domingo, julio 15, 2007

Apostar al 5%

Baden Powell escribió una frase que se convirtió en una brújula en muchos aspectos de mi vida: “Hay un cinco por ciento de bueno incluso en el carácter peor. El juego consiste en descubrirlo y desarrollarlo hasta una proporción del ochenta o noventa por ciento. Esto es la educación y no la instrucción a secas”.

Siempre entendí que apostar al 5% es la base para estimular al niño y al joven para hacerlo partícipe de su educación, y que por este medio aquello que no le hace bien vaya decreciendo. Muchas veces discutí con dirigentes Scouts porque no descubrían el altísimo valor de esta frase que es una orientación brillante para quienes se encuentran trabajando en la Educación de niños y jóvenes. Debemos ubicar ese 5% que no entiendo solamente como “buenas conductas”, parte de ese porcentaje es conformado por el deseo, por la direccionalidad que el mismo pueden darle a la vida de una persona.

Hace un tiempo discutía con un Jefe de Unidad debido a que al totemizar a los niños de su rama con el nombre de la patrulla a la que pertenecía y una cualidad, al momento de elegir lo que lo caracterizaba no tenía inconvenientes en que fuera algo negativo, se fundamentaba en que era una característica del niño para hacerlo y que ponerle ese nombre lo haría tomar conciencia de lo que tiene que cambiar. Recuerdo que le decía que en el escultismo se ben-dice y no se mal-dice; un dirigente scout tiene que poder Bien Decir de sus muchachos y para ello debe esforzarse en encontrar el 5%; si lo Mal Decimos no alejamos de nuestra función como educadores, ya que al basarnos en aquello que no anda bien, el efecto que obtenemos es que el niño o joven se identifique con lo Mal – dicho.

El bien – decir del escultismo implica estimular lo que está bien, y no castigar lo que no está tan bien. El otro día discutía con dirigentes de manada sobre la implementación de un método muy particular para corregir el lenguaje de sus lobatos y lobeznas: castigar con 0,25 centavos cada “malapalabra” que los niños y niñas enunciaban durante la actividad sabatina; la excusa es que habían probado distintos métodos y no funcionaban, y que la mayoría de los padres acordaban con las sanciones que decidieron utilizar. Ante lo comentado les pregunte si alguna vez habían probado con el método scout, que se basa en diversas formas de estimular y expandir lo que anda bien. Les dije que podía entender el acentuar el castigo como metodología en diversos lugares, pero no en el movimiento Scout. Les pregunté lo siguiente: Cuándo los padres porque los chicos no andan bien en la escuela o se portaron mal no los dejan ir a los Scouts ¿Uds. que opinan? La respuesta no se hizo esperar, dijeron que no estaban de acuerdo; les respondí que como dirigentes estaban utilizando el mismo método que decían no acordar, y que probablemente por ello acordaban con la mayoría de los padres.

El Escultismo en el Programa desarrollado por la OSI y que se aplica en nuestro país parece haber abandonado ese “al menos el 5%”. Se basa en un “100 % de bueno” que podemos objetivar en la malla de objetivos del MACPRO y que definimos en otros artículos como perspectiva cognitivo-conductual , cuyo objeto es producir el “cyborgscout” del siglo XXI. En nuestro Programa se trata de que el chico cumpla una serie enorme de objetivos actitudinales que provocan la desesperación de dirigentes y niños, desmereciendo las actividades fijas (típicas) y los contenidos de la educación.

Actualmente tengo 42 años, trabajo con niños y jóvenes desde los 18 años y cada vez estoy más convencido de lo que considero una Máxima en la Educación que propone el Movimiento Scout, y de la enorme actualidad que tiene: Apostar al 5% de bueno. 24 años de práctica en educación no formal, en educación formal, como terapeuta de adolescentes me han permitido tomar conciencia de los efectos de las apuestas realizadas, por ello quiero compartir con Uds. algunos ejemplos reales pero cuyos nombres son ficticios:

Apostar al 5% en el Movimiento Scout:

· Pedro tenía graves problemas familiares y problemas de conducta. En la patrulla ocupó el cargo de cocinero ya que como de muy chico debía cuidar a sus hermanos les cocinaba y eso le gustaba. Cocinaba de forma estupenda, arrasando año tras años con la distinción de “El cucharón de oro” que se otorgaba al mejor cocinero del grupo. Siempre fomentamos su 5%. No pudo estudiar pero trabajó siempre como chef; cocina tan bien que comenzó a trabajar en circuitos turísticos nacionales, siendo reconocido en algún momento como la mejor cocina de “x” lugar turístico, se le hizo una nota en una revista internacional, y actualmente se encuentra en Europa trabajando como chef en lugares turísticos importantes.

· Juan vivía en un barrio muy complicado, la familia lo mandó a los Scouts como forma de tratar de que no se desvíe del buen camino. Aprendió los primeros tonos de guitarra en el conservatorio municipal, y a partir de ello halló un lugar en el grupo como guitarrista; lugar que ocupó durante toda su pasaje por el movimiento, ganando reconocimientos en “El bagre de oro” (concurso de canciones que se realiza en cada campamento anual) por sus canciones. Participó en grupos musicales, y actualmente escribe canciones infantiles para una revista educativa de carácter internacional.

· José había sido echado de su grupo scout por mal comportamiento, y alojado en nuestro grupo. Siempre preocupado por los demás, sus inquietudes sociales aportaban mucho a la hora de hacer servicios en distintos lugares, le importaba mucho el sufrimiento de los niños. Actualmente trabaja con chicos de la calle, ayudando a rescatarlos de las situaciones que todos conocemos que ocurren con ellos.

Apostar al 5% en la Educación Formal (rural):

· Roberto había sido definido por la escuela primaria como “fronterizo” por lo que no le recomendaban proseguir sus estudios. Con mucha dificultad y ayuda por parte del equipo docente hizo su secundario. El amor por los animales fue el 5% en el que nos basamos para ayudarlo a educarse, se especializó en el tema (que no requería de grandes abstracciones sino de manejos más concretos). Trabajo en el campo durante un tiempo, y hoy desarrolla su trabajo en una importante editorial educativa.

· María entraba en sintonía con las necesidades educativas de sus compañeros rurales, ese era su 5% y no as actividades agrícolas-ganaderas de la zona en que vivía y a las que apuntaba la escuela. Con el apoyo de su familia apostamos a su 5% y favorecimos en cada momento su tarea en esa área. Alumna Brillante, hoy es profesional en Ciencias de la Educación y trabaja en el ámbito rural.

· Silvio provenía de una familia muy conflictuada, con un padre alcohólico y con un diagnóstico escolar de “fronterizo”. Su deseo por los caballos y por las tareas rurales fue el 5% en el que nos basamos para acompañarlo. Hoy es encargado de un campo.

Apostar al 5% en chicos institucionalizados:

(En este caso voy a hacer referencia solo al 5% de bueno que fue expandido)

· A Luis le gustaba nadar. Se trabajó sobre ello. Participó en campeonatos. Hoy es instructor y guardavidas.

· A Miguel le gustaba la música. Una vez detectado este 5% comenzó a aprender guitarra y esto le hizo tope para cosas que no estaban bien. Hoy tiene su propia familia y trabaja para sostenerlos.

· Simón era buen cocinero. Este 5% expandido le sirvió para poner tope a cosas que no le hacían bien. Hoy trabaja como cocinero.

No todo... solo el 5% para desarrollarlo y expandirlo... eso es lo que los dirigentes más jóvenes debieran entender para poder realizar su tarea: Realizar muy buenas actividades, vivir aventuras pero no olvidarse de a dónde debemos apuntar… a ese 5% de bueno que al menos el más revoltoso de los chicos tiene, para expandirlo, hacerlo crecer y con suerte ayudar a que una vida pueda encontrar un sentido y encaminarse hacia él. Los más viejos hemos visto su eficacia, y eso es algo que podemos transmitir con palabras, pero Uds. deben hace su propia experiencia para comprobarlo.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Que gran descubrimiento...¿alguna ayuda-dinamica para descubrir ese 5%?

buho terco dijo...

La mejor "dinámica" es conocer a cada uno de los chicos... uno por uno

Ser dirigente Rover en nuestra época

            En un artículo anterior titulado “Representaciones juveniles, método scout y segregación” hacíamos referencia a la tendencia so...