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lunes, diciembre 15, 2025

El Encuentro Quetral: Arte visual, poesías, música y cuentos - hechos por scouts-

 

 

            Hace muchos años, cuando surge SdeA formé parte del primer Equipo Nacional de Programa (1997). Siempre recuerdo un intercambio de opiniones que tuve con uno de sus miembros (muy conocido en el mundillo OMMS) que afirmaba que los chicos ya no fantaseaban, que era otra época, que los caballeros, las brujas y los cuentos no tenían sentido en la época actual. No era una discusión inocente, era decisoria para el abordaje del Programa del Escultismo. Finalmente se termina imponiendo el programa interamericano por sobre lo que solicitaban los miembros de la asociación, propuesta que trabajábamos pensando que la fantasía aún tenía lugar.

               En el año 2000 se publica la primera edición de Harry Potter zanjando de forma definitiva esa discusión… los chicos y los adultos llenaban librerías comprando el libro, volviendo a leer las aventuras de un mago que iba a una escuela muy especial donde había distintos grupos conformados como patrullas (la autora había sido scout). El fenómeno “Harry Potter” duró años, y muchos niños y jóvenes crecieron tomando como referencia los valores que alentaba el cuento. Con la Publicación de Harry Potter surge mi primer escrito “Volver a BP” y con él, la página “apuntad alto” ubicada en geocities (hasta que cerró el sitio) y continuada en el Blog actual.

               No es un dato menor construir un programa scout a partir de lo que nosotros queremos que hagan (disfrazándolo de teoría) que partiendo de lo que los niños hacen (apoyándose en teoría). El escultismo es muy sencillo, y nos han obligado a tener que teorizar para pulsear con la teorización errónea que no es más ni menos que ideología impuesta. Sabemos que BP mientras escribía “escultismo para muchachos” iba realizando bocetos y dibujaba para ilustrar su libro… todos recordamos al querido “Tomasito” y sus desventuras como “pie tierno”. Posiblemente la misma persona que dijo en ese momento que los chicos no fantaseaban, hoy diría que los chicos ya no dibujan (le tiene que cerrar su teoría o ideología) y nuevamente hay que decir “Volver a BP”.

               Quien está en contacto REAL con a niñez y la adolescencia puede darse cuenta de que los niños y jóvenes dibujan, escriben, pintan… pero eso queda invisibilizado. Basta mirar el margen de un cuaderno de la escuela para encontrar desde un garabato hasta un elaborado dibujo, una servilleta de la hamburguesería puede ser útil para escribir algunas palabras de amor, o el bloc de notas se convierte en espacio de frases y poemas. Como dice el artista plástico Daniel Fitte (quien compartió el Quetral con nosotros) la necesidad de expresarse es una URGENCIA que pulsa de lo interior buscando llegar a la luz por medio de distintos lenguajes: el dibujo, el canto, las artes plásticas… Las urgencias pueden ser personales o sociales… o ambas, como el niño que en la clase de dibujo entrega una hoja en blanco y cuando el docente le pregunta por qué no dibujo, el simplemente dice “no comí, tengo hambre”, y casi sin darse cuenta mostraba en el vacío de la hoja el vacío de su panza. Cuando los educadores y dirigentes miran la realidad solamente desde la perspectiva del programa/ideología, difícilmente “escuchen” las urgencias de niños y adolescentes, cuando el método SI las considera

               La expresión artística surge de lo cotidiano, y hoy el lugar de lo cotidiano es aplastado por el bombardeo de la tecnología comunicacional. Los niños se expresan artísticamente de forma privada, “underground”, como modo de expresión que puede convertirse en un camino de autoconocimiento y de conocimiento del mundo, por eso en los abordajes de riesgo social los distintos talleres que se realizan en su mayoría se relacionan con lo artístico o lo artístico-artesanal.


  

               ¿Alcanza con que el niño/adolescente se exprese? ¿o el arte pulsa a ser compartido con otros y reconocerse entre unos y otros? Identificarse en el amor, en el dolor, en la alegría, en la ilusión, en los sueños, en la imaginación… porque cuando escuchamos un poema, leemos un cuento, cantamos unas canciones o admiramos un dibujo o una obra, es porque algo de nosotros está en ella, un núcleo real que compartimos con quien la realizó y nos acerca. ¿Por qué recordamos a “Tomasito”? ¿acaso todos no somos o fuimos un poco “Tomasito”? ¿No se cansan de un Escultismo con fotos bellas de niños bien vestidos de clase media con sonrisas gigantescas como si eso fuera la vida?

               No se equivoquen, el Quetral no surgió de los dirigentes, surgió de los chicos que se acercaban y nos mostraban (y se mostraban) tímidamente lo que escribían, dibujaban, pintaban… y si lo hacían es porque en el grupo se le daba lugar a las Urgencias de expresar, de decir, de ser-con-otros

               En cada encuentro del sábado jugamos, proyectamos, vivimos aventuras… pero siempre que conversamos hay algo que es imposible de transmitir, porque el alma se muestra de forma indirecta siendo el arte una de las maneras de darse a conocer. Cuando compartimos nuestro arte cotidiano, nos conocemos más profundamente, porque cuando compartimos nuestras producciones decidimos mostrar ese pedacito que es muy difícil de transmitir, que es de cada uno. Compartir nuestro arte cotidiano nos hermana más, como en la película Dragonhearth donde el dragón abre su pecho para compartir un pedazo de su corazón con el caballero.

               Como diría el Indio Solari “Terminaré en el principio”… porque el abandono de la magia y poesía del escultismo, resuena en una discusión de 1997 que no fue ni es para nada inocente.



miércoles, agosto 09, 2023

Bouchard, el libertador de los mares: Juego "el asedio de California"

 


            Contar historias de corsarios y piratas es aventurarse a las grandes batallas marítimas, que en nuestro caso harán referencia a la guerra por la independencia de nuestro continente. Mientras los piratas eran ladrones de los mares, los Corsarios eran marinos de guerra que operaban como los piratas, pero de manera legal en tanto establecían un contrato o “corso” con un gobierno determinado. Los corsarios eran marinos de guerra que adquirían su condición militar y peleaban para un pais

            Como podrán darse cuenta, en el proceso de independencia las Provincias Unidas del Río de la Plata (Hoy Argentina) no disponían de una armada con barcos propios para enfrentar a los realistas, por lo que en el proceso de independencia como defensa y ataque frente a los “realistas” (españoles) se utilizaron por un lado barcos comerciales y por otro contratos de corso o “corsarios”.

            Aunque Uds no lo crean, las Provincias Unidas del Río de la Plata contaron en su armada con uno de los Corsarios más famosos de la época: Hipólito Bouchard… quien al mando de la fragata “La Argentina” cuya primera aventura fue dirigirse hacia la india para perseguir y luchar contra los buques de la “Real Compañía de Filipinas” pertenecientes a la Corona española, aunque realizó algunas tareas anexas como impedir que zarpen buques negreros franceses y estadounidenses o luchar contra piratas malayos… luego de una serie de aventuras bajo ordenes de las Provincias Unidas del Rio de la Plata, realizo un Asedio a California y Centroamérica (si, así como lo leen) haciendo ondear la bandera Argentina durante una semana en la ciudad de Monterrey… dicen que las banderas de Nicaragua, Guatemala, el Salvador y Honduras son similares a la Argentina por este famoso asedio realizado por el Corsario argentino-francés.

El asedio a California

            Sabiendo que dos barcos corsarios se dirigían a la costa de Monterrey para atacar el comercio español,  el Gobernador Pablo Vicente Solá ordeno retirar de la ciudad los objetos de valor.

            Luego de un primer intento fallido desde la corbeta Santa Rosa, en la madrugada del 24 de noviembre de 1818 desembarcan a unos kilómetros del fuerte, lo conquistan, haciendo ondear la bandera Argentina durante 6 días. En el ataque participaron 200 hombres, 130 armados con fusiles y 70 con lanzas y un cañón portátil con el que atacaron al fuerte. Se abastecieron y destruyeron la ciudad (especialmente todo lo relacionado al gobierno español como la gobernación) para posteriormente continuar su raid por centroamérica atacando distintas ciudades y pueblos en manos de los españoles, para retornar hacia la zona liberada por San Martín en abril de 1819.

 

Tipo de Juego: activo.

Objetivo: conquista de una posición durante un lapso determinado de tiempo

Técnicas:  acecho, escalpo

Jugadores:

Se divide a los jugadores en dos grupos: Unos defenderán el fuerte de Monterrey, otros lo atacarán

En el fuerte de Monterrey habrá: Armas, vacas, alimentos que serán representados por distintos objetos. El objetivo de los soldados del fuerte es no permitir que se lleven los objetos al la Fragata La Argentina (se designa un lugar) y no permitir que la bandera Argentina permanezca en el fuerte por mas de 3 minutos

Los corsarios llegaran en barco (lugar designado) y su objetivo es robar las armas e izar la bandera durante tres minutos.

La lucha ser´á por escalpo teniendo cada jugador 3 vidas + el pañuelo.

Uno de los dirigentes interpretará el cañonero, tirando la pelota a los soldados. Los que sean alcanzados quedaran fuera de juego durante un minuto

La duracion del juego es de 10 minutos reloj con dos rondas, donde se invierten los roles: Los corsarios pasan a defender el fuerte, los defensores del fuerte pasan a ser corsarios

El puntaje de la competencia será el siguiente

-      Izado de la bandera por 3 minutos = 50 puntos

-      6 fusiles                                            = 10 puntos cada uno

-      2 vacas                                              = 20 puntos cada uno

-      Vidas                                                 = 1 punto por cada vida


viernes, julio 07, 2023

Narrar y jugar la historia de nuestros pueblos

 


              Las narraciones siempre han ocupado un lugar importante desde los inicios del escultismo. De Escultismo para Muchachos se desprende un método: relato de historias, enseñanza de una técnica, práctica por medio de juegos. Este método sigue siendo válido en tanto el relato es una invitación a  identificarse con los personajes del relato, jugar a ser uno de ellos.

              Algunos juegos que gustan mucho a chicos y chicas se convierten en posiblidad de jugar con nuestra historia, identificarnos con aquellos que trabajaron por la independencia de nuestros paises, los que quisieron  nuestros pueblos libres, justos y soberanos. 

La batalla de León o “día grande” de Jujuy

            La batalla de León fue de enorme importancia en la lucha por la independencia de los pueblos del Virreinato del Río de la Plata. Corría el año 1821 y el pueblo Jujeño ve avanzar a 2500 soldados realistas (españoles) con armas y cañones cuyo objetivo era someter nuevamente el Noroeste argentino restableciendo el dominio de la Corona. El general Pedro Antonio Olañeta invadió el norte por la quebrada de humahuaca. El coronel Guillermo Marquiegui establecerá un campamento a orillas del tío León a solo tres días de marcha de la ciudad de Jujuy.

            Cómo no recibían soldados de apoyo o un ejército para repeler al invasor, los gauchos de Pal´palá, el Carmen, los Alisos y Perico, decidieron juntar fuerzas y armar batalla. El General Gorriti será su comandante y el total de gauchos no llegaba a los 600. Al amanecer del 27 de abril avanzaron sobre el campamento en una batalla que duró un día, enfrentando a los realistas con lanzas, cuchillos y muy pocas armas. El resultado fue exitoso capturando rehenes, las cabalgaduras y las armas. El General Olañeta intento recuperar lo perdido, pero no fue posible, tuvo que retirarse bajo amenaza de asesinar a los prisioneros.



Tipo de juego:

-      Activo

-      Ataque /Defensa de una posición

-      Técnicas de Acecho / Escalpo

Jugadores:

            Se divide a los jugadores en dos grupos: Gauchos Jujeños y Ejército realista.

            Los Gauchos jujeños son los atacantes de la posición. Su objetivo es capturar al Coronel Marquiegui, obtener fusiles y cañones. Tanto el Coronel como los fusiles y cañones serán llevados a un lugar definido como campamento base, que no podrá ser atacado por el equipo realista.

            Los realistas establecen un campamento en un lugar determinado. Dentro del campamento (area de 5 metros) se encontrarán el Coronel Marquiegui (uno de los miembros del equipo designado para tal fin que se distinguirá por una cinta de color en el brazo), 10 fusiles, 2 cañones. El objetivo de los realistas es defenderse del ataque impidiendo que los Gauchos Jujeños tomen de prisionero al Coronel y se queden con las armas.

Dinámica del juego.


            Se realizarán dos batallas, esto implica que quienes en la primer ronda eran Gauchos Jujeños, en la segunda serán el Ejercito Realista. El ganador será quien más puntos obtenga al final del juego, o quien antes cumpla con el objetivo en el mejor tiempo dentro de los 10 minutos. Se puntúa solamente lo que obtienen los Gauchos Jujeños.

            Cada jugador contará con su pañuelo de escalpo y 3 vidas. Cuando pierde el escalpo entregará una vida al ganador y tendrá 15 segundos para retirarse y volver al juego. Si el jugador pierde las tres vidas queda fuera de juego pudiendo volver en caso de que un miembro de su equipo le dé una vida.

            El coronel Marquiegui será capturado luego de batirse al escalpo con él y perder sus vidas, ocurrido esto deberá dirigirse como prisionero al campamento gaucho sin poder ser rescatado en el camino.

            Al tomar algunas de las armas y regresar al campamento gaucho (el que ingresa al campamento realista solo puede tomar un arma por vez) por un simple toque puede ser interceptado por un soldado realista, debiendo escalpear y ganar para continuar hacia su guarida con el arma. En caso de perder, el soldado realista podrá regresar el arma a su campamento.

            Al finalizar el juego se procede a contar y sumar el puntaje obtenido por el grupo de gauchos jujeños

Puntaje:

1 Coronel Marquiategui: 45 puntos

2 Cañones (banderines): 20 puntos cada uno

6 fusiles (varillas de madera): 10 puntos cada uno

Vidas obtenidas en la lucha: por cada una, 5 puntos.



domingo, mayo 21, 2023

Escultismo en los bordes: Artes marciales como herramienta de subjetivación

 


Según cuenta Juan José Pérez[1] - quien ha investigado sobre este tema-  en el último día del campamento experimental de Brownsea se realizó una demostración de juegos, competencias y Jiu – Jitsu. No es un detalle menor dado que a principios del siglo XX las artes marciales prácticamente eran ignoradas en occidente convirtiéndose el escultismo en uno de los primeros promotores de dichas prácticas.

            En las primeras ediciones de “Escultismo para Muchachos” Baden Powell sugiere como especialidad la de “Maestro de Armas” donde dice “El scout debe adquirir destrezas en dos de las siguientes materias: lucha con bast´on, Bordón, Boxeo, Jiu-Jitsu o lucha libre”. Juan Jos´e nos recuerda que en el libro “Boy scouts allende a los mares” BP relata que: “Fui a ver a un grupo de ellos durante su entrenamiento diario de esgrima con palos de bambú y practica de jiu-jitsu para hacerse fuertes, activos y de buen carácter. Digo buen carácter porque es muy semejante al boxeo, donde debes encajar un buen montón de duros golpes, y hacerlo con una sonrisa. Si un chaval pierde los nervios todo el mundo se ríe de él y lo toma por un tonto. En el jiu-jitsu aprenden cómo ejercitar y desarrollar sus músculos, cómo agarrar a un enemigo de distintas maneras para dominarlo, cómo derribarlo, y, lo que es muy importante, cómo caer con facilidad si ellos mismos son derribados.” En “Roverismo hacia el éxito” BP dirá lo siguiente: “espero que sabréis boxear con uno de vuestro mismo peso y repeler un ataque con una llave de jiú–jitsu.

Antes de imaginar que los niños y niñas que participan en los scouts armen grandes bataholas con bordones en las esquinas de los barrios, conviene releer el material producido en los inicios del escultismo considerando que una práctica puede ser interpretada de forma distinta de acuerdo al contexto en el que se realiza, esto implica que los sentidos que se le asignan pueden variar respecto a la época e ideología. Si en los primeros tiempos los sentidos de las artes marciales se pensaban desde una postura higienista, de formación del carácter en los tiempos que las grandes poblaciones ingresaban a las democracias representativas y  se producía el afianzamiento de los Estados Nacionales, en la actualidad es otra la situación por lo que merece la pena revisar algunos prejuicios.

Si nos remitimos al material existente podremos darnos cuenta fácilmente que no se trata que el escultismo o la actividad scout se convierta en una especie Dojo encubierto; ni siquiera que los niños y niñas sean expertos en las artes de defensa personal. De la lectura del material cualquier persona puede darse cuenta que se trata de otra cosa y que no es necesario anular la posibilidad de práctica de artes marciales en las actividades como ha hecho el Escultismo Comercial a partir de su interpretación puramente ideológica. Son parte del cajón de herramientas que dispone históricamente el escultismo, pasando a ser una posibilidad más entre otras, que adquiere sentido en función del contexto, la evaluación, y los objetivos que se establecen para el abordaje del mismo.

El ser en los bordes – los bordes del ser


[1] Juan Jose Perez. Los scouts y la especialidad de Maestro de Armas


            Un concepto que vengo trabajado en los últimos tiempos que surge del trabajo clínico individual y grupal es el de Borde, por lo que está exento de alguna manera de los “sentidos pedagógicos standard” que siempre obedecen a una ideología determinada. Los abordajes clínicos muestran su pertinencia a partir de los efectos que provocan en el sujeto o los grupos, no siendo una diferencia menor.

Si buscamos en el diccionario la palabra borde, encontramos que es aquello que limita un interior y un exterior no siendo casual que en nuestra época se utilice la palabra “desborde” con referencia a distintas situaciones emocionales donde lo “interior” irrumpe en lo “exterior” sin encontrar limitación o punto de anclaje. También la palabra Borde nos remite a lo social, a quienes se encuentra al margen y con ello a los que viven en distintas marginalidades sociales o existenciales. En el libro “escultismo en los bordes de la ciudad” definía algunos de ellos: (1) el existente entre los que tienen y los que no tienen (2) Entre los que tienen las necesidades satisfechas y quienes no las tienen (3) entre los que pueden escolarizarse y quienes no pueden (4) Entre quienes viven en la legalidad y quienes no, (5) Entre quienes poseen recursos simbólicos para enfrentar la vida y quienes no.

            Los síntomas de nuestra época (individuales y sociales) nos indican un problema que se acentúa con el tiempo que es la creciente dificultad para la constitución de los bordes que constituyen al sujeto y la subjetividad (dos conceptos distintos). De allí que observamos un crecimiento de los distintos fenómenos de anestesia de un cuerpo sin bordes (toxicomanías); las imposibilidades de desarrollo personal por dificultad con los bordes (desatención, problemas de concentración, dificultades para apropiarse del cuerpo -hiperactividad-)  y las dificultades en las relaciones interpersonales con quienes no son semejantes (en el sentido de parecidos al propio “yo” o narcisismo) tendiendo a conformarse modos de agrupamiento por una supuesta “mismisidad” intolerante con el otro distinto de mí.

            La buena práctica del escultismo es coadyudante para la constitución de los bordes (no una solución mágica de los mismos). La actividad scout como Gran Juego Serio (no como el simple divertimento y alienación ideológica de las clases medias en el que el escultismo comercial lo ha transformado) opera utilizando distintas herramientas articuladas, entre ellas pueden estar practicas iniciales de artes marciales que junto con determinados juegos clásicos colaboran a mitigar los síntomas descriptos.

            De igual manera que un caligrama se escribe sobre el papel de arroz  partiendo de distintos trazos realizados con un pincel donde cada movimiento forma parte de una palabra - imagen mayor, en la práctica de un Kata el propio cuerpo es pincel,  en cada movimiento se inscribe en el aire una palabra-imagen mayor que llamaros “formas”.


            El interior - exterior y el borde que permite diferenciarlos a través de la subjetivación del cuerpo-organismo, puede remitirnos a las nociones sobre el Ser que desarrollara Platón en “el sofista” donde define tres géneros o formas: El Ser, el reposo, el movimiento. Tomando como base estos conceptos realizaré una lectura particular de ellos con aportes desde las ciencias de la subjetividad, reflexionando sobre la constitución del sujeto y por qué determinadas prácticas favorecen los procesos de subjetivación, en este caso las artes marciales. Algo había dicho en textos anteriores cuando hice referencia a los juegos de acecho, pero la práctica de un Kata es más compleja.

Platón nos dice que el reposo y el movimiento en tanto opuestos no pueden mezclarse pero que el Ser (que reemplazaremos imprudentemente por la palabra “sujeto”) constituye una terceridad que mezcla ambos. Si observamos un Kata la “escritura” que se realiza implica la articulación del cuerpo con tiempos de reposo y movimiento ¿qué ocurre cuando en la vida cotidiana esto no sucede porque no se ha constituido de la buena manera?: cuando el Ser (sujeto) es “tomado” por el reposo nos encontramos con la inhibición y los “remedios” que la época para producir movimiento son los tóxicos; cuando el Ser (sujeto) es tomado por el movimiento se destirretorializa con las conocidas consecuencias de distraibilidad, hiperkinesia, dificultad de concentración, dificultad para el apropiamiento del cuerpo. Teniendo en cuenta solo estas variables, observamos cómo puede incidir la práctica de un Kata para generar la posibilidad de que un sujeto pueda “sujetar” su cuerpo y lograr cierta equilibración. Al momento de la práctica se lo  convoca a regular estos tiempos de reposo y movimiento de una manera específica, repetitiva, estética, haciendo uso voluntario de alta concentración en una actividad que se realiza gracias al su propio deseo. Todo esto colabora a la vez con otro tipo de equilibraciones fuera de la práctica del Kata, que son necesarias para el aprendizaje o la realización de un proyecto vital, operando en combinación con las distintas actividades scouts que aportan en el mismo sentido.

De los tres géneros iniciales que define Platón (Ser[sujeto¨], movimiento, reposo) se desprenden dos más: La mismidad y lo diferente (el No-Ser), y esto tiene su razón lógica: lo diferente es relativo en tanto sólo es posible si el Ser (sujeto) existe en ese bamboleo voluntario entre el reposo y el movimiento, claramente si no hay borde entre el yo y el no - yo es imposible establecer esa diferencia, por eso en los desbordes podría hablarse de una confusión entre interior y exterior. Si por un lado hablamos de lo diferente, también debemos nombrar en oposición a la mismidad o Identidad que se establece con el borde. Podría decirse que es necesario que el Ser (sujeto) se afirme como tal para que lo diferente aparezca ( el no – ser ) en el sentido de lo que no es Idéntico al Ser (identificaciones del sujeto).A partir de ello habrá que ver cómo se hace con lo diferente, en ese sentido en las artes marciales se agradece a los otros en tanto gracias a ellos podemos aprender… en los scouts sucede algo similar.



Fotos: Centro de Desarrollo Escultista "Primero de Puebla"


martes, mayo 09, 2023

En los bordes: Fotografía y subjetividad

            Vivimos en una cascada de imágenes que pululan por la red social, desde las clásicas fotos y selfies hasta los videos breves que los usuarios no dejan de mirar cuasi hipnotizados, lo que ha provocado objetivamente desatención en otros aspectos de la vida como las relaciones sociales reales, el rendimiento escolar y laboral. Si por un lado las miramos, como diría el Psicoanalista Jacques Lacan también somos mirados desde ellas en tanto nos plantean entre otras cosas qué desear, amar, odiar y pensar.

Si bien la clase social media o media baja ha naturalizado el uso de internet y las distintas aplicaciones, esto no es homogéneo como parece. En los Bordes el smart sigue teniendo uso telefónico casi exclusivo ya que quienes pueden pagar “datos” son muy pocos y generalmente son utilizados en función familiar agregándose que la posibilidad de tener una cámara en el aparato permite que  su memoria se convierta en el lugar donde se aloja el álbum de fotos. Esto que puede asombrar a muchos lectores, pero es algo que quedó claramente expuesto en la pandemia y las dificultades con la escolarización, en tanto los chicos y chicas solían usar el wifi de la escuela o de algunas plazas barriales que disponían de conexión gratuita, lo que provocó un enorme impacto negativo en la igualdad de oportunidades en la educación formal, ya que el 60 % de los niños y niñas de nuestro país está en situación de pobreza quedando por fuera de la red… “desenredados”. Quienes trabajamos con las poblaciones vulnerables tenemos muy en claro que la comunicación con los chicos y chicas no puede establecerse por grupos de whatsapp o similares; quien intente hacerlo de esa manera repetirá el esquema de exclusión que se vivió en pandemia.

            La utilización de la fotografía como escritura singular es un recurso relativamente nuevo en tanto la digitalización ha permitido – comparado con la época de los rollos de fotografía y posterior revelado- que los costos sean muy bajos en tanto hasta el celular más barato dispone de cámara, lo que permite realizar una serie de fotos sin costo, para luego decidir -dado el caso- cuál o cuáles imprimir o trabajar mediante programas que vienen incluidos en los teléfonos o en una computadora externa. Los mecanismos de selección de cuáles fotos guardamos y cuáles no, son determinados por la memoria del dispositivo, aunque existe la posibilidad de guardar gran parte en “la nube” que ofrece de forma gratuita un espacio para las fotos.

Mirar o ser mirado

¿Qué nos permite la fotografía? En primer lugar,  una mirada activa y la decisión expresada a través del dedo de instituir un recorte temporo-espacial con el cual tomar una foto. Mientras que la “selfie” busca afirmar un yo – ilusión, narcisista; el acto fotográfico constituye una escritura o marca de un yo-sujeto, tanto respecto del paisaje como de un rasgo particular del mismo.

El semiólogo Roland Barthés definirá al Studium como el lugar compartido donde realizamos la “cacería de fotos” y al  Punctum como el recorte que realiza cada participante dentro del mismo sin confundir al objeto de la realidad que es fotografiado con la operación que se realiza. Una actividad que siempre resulta interesante es pedirle a los chicos y chicas que tomen una foto de un detalle del Studium donde comprobamos fácilmente que no todos dirigimos la mirada a los mismos sitios y que el interés de cada uno es despertado por detalles diversos. Allí se expresa la subjetividad del fotógrafo, quien redobla su mirada hacia un lugar para que, mediante un corte temporo-espacial, retener una imagen elegida que podrá ser reproducida como impresión o desde la memoria de la cámara. Si realizamos una impresión en papel de las distintas fotografías y las exponemos en una pared se forma un mosaico por demás interesante, y si esto es acompañado por el relato de por qué se realizaron las distintas elecciones mejor aún en tanto se invita a la articulación de la mirada y el lenguaje.

            El acto fotográfico implica entre otras cosas un recorte simbólico a través de dar un marco a la cascada de imágenes a la que nos vemos expuestos continuamente eligiendo retener una de ellas por lo que se constituye como afirmación del yo – sujeto. Si bien es efímero no deja de tener efectos, veamos algunos de ellos en la lógica de los bordes:

-      Constituyen un Otro como terceridad en tanto la fotografía se ofrece para ser mirada por los compañeros o la comunidad

-      Mediante el artificio fotográfico se constituye una temporalidad efímera que exige al fotógrafo detener el cuerpo y prestar atención a lo que produce

-      Colabora en la constitución de la espacialidad al establecer un punto y una puntuación, la de la foto.

-      Suspende el “exceso de cuerpo” característico de los bordes, de alguna manera opera en el mismo sentido que los llamados juegos de acecho

-      Provee un anclaje simbólico efímero en tanto la foto, su nominación y exposición crean el “lugar del fotógrafo” y su reconocimiento. En caso de una “especialidad”, si se trabaja de la forma correcta produce un anclaje simbólico más estable.

-      Permite operar creativamente sobre el medio.


Fotogramas

            La fotografía artística en los bordes que requiere una elaboración más compleja genera efectos subjetivos más que interesantes. Elaborar fotos creativas o fotogramas para el armado de historias requiere una preparación que va más allá de la captura del detalle, en tanto el objetivo cambia al proponerse intervenir sobre el medio en un acto de reescritura. La filacteria ha sido y es uno de los modos de sobrescritura de las imágenes desarrollado a lo largo de la historia; consiste en agregar agregar palabras a una imagen que en algunos casos se reduce a “dar nombre” (La Gioconda), en otros significación como en los Escudos de Armas (ideales), las historietas (argumentos) o las clásicas propagandas visuales que inundan la red. El fotograma a construir será el resultado de una operación previa que es la de aquello que quiere escribirse en la foto, si se realiza en la patrulla esto implica creatividad, participación, conversación y decisión conjunta. Una foto creativa contiene en sí un mensaje, una serie de fotos dentro de un guion constituyen una fotohistoria que puede convertirse en fotonovela si se realiza un argumento escrito que se suma al montaje.







 

lunes, noviembre 07, 2022

En los bordes: La perspectiva del "escultismo concreto"

 


Cuando leemos material sobre escultismo especialmente producido por el Escultismo Comercial, muchos dirigentes scouts quedan deslumbrados por las hermosas producciones y bellas palabras que se utilizan, sin darse cuenta cómo cuando más se adentran en los textos, más se alejan de los niños concretos… aquellos de piel, hueso e historia, con los que se encuentran los sábados... y si el encuentro se produce en situaciones de marginalidad y pobreza, más alejados se encuentrarán.

            El planteo idealista entendido como consideración de la vida a partir de modelos armónicos y de perfección a los que se apuntan, no se corresponde con la realidad material. Al trasponer la realidad a una “naturaleza segunda” atravesada por la ideología dominante no encontramos humanidad, sino sujetos reducidos a “procesos”. Este idealismo se combina a su vez con el realismo del que se deriva la abstracción; comienza a considerarse a las personas desde una “segunda naturaleza”, luego se dilucidan los “procesos”, finalmente se transforman en cosas expulsando al sujeto de piel, hueso e historias.

            El entendimiento de la vida como drama es la experiencia material más concreta que podemos encontrar. En los distintos lugares siempre desempeñamos un papel u otro y nos vemos a nosotros mismos como actores, testigos o espectadores. Pensamos nuestra vida en términos dramáticos y esto no tiene excepciones, los niños y jóvenes que se acercan al grupo también lo hacen. Los materiales de las instituciones los piensan desde una “naturaleza segunda” por lo que, se interviene desde una opción ideológica de la realidad donde se busca ajustar a los niños y jovenes a dicho modelo.

            Georges Politzer[1] decía que “es en el plano dramático que tiene lugar nuestro contacto con los semejantes” (…) “pensamos en términos dramáticos” (…) “dramática también es la comprensión que tenemos de los otros” (…) el conocimiento práctico “se relaciona con el drama y exclusivamente con el drama. No es un conjunto de conocimientos concernientes a una realidad distinta de la naturaleza, dada por una percepción diferente de la percepción común que tendría el privilegio de penetrar una segunda naturaleza”.

            Un punto por demás interesante cuando leemos las producciones del escultismo comercial o asistimos a los cursos “tradicionales” y mucho mas aún en los “comerciales”, es aquello que Politzer afirmaba hace unas décadas “El realismo implica a su vez otro procedimiento. Una vez realizada la significación es considerada como cualquier realidad: llega a ser una cosa. Por eso mismo será arrancada del sistema de relaciones dramáticas y puesta bajo el régimen de las relaciones fenoménicas tal como se utilizan en las ciencias de la naturaleza. El drama cambiará de este modo de personajes. Mientras que en las experiencias dramáticas el único actor posible es el individuo singular, el procedimiento realista erige en actores a cada uno de los productos de la realización. Se obtiene así, en lugar de la multiplicidad dramática, una multiplicidad diferente con respecto a la cual sólo el lenguaje tomado de la primera naturaleza puede tener un sentido… las historias de las personas son reemplazadas por historias de cosas”

El Gran juego como Drama




            Siempre jugamos “a ser” … hagan memoria, recuerden sus juegos infantiles o presten atención a los actuales. Para Johan Huizinga (contemporáneo de Politzer), autor del conocido libro “Homo Ludens”, el juego auténtico es fundamento de la cultura en tanto es el medio que da forma a nuestra existencia en ese tiempo intermedio que se establece en la vida cotidiana denominado “ocio” o “tiempo libre”. Sin lugar a duda el juego es un drama.

Cada vez que jugamos asumimos una identificación compleja en la que nos mimetizamos con el personaje imaginado, nuestro cuerpo se dispone a la manera de este determinando las relaciones que establecemos con el cuerpo de los otros, orientándonos hacia un futuro posible planteado por el objetivo del juego.

En el escrito sobre el tiempo y el espacio de juego diferenciábamos los juegos efímeros que ofrecen este tipo de identificaciones que llamaremos “imaginarias” y funcionan en el pequeño espacio lúdico, del Gran Juego que ofrece identificaciones permanentes que contienen a las efímeras. Podríamos caracterizar al escultismo como una interfaz “simbólico-imaginaria” cuyo objetivo final es que el sujeto pueda valerse de distintas identificaciones para orientar su vida, su deseo, y vivenciar de una manera singular los valores propuestos por el escultismo.

El Gran Juego ofrece un universo simbólico estable ordenador del mundo imaginario y por ende de las relaciones del sujeto con su cuerpo, con el de los otros, con el deseo, con el futuro.  De forma sencilla podemos expresar la gran diferencia del Gran Juego Scout respecto de las actividades lúdicas en general -que con las mejores intenciones se realizan en los bordes-: La posibilidad de que el espacio de juego perfore el aislamiento lúdico permeando en lo social como “estilo de vida”, convirtiéndolo en un auténtico juego – serio.

Cuando las distintas Asociaciones nos hablan de los “elementos del método scout,” simplemente tratan de organizar mediante algunas abstracciones el cómo lo que hacemos en los scouts - si se encuentra articulado de manera conveniente- se convierte en un Gran Juego capaz de ofrecer al niño / joven no solo una actividad divertida sino una orientación para el ser.

Lazo social y dramática del escultismo



            Cuando Baden Powell observa las pequeñas bandas de chicos y “gamberros” de la Inglaterra de comienzos del siglo XX, piensa que es posible partir del “scouting” para establecer una nueva modalidad de lazo social orientada a partir del rasgo de la exploración y la aventura. ¿Por qué decimos “nueva modalidad”?... es que, a partir de los agrupamientos y liderazgos espontáneos, Baden Powell propone un juego que dura en el tiempo partiendo de los liderazgos de los chicos y expandiéndolos de forma tal que cada uno pueda ocupar un lugar.

            Si en un primer momento ofrece la aventura de la exploración, al poco tiempo hace su aparición la Ley Scout por lo que ya no se trata de explorar de cualquier manera: el Gran Juego tiene reglas, y ellas proponen un nuevo lazo social entre los jugadores.

La Institución de la Ley brinda consistencia y existencia a una comunidad de sentido, ordenando el espacio del Gran Juego y a los participantes. Pueden variar uniformes, colores, actividades… lo que opera como unidad en las diversas presentaciones y modalidades es la Ley Scout y su compromiso con ella (Promesa), de allí que el primer ejercicio de libertad consistirá en elegir si se asumen las reglas para ser parte, o se decide jugar a otra cosa que ofrece la sociedad.

Una propuesta ética que conjuga los “pequeños juegos” en nuestro “Gran Juego” es imposible sin una estética, entendiendo que lo bello se relaciona con la vida y lo feo con la muerte, tal como lo plantea el filósofo Enrique Düssel.

La estética mediatiza la ética a través del andamiaje simbólico – imaginario que ofrece el escultismo. En ese sentido opera en la dramática de cada uno de los integrantes actuando sobre el cuerpo propio, la relación con los otros cuerpos, el espacio, los ritmos vitales y lo visible en tanto el cuerpo y los cuerpos se representan en lo concreto del drama o la trama de cada sujeto y de la comunidad

La estética tiene elementos visibles e invisibles en tanto construcciones puramente simbólicas. Con relación a lo visible podemos decir que se trata de lo que viste y consiste los cuerpos y sus representaciones ( cada uno es parte del drama del que es protagonista), por eso no es cierto que “el hábito no hace el monje” en tanto que un sujeto sin “hábito” es un hombre desnudo de identificaciones… y si además forma parte de los bordes de la ciudad los medios de comunicación social reflejaran aquello que Agamben denomina la nuda vida, que no es solo sin atributos sino: “una vida a la que cualquiera puede dar muerte impunemente”

El movimiento scout ofrece distintas “vestimentas” para hacerse de un cuerpo y de sentidos que permitan construir experiencias y nombrarse de una buena manera orientada a la vida. Entender el escultismo como drama implica no menospreciar aquellos elementos que forman parte de la trama.

·         Un uniforme

·         Banderas, banderines, cintas y otros elementos que apuntan a una identidad

·         Cuerpos que expresan vida con el canto

·         Cuerpos que expresan alegría al reír, bailar, actuar, gritar

·         Ceremonias que vivifican lo simbólico

·         Cuerpos que se tensionan en la aventura y el juego considerando al otro como compañero, no como enemigo.

·         Un estilo de la vida en la naturaleza donde con la técnica scout se opera de forma artística-artesanal

·         Modos de debate y representación que dan lugar a la vida, la expresión y escucha de cada uno; donde la autoridad se sustenta no en el capricho narcisista, sino en la colaboración para la ejecución de lo decidido por la patrulla o el grupo. El Guía de patrulla “manda”, obedeciendo lo decidido por el grupo

            En los bordes relacionados con la pobreza, la necesidad aplasta la posibilidad de desear estando el cuerpo y el sujeto a merced de distintas formas de morir poco a poco (violencia, drogas, etc), siendo la principal carencia la de tener recursos simbólicos que permitan pensar y pensarse.

En los lugares donde las necesidades biológicas se encuentran satisfechas el deseo también se encuentra aplastado, pero por el objeto técnico (celulares, computadoras, objetos de consumo), determinando un encierro autista respecto a la realidad donde también los tóxicos tienen su lugar.

En ambos casos se hace realidad el viejo tema de Sex Pistols “No future”: “No sabes nada al respecto/ horas perdidas hasta el amanecer desde el anochecer/ y no se preocupan por ti/ no hay futuro. Deja que la música selle tu destino, si /puedes correr, pero la vida no esperará, si /no le importas no hay futuro”.

La dramática del escultismo es una de las pocas herramientas que nuestras sociedades disponen para que los niños y los jóvenes puedan decir “hay futuro”.





REFERENCIAS
Georges Politzer. Psicología Concreta. Ed. Jorge Alvarez
Johan Huizinga. Homo Ludens. Alianza Editorial

lunes, agosto 16, 2021

Utilización de Títeres y muñecos en las actividades scouts


Breve historia de las muñecas y los títeres

            Según una investigación realizada por la artista Noemí Naon y la Lic María Cristina Alvarado, los descubrimientos arqueológicos han demostrado que las muñecas y muñecos han existido desde la época de los cazadores- recolectores. La palabra latina “puppa” que en un primer sentido significaba mamá (poppa) o seno materno, dará la extensión a “dar la poppa al bambino” y como diminutivo nombrará al pezón como pápula o papila. Cicerón y Plinio utilizan “pupila” para una parte del ojo (la niña del ojo) siguiendo la tradición griega de “Koré” que significa niñita, muñeca o niña del ojo.          ¿Por qué se denominaría “puppa” a la muñeca? La simple experiencia de mirarse al espejo nos muestra que en nuestro ojo vemos reflejada la propia imagen. Nos reconocemos desdoblados en la imagen del espejo.



            Las primeras muñecas y muñecos fueron objetos mágicos de protección. Quien utilizaba muñecas y muñecos se sentía seguro, a resguardo, como en el seno materno. La muñeca – muñeco talismán de las primeras culturas era construida por sus propios dueños con materiales y técnicas acordes al grupo social de pertenencia. Ese muñeco protector que se ofrece a los niños, se convirtió en aquello en lo que se desdoblaba proyectando su propia imagen… para los primeros padres era un objeto de protección, el niño lo fue convirtiendo en un juego donde proyectar distintas cosas, desde la exploración del cuerpo hasta los sentimientos de agresividad y amor. Con la muñeca y los muñecos los niños comienzan a construir su drama (narrativa)… el psicoanalista Juan David Nasio alguna vez afirmó que en la historia de los juegos infantiles con  muñecos y juguetes, encontramos la historia de los padecimientos y las alegrías tempranas del sujeto.




            La utilización de los primeros títeres va de la mano con la narrativa que los niños construyen con sus muñecos, los hacen hablar, sea un muñeco o mas que "dialogan" entre sí. Los adultos los comenzaron a utilizar en la antigüedad para realizar distintas representaciones, como ejemplo las culturas China, India, Japonesa, egipcias, griegas y romanas que montaban obras con fines mágico - religiosos y con fines educativos  donde  relataban las aventuras de los dioses, algo que se repite en la Edad Media pero para las celebraciones cristinas. Con la incipiente desacralización del mundo el teatro de títeres comienza a ser un espectáculo callejero donde se representaban historias, cuentos e incluso donde se realizaban críticas políticas.




            En 1930 la psicoanalista Madeleine Rambert  introduce los títeres en la psicoterapia con infantes. La técnica era sencilla, invitaba a los niños a imaginar historias y representarlas con marionetas. Títeres y marionetas se constituyeron como un elemento importante para la expresión de los sentimientos inconscientes del niño que juega. En 1949 Francoise Doltó incorpora la utilización del títere en el tratamiento con niños. Para la decada del 50 en Argentina comenzaron a utilizarse  en adultos, considerándolos como un objeto intermediario entre el sujeto y el mundo, rehabilitando a partir de su uso a pacientes internados permitiendo su revinculación social. En 1982 la psicoanalista suiza Ursula Tappolet expone sus experiencias como terapeuta publicando un libro orientado a la Educación. En la década del 90 se afianza la utilización de los títeres en psicoanálisis con niños dentro de las estrategias de juego – terapia y en el presente siglo se amplía su utilización en autismos y distintas discapacidades.

            Objeto mágico de protección donde para algunos se deposita lo angelical y para otros lo terrorífico (como el famoso muñeco vudú, doble de la persona sobre la que se ejercería la magia a partir de alfileres), desdoblamiento de la persona en la muñeca/muñeco donde se proyectan distintas afectos y conflictos del sujeto. Objeto que protege e intermedia con el mundo, dando la posibilidad de construir narraciones donde se asumen distintos papeles en las historias lo que permite establecer juicios, obtener efectos terapéuticos y tantas otras cosas  nos animan a afirmar que, la utilización de títeres en las distintas edades de los scouts y en sus distintas etapas no es un recurso menor a la hora de buscar formas de trabajo que operen como intermediaciones entre el niño y el mundo, el mundo de los niños y adolescentes con la realidad efectiva, articulandose el trabajo a las posibilidades de desarrollo que nos brinda el método scout.




El teatrino en las ramas menores

            El escultismo no es un juego libre, tampoco es un juego inflexible. Es un juego con reglas en un marco narrativo (lo denominamos marco místico) que ofrece a los niños la posibilidad de orientarse en su experimentación del mundo y sus aprendizajes que siempre implican valores humanos y humanizantes.

            En un artículo anterior  respondía a la pregunta ¿por qué es necesario trabajar con los personajes de “el Libro de la Selva”?  afirmando que en la infancia hay un momento donde el niño necesita desconcentrar las imágenes de todo lo bueno y todo lo malo de las figuras de su familia y también de sí mismo, allí es donde aparecen algunos juegos con personajes de características diferenciales, constituyéndose los muñecos y  títeres  como un espacio privilegiado donde se alojan distintas narrativas de historias en las que cada actor representa aspectos distintos.

            Si prestan atención a las historias de los dioses griegos, podrán darse cuenta que son relatos de distintas pasiones humanas inexplicables desde la razón de ese tiempo; tal es así que cuando alguien estaba enamorado Cupido le había arrojado una flecha, si era peleador estaba poseído por Marte,  si cantaba de forma bella era Apolo quien lo hacía a través de él, si obraba vengativamente con las personas hacían su aparición las “furias” y si alguien se encontraba abatido por la tristeza había caído en la trampa de Ezis.

            En el libro de la selva cuando un niño/a o un adulto actúa con sabiduría decimos que es como el oso Baloo, cuando alguien es duro e intransigente actúa como la víbora Pitón Kaa, cuando nos quedamos en una posición que ya no tiene sentido actuamos como la Cobra “Capucha Blanca”, cuando alguien actúa con malicia y daño con una persona actúa como el tigre Shere Kan, cuando nos preocupamos porque todos quedemos contemplados por la Ley obramos como el elefante Hathi, cuando somos serviles con los poderosos actuamos como el chacal Tabaquí. Cada uno de los personajes nos permiten expresar distintos aspectos que pueden estar en una persona o que se ponen en juego en las relaciones, y que ello nos permiten establecer juicios y por ende, pensar en las distintas experiencias.



            Personajes, actitudes, proyecciones de distintos afectos que ponen en escena la posibilidad de identificarse. Esa es la partida que se juega con los Títeres, de allí su importancia. Como un pequeño ejemplo, el último sábado trabajamos con el Teatrino, con posterioridad los chicos quisieron jugar un rato con las siluetas especialmente Chil, el Milano - un personaje secundario del cuento - el que más llamara su atención. Para los que no conocen, el Milano es un ave que surca los aires de la selva, observando desde el cielo lo que ocurre en la tierra. Servicial y valiente, gusta del canto y cumple un papel fundamental en el rescate de Mowli cuando fue prisionero de los monos.

            Debemos dejar claro que no es función de los dirigentes-educadores scouts interpretar a los niños, eso es algo que hacen los profesionales en los contextos clínicos donde existe una relación terapeutica en la que se está trabajando, lo que sí podemos y debemos es tomar siempre que sea posible los deseos de los niños y ver cómo podemos seguir avanzando a partir de ellos. Como todo juego, en definitiva, siempre se trata de “jugar a ser” por lo que tranquilamente en la programación de la próxima semana podría incluirse desde cantos del Milano hasta la construcción de un barrilete volantín con un Ave impresa con esténcil, actividad más que útil ya que permitiría aprender algunos nudos, una técnica artística-artesanal y realizar una actividad bonita en un tiempo donde en nuestra ciudad el viento se siente…

            Aunque no le digamos a los niños que van a jugar a que son un Milano que surca los aires del barrio, viendo desde allí arriba lo que sucede debajo, atentos a los que otros necesitan; algo de esto ocurre gracias a la narrativa… ¿acaso en el juego por más que “desde fuera” se vea que el niño y el barrilete son distintos, “por dentro” el niño no se proyecta en ese barrilete?... es aquí donde a los adultos vendría bien recordar su propia infancia y sus juegos. Es allí donde se manifiesta la potencia educativa y liberadora del movimiento scout.

El teatrino en las distintas ramas del movimiento

            Es claro que el uso de títeres puede ser una herramienta útil para las actividades de las distintas ramas, y en el caso del trabajo con inclusión resulta ser maravillosa. Construir su propio muñeco/ títere con distintas técnicas (papel mache – carta pesta, medias, etc) hasta construir el teatrino en la base – taller y preparar una obra con los motivos más diversos (recreativas, testimoniales, míticas) para ser presentada algún espacio como el grupo, una escuela, el hospital o simplemente en la plaza del pueblo cercana a nuestro lugar de acampe.


            No se trata solo la presentación de la obra sino la serie de actividades que puede realizarse luego de su conclusión. La narración nos sirve para dar inicio a una serie de actividades que parten de lo presentado, especialmente juegos y actividades artístico- artesanales: Saltar el río Wainganga (Waigunga) marcado con sogas en el piso que van cambiando su ancho, realizar un juego de stalking – estatuas donde hay que quitarle la cola a Shere Kan, aprender un bailecito relacionado con el cuento, hacer  un “teléfono descompuesto” utilizando susurradores con los extraños nombres de los personajes… y siempre, cuando se realiza cada una de las actividades, la referencia obligada con una pequeña narración sobre algún aspecto de la obra que fue representada.

            Espero que con este pequeño escrito, un poco más largo que lo que las personas gusta leer y no con la profundidad que me gustaría transmitir, puedan animarse en algún momento a utilizar esta gran herramienta, que surge con los comienzos de la humanización y aún hoy permite seguir humanizándonos.






 


Escultismo ¿parte de la ciudadanía activa? ¿o del movimiento de antihéroes?

                 Vivimos en un mundo donde los “antihéroes” se plantean como modelo social. Sus valores se han convertido en los “nuevos” va...