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lunes, octubre 02, 2017

Del "aprender haciendo" al "aprender hablando"

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Imagen: de la web. Grupo Scout Andresito Guacurari

Behind-the-scenes

            Llevo muchos años trabajando en instituciones (no me refiero a las Scouts solamente) y siempre se repite la misma escena. Se le presta mayor atención a quienes menos necesitan de ella, y muchas veces se los promueve y expone socialmente como forma de mostrar los logros de la Organización (lo que es dudoso). Esto no es gratis para los “no promovidos” que viven en carne propia la diferencia de la preferencia.

            Y ahí vemos al “Scout Estrella” preso en una escena que inicialmente no elige, pero lo entusiasma por el reconocimiento que implica…¿qué encontramos detrás de la escena? Las sutilezas de los mecanismos reproductores del poder que en el “realismo scout” del cual nos hablaba Forestier en "Escultismo ruta de Libertad", encuentran alguna limitación  en tanto lo que importa es lo que se hace, mientras que en el escultismo parlamentario se potencia en tanto lo que importa es lo que se dice

            Detrás de la escena en la que aparece el “Scout Estrella” como representante o candidato a algo, nos encontramos años de trabajo donde el concepto de liderazgo ha sido reducido a los Guías de Patrulla sostenidos por los dirigentes, especialmente a aquellos que les provocan menos problemas para el trabajo por estar más “adaptados” socialmente gracias al acceso a la educación y la cultura. Aquellos para los que sí existen cursos, no como para los distintos cargos de Patrulla.

            Detrás de la escena del “Scout Estrella” encontramos años de aval de violencia Simbólica (aquella que se ejerce de manera indirecta por quien ocupa un lugar de dominación, siendo uno de sus instrumentos principales el uso del lenguaje) que los dirigentes han permitido a quienes “mejor hablan”, haciéndolos sentir a ellos –los dirigentes y los oradores - mejores líderes en tanto repiten un discurso donde no importa que se haga carne. Los primero son los responsables de las grandes conversaciones sobre los cerros de Úbeda, los valores, y el cambio, con escasa participación de los que “menos hablan” en tanto no cuentan con las mismas herramientas del lenguaje (por diferencia educativa, cultural, por ser concretos en su trabajo), alentando la reproducción del esquema social de poder y de clases, algo que cuando se trabaja sobre lo que se hace ocurre con menor frecuencia.

            Detrás de la escena del “Scout Estrella” el programa oculto de la organización enseña a niños y jóvenes que es mejor ser “representados” por alguien que “hable bien” aunque “no haga”, a ser representados por alguien que “haga, pero no hable bien”, esto se amplía especialmente en los sistemas de Foros que a diferencia de los Congresos y/o exposiciones de emprendimientos comunitarios, no tratan de acciones concretas sino de palabras. Es en el aprender – haciendo, en el hacer concreto, donde la potencia del Ideal se convierte en acto.

            Detrás de la escena del “Scout Estrella” se encuentra un escultismo vaciado de contenidos, de técnica, de experticia, de acción concreta en la transformación de la realidad social y comunitaria.

Representar por lo que se hace, o representar por lo que se dice

            Toda una tradición nos habla del escultismo como “escuela de liderazgo” pero ¿qué tipo de liderazgo ha prevalecido? ¿el basado en el acto o en la potencia? ¿El que produce cambios en la realidad o el produce eventos y medios de comunicación orientados a la “fraternidad”? ¿el de líderes burgueses de la clase “acomodada” o el de líderes en sus comunidades barriales, trabajos, iglesias, sindicatos, partidos políticos?

            Si nos fijamos en la época del esplendor de los gremios artesanales (Emile Durheim[1]) la representatividad articulaba el hacer y la palabra (no del todo imposible). En la modernidad y con el nacimiento del capitalismo se destruye el sistema artesanal, encontrando el germen de la dicotomía entre palabra y acto.

            En el acto encontramos la base de los futuros gremios de trabajadores –proletarios- generándose una hermandad entre personas por lo que hacen (aunque no piensen lo mismo). A partir del hablar surgirán los partidos políticos generando hermandad entre las personas por lo que piensan y no por lo que hacen, de allí que el Escultismo Parlamentarista siempre ha sido burgués y hoy es  parte de la política neoliberal en tanto  en su teoría y práctica se produce el choque ideológico que pretende hegemonía, quizás por eso a lo largo de la historia (al menos en argentina) los grupos de niños pobres que se iban empoderando pertenecían generalmente a la USCA y no la INSA, como en la actualidad sucede con una parte importante del escultismo independiente que funciona en zonas humildes. Un Escultismo Realista al basarse en las acciones concretas, distintas en cada comunidad permite construir lo que se denomina “equivalenciales”[2] atravesando (sin negarlas) cuestiones ideológicas generales y de clase. Importa lo que hagan, pero también lo que digan… Importa qué impacto concreto genere la articulación entre hacer y el decir.

            Como he señalado hace mucho tiempo Baden Powell crece y respira en el ambiente familiar la hermandad prerrafaelita y el  art & craft que pretendía –entre otras cosas- volver a unir el hacer y palabra, lo que podemos ver reflejado en la definición de “artes scouts” y  la construcción de la base del método conocido con el nombre de “Sistema de Patrullas”, influencias a veces poco estimadas por los lectores de escultismo que prefieren el relato de Brownsea o la aventuras militares de BP, a las bases de su pensamiento político – educativo. En el Sistema de Patrulla se trata de liderazgo compartido donde vale tanto un buen Guía como un buen Cocinero. Las relaciones son cara a cara y las decisiones son tomadas por la patrulla. La representatividad es “corta” en tanto el Guía representa la opinión de su Patrulla (un grupo de hasta 8 personas) en el Concejo de Guías… y no más. Lo mismo sucederá en todo el esquema grupal porque finalmente como siempre se ha dicho, el Consejo de grupo funciona como un Concejo de Patrulla. A medida que crece la representatividad – se hace mas “larga” o son más los representados- también lo hace la no – representatividad, en tanto existe menor posibilidad de consenso. Tomemos el ejemplo de un Distrito bajo la lógica de un representante de los jóvenes… ¿alguien puede afirmar realmente que represente la opinión de todos los jóvenes? ¿o representará la opinión de unos y de otros no? Si la elección se basa en el hablar ¿a qué jóvenes representará y a cuáles no?. De allí deviene que las lógicas institucionales para que puedan funcionar con la menor segregación posible, deben ser lo más cortas posibles.

            Una Gran Institución tiene como consecuencia una gran segregación en un mecanismo que repite esquemas de poder y que proyecta hacia el vértice del mismo a los que “mejor hablan” especialmente cuando se parlamenteriza el sistema. Las instituciones más “cortas” con grupos y distritos federados son más potentes para alojar la diferencia y hacer obstáculo a los mecanismos de reproducción de poder de las distintas hegemonías. Pueden producir consignas y encuentros más ligados al hacer y las realidades regionales, culturales y sociales, con menor posibilidad de segregación y mayor posibilidad de ayuda mutua.

            Recuerdo que cuando estaba en SdeA, posterior a mi paso por el ENP (Equipo Nacional de Programa) en el ENDI (Equipo Nacional de Desarrollo Institucional) propusimos y diseñamos junto a Alejandro Fosatti (quien era el Director) un encuentro donde los Rovers mostraran los proyectos que habían realizado, una gran feria que a su vez pasaría a conformar el armado de una biblioteca de proyectos para que otros Rovers pudiesen consultar. Habíamos diseñado en función de nuestras propias experiencias de trabajo con comunidades (no solo eran los títulos de psicólogo y sociólogo) los indicadores que medirían el impacto de las experiencias en distintas áreas. Este Proyecto fue desechado porque atentaba contra los Foros (que se trata de hablar y de elevar consideraciones a la Asamblea Nacional), luego algo de ello fue realizado en otra gestión pero con variaciones significativas… restando potencia. También  su momento había propuesto que el Foro terminase con un lema anual amplio al cual cada grupo, distrito y zona se abocaría a trabajar durante el siguiente año realizando al menos alguna actividad o proyecto dentro del “paraguas” del lema (lo que permitía reinventarlo en función de cada realidad) y luego, en la jornada previa al foro, se realizaría una feria donde cada participante mostraría en concreto en qué había trabajado durante el año sobre lo decidido en el Foro anterior… una clara articulación con el escultismo franco – belga (realista) donde si Ves la realidad, la Juzgas… tenes que actuar porque si no es puro “chamuyo” ( Definición: dícese en argentina de quien profiere palabras bonitas que el otro quiere escuchar ) . Demás está decir que esto no fue compatible con los Foros que estaban para cosas más importantes. No es casualidad el viraje de un escultismo juvenil que transforma el espacio de las comunidades, hacia un escultismo juvenil que mira su propio ombligo institucional, que se ocupa de los intríngulis de la Organización de soporte ¡para que el escultismo no sea ombliguista!

            Dos formas de entender el escultismo y la ciudadanía, dos proyectos institucionales… presentes en todas las instituciones scouts… por eso es bueno preguntarse no solo para qué educamos, sino para quienes…




[1] Emile Durkheim. “La división del trabajo social”
[2] Ernesto Laclau “La razón populista”

viernes, julio 22, 2016

Ciudadanía activa en la década del 70. Escultismo y revolución



Mural de Homenaje a scouts y guias victimas del Terrorismo de Estado
Comunidad Guía - Scout "La Pequeña Obra" - Bahía Blanca-

            No es la idea del texto “entender” la década de los 70´ sino plantearnos qué nos puede enseñar sobre la “ciudadanía activa”  y sobre los cambios… no solo de época sino de cómo de concepciones educativas en el escultismo que intentaron responder el nuevo desafío social a través de las reformas educativas que no es seguro fueran para mejor, por el impacto que tendrá en la “domesticación” de los jóvenes y con el tiempo, con cierta desorientación en una propuesta pensada inicialmente para niños y adolescentes.

            ¿No será que el desafío del movimiento scout ya estaba y los 70 pusieron en evidencia a través del aumento de la participación juvenil el cómo las organizaciones habían mirado hacia un costado?  Recordemos que en esos años había un eslogan que decía: “Más scouts, mejores ciudadanos” y era usado por las distintas asociaciones de varios países de América Latina para convocar a los jóvenes.

            Pensemos… en Argentina –por ejemplo- ya en 1918 la Reforma Universitaria planteaba el cogobierno estudiantil dando a los jóvenes voz y voto (y, eventualmente, el veto) en la mesa de las decisiones académicas. Un joven de 17 – 18 años que había estudiado en el secundario estaba habilitado para trabajar en un banco o construir una casa (si era técnico) pero en el movimiento Scout era un “beneficiario” donde sus decisiones estaban sujetas a los permisos “morales” de los adultos que estaban a cargo: los dirigentes.

            No era muy claro qué significaba ser Rover (además de las definiciones de libros) y donde terminaba ese asunto. De allí los distintos ensayos asociativos a nivel mundial con clanes hasta los 26 años, definiendo puntos de culminación como “la partida Rover” a los 21 y, donde no había Rovers, ofreciéndole al muchacho mudarse a otro grupo a cumplir la progresión o quedándose a dirigir como “Rover en servicio” o directamente ayudante de rama. Esto es algo en que insiste…  aún en nuestro tiempo.

            Es importante tener en cuenta que BP antes de crear el Roverismo los llama antiguos scouts, es que quizás en él estaba la idea de que la propuesta scout termina más o menos a los 17 o 18 años… y lo que sigue sería otra propuesta de alguna manera forzada, que permitiera a los “antiguos scouts” mantenerse unidos por los Ideales Scouts y ser de utilidad a los dirigentes y scouts. Esto nos permitiría sostener a manera de hipótesis que el movimiento scout tendría dos propuestas: La primera de ellas fundacional, para los niños y adolescentes; la segunda surge a pedido de jóvenes y dirigentes, una propuesta juvenil que lleva a la creación del Roverismo… siendo el comienzo de un nuevo problema desde mi punto de vista aún sin resolver, llegando en algunos casos al exceso de definir el movimiento a partir de una de sus propuestas como lo hace la OMMS: “El movimiento scout es un movimiento educativo para los jóvenes”.



Escultismo y Revolución…

“Participe hace un montón de tiempo en el movimiento Boys Scouts
que formó parte de mi formación revolucionaria
 y una verdadera escuela de servicio",
Presidente de Nicaragua Daniel Ortega, año 2007
Dirigió la revolución sandinista en los años 80


                       La llegada al poder del socialista Salvador Allende en Chile y la resistencia Peronista con el retorno de Juan Domingo Perón en Argentina, sumado a los antecedentes de la revolución cubana, generaban un clima de época muy particular, donde la revolución se articulaba al heroísmo suponiendo que por ese medio sería posible abolir el poder y la dominación, todo ello alimentado por las grandes producciones filosóficas y políticas de ese tiempo.  Las discusiones sobre el poder y la dominación se traslada – como era de esperar – dentro de las asociaciones scouts.

                  Llegada la democracia en 1973 en INSA se produce un cambio generacional pero no se abren los espacios de debate sobre los fundamentos del escultismo, a pesar de la insistencia de jóvenes y dirigentes. Lo máximo que se permite es trabajar en conjunto con “juventudes políticas” y con la “multipartidaria” de esa época a partir de que algunos Rovers participaban a su vez en los centros estudiantiles universitarios y partidos políticos. Algo similar sucedía en la USCA donde los jóvenes post concilio participaban en la Juventud Obrera Católica y en la Juventud Universitaria Católica además de que algunos lo hicieran en partidos políticos… se podría decir que no había diferencia entre los jóvenes de una organización u otra, de hecho trabajaron muchas veces en conjunto como el caso del Operativo Dorrego de asistencia en villas.

            Ante la falta de respuesta en ambas asociaciones (INSA y USCA), amplios sectores progresistas se escinden e integran el MOSCA (MOvimiento SCout  Argentino). En el caso de INSA, dos provincias completas pasan a esta asociación: Chaco y Formosa. Simultáneamente grupos de Rovers son cooptados por algunas organizaciones guerrilleras, al punto que en el ataque al Arsenal Viejobueno, infiltrado por los servicios militares, se calcula que de los 300 guerrilleros muertos, la mitad eran antiguos scouts... La estrategia militar del ataque – según los datos obtenidos -se habría basado en una modalidad de formación scout conocida como “estrella”, atacando desde distintos flancos el Arsenal. Si bien esto no ha podido verificarse fehacientemente, hay testimonios que confirman algunos casos. La espiral de violencia habría producido el autoexilio de algunos dirigentes Rovers que, al no haber sabido/podido contener a los jóvenes, temen por sus vidas por la acción de la triple A, decidiendo irse del país o cerrando los grupos. Asimismo, se produce un éxodo de jóvenes de los grupos scouts disolviéndose muchos clanes Rovers en los grupos más activos, llevando a las asociaciones a lo que se llamó la ‘infantilización del movimiento scout’ es decir, que la gran mayoría de sus ‘beneficiarios’ sean niños y adolescentes, con una merma importante en jóvenes. Casi no quedan jóvenes. La violencia en el país lleva a que el MOSCA se autodisuelva alrededor del ’75, con el objeto de preservar la vida de jóvenes y dirigentes. Incluso algunos grupos scouts se disuelven íntegramente o regiones enteras se aíslan de las asociaciones de las que se habían escindido, transformándose en nuevos movimientos juveniles.

            Un estudio sociológico del movimiento scout en ALyC, encomendado por la OMMS a uno de sus miembros técnicos el Lic. Mateo Llover, realizado alrededor de 1974, revela la ‘infantilización del movimiento Scout’ en prácticamente todas las asociaciones scouts salvo en una en la que estaba en crecimiento el roverismo: Nicaragua. Cinco años después, en 1979, se produciría la Revolución Sandinista que expulsa al dictador Anastasio Somoza que llevaba decenas de años sostenido por el gobierno de  EE.UU, los scouts nicaragüense no solo fueron parte sino que el líder de la Revolución, Daniel Ortega, adjudicaba parte de su formación revolucionaria y de entrega al prójimo al Escultismo.



(Foto. Joven Médico Eduardo Missoni, prestando su servicio en la Nicargua Sandinista. Blog de Kim)

            En 1973 Salvador Allende era derrocado y asesinado en Chile, en 1976 la Junta Militar en Argentina derroca al gobierno democrático y se inaugura el período más oscuro de la historia argentina. En INSA  se decide disolver la rama Rover, ordenándose cerrar los clanes en los grupos en los que todavía subsistieran. Algunas voces dicen esto se hace porque prácticamente no había clanes; otras dicen que fue para preservar la vida de los que quedaban enviándolos a sus casas. (esta última versión fue confirmada años después conversando con directivos scouts de la época). Lo concreto es que esto disuelve el ‘Clan Escuela’ que estaba funcionando en la sede de la INSA, como forma de hacer resurgir la rama, replicando el esquema inicial de formación en los años ’50. La USCA NO disuelve la rama rovers apoyándose en el paraguas que le daba la institución Iglesia y, aprovechando esta circunstancia más el comienzo de la consolidación de la "metodología de la ruta", comienza una enorme expansión del Roverismo vía la presión de los párrocos para que en algunos lugares los grupos scouts de las parroquia se desafilien de la INSA y pasen a la USCA, y a la incorporación de jóvenes que al no tener posibilidad de participación política van tomando nuevamente como opción la participación en el escultismo. Un cambio que pasa inadvertido es que comienza un ciclo de ciudadanía pasiva, con actividades centradas al interior de la sede de los grupos, es decir, sin salir a las calles, propiciado y promovido por las cúpulas asociativas, en resguardo de la salud (vida) de toda su membresía. Consecuentemente, se va produciendo un recambio dirigencial por dirigentes más jóvenes, especialmente en INSA al no tener rama para los jóvenes.

            El terrorismo de Estado cuenta con muchos scouts y antiguos scouts entre sus víctimas, entre ellos – por ejemplo- miembros de Equipos nacionales como el caso de Raul Herrera quien estuviera en los Equipos Nacionales de Raiders y Rovers de USCA. Se habla de mucho más de 100 scouts a partir del golpe de Estado (sin contar a los que fueron asesinados por la Triple A con anterioridad al golpe) pudiendo encontrar algunos de sus nombres e historias en el Blog de scout desaparecidos, único Blog testimonial de victimas del terrorismo del Estado en América Latina, ya que las asociaciones scouts y muchos grupos scouts eligieron no recuperar su historia, y es de suponer que en países como Chile y Uruguay deben existir muchos mas… pero de eso nada sabemos.


            ¿Cómo reaccionarán las organizaciones scouts en la época respecto al concepto “ciudadanía activa” en un tiempo de revoluciones civiles y represión militar?¿que hicieron con sus programas?… muchos de ellos corregidos durante las Dictaduras militares, inclusive los de la OSI donde se reformula el Roverismo antes de 1980, con un continente prácticamente gobernado por dictadores… pero ese tema, es para el próximo articulo.

domingo, julio 17, 2016

Servicio versus amarres... La "ciudadanía activa" en los 60'



         Qué fue de la “ciudadanía activa” en los 60 es una buena pregunta para la cual no he encontrado mucha documentación, lo que puede considerarse como algo no casual en función de distintos acontecimientos de época, ligados a las dictaduras en América Latina.

            Los chicos mayores de 16 años habían sido una preocupación temprana en el propio BP; en junio 1914 escribia a la Sociedad de Amiga de los Scouts: “Por medio de los centros locales de esta Sociedad, esperamos proveer  Clubes  en  todos  los  núcleos  Escultistas,  en  los  cuales  puedan mantenerse en contacto los Jefes de Tropa, los Antiguos Scouts   y   todas   aquellas   personas   que   se   interesen   por   el  Movimiento.   La   única   condición   para   pertenecer   a   dichos  centros,  es  ayudar  al  Movimiento  Scout  en  la  mejor  forma  que pueda  cada  uno.  Es  el  propósito  establecer  entre  los  Antiguos  Scouts,  rangos  y  deberes,  por  medio  de  los  cuales  puedan conservarse  en  contacto  con  los  ideales  del  Escultismo  y  al  mismo tiempo ser de utilidad a los dirigentes y a los Scouts”. Hacia enero 1917 en “La gaceta de la Oficina Central” volvía sobre el tema afirmando que “Por largo tiempo hemos venido considerando útil construir una rama de ‘Scouts Mayores´ Pero nos queríamos abstener hasta el fin  de  la  guerra.  Acontecimientos  recientes  han  colocado  esta  cuestión  en  primera  línea  y  la  pregunta  es:  ¿Qué  medidas deben     adoptarse     en     un     futuro     cercano?     Parte  del Adiestramiento de los Scouts Mayores tendría naturalmente que incluir  el  someterse  a  pruebas  para  adquirir  insignias  cuyas  normas  fueran  superiores  a  las  de  los  Scouts,  y  con  vistas  a especializarse  en  alguna  rama  de  la  industria,  del  comercio, etc., para que esto sea útil en su vida futura”. La solución que se planteará con posterioridad será la creación del Roverismo y comenzarán las discusiones de ¿a que edad se comienza? expresada en distintas soluciones programáticas hasta que décadas después se constituye en algunas asociaciones una cuarta rama, lo que a su vez provocó crisis de separación.

            Las soluciones construidas hasta comienzos de los 60’ pueden resumirse en los Scout Seniors (Scouts Mayores, de 14 a 18) ingleses sugeridos por el propio BP y retomados en 1946, los Ventures Scouts (en paises del Commonwealth, con variaciones entre 14 -17) y los Raiders Scouts Franceses (15 – 17). De las tres propuestas dos de ellas se centran en una faz aventurera con ampliación de conocimientos de lo obtenido en la etapa anterior, mientras que la otra enmarca una concepción de “ciudadanía activa” más amplia que la Buena Acción, acorde a las edad de los muchachos. Como vemos la discusión planteada en la serie de textos es trasladada a la fundación de lo que serían las ramas de “edad intermedia”. Heroísmo y revolución son ideas que se imbricaron constituyendo un tipo de subjetividad sacrificial que no fue sin consecuencias.

El contexto de época

            Si pensamos en el contexto de la década del 60 el afianzamiento del fenómeno adolescente y juvenil tendra como iconos sociales dos figuras que marcaran época y tendencias: Por un lado James Dean, el “rebelde sin causa” que vive intesamente y muere joven en un accidente; por otro lado Ernesto Che Guevara, el “rebelde con causa” que vive intensamente y muere asesinado en Bolivia. Dos cuestiones fundamentales surgen de las figuras icónicas:

    (1)    La rebeldía juvenil como atrayente mercado para el cine y la música que le ofrecen una causa a través de los productos-mercancías generados en el mercado del naciente rock & roll, desde Elvis Presley, The Beatles en adelante. La rebeldía es socialmente encausada por el mercado a través de productos-mercancía que dan inicio a un proceso de globalización juvenil (al menos para cierto sectores sociales) que producirá cón el tiempo distintos estilos de vida homogéneos; para cada estilo se promoverán discos, vestimentas y se ofrecerán objetos valiosos. El capitalismo mundial pone especial atención a este grupo etario especialmente porque todo el dinero que disponen lo utilizan en la compra de  productos “para diferenciarse” unos de otros, y el mercado de discos y contenidos no dejará de aprovechar esa circunstancia de  esa época hasta la actualidad. 

     (2)  La rebeldía convertida en revolución ante la explosión del desarrollo capitalista democrático que mas de eliminar las desigualdades sociales las hizo cada vez mayores, generándose la lucha por un mundo distinto, que encausará a los jóvenes en una serie de ideales sociales encarnada principalmente en la Revolución Cubana, la figura mítica de Ernesto Che Guevara y en Argentina, con el invento político del peronismo por un lado es pre- y por otro pos-moderno (Gianni Váttimo[1]), que se encontraba proscripto generándose lo que se conoce como “resistencia peronista”

            En América Latina Chile, Uruguay y Argentina, son los únicos países donde el escultismo es masivo. En el resto del Cono Sur la membresía es reducida a sectores de clase alta y media alta. A diferencia de otros países del continente, en Argentiona se encontraban representadas las dos corrientes del escultismo, la inglesa y la franco-belga, la primera de ellas en la INSA laica, la segunda en la USCA católica. Este dato es importante porque la primera a partir de la llamada Ley Irigoyen y la segunda por ser considerada un movimiento de Iglesia, formarán parte de los Aparatos Ideológicos del Estado. La primera de las instituciones argentinas estará atravesada por quienes ocupan el gobierno, mientras que la segunda por la Pastoral Católica que en la década del 60 comenzará a tener su propia revolución interna a partir del Concilio Vaticano II planteando no solo una crítica interna hacia la propia Iglesia, sino una mirada distinta con relación al mundo promoviendo  la inserción de los catolicos para cambiar los ambientes a través del cuerpo teológico que comenzará a tener un peso importante conocido con el nombre de Doctrina Social de la Iglesia Católica surgido en el siglo XIX a través de la encíclica Rerum Novarum donde ya en ese tiempo se pregunta y responde sobre lo que podría considerarles los límites del liberalismo y del socialismo. A la par del Concilio se desarrollará y afianzará en Europa lo que con posterioridad se conocerá como Teología de la Esperanza y en AL la Teología de la Liberación donde abrevarán distintos sectores de una Iglesia que en parte se transforma en revolucionaria en su Opción Preferencial por los más pobres.

La Cuarta Rama.

            En 1958 el scout seminarista MS Herrera Gallo toma las ideas de Michel Menu y abre la primer patrulla raider en Argentina, con los scouts más grandes de la Tropa Scout. La Patrulla se llamó Diaguitas. En 1959 se realiza la primer Investidura Raider en Villa Tacul (San Carlos de Bariloche). Hicieron falta unos años, hasta que en 1962 se terminara de dar forma al sistema de trabajo con un estilo aventurero que no podía faltar. Para 1964 algunos grupos comienzan a incorporar el Raiderismo provocando de hecho la existencia de una cuarta rama, con una metodo propio, separada de la tropa scout y de los Rovers. Se orientarían en el lema que planteara Michel Menu “Las alas raiders son para llegar volando a Salvar a quien nos necesita”. Las primeras empresas de servicio se realizarán en comunidades originarias Mapuches y Tobas. La “ciudadanía activa” se articula al lema “Salvar” como ampliación de la Buena Acción diaria.

            En 1969 se edita la primer cartilla de los “casacas rojas” -la camisa era de ese color- llamada “Raiderismo en Marcha” definiendo la rama como una “empresa permanente” a partir de la cual se realizarán “raids de exploración, animación de jóvenes, construcción de canoas, construcción de obras de servicio a la comunidad, pintar escuelas, misiones en zonas apartadas, deportes de montaña, etc” . Propone como modo de pensar la accion Raider el método ver – juzgar y actuar donde en primer lugar se observa en el ambiente problemas concretos, luego se analiza sobre las casusas que provocan dicha realidad para que finalmente ser realice una accion concreta significada como respuesta-compromiso. Claramente el raiderismo no se plantea como un modelo de “escultismo parlamentario” sino sobre el modelo de un “escultismo en acción” teniendo en cuenta los recaudos necesarios que impone el grupo de edad especialmente a la hora de definir el tiempo de la empresa y el esfuerzo que ella implicaría

El Roverismo cuestionado

            Podría decirse que en las asociaciones existentes en Argentina en ese tiempo, con relación al Roversimo no había mucha diferencia, aunque en la Católica por el impulso de época (Concilio Vaticano II) se daba cada vez mayor importancia al “Servicio al prójimo” y en la laica las ideas progresistas comienzan a hacerse un lugar cada vez mayor. El “mayo Francés” pondrá sobre el tapete la nueva cuestión social de los jóvenes en esa época con el cuestionamiento al “poder” , las “políticas de dominación” y entre ellas la relación “docentes – alumnos”cuya repercusión llegó a todas las instituciones que comenzaron a producir algunos cambios. Mientras en Chile el socialismo crecía de forma importante, tanto que en 1970 llegaría al poder Salvador Allende, en Argentina la proscripción del peronismo y las alternacianas dictaduras/pseudodemocrácia tambien produjeron efectos sociales my importantes como el ”Cordobazo” y una serie de revueltas obrero – estudiantiles en distintos puntos del país. En 1968 INSA realizaría un Congreso Rover en la ciudad de Córdoba al que fueron invitados Rovers y dirigentes de USCA donde los jóvenes, además de la discusión de temas del contexto sociopolítico uno de los planteos más fuertes fue ¿cuál es la misión social del escultismo en la sociedad argentina?. Un conflicto intergenracional comienza a presentarse entre el Roverismo que tal como trabajamos en textos anteriores se basa en una concepción de “ciudadanía pasiva” y los jóvenes Rovers que plantean lo rechazado… el Roverismo necesita “ciudadanía activa”… aventuras y amarres si, pero no sin servicio comunitario comprometido, el trabajo en el “desarrollo comunitario” debía ser algo más que una insignia de “especialidad”.

            En una de las instituciones a partir de la adhesión al naciente movimiento de “sacerdotes del tercer mundo” con el icónico ejemplo del padre Mugica, algunos Rovers y dirigentes se comenzaron a volcar al trabajo comunitario pero esto no fue general por la propia estructura conservadora de la Iglesia especialmente en la CABA; en la otra institución se dice que las conversaciones se hacían con un grabador arriba de la mesa y con otro debajo, haciendo referencia a que cada uno grababa lo que se decía para tener pruebas y evitar distorsiones. Del debate quedaban fuera los interesados, que eran los propios Rovers… en 1973 retornará la democracia en Argentina, pero eso… es tema del siguiente artículo.




[1] Foro Internacional por la Emancipación y la Igualdad, Argentina 2015

sábado, julio 02, 2016

Ciudadania activa: retorno y tensión en el programa (2)


Franja de Gaza. Julio de 2014. Scouts trasladan heridos a Hospital de la ONU


            Mientras en  el resto del mundo Gilcraft seguía siendo el paradigma para el roverismo en tanto ciudadanía pasiva y parlamentarismo scout, en Francia sucedían otras cosas y no era casual ya que la posguerra fue quizás el período más brillante en la historia del pensamiento Francés cuya influencia mundial se extiende a nuestro tiempo: Jean Paul Sartre, Jacques Lacan, Michel Foucault, Levy Strauss, Merleau Ponty, Louis Althuser y muchos otros darán vida a movimientos filosóficos, antropológicos, educativos y políticos de los cuales órdenes religiosas como jesuitas, dominicos, franciscanos no estarán ajenos a los debates culturales adelantando a su vez lo que fuera el revolucionario Concilio Vaticano II que produjo cambios que conmovieron al catolicismo gracias a los interrogantes y debates que se habían producido  a partir de la II guerra. La ebullición de ideas crecía produciendo avances en materia de derechos y en el desarrollo del fenómeno de las juventudes, ya que a partir de la posguerra no solo la escuela secundaría se universalizará en Europa favoreciendo el afianzamiento de lo que se conoce como adolescencia, sino que las universidades llenándose de jóvenes comenzando a ser cada vez mas importante el fenómeno de las juventudes universitarias que ya no pertenecían solo a una pequeña elite político-económica como en la época de Gilcraft. La otra cara de la moneda en la posguerra es la Hegemonía mundial de  EEUU respecto de lo político y económico junto al comienzo de la guerra fría imponiendo entre otras cosas el temor al socialismo y al comunismo reforzando la cosmovisión conservadora del roverismo.

            Es común que algunos referentes del movimiento scout señalen la historia de Scouts de Francia en este período dentro de la historia de los avances educativos del movimiento. Scouts de Francia es parte de la OMMS pero es ilusorio generalizar los avances franceses que podrían considerarse inicialmente una resistencia a la Hegemonía planteada por la Organización Mundial.

No todo campismo – no todo civismo

            Volvamos a la Francia de posguerra… quizás el Abate Pierre es el más digno representante de los ideales scouts de la época ya que en su figura se articula la no contradicción entre escultismo, política y “ciudadanía activa”. Scout desde su adolescencia en un movimiento que lo marcaría para toda la vida, a los 19 años en 1931 se ordena como monje capuchino y en 1938 es nombrado sacerdote. Miembro activo de la resistencia contra la ocupación nazi en la posguerra fue elegido Diputado Nacional por el Partido Movimiento Republicano Nacional siendo su mandato de 1945 a 1951. En 1949 funda los traperos de Emaús. En 1954 hace un llamado radial a la población para ayudar a los miles de franceses sin techo, y los Rovers de esa época se convirtieron en constructores de viviendas básicas para quienes no tenían donde vivir. Un dato para los lectores argentinos: Fue el Abate Pierre quien dijera “Antes de hablarle a Dios a una persona que no tiene techo, es mejor conseguirle techo” siendo la influencia más importante para la orientación social y pastoral del padre Carlos Mugica, miembro del grupo de sacerdotes para el tercer mundo, asesinado en 1974 por un grupo de terrorismo de derecha conocido como triple A por su trabajo de dignificación en las villas de emergencia de Buenos Aires.

            Bien… decir que los Rovers de Francia se dedicaron a ser constructores es hablar de una época de un necesario debate para replantear el equilibrio entre la “pura ciudadanía” con el “campismo y la aventura”. Forestier en su libro “Escultismo ruta de libertad” al analizar la actividad Rover señala que en el afán de transformación algunos dirigentes habían arrastrado a los jóvenes a empresas de reconstrucción que no habían deseado o comprendido, por períodos muy prolongados  de tiempo, cuyo resultado habría provocado deserciones en los clanes. La nueva realidad de los jóvenes franceses volcados al mundo laboral o universitario necesitaba de la “ciudadanía activa” pero sin perder aquello que ha caracterizado al escultismo en tanto vida al aire libre. Este punto es muy importante ya que no se plantea volver al Roverismo de Gilcraft y podría condensarse en esta frase “La ruta de S.D.F habría podido ser sencillamente este arte de acampar entre amigos. En muchos países la ruta no es mas que esto” sino que los Rover “descubrieran un problema humano, pudiendo analizar sus causas y reflexionar sobre sus soluciones. Soluciones inmediatas para salir del paso, y soluciones generales cara al porvenir que hagan entrar en el orden de la reflexión política y social” de allí la propuesta de dos herramientas claves para la acción Rover: la descubierta y la empresa (proyecto) de tiempo limitado, alternando con otro tipo de actividades que permitan su desarrollo como la exploración de las artes y lo que llama cine – club que en la actualidad denominaríamos videodebate: “Los jóvenes ven las mismas películas, escuchan  las mismas emisiones, tienen las mismas tendencias musicales, se precipitan todos a la vez sobre la pagina deportiva del periódico del lunes. Eso crea imágenes mentales y un vocabulario común, les permite encontrar una sólida base de intercambios, de contacto, de conversación (…) El papel del clan debería ser, frente a todo esto, el de ayudar a los Rovers a formarse un juicio propio. Juntos, animados por una buena dirección, deberían poder encontrar los medios para que su generación, tanto por sus reflexiones como por su testimonio de amistad, participara de sus razones para vivir”

¡Cuidado! ¡Posibles revolucionarios!

            La guerra fría y el fenómeno mundial de las juventudes reeditarán en la Organización Mundial con cierta fuerza la tendencia de que el mejor servicio que puede hacer un Rover es convertirse en un buen trabajador y ocuparse de sí mismo. Gracias al secundario y los estudios en universidad en los países europeos de posguerra y en los países económicamente poderosos en las decisiones, se crea un nuevo grupo social que podríamos llamar por un lado “el estudiantado” aunque lo correcto es hablar de Juventudes, novedosos actores sociales que impulsan importantes cambios culturales y políticos… y los provocan… generando cierto espanto en esta poco sana relación del escultismo con los Estados (que no son la Patria).

            Si por un lado tenemos al icono americano de James Dean como un rebelde sin causa, héroe juvenil que vive y muere intensamente, sumadas a las figuras del naciente Rock & roll por otro se alzarán figuras icónicas que horrorizan en tanto que a partir de ellas se realizan verdaderas revoluciones sociales, tal es el caso de Fidel Castro y el Che Guevara quienes con 32 años el primero y 28 el segundo dan inicio a la Revolución Cubana convirtiéndose en los héroes juveniles en un mundo donde el poder había sufrido un desplazamiento hacia EEUU. Recrudece el temor al comunismo y de igual manera a la posibilidad de que los jóvenes se conviertan en revolucionarios. En Francia los debates políticos continúan y si no se retrocede demasiado respecto de la “ciudadanía activa” es por el contexto favorable que producía el Concilio Vaticano II.

            Una cuestión que no es menor es que comienza el cuestionamiento al Poder y a los Poderes en las Instituciones a partir del análisis de lo que se llamará la “época de las sociedades disciplinarias”  y el surgimiento del Escultismo formaba parte de ella.  1961 es el año en el que Michel Foucault publicará su tesis doctoral “Historia de la locura en la época clásica”, “El nacimiento de la clínica” y “Las palabras y las cosas” produciendo un resurgimiento de las Ciencias Humanas en especial el análisis del poder y la institución. Franz Fannon (paradigma de la lucha de los 60 y 70) publica “los condenados de la tierra” y luego de haber luchado en la segunda guerra a favor de Francia decide volver a su país de origen (Argelia) que se encontraba bajo dominio francés a luchar por su liberación. Las palabras libertad y liberación resuenan fuerte en la Francia de los 60 con un clima intelectual en constante efervescencia cuyos efectos se harán notar años después en lo que se conoce como la revolución estudiantil y obrera de mayo de 1968.


            Es en este clima que Forestier busca la equilibración del escultismo francés previamente dedicado a la reconstrucción heroica de su país. El raiderismo recibirá un golpe que no será menor. Michel Menu, visionario del nacimiento de la adolescencia como grupo social, los había creado en la posguerra poniendo como eje la aventura siendo un escultismo donde el “salvar” y las “misiones” no se limitaban solamente a técnicas ya que ambos términos nos llevarán a pensar en un raiderismo misionero en lo social ocupándose también de las necesidades de los más humildes tal como la investidura Raider propone. Las “patrullas libres” son un ejemplo de extensión del escultismo en su misión social siendo su destino aquellos lugares donde habitan lo que hoy llamaríamos “periferias existenciales” (término extraído del actual Papa Francisco que en este momento recupera alguno de los aspectos del Concilio Vaticano II olvidados por los últimos papados). La creación de una cuarta rama era necesaria, aunque no lo era la extinción del raiderismo y su reemplazo por los Rangers con cambios que no se limitaron a reducir las exigencias físicas y técnicas lo que era atendible, sino que impactaron en el método y los fines relacionados con la “ciudadanía activa” produciéndose la marcha atrás por temor a que el raiderismo se convierta en una escuela de revolucionarios dado los  avances del socialismo en Asia, la revolución cubana y el clima revolucionario de época donde la palabra “liberación” paso a ser paradigma de los distintos movimientos juveniles.

sábado, mayo 28, 2016

R.E. De como el tropiezo de BP incidió en la concepción de ciudadanía en el Roverismo

(Imagen del diario "La hora nacional")

             Quizás uno de los temas más complejos en el movimiento scout sea el de ciudadanía, ya que si esta se encuentra en el reino de los Fines actúa como ordenadora de todo el programa en tanto la “carnada adecuada” teniendo estricta relación con el para qué se juega, cuál es el sentido del Gran Juego y cuando éste tiene riesgo de convertirse en solo un juego.


            Tres textos del Blog serán la base para lo que vamos a desarrollar, los cito de entrada para que el lector pueda acudir a ellos como referencia en el momento que lo considere, permitiendo a su vez reducir la repetición de conceptos a lo indispensable. Los escritos son:


El tropiezo de BP: Roverismo hacia el éxito

            ¿Por qué pensar que “Roverismo hacia el éxito” es un tropiezo en la obra de BP? Ya hemos afirmado y comprobado (1) que el contexto de época con el avance del comunismo sobre Europa habría producido en Baden Powell un retroceso en su concepción de “ciudadanía activa” para plantearle a los jóvenes ingleses un Roverismo en el que deben prestar atención a lo político, pero para cuidarse de ello ya que podrían ser cooptados por los “charlatanes”. Un breve recorrido por los títulos del texto nos marca claramente la dirección que BP decide tomar en función de lo que entiende protegería a los muchachos y a su país, actitud que se repite en distintos momentos de la historia del escultismo.

            Señalar la revolución rusa y el mandato de Lenin es clave ¿por qué?. Habíamos afirmado con anterioridad la gran influencia que habría recibido  Baden Powell de parte de uno de los movimientos más progresistas de Inglaterra, el  art & craft que incluso conformara la primera cooperativa de trabajadores en resistencia a la explotación obrera industrial cuyo nombre es conocido para nosotros: San Jorge. Si nos referimos a la historia del movimiento obrero y del avance en los derechos civiles, la Primera Internacional Obrera de la cual formaban parte los sindicatos ingleses, funcionó con sede en Inglaterra entre 1864 y 1871; la llamada Segunda Internacional Obrera lo hizo entre 1871 y 1916 en New York siendo su estilo reformista, participando de la vida política de los países… época del escultismo de Roland Phillipps que nos lleva a la participación política en función de los derechos civiles y la definición en 1919 del concepto de “ciudadanía activa”. La Tercera Internacional Obrera conocida como Internacional Comunista se funda en el mismo año por iniciativa de Lenín, dejando por fuera a los “socialista reformistas”, cambiando la concepción respecto de la toma del poder político llamando a la Revolución y al establecimiento de la “Dictadura del Proletariado” en Europa y especialmente en Inglaterra. Estos datos dan luz sobre el contexto europeo y por lo tanto de los jóvenes en esa época y ¡de “Roverismo hacia el éxito”! donde el temor se hace presente reduciéndose el roverismo a determinados servicios casi parroquiales limitando el planteo a una vida con orientación en el trabajo, especialización y disfrute de las artes scouts. A partir de allí podemos comenzar a hablar de la elisión que se produce respecto a la vida política que no implica necesariamente lo partidario.

Gilcraft o el afianzamiento de un Roverismo ¿apolítico?

            No es lo mismo hablar de la creación del escultismo que de la invención del escultismo. La Creación es un concepto que deriva de la visión judeocristiana donde se crea ex -  nihilo, de la nada; en cambio la invención en la tradición griega implica que de distintos elementos surge algo novedoso, aún acosta del inventor que quizás no era lo que buscaba. Si bien es interesante la discusión de los distintos elementos que participaron en la construcción de lo novedoso la respuesta nunca se encuentra en el análisis de los mismos ya que a partir de lo nuevo se constituye otra cosa. Muchos de los investigadores de BP se preocupan por señalar a las influencias de distintos movimientos de la época pero desde un punto de vista analítico de poco sirve ya que con todos esos elementos lo que se hizo es… otra cosa: el escultismo, donde cada una no vale por sí misma sino en la interrelación con otras.

            Considero al escultismo como una invención con la cual BP se encontró y de golpe muchos niños y jóvenes quisieron jugar el juego… pero como en todo, de lo que se trata es de quienes se apropian del invento y los fines para los que lo usan; esa discusión es mucho más interesante porque la piedra con que tropieza BP  implica un retroceso sobre la “ciudadanía activa” sirviendo a los sectores políticos dominantes para fijar posición apropiándose  de un escultismo que crecía en los barrios más humildes para convertirlo en burgués de corte liberal, ya que por temor de su propio fundador se había desestimado el lineamiento orientado a la lucha por la justicia, la dignidad humana y la democracia, afín al ambiente privilegiado (desde lo intelectual y político) en el que había crecido Baden Powell. Esta "pequeña amputación” sufrida en el escultismo es quizás uno de los motivos por los que aún hoy los jóvenes al entrar en edad de compromisos abandonan los grupos scouts hacia otros destinos de participación ciudadana… las excepciones son claras cuando comparamos qué hacen en ese punto los que crecen, y qué los que decrecen.

            Rovers de Gilcraft (1933) es considerado complemento de R.E. Cuando comenzamos a leerlo lo primero que conviene es preguntarse ¿a qué jóvenes está dirigido? Para responderlo sería interesante conocer detalles del contexto juvenil de la época en la que fue escrito: ¿Cuántos jóvenes terminaban sus estudios primarios? ¿Cuántos tenían accesibilidad a lo que conocemos como escuela secundaria? ¿Cuántos accedían al mundo del trabajo desde pasada la pubertad? ¿Cuántos ingresaban al mundo el trabajo en la época que eran Rovers? ¿Cuántos a la Universidad? ¿Cuál era el promedio de edad de casamiento para un joven y una joven? Para dar solo una cifra con referencia a la educación: se calcula que en los países con buena escolarización,  hacia 1940 (7 años después de que fuera escrito Gilcraft) un 70% de los niños terminaba la primaria  mientras que la tasa de estudios secundarios (pubertad/adolescencia) era menor a un 15 %; el otro 85 % ingresaba tempranamente al mundo del trabajo como aprendices, trabajadores menores de edad (de allí surge una legislación específica al respecto) o en el trabajo familiar. Todos estos motivos - entre otras cosas – permiten afirmar que desde el punto de vista sociológico la adolescencia es un fenómeno novedoso  de la posguerra (pero de la que termina en 1945) ligado a la generalización de la educación secundaria y la postergación al ingreso del mundo laboral.

            Nuevamente preguntemosnos ¿a qué sector de la juventud estaba destinado de Rovers de Gilcraft? ¿a todos los sectores juveniles? ¿se animan a responderlo?

            Bien… ahora leamos un poco que se les dice a los dirigentes… Si con Baden Powell se articulaba en la Promesa y los Principios la Patria, con lo que llamaría “ciudadanía activa” dentro del reino de los fines (lo que permitía puntos de unión y de conflicto) una torsión que notamos en Gilcraft es cómo el concepto de Patria se desplaza en su significación hacia el Estado; y por otro hacia el Hogar produciendo un cambio en las relaciones internas de los elementos que conforman la estructura o sistema del escultismo… veamos por qué.

             Si la Patria es aquello que se liga a lo común, lo que hace a la identidad de las personas y pueblos, los afectos entre quienes la comparten, el lugar donde se vive trabajando y construyendo con otros; el Estado es la forma en la cual se constituye el gobierno en ese lugar, que puede ser cualquiera aunque el escultismo muestra  un ideal democrático en tanto la “ciudadanía” como concepto se desprende de ello. Alguien dirá ¿importa la diferencia?... y la respuesta es sí, porque las autoridades en la democracia se constituyen a partir de elecciones entre distintos sectores que piensan de distinta manera la función del Estado por lo que el conflicto es inherente al sistema, de la misma manera que la existencia de gobiernos que beneficien a la mayoría y gobiernos que beneficien a minorías… allí entra a tallar el tema de que no es lo mismo ser leal a la Patria que a quienes ocasionalmente ocupan el poder en los organismos del Estado. Si esto último sucediese el proceso democrático se anula en tanto se estatuye al movimiento como Aparato del Estado (como el caso de las Fuerzas Armadas) con la imposibilidad de conflicto y acción política, tal como sucedía en los buenos primeros tiempos del escultismo con ese fánatico del Ideal scout (según BP) que fuera Roland Phillipps… y esto estaría sucediendo ¡en el marco de la democracia! Imposibilitando o siendo “mal visto” o “por fuera del ideal” la participación de los jóvenes (no de las organizaciones) en la lucha por nuevos derechos, marchas o manifestaciones para la recuperación de derechos perdidos, la participación en distintas organizaciones para que se generen políticas de protección, promoción, etc. ya que implicaría una “politización” del escultismo porque entrar en conflicto con las autoridades instituidas ¡A las que se les debe lealtad aunque sea un Dictador o un Neoliberal que hambrea a su pueblo!

            Es de esta forma que el escultismo queda en una posición más cercana a la religiosa que a la política, donde la beneficencia y la caridad pasan a ser los objetivos ocupando el papel que el liberalismo económico (a la manera de lo que define Adam Smith) deja en manos de los “particulares”. Este punto es importante porque es el origen de como se ha interpretado por décadas la supuesta “apoliticidad del movimiento” cuando se trata de una clara opción política de quienes se apropiaron ideológicamente de la Organización Scout. El concepto de “ciudadanía activa” a partir del miedo de BP al Bolcheviquismo y con lo que fuera en ese tiempo el inicio de los problemas con el fascismo, migra al de una “ciudadanía pasiva” en tanto los Rovers y los scout no podrían ser agentes de cambio en un país (por más que repitamos en automático eso de dejar el mundo en mejores condiciones de la que lo encontramos) ¿Qué nos queda?: Tarea benéfica complementaria del Estado (cubrir lo que el gobierno no brinda), hacer viajes, mejorar en las artes scouts.

            Cuando en Gilcraft se habla de los “deberes para con la patria” lo primero que surge en el texto es la lealtad hacia las autoridades constituidas reduciéndose lo político al conocimiento de la forma de gobierno y el cumplimiento de los deberes. Por si esto fuera poco textualmente  se dirá que “A una edad un poco mayor, quizás el Rover llegue a una etapa en que las organizaciones fraternales, los partidos políticos, los clubes, las sociedades y otras cosas por el estilo le llaman particularmente la atención, muy especialmente aquellas en que el objeto principal de su existencia son los discursos. Esta etapa encierra graves peligros, pues la energía que posee el rover para el trabajo activo y para el servicio, puede ser desviada a canales más pasivos donde la energía se satisface con hablar y escuchar.” Tremendo párrafo que muestra claramente la posición ideológica organizacional  sobre lo político – social a lo que directamente coloca del lado de lo peligroso, solamente discursivo y pasivo. Asistimos aquí  a la negación de lo político como acción, sea en una hermandad, un club, un partido, una sociedad de fomento, unión vecinal, grupo ecologista, etc. Si somos serioe debemos decir que en realidad si hay un lugar donde desde hace muchísimos años la energía se satisface en hablando, en un continuo blablablá ¡es en el roverismo y gracias a Gilcraft que los manda a Investigar la realidad pero no a actuar en ella!, de allí el  paradigma de los foros que se hacen en algunas asociaciones que son jornadas de simples hechos discursivos que no cristalizan en acciones transformadoras de la realidad, provocando la huida de jóvenes que realmente buscan una ciudadanía activa con la participación en centros de estudiantes, agrupaciones políticas, agrupaciones ecologistas,  y sociales.

            Respecto de cómo la Patria se subsume de alguna manera en el Hogar (otro principio) lo observamos en lo que se establece como fin del roverismo: “establecerse en la vida”, pero esto no es realizaría de cualquier manera… no alcanzaría con ser un buen trabajador, en Gilcraft se ubica la conflictividad inherente a las relaciones laborales de la siguiente manera  “Otra fuente de conflicto respecto a la lealtad, que será causa de profunda meditación y dificultades para un Rover, es lo que concierne a su empleo. La cuestión de sus deberes para con su patrón, las exigencias del sindicato, las posibilidades de ascenso en su trabajo, la atmósfera que prevalece en la oficina o el taller, deberán ser llevados por el rover ante su jefe” otro párrafo que merece particular atención… la Lealtad al Patrón está en un lado y el sindicato ¡queda planteado como si fuera otro Patrón que exige, cuando es un lugar de participación y promoción de derechos donde justamente la participación hace la diferencia!... por si fuera poco pareciese que el Rover Scout debiera ser una especie de informante del Jefe... y esto también se encuentra orientado desde una concepción política determinada, no es inocente.

            ¿Qué sucede con el servicio Rover?… como decirlo sin provocar mucho enojo… pasa a ser un poco “ombligocéntrico” y más ligado a lo religioso que a lo político, ya que esto se encuentra visto como lugar de lo peligroso. El primer servicio a la comunidad para el Rover es ¡Convertirse en un buen trabajador! Y todo lo demás que no apunte hacia eso es “perfectamente erróneo”(sic). La dimensión del otro queda literalmente borrada y en vez de servicio bien podría haberse llamado “autoservicio”; veamos el texto: “En lo que respecta a los que ya forman parte de la hermandad scout –y también para los demás- he de hacer hincapié en la posibilidad y necesidad de “servicio”, en el ambiente ordinario que rodea al Rover y de señalar que debe ante todo, tratar de aplicar los ideales a su vida diaria. Me parece que éste es el mejor coronamiento de la experiencia scout y no el enviarle en busca de campos especiales dónde operar.(…) “Por esto insisto en la importancia de que el roverismo ponga el mayor empeño en estimular a sus miembros, individualmente, para que se establezcan en la vida. Cualquier actividad que distraiga al joven de éste su primer deber hacia la comunidad, es perfectamente errónea. La importancia de esta cuestión crece de día en día; por tanto, el adiestramiento Rover debe enfilarse definitivamente hacia capacitar a sus miembros para cualquier empleo que puedan conseguir para ayudarlos a conservarlo, y, si fuera posible, a mejorarlos y procurarles intereses y aficiones que los mantengan ocupados en las horas libres”… el Rover Ideal… un buen trabajador con algún hobbie que le permita huir de la alienación … lo político nuevamente censurado, no debe buscar otros “campos especiales donde operar”.

            Podrán pensarse que exagero (lo que no hay que descartar) pero es Rovers de Gilcraft quien pone como paradigma del servicio las conclusiones del Moot de Ontario realiado en 1932 que parecen extraídas de un grupo de “damas de la caridad”… las comparto con Uds:

            IGLESIAS.- Cultivando flores, para el adorno de la iglesia; ayudando u conservar las propiedades; ayudando en las juntas especiales cooperando en la organización de diferentes eventos, tales como bazares; como catequistas; tomando parte u organizando conciertos; para conseguir fondos; estableciendo una biblioteca para catequesis.

            HOSPITALES.- Transfusión de sangre en comités de doctores; recolectando fondos; ayudando en los dispensamos; ayudando con los enfermos que hay que sacar a recibir aire o sol; visitando a los que no tienen quien les visite; escribiéndoles cartas, etc.; reuniendo flores para distribuir ente los enfermos; haciéndoles fiestas; haciendo algún arreglo especial para Navidad.
           
            De igual manera Mr. Bentley sugiere algunas actividades en beneficio de los ciegos, los ancianos, los huérfanos, los encarcelados, y servicios que pueden ayudar a la conservación y protección de los árboles y los pájaros de los campos de juego, etc.

            Sobre el final Rovers de Gilcraft definirá al ciudadano útil como aquel que cumple con los deberes ligándose dicho cumplimiento directamente al Estado (por lo tanto a sus autoridades que a veces pueden responder a intereses que poco tengan que ver con la Patria). A ellos se les debe respeto, devoción y fidelidad… claramente las distintas formas democráticas de entender el Estado no se encuentran en la agenda, sino se trata es del gobierno encuentra instituido reduciéndose la participación al uso del voto o en algún momento a ser candidato de algo aunque insistirá que “no es nuestro propósito formar políticos”. La ciudadanía es una investigación para formarse opinión al menos así está planteada, base firme de los foros donde se investiga, se debate, se laman expertos, se investiga y se les sugiere a otros lo que tienen que hacer… pero como dice Gilcfraft, todo esto  “requiere cuidado y vigilancia de nuestra parte”.

            El texto plantea un Roverismo (y un escultismo) como parte de los Aparatos Ideológicos del Estado, donde el servicio se equipara a la caridad cristiana tal como lo entiende el liberalismo económico (hijo del calvinismo religioso), ayudando a quienes no están bien pero sin cuestionarse ni participar en nada “político” para que crear las condiciones para que estén mejor… claro… todo esto después de ocuparse de sí mismo que previamente puntualiza como lo más importante. La acción política (no partidaria) se encuentra desestimada… no forma parte de la propuesta… la ciudadanía activa ha mutado a una ciudadanía útil al Estado y al Patrón, con un ejercicio “sensato” de los derechos, en fin… a una ciudadanía pasiva que en 1919 BP había definido como lo que no quería para los scouts, haciendo clara referencia que en los tiempos difíciles había que ser activo y esto no era fácil…

Conclusión Preliminar:

            La idea del texto no ha sido cuestionar la importancia de que un joven se establezca, trabaje honestamente, realice obras solidarias o de caridad, cumpla las leyes y normas de su país, sino señalar que la amputación de lo político en sentido amplio es en primer lugar una elección política realizada por un sector hegemónico dentro del escultismo, que amputa en el seno del mismo uno de los elementos, dejando al joven en una mala posición respecto de sus derechos y las acciones posibles a realizar tanto en lo personal como con su clan. La censura de la dimensión política del escultismo y del Roverismo atenta contra aspectos importantes de la vida de un joven ya que los centros estudiantiles, partidos políticos, organizaciones en función de la promoción de derechos, acciones de promoción y desarrollo en la comunidad son de interés para muchos de ellos y hay que darles lugar en el Clan, alojarlos… cuando eso no sucede se van, y los que quedan repiten el esquema elidiendo lo político como uno de los caminos de la ciudadanía.

            En próximos escritos abordaremos como retorna al cuerpo institucional la “ciudadanía activa” y de qué manera las instituciones se las fueron arreglando para quitarse el “problema” de encima, para “no saber nada de eso”

Escultismo ¿parte de la ciudadanía activa? ¿o del movimiento de antihéroes?

                 Vivimos en un mundo donde los “antihéroes” se plantean como modelo social. Sus valores se han convertido en los “nuevos” va...