modelada y las guías de proceso (las recetas no son solo de comidas) “paso a
paso” de -por ejemplo – para la construcción de una mesa de
campamento. El trabajo cooperativo debe ser estructurado y los propios
participantes deben ser tutores de los que tienen menos conocimientos o están aprendiendo,
de allí que el trabajo en parejas donde uno aprende y el otro es agente de
desarrollo es de primera elección… no es algo nuevo, ya lo decía Roland
Phillipps en “el sistema de patrullas”, se deben celebrar los avances y
reconocerlos mediante las insignias correspondientes (se entregan cuando se
produce el logro). Cuando trabajamos en inclusión cobra vital importancia las
pausas, no se trata de ir de una actividad a otra, sino diseñar las actividades
de forma tal que las pausas, permitan el descanso de todos, a lo que se suma la
autoregulación de los NNAJ en inclusión.
No es tan difícil,
pero la gran ventaja es que cuando trabajamos en formatos inclusivos (que el
escultismo los tiene aunque no se nombraban de esa manera) no solo los NNAJ con
certificado de discapacidad se benefician, sino también los NNAJ con problemas
en el desarrollo de la escolaridad
