sábado, noviembre 25, 2023

Valores de los jóvenes ¿Valores del escultismo?

 


            El escultismo inicia con un campamento en una pequeña Isla llamada Brownsea donde todos los chicos pagaron el campamento, pero los pobres sólo 1/3 del valor general. Baden Powell no dejó esa decisión a los niños o a sus familias; simplemente la tomó en un tiempo donde lo más sencillo hubiese sido hacer otra cosa: que cada cual pague la parte que le corresponde y si no puede, que no vaya. Desconozco si las familias pudientes se quejaron y dijeron algo así como “no con mi dinero”. Sin lugar a duda no se equivocó, los niños de una y otra clase social (casi no había intermedios) participaron en igualdad de condiciones y  equidad en una experiencia común que dio origen al Movimiento que muestra la integralidad inicial de los valores scouts, incluso en lo económico.

            Los valores no se encuentran en la naturaleza humana sino que son parte del proceso de humanización. Los mismos configuran mandatos a los cuales uno adhiere o no, de allí que el momento más importante en la vida de un scout es la formulación de su Promesa, donde adhiere de forma voluntaria al universo simbólico del que se le ofrece ser parte los cuales constituirán un “universal” donde poder orientarse y construir sentidos para su vida. Los valores son integrales constituyéndose en el nudo inicial de un trenzado o tejido social que conforma la comunidad scout en general cuyo objeto es la irradiación de estos en lo social, sino se trataría simplemente de un juego organizado o club, y no un “manual de ciudadanía” (subtítulo de EPM) o escuela de ciudadanía para la construcción de un mundo mejor para todos.

El modelo social de la práctica del escultismo



            Debemos tener en claro que no es lo mismo pensar que el escultismo se configura como un conjunto de valores que se ofrecen a los jóvenes, que afirmar que se configura a partir de los valores de los jóvenes. El escultismo no es “relativismo valoral”: no se constituye por modas, tendencias actuales, narcisismos de época… esto no quiere decir que los excluya, sino que los aloja dentro de su marco valoral sin perder el rumbo marcado por su “universal”.

            Sobre el aspecto o marco simbólico- imaginario hay mucho escrito, no voy a detenerme en ello, si lo voy a hacer sobre el escultismo concreto, o mejor dicho en su materialidad donde se expresan los valores.

            Las jerarquías existentes en la patrulla tienen por objeto que el “juego social” sea posible: vivir el escultismo articulando a cada uno de los miembros en la división del trabajo que se construye a partir de cargos y funciones donde todos y cada uno son necesarios e importantes. Las “jerarquías” no implican distintas valías, las decisiones que hacen a la Patrulla se toman de forma democrática sin importar el cargo que ocupe cada uno.

            Los bienes de la patrulla son de uso comunitario. Se obtienen por compra a partir del esfuerzo compartido o por aporte de los miembros de la patrulla (una olla vieja, una sartén, etc). Muchas veces ocurre que para determinadas actividades planificadas son necesarios elementos materiales que la patrulla no tiene pero facilita o presta uno de los miembros (por ejemplo kayak, futbol, juego de mesa para días de lluvia, etc); a partir de ese momento ese bien privado pasa a ser de uso comunitario, para luego de finalizada la actividad ser devuelto en las mismas condiciones.

            En la patrulla es claro que el aprendizaje y desarrollo de cada uno de sus miembros hace a la posibilidad de un mejor cumplimiento de sus funciones y con ello a que el objetivo común sea logrado. Roland Phillips afirmaba claramente que quien sabe enseña a quien no sabe para bien de todos, de allí que -por ejemplo- el cocinero transmite su arte a otros que lo reemplazarán cuando cambie de cargo o realice su pase a otra rama; si esto no sucede probablemente la patrulla pagará las consecuencias con alimentos mal cocidos o quemados.

            Las habilidades que cada uno tiene colaboran al bien común y son vividas naturalmente porque es claro que todos nos precisamos. Quien al ser muy buen pescador obtiene dos o tres piezas en la excursión al río las comparte con todos, de la misma manera que quien las cocina comparte su arte al hacerlas ricas y comibles, como quien construyó la cocina que permite hacer el fuego, o quien ha buscado la leña. La patrulla nos enseña que para que el juego social funcione debe ser como una orquesta sinfónica donde cada instrumento cumple una función distinta y en su buena articulación encontramos la armonía… no podemos pedirle a la trompeta que sea tambor, ni al violín que se convierta en piano, la articulación de las diferencias hace a la buena música, no su reducción a que todos toquen el mismo instrumento.

 ¿Qué valores político-sociales se desprenden del escultismo concreto?



            Releyendo el punto anterior podemos extraer lo siguiente

1)      En una sociedad todos somos necesarios: el agricultor, el obrero, el cartonero, el comerciante, quienes trabajan en el Estado a efectos de brindar algún servicio, etc. La división social del trabajo no implica que existe una valía mayor entre las personas, todos construimos un mejor presente y futuro para todos, en condiciones de igualdad por lo que es justo el disfrute de los bienes del conjunto social

2)      Que existan diferencias sociales con relación a lo económico no justifica ignorar que la producción de bienes tiene como primer destino su circulación por la comunidad, lo que no implica la inexistencia de la propiedad privada o bienes personales, pero de la misma manera que con un campamento no todos pueden pagar lo mismo en tanto el aporte debe ser progresivo respecto a las posibilidades económicas de las distintas pertenencias social para que la vida común sea posible. Ejemplo de ello es el sostenimiento de los sistemas de salud y educación pública donde en países como Canadá, Inglaterra, Francia, España, Italia, Alemania, etc. donde los impuestos progresivos implica que los que más tienen paguen mucho mas que quienes menos tienen para el sostenimiento de los sistemas que son públicos en su totalidad (por ejemplo Inglaterra) o mixtos (público privado) en el caso de algunos de ellos.

3)      En una sociedad todos somos necesarios y corresponsables de que cada persona pueda desarrollarse en su función de la mejor manera posible, por eso el principio de subsidariedad de las personas es fundamental y constitutivo para una buena vida social traduciéndose en el apoyo educativo, la capacitación y acompañamiento de quienes se incorporan a la vida comunitaria, valorando sus diferencias y potenciándolas para el bien común desde una perspectiva ecológica (de sistema, no de cada elemento sin relación a los otros como en el individualismo), en tanto cada uno es valioso para el objetivo común.

Los valores de los jóvenes y los valores del escultismo



            Formular una promesa implica un compromiso ante sí mismo y un grupo de testigos donde se renuncia al egoísmo para ser parte de una comunidad de sentido orientada por los valores que se concretizan en lo material y brindando orientación para la construcción de la propia vida y la participación de la vida social.

Mi esposa (perdiz apacible) siempre dice con relación a la Ley: “los valores morales a los que adheriste y prometiste cumplir u observar, deben prevalecer sobre tu egoísmo”. No se trata de un imperativo categórico Kantiano que se niega la existencia de pulsiones egoístas como la pasión por la ignorancia, la pasión por la indiferencia y el culto al Yo que inciden en la vida social; sino que ante ellas, el valor moral debe prevalecer. El ejemplo más sencillo en la vida familiar es la situación en la que un niño se enoja con su hermano, tiene ganas de pegarle o dañarlo, pero no lo hace porque prevalece el valor moral aprendido en su familia.

Lo mismo ocurre en la vida social donde los medios de comunicación continuamente degradan los valores ciudadanos y señalan falsos culpables del malestar social de nuestro país y la humanidad ocultando a los verdaderos y sus intereses en juego (quienes tienen el poder real). El apuntar al núcleo egoísta señalando a los supuestos culpables del malestar social e individual da pie a la configuración de la tensión agresiva y la conflictividad social creciente donde se trata de “o yo, o el otro”, declarando como “enemigo” al prójimo.

Cada vez que escucho que “el movimiento scout es un movimiento de valores” invito a preguntarse ¿cuáles?... El mundo esta lleno de “valores” contradictorios entre sí (relativismo valoral); si me preguntaran a mí diría sencillamente: los que se desprenden del escultismo material concreto y se trasladan al pensamiento como sentido y orientación de vida.

Cuando me dicen “el movimiento scout se funda en los valores de los jóvenes” siempre digo que NO, es un error, los Valores Scouts siempre se encuentran en tensión con los valores hegemónicos de los jóvenes sin importar época o cultura, y habría que preocuparse mucho cuando entran en sintonía porque si fuera así, el escultismo no sería necesario, bastaría con un club de acampe. Los Valores Scouts pueden alojarlos, e incluso pueden ayudar a descubrir que algunos de ellos para el escultismo son disvalores… Baden Powell no preguntó si estaba bien el cobro diferencial del primer campamento donde los que más podían pagar colaboraban con los que menos podían pagar… eso no estuvo en discusión, fue contra la cultura de la época e insertó en el corazón del movimiento el valor de la igualdad y equidad que son fundantes. Si alguien dijera “es injusto que yo pague más y el pibe de la villa pague menos” sencillamente no entendió los valores scouts… quizás se equivocó de lugar con la suerte que en la actualidad existen clubes de campismo donde se puede salir sin necesidad de comprometerse a un estilo de vida… hay que tener claro que el Gran Juego no es un juego como otros y su objetivo no es inflar el narcicismo de niños o dirigentes, ni que los valores egoístas primen sobre los valores sociales del estilo de vida CONCRETO del escultismo. Lo maravilloso de la Promesa Scout es que cuando alguien la formula, acepta orientar su vida en ESOS valores que prevalecen sobre otros. Prometer es elegir una forma de vida para renunciar a otras… ynadie obliga a hacerlo, por eso la formulación de la promesa no debiera ser algo “automático” en tanto es el acto más importante que da inicio a la vida de un scout.

Los valores del escultismo se TRADUCEN en las elecciones políticas de los jóvenes y los dirigentes… pero cuidado… no es una cuestión de “izquierda, derecha, centro” en tanto dichas categorías forman parte del aparato de colonización pedagógica. Tampoco se trata de la adhesión a un partido político determinado sino de la presencia de dichos Valores a los cuales libremente adherimos en las distintas opciones que se presentan a elecciones sino ¿Cómo se construye un mundo mejor? ¿solo en campamento? ¿el objetivo del escultismo dejaría de ser la ciudadanía activa que lleva a construir un mundo donde todos puedan ser felices? No tener esto como horizonte es ver el escultismo como un simple juego y no como un Gran Juego que tiene por objeto la formación de mejores ciudadanos, participantes activos en el logro de los objetivos de la Comunidad del país al que pertenecen. La metáfora del campamento permite encuadrar el modo de vida que se propone, generalmente invisibilizado para los propios participantes de la comunidad quienes no tienen autoconciencia de los valores que viven en el grupo scout y su real correspondencia con la construcción de un mejores mundos posible para todos a partir de los valores cívicos y comunitarios que se vivencian.

La incoherencia entre la vida de grupo y las elecciones políticas nos muestran cómo el escultismo fracasa en sus objetivos, cuando la enorme mayoría de jóvenes y dirigentes elige para presidir un país a un candidato de ultraderecha cuyas valores están en las antípodas del modelo social del escuiltismo. Cada uno es responsable de lo que vota, pero cuando existe tal incoherencia conviene preguntarse ¿qué responsabilidad tienen los adultos dirigentes y las instituciones que instrumentalizan el rol de los dirigentes y jóvenes en función de otro tipo de valores desplazando poco a poco los de Unidad (el universal) en función de otro tipo de intereses?  ¿Acaso no podría considerarse como una “estafa educativa” para quienes formulan su promesa eligiendo los Valores del Escultismo que los lineamientos del programa e desvíen de las omitiendo que el principal trabajo es generar autoconciencia y visibilización de los valores sociales que se viven y la posibilidad de su trasladado al tejido social? ¿La “pedagogización” ,  “ongeización” y degradación del servicio (que algunas veces ha pasado a pasa a ser rentado, se convierte “pasantía” o en una simple “obligación de la progresión” acrítica ) no constituye un impedimento para que se produzca el verdadero encuentro con el otro, y con ello la posibilidad de análisis crítico?

Los llamados valores de los jóvenes dependen de la cultura de masas, y actualmente se configuran como culto al narcicismo, enfrentamiento a muerte con quien no es semejante a mí o no piensa como yo, o cruel indiferencia respecto del otro. Cuando los valores del escultismo son los valores de los jóvenes, el escultismo ha muerto, la tensión educativa es cero. ¿Acaso no es tiempo de pensar seriamente qué aporta el escultismo a la construcción real de un mejor mundo para todos?


lunes, octubre 02, 2023

Desviaciones en el escultismo: Baden Powell ¿conductista?

Un viejo Maestro Scout de una organización scout independiente ha manifestado su preocupación por las “desviaciones” que sufre el Escultismo haciendo referencia a un posteo de mi autoría donde señalo los valores solidarios con los que se organiza un campamento, contraponiéndolos en una parodia de los tan de moda valores "libertarios" que no son liberales. En un posteo - documento publicado en su facebook afirma que “Los intelectuales y políticos, en la constante tarea de arrear agua para su molino, nos plantean que hay un Scoutismo comercial, capitalista, conductista, clerical, falto de compromiso social, desconocedor de los derechos ciudadanos, dominado por el poder fáctico del momento,” y en un comentario para aclarar sus conceptos dice que “por razones metodológicas y prácticas el Scoutismo es conductista, en principio porque es la elección legada del Fundador, y después porque en la práctica así lo hacemos”… y si, en el universo scout siempre hay tiempo para sorprenderse…

El comentario nombrado llamó mi atención. Más de una vez he afirmado cómo el escultismo ha sido permeable a distintas discusiones psicológicas, pedagógicas e ideológicas que hicieron que desde los lugares de decisión de las Organizaciones se les diera una impronta conductista, neoconductista, comercial (mercado), constructivista, etc; en mi caso siempre he avisado que la lectura del escultismo que realizo abreva en los textos básicos, el estilo del escultismo católico francés y las pedagogías críticas, aclarando que desde dichas lecturas no se busca alterar la pedagogía scout sino enriquecer algunos aspectos que convienen a la época y a los contextos de la practica.  En el caso del Maestro pareciera que tiene dificultades para ponerse de acuerdo consigo mismo porque por un lado está cuestionando la clasificación de los “intelectuales y políticos” y por otro toma posición diciendo que el Escultismo ES conductista… si él decidió leerlo desde esa perspectiva lo hace a cuenta propia, aunque conviene aclarar desde el conocimiento específico - no desde la mitología que cada quien se inventa para el escultismo e incluso para lo que es el conductismo– que el escultismo de BP se encuentra en las antípodas del conductismo y considerarlo de esa manera es una clara desviación.

¿Por qué no está bueno realizar ese tipo de aseveraciones? sencillamente porque el Escultismo es el Escultismo, tiene un método y abordaje educativo específico que se determina en los primeros años de su surgimiento, con conceptos generales y como es de esperar, entrando en diálogo con distintas corrientes psicológicas y pedagógicas; lo que no quiere decir que se funda con ellas, sino que tiene en cuenta algunos desarrollos, básicamente para validar desde otros discursos el trabajo del Escultismo. Como cualquiera podría darse cuenta, un elemento de una teoría que se utiliza como validación no reemplaza a la práctica social del Escultismo, y a veces de tanto insistir, no sólo se yerra con el elemento que se introduce sino que se mete la pata feo.

Si el Maestro está preocupado por las “desviaciones” la pregunta correcta sería ¿Cómo y cuándo comienzan? Sencillo, como decía en el párrafo anterior, se toma un elemento de una teoría, se lo traslada acríticamente y a partir de allí se reformatea el escultismo sin avisar que se lo hace. En lógica es muy claro que cuando se parte de una afirmación falsa el destino es llegar a una conclusión falsa. Retomemos parte de la frase: “por razones metodológicas y practicas el escoutismo es conductista, en principio porque es la elección legada del Fundador”

Observamos de esta manera cómo el Maestro introduce un problema y la desviación, ya que el lector supone que lo escrito es veraz porque cree en el mito que le cuenta… Veamos… Baden Powell escribió “Escultismo para Muchachos” en 1907 y el surgimiento del Conductismo sería aproximadamente (por consenso) en el año 1913 a partir de una conferencia de John Watson dictara en EEUU y la posterior publicación de su libro “La psicología según la concibe un conductista”, desprendiéndose del amplio abanico de lo que se denominaba “psicología científica” de la época… podríamos decir que recién en 1925 con su libro “Conductismo” logra un acabado de sus postulados... sisisi, también estaba el ruso Pavlov famoso por experimentar con perros trasladando sus conclusiones a los humanos, pero es de la mano de Watson que se conoce su investigación en occidente… y si quieren hablar de Skinner para patearla al córner, su trabajo comienza cuando BP descansaba en el campo del descanso y la felicidad en Nyery Kenya. La pregunta obligada es ¿BP  pertenecía a “leyendas del futuro” y viajaba en el tiempo para leer la obra de Watson que inicialmente comenzaba a circular por la Academia? ¿o la afirmación es falsa?

¿Ven?... así comienza una desviación, cuando alguien la lleva adelante suponiendo que el escultismo es “conductista” por el “legado de BP” y “porque en la práctica así lo hacemos” ... fuerte definición que no podemos ignorar por sus consecuencias en tanto la desviación se amplía y se convierte en una “verdad mentirosa” al transmitirse desde la jerarquía de las organizaciones hacia  el Adiestramiento y de allí a quienes se forman que termina considerando como verdad lo dicho… mientras tanto en sus textos (legado) BP afirmaba: “nuestro método de formación es educar desde dentro, en lugar de instruir desde fuera: ofrecer juegos y actividades que además resulten atractivos para el muchacho, lo eduquen seriamente en el aspecto moral, mental y físico”, el “desde adentro” es todo lo contrario a “adiestrar” desde fuera (como Pavlov a sus perros).


Pensemos un poco, si el “legado de BP” fuera conductista, la conciencia o autoconciencia de los niños y jóvenes no importaría, en tanto el escultismo buscaría generar conductas reflejas a partir del condicionamiento sin importar los procesos emocionales, sentimientos y la conciencia del niño/joven…. Si llora o sufre por lograr una conducta que el dirigente quiere, no importa, lo ha logrado. El método básico planteado es estímulo- respuesta- recompensa/castigo.

¿Es para tanto? Y si… para el conductismo la experiencia subjetiva y la autodeterminación de las personas no importa, se trata de la conducta entendida como “resultado de reflejos condicionados, o sea, de respuestas aprendidas en forma de condicionamiento clásico.”. ¿Se acuerdan de que siempre se señala como punto fuerte del escultismo la autoeducación? Bueno… les comento que ella no entraría en esta definición… ¿y la decisión de formular la promesa y adherir a la misma?... caramba, tampoco … en ambos casos supone que exista conciencia y alguna libertad, no solo “reflejos condicionados”.

Claramente en un escultismo entendido de esta manera el Dirigente/animador/educador ocuparía el lugar de Watson o Pavlov y el niño/joven sería algo así como su sujeto de experimentación sobre el cual hay que lograr determinadas conductas, siendo más que una cuestión educativa un clásico uso del poder sobre quien debe ocupar un lugar de sometimiento, no mucho más que un perro a educar a fuerza de estímulo y respuesta para lograr la conducta que el experimentador quiere.

A decir verdad existiría cierta coherencia entre afirmar que el escultismo es conductista  y la omnipotencia presente en muchos dirigentes de distintas organizaciones que visten su autoritarismo nombrándolo como “conductismo” como forma “científica” de justificarse, creyendo que en sus manos los niños se comportarán como ellos desean sin darse cuenta del daño que puede ocasionar al justificar determinados usos del poder sobre las infancias.  El escultismo educa de otra manera, no es una especie de “colimba” (servicio militar) que si no logra la conducta adecuada debe correr 25 kms y luego realizar 300 abdominales como “correctivo”, o en su forma escolar antigua le pega con el puntero en la mano o lo hace arrodillar en un rincón arriba del maíz si no atiende en la clase. Repitamos nuevamente lo que dijo BP "Nuestro método de formación es educar desde dentro, en lugar de instruir desde fuera: ofrecer juegos y actividades que además resulten atractivos para el muchacho, lo eduquen seriamente en el aspecto moral, mental y físico"





 

lunes, septiembre 18, 2023

Desafíos educativos del escultismo en la sociedad neoliberal pospandemia. Primera parte

 


En la década del 90 dentro del universo scout se puso en juego la discusión sobre renovar o actualizar el Programa, el resultado era esperable: el escultismo de América Latina se fragmenta entre la “renovación” planteada por la Oficina Scout Interamericana (que metía mano sobre los fundamentos) y el surgimiento de cada vez más organizaciones de escultismo independiente que se oponían a dicha “renovación” manteniendo los formatos tradicionales y fundamentos de la práctica scout.

Pocos quedamos ubicados dentro de lo que podría considerarse la “reactualización”, que no implicaba un cambio en los fundamentos, sino la puesta en tensión del escultismo con los desafíos de la época (100 años después de su creación) desde los propios fundamentos construyendo respuestas acordes a los fines del escultismo, acordes al análisis crítico social.

            Varios años han pasado y observamos cómo el escultismo tradicional sigue brindando algunas respuestas, quizás no del todo acordes a los tiempos que vivimos, mientras el escultismo “renovado” o como hemos denominado en otra oportunidad “escultismo comercial”, bajo una fachada progresista y en nombre de los “jóvenes” se presenta en sintonía con los tiempos que corren y la ideología hegemónica que desde mediados de los 90´ ha permeado los modelos educativos y de capacitación en función del modelo productivo tecnocapitalista en lo que Bifo Berardi denominaría la “venganza del capitalismo”.

El modelo cognitivo educacional y su complemento, el modelo de competencias, apuntan a la producción de una subjetividad específica basada en el rendimiento, la relación instrumental respecto de los otros y la imposibilidad de realizar un análisis crítico de los determinantes estando condicionado por la maquinaria de producción de subjetividades conformada por la red de capacitación continua (o de refuerzo ideológico), la red de producción de saberes y la red virtual… parafraseando a Jacques Lacan, las teorías están hechas para explicar de qué manera un ser humano puede comportarse como parte de la estructura capitalista… un corte aquí, un énfasis allá, un estudio sesgado en otro lado omitiendo cosas y se logra que el hombre crea que la ciencia avala que se es plenamente libre y todo lo que una persona logra lo hace por su propio mérito sin tener ningún tipo deuda social ni condicionamiento socioeconómico y político.

            El formato tecnológico comunicativo fue ganando espacio durante la primera y segunda década de este siglo gracias a la generalización del uso de los smartphones y la progresiva aparición de distintas aplicaciones que junto a la captura de datos personales, permitió segmentar la población de forma precisa y con ello orientar la producción de signos, con el agravante que los niños desde muy pequeños tienen acceso al celular como chupete tecnológico siendo una de las formas de que sus padres estén solos con sus propios aparatos mientras los niños juegan o miran videos en el celular.

Los medios tecnológicos han ganado la batalla a la lengua materna, los niños en sus primeros años de vida aprenden más palabras, sentidos, significados y “valores” del smartphone o la tablet que en la relación con sus padres. La salida de la pandemia nos ha mostrado la expansión y consolidación del mundo virtual que prescinde de los cuerpos, y una escalada de guerras, conflictos y odio al otro que nos  muestran la doble cara de la red (1) como mecanismo de control que pasa a “segundo plano” la realidad efectiva del poder en todas sus dimensiones, no sin producir efectos (2) el mecanismo que permite la expresión de las emociones más primarias y que no es sin efecto.

Rupturas


            El formato tecnocomunicativo de la red global ha provocado distintas rupturas que no son menores a la hora de pensar la educación, la ciudadanía y sobre todo los valores que permiten construir un mejor mundo para todos. Algunas de ellas son:

Ruptura de la secuencia intergeneracional

            Desde el inicio de la vida el ser humano se constituye a partir de dos ejes, uno de ellos es el diacrónico que hace referencia al conjunto de las transformaciones a lo largo del tiempo (historicidad) y el otro es el sincrónico constituido por un momento específico de su vida (por ejemplo el presente). La secuencia intergeneracional podría entenderse cómo las generaciones mayores (padres, abuelos, instituciones) transmiten la cultura a las nuevas generaciones a lo largo de la vida, y en este proceso las nuevas generaciones en función de sus propias vivencias incorporan sentidos, creencias, valores no como automatismos sino recreándolos en función de la época.

            En las distintas generaciones históricamente ha existido un equilibrio entre la transmisión de la cultura por parte de los mayores, y la recreación de la cultura en las nuevas: es necesario que la transmisión exista para luego servirse de ella, nadie puede servirse de lo que no recibe.

Ese equilibrio se encuentra roto y en la actualidad, cada generación es un conjunto cerrado determinado por la red a partir de las distintas aplicaciones, pudiéndose afirmar que cada una de ellas comparte un mundo diferente aunque su corporalidad lo ubique dentro del mismo.

Las propuestas educativas que se realizan en el escultismo comercial desechan la intergeneracionalidad y centran su trabajo en lo que denominan “valores de los jóvenes” como si la intergeneracionalidad existiese y como si los valores humanos fuesen naturales descubriendose por generación espontánea. Los valores de los jóvenes en este desequilibrio se conforman a partir de la pulverización de la diacronía y el acento en una continua sincronía que opera por simultaneidad (todo sucede en un mismo momento), lo que impacta de lleno en la posibilidad de análisis crítico que supone poder acceder al par verdad/mentira privilegiándose el uso del pensamiento mítico donde no importa la verdad/mentira sino la emocionalidad primaria (aquella que la cultura históricamente operó para que el sujeto pueda domesticarla y ser un sujeto civilizado) que despierta una frase, un meme o una imagen.

Bifo Berardi en su ya clásico libro llamado “Generación post- alfa. Patología e imaginarios en el semiocapitalismo” refiere que las nuevas generaciones se conforman como fenómeno tecnológico y cognitivo a partir de lo sincrónico y simultáneo pulverizándose la capacidad del sujeto para identificarse como histórico, de una clase social determinada, en un contexto socioeconómico determinado. Las nuevas generaciones tecnocomunicativas pasan de lo secuencial de lo intergeneracional a lo simultáneo, espacio donde se reconfigura y modela su identidad y las nueva formas de conciencia siendo impermeables a la posibilidad del pensamiento político (secuencial) y el pensamiento crítico (secuencial).

La subjetividad de las nuevas generaciones se conforma en un ambiente fragmentario, donde la concepción del tiempo y la atención también es fragmentaria produciendo gran parte de las patologías actuales. La posibilidad de secuencia es pulverizada por el placer inmediato que produce el aparato que permite huir del encuentro real con el otro para deslizarse en la cascada de imágenes que nunca se detiene y que, en función de su interacción con la red, opera continuamente recombinada por el algoritmo imposibilitando la  generación de sentidos y significaciones estables que puedan servir de punto de amarre del sujeto: Desamarrados, desorientados y solos consigo mismo, las relaciones sociales reales se convierten en siniestras ya que si el mundo y los otros no son como mi reflejo no pueden ser soportados, erotizandose la relación virtual en espejo y deserotizandose la vida. Con el narcisismo en el cénit, la respuesta neofascista y supuestamente “libertaria” (por ausencia del pensamiento crítico es imposible objetivar las determinaciones) no se hace esperar en tanto se plantea como diría Hegel, una lucha a muerte entre el Yo y el otro, destruyendo la cultura entendida como civilización.

Los llamados “adultos” no alcanzan a vislumbrar el cambio en las relaciones que se ha provocado. Como pertenecen a la generación alfabética o a la fase intermedia de la actual interpretan la realidad según la pauta de su generación sin darse cuenta que nada es como era.

La ingeniería semiótica y tecnológica ha logrado lo imposible, mezclar el liberalismo económico y el liberalismo social como si fuesen uno solo cuando siempre se encuentran en tensión, observándose el crecimiento de los discursos que apelan a la “libertad” gracias  a la ignorancia respecto de los condicionamientos históricos y políticos (análisis crítico) que permiten que un individuo se desarrolle, o no.

La relación humana básica que implica al sujeto, al Otro de la ley o regulación y al otro distinto de mí ha evaporado al Otro de la Ley (regulación) generándose una célula donde yo y el otro distinto de mí se encuentran en continúa tensión y agresividad narcisista generándose la repetición de lo igual y la expulsión de los distinto… esto atraviesa las relaciones humanas y se convierte en una célula discursiva que se repite en las distintas modalidades del universo discursivo a la manera de una certeza delirante en tanto se presenta como inconmovible.

Las nuevas generaciones ya no se vinculan con los valores sino con la sensibilidad, como en cualquier serie de TV de las últimas dos décadas ya no hay un buen o mal actuar sino que todo vale si se actúa desde la “sensibilidad”… las  series orientadas al publico adolescente prescinden del juicio moral permitiendo justificar las  perversidades de los protagonistas invitando a sensibilizarle con el motivo de sus actos, de lo que se trata es de aquello que te hace feliz.  

¿Se tratará de preguntarle a los muchachos para que responda el algoritmo que los habita? ¿o se tratará de generar las condiciones para que sea posible que ellos mismos se realicen una pregunta verdadera que los implique en su ser?

(continuará)





miércoles, agosto 09, 2023

Bouchard, el libertador de los mares: Juego "el asedio de California"

 


            Contar historias de corsarios y piratas es aventurarse a las grandes batallas marítimas, que en nuestro caso harán referencia a la guerra por la independencia de nuestro continente. Mientras los piratas eran ladrones de los mares, los Corsarios eran marinos de guerra que operaban como los piratas, pero de manera legal en tanto establecían un contrato o “corso” con un gobierno determinado. Los corsarios eran marinos de guerra que adquirían su condición militar y peleaban para un pais

            Como podrán darse cuenta, en el proceso de independencia las Provincias Unidas del Río de la Plata (Hoy Argentina) no disponían de una armada con barcos propios para enfrentar a los realistas, por lo que en el proceso de independencia como defensa y ataque frente a los “realistas” (españoles) se utilizaron por un lado barcos comerciales y por otro contratos de corso o “corsarios”.

            Aunque Uds no lo crean, las Provincias Unidas del Río de la Plata contaron en su armada con uno de los Corsarios más famosos de la época: Hipólito Bouchard… quien al mando de la fragata “La Argentina” cuya primera aventura fue dirigirse hacia la india para perseguir y luchar contra los buques de la “Real Compañía de Filipinas” pertenecientes a la Corona española, aunque realizó algunas tareas anexas como impedir que zarpen buques negreros franceses y estadounidenses o luchar contra piratas malayos… luego de una serie de aventuras bajo ordenes de las Provincias Unidas del Rio de la Plata, realizo un Asedio a California y Centroamérica (si, así como lo leen) haciendo ondear la bandera Argentina durante una semana en la ciudad de Monterrey… dicen que las banderas de Nicaragua, Guatemala, el Salvador y Honduras son similares a la Argentina por este famoso asedio realizado por el Corsario argentino-francés.

El asedio a California

            Sabiendo que dos barcos corsarios se dirigían a la costa de Monterrey para atacar el comercio español,  el Gobernador Pablo Vicente Solá ordeno retirar de la ciudad los objetos de valor.

            Luego de un primer intento fallido desde la corbeta Santa Rosa, en la madrugada del 24 de noviembre de 1818 desembarcan a unos kilómetros del fuerte, lo conquistan, haciendo ondear la bandera Argentina durante 6 días. En el ataque participaron 200 hombres, 130 armados con fusiles y 70 con lanzas y un cañón portátil con el que atacaron al fuerte. Se abastecieron y destruyeron la ciudad (especialmente todo lo relacionado al gobierno español como la gobernación) para posteriormente continuar su raid por centroamérica atacando distintas ciudades y pueblos en manos de los españoles, para retornar hacia la zona liberada por San Martín en abril de 1819.

 

Tipo de Juego: activo.

Objetivo: conquista de una posición durante un lapso determinado de tiempo

Técnicas:  acecho, escalpo

Jugadores:

Se divide a los jugadores en dos grupos: Unos defenderán el fuerte de Monterrey, otros lo atacarán

En el fuerte de Monterrey habrá: Armas, vacas, alimentos que serán representados por distintos objetos. El objetivo de los soldados del fuerte es no permitir que se lleven los objetos al la Fragata La Argentina (se designa un lugar) y no permitir que la bandera Argentina permanezca en el fuerte por mas de 3 minutos

Los corsarios llegaran en barco (lugar designado) y su objetivo es robar las armas e izar la bandera durante tres minutos.

La lucha ser´á por escalpo teniendo cada jugador 3 vidas + el pañuelo.

Uno de los dirigentes interpretará el cañonero, tirando la pelota a los soldados. Los que sean alcanzados quedaran fuera de juego durante un minuto

La duracion del juego es de 10 minutos reloj con dos rondas, donde se invierten los roles: Los corsarios pasan a defender el fuerte, los defensores del fuerte pasan a ser corsarios

El puntaje de la competencia será el siguiente

-      Izado de la bandera por 3 minutos = 50 puntos

-      6 fusiles                                            = 10 puntos cada uno

-      2 vacas                                              = 20 puntos cada uno

-      Vidas                                                 = 1 punto por cada vida


lunes, julio 24, 2023

Aquello que la travesía enseña sobre el mundo

 


            La noche anterior a la travesía Juan preparaba su mochila sin darse cuenta que realizaba un primer ejercicio de desprendimiento: Es imposible cargar sobre la espalda todos los objetos que inundan nuestra vida cotidiana. Si no somos capaces de trazar la línea divisoria entre lo que nos gustaría llevar y lo necesario, será imposible llegar a la meta.

        Abandonar lo innecesario, desvestirse de aquello que mediatiza tecnológicamente nuestra relación con el mundo determinando significaciones es un ejercicio de “desposesión alegre” en tanto lo hacemos a la espera de aquello que podremos descubrir en el camino que transitaremos con amigos. Partimos de un mundo cosificado hacia el mundo “a secas”.

 Partimos alienados en las apariencias de la tecnología creyendo que nuestro conocimiento del mundo es enorme, para darnos cuenta mientras caminamos, que lo hemos empequeñecido tanto que cabe en la palma de la mano, en una pantalla que nos arrebata la experiencia y la posibilidad de saber. La travesía realizada de la buena manera nos invita a hacer experiencia y a encontrarnos con un saber verdadero.

            Saber significa tener una visión de algo presente, término más que importante en un tiempo donde la fascinación por lo que otros vieron captura al observador en el smartphone a quien “engulle”  con sus ojos una imagen tras otra, convirtiéndose en un consumidor – consumido, espectador de lo que otros muestran mientras suspende su propia vida creyendo que está viviendo

 Cada vez que tomamos el celular realizamos una doble renuncia: a la posibilidad de “ver” lo que sucede en el aquí - ahora - con otros; y al saber en tanto miramos desde la perspectiva del voyeur lo que otro nos ofrece, su representación, que nunca será la nuestra.

 La travesía – si se la transita de la buena manera - emerge como posibilidad de encuentro y humanización en un mundo donde las relaciones entre las personas y la naturaleza se han vuelto cuantificables, cosificadas.

 Para aquellos que vivimos en la ciudad el mundo deviene en imágenes – cosa… incluso lo sagrado. Proyectamos palabras sobre ellas que pretenden decir de sus características y propiedades, pero ante la ausencia de la experiencia propia son solo discursos y representaciones que pertenecen a otros, enredándonos en circuitos sin fin donde hablamos de lo que creemos conocer, pero realmente desconocemos.

            La imagen sola no es presencia, parusía -como decían los griegos-.

 Sólo en presencia de la cosa es posible construir un saber verdadero, acceder al menos un poco, a su núcleo de ser. Heidegger decía “habrá que dejar de lado toda concepción y enunciado que pueda interponerse entre la cosa y nosotros. Sólo entonces podremos abandonarnos en manos de la presencia imperturbada de la cosa (…) Se puede decir que en todo lo que aportan los sentidos de la vista, el oído y el tacto, así como en las sensaciones provocadas por el color, el sonido, la aspereza y la dureza, las cosas se nos meten literalmente en el cuerpo. La cosa es lo que se puede percibir con los sentidos de la sensibilidad por medio de las sensaciones… Hay que dejar que la propia cosa repose en sí misma. Hay que tomarla tal como se presenta, con su propia consistencia

Addenda

Recuerdo que comencé a saber cuando una mañana, en una caminata por búsqueda de agua antes de subir el cerro, encontramos que el “mayordomo” (o administrador) de la estancia vivía cercado en una mansión cuidada por perros con un claro cartel de “Prohibido pasar”. En ese mismo lugar el Dictador Jorge Rafael Videla – cuando iba de visita - solía trotar por las mañanas.

Dada la situación nos vimos obligados a dirigirnos a ese lugar fantasmal, derruido, que era uno de los “puestos” del campo donde encontramos perros que solo ladraban mientras el peón, que se preparaba para su trabajo, nos  invitaba a pasar al rancho para cargar las cantimploras. El lugar estaba inundado de olores de carneada de capón (las vacas del campo siempre son para otros) mientras la esposa cocinaba unas tortas fritas y los hijos esperaban que la luz del sol ilumine la pequeña ventana porque con el farol se dificultaba hacer los “deberes” de la escuela.



Desde ese sitio fantasmal que antes de la caminata era una fría estadística de “población “rural”, un peón nos tendió su mano curtida por el frío y el trabajo a destajo, la esposa nos convidó unas tortas fritas hechas con grasa de mil usos que no podía rechazar para evitar ofensas. En ese ratito me di cuenta que rengueaba, le pregunté por qué, y nos contó que amansando caballos para “los patrones” se cayó y no pudo trabajar como antes… que a veces el hijo de doce lo ayudaba pero que en el último invierno con las fuertes heladas le empezó a salir pus por la oreja por lo que había quedado delicado y el doctor del pueblo le dijo que no podía tomar mucho frío. Del conocimiento estadístico de las encuestas en sólo unos minutos fuimos transportados a la posibilidad de un saber verdadero, en este caso siniestro. Competían en mí (y en mi compañero de travesía) los años de pre-juicios escolares en boca de “los otros”, con la humanidad real del peón y su situación de vida permitiéndonos una decisión ética entre acceder a un conocimiento estadístico cosificante o un saber verdadero humanizante sólo posible en “presencia”.

Armamos la carpa a metros de la casa del puestero… nos dejó porque el fin de semana el administrador había viajado a Buenos Aires y no iba a haber problema. Luego de la escalada y compartir unos mates a la vuelta con el “puestero” hicimos noche en el lugar, para regresar a la ciudad con los primeros rayos de sol. No pasaron muchos años para que regresara a esos lugares, pero de otra manera… como maestro rural. El puestero y su familia ya no estaban, otro puestero y otra familia lo había reemplazado, y sus hijos iban a la escuela donde trabajaba en la que, con los compañeros de trabajo realizamos una tarea a partir de los hijos de peones de campo para recuperar las huertas familiares y trabajar en forma cooperativa. No nos alcanzó con el saber siniestro, ambos necesitamos ayudar a transformar la realidad.

Todo esto podría haberse evitado si en vez de una travesía emprendíamos una salida “turística”, parando en los lugares designados dentro de los “caminos principales”… no solo las empresas de turismo preparan estas excursiones. En la actualidad también ocurre con los Scouts colaborando a que de una pantalla de mano se pase a las ventanas – pantalla del micro (bus) que los lleva hasta la base del cerro con un guía que ayuda a llegar a la cima prescindiendo de cualquier contacto que pueda poner en cuestión el cómo ver la realidad construida desde discursos y representaciones que no se originan en la propia experiencia… hasta el paisaje visible depende de la ideología de otro… por eso la travesía se realiza por los “caminos secundarios” que son principales para acercarse a un saber sobre la realidad.

Preparar la mochila para realizar una travesía implica despojarse de aquellas cosas inútiles con la que anestesiamos la realidad, pero también llenarla de la esperanza necesaria para el encuentro, que bien entendida no se trata de una simple espera, sino impulso del deseo por llegar a la meta para que del encuentro con el otro, surjan nuevas.


viernes, julio 07, 2023

Narrar y jugar la historia de nuestros pueblos

 


              Las narraciones siempre han ocupado un lugar importante desde los inicios del escultismo. De Escultismo para Muchachos se desprende un método: relato de historias, enseñanza de una técnica, práctica por medio de juegos. Este método sigue siendo válido en tanto el relato es una invitación a  identificarse con los personajes del relato, jugar a ser uno de ellos.

              Algunos juegos que gustan mucho a chicos y chicas se convierten en posiblidad de jugar con nuestra historia, identificarnos con aquellos que trabajaron por la independencia de nuestros paises, los que quisieron  nuestros pueblos libres, justos y soberanos. 

La batalla de León o “día grande” de Jujuy

            La batalla de León fue de enorme importancia en la lucha por la independencia de los pueblos del Virreinato del Río de la Plata. Corría el año 1821 y el pueblo Jujeño ve avanzar a 2500 soldados realistas (españoles) con armas y cañones cuyo objetivo era someter nuevamente el Noroeste argentino restableciendo el dominio de la Corona. El general Pedro Antonio Olañeta invadió el norte por la quebrada de humahuaca. El coronel Guillermo Marquiegui establecerá un campamento a orillas del tío León a solo tres días de marcha de la ciudad de Jujuy.

            Cómo no recibían soldados de apoyo o un ejército para repeler al invasor, los gauchos de Pal´palá, el Carmen, los Alisos y Perico, decidieron juntar fuerzas y armar batalla. El General Gorriti será su comandante y el total de gauchos no llegaba a los 600. Al amanecer del 27 de abril avanzaron sobre el campamento en una batalla que duró un día, enfrentando a los realistas con lanzas, cuchillos y muy pocas armas. El resultado fue exitoso capturando rehenes, las cabalgaduras y las armas. El General Olañeta intento recuperar lo perdido, pero no fue posible, tuvo que retirarse bajo amenaza de asesinar a los prisioneros.



Tipo de juego:

-      Activo

-      Ataque /Defensa de una posición

-      Técnicas de Acecho / Escalpo

Jugadores:

            Se divide a los jugadores en dos grupos: Gauchos Jujeños y Ejército realista.

            Los Gauchos jujeños son los atacantes de la posición. Su objetivo es capturar al Coronel Marquiegui, obtener fusiles y cañones. Tanto el Coronel como los fusiles y cañones serán llevados a un lugar definido como campamento base, que no podrá ser atacado por el equipo realista.

            Los realistas establecen un campamento en un lugar determinado. Dentro del campamento (area de 5 metros) se encontrarán el Coronel Marquiegui (uno de los miembros del equipo designado para tal fin que se distinguirá por una cinta de color en el brazo), 10 fusiles, 2 cañones. El objetivo de los realistas es defenderse del ataque impidiendo que los Gauchos Jujeños tomen de prisionero al Coronel y se queden con las armas.

Dinámica del juego.


            Se realizarán dos batallas, esto implica que quienes en la primer ronda eran Gauchos Jujeños, en la segunda serán el Ejercito Realista. El ganador será quien más puntos obtenga al final del juego, o quien antes cumpla con el objetivo en el mejor tiempo dentro de los 10 minutos. Se puntúa solamente lo que obtienen los Gauchos Jujeños.

            Cada jugador contará con su pañuelo de escalpo y 3 vidas. Cuando pierde el escalpo entregará una vida al ganador y tendrá 15 segundos para retirarse y volver al juego. Si el jugador pierde las tres vidas queda fuera de juego pudiendo volver en caso de que un miembro de su equipo le dé una vida.

            El coronel Marquiegui será capturado luego de batirse al escalpo con él y perder sus vidas, ocurrido esto deberá dirigirse como prisionero al campamento gaucho sin poder ser rescatado en el camino.

            Al tomar algunas de las armas y regresar al campamento gaucho (el que ingresa al campamento realista solo puede tomar un arma por vez) por un simple toque puede ser interceptado por un soldado realista, debiendo escalpear y ganar para continuar hacia su guarida con el arma. En caso de perder, el soldado realista podrá regresar el arma a su campamento.

            Al finalizar el juego se procede a contar y sumar el puntaje obtenido por el grupo de gauchos jujeños

Puntaje:

1 Coronel Marquiategui: 45 puntos

2 Cañones (banderines): 20 puntos cada uno

6 fusiles (varillas de madera): 10 puntos cada uno

Vidas obtenidas en la lucha: por cada una, 5 puntos.



domingo, mayo 21, 2023

Escultismo en los bordes: Artes marciales como herramienta de subjetivación

 


Según cuenta Juan José Pérez[1] - quien ha investigado sobre este tema-  en el último día del campamento experimental de Brownsea se realizó una demostración de juegos, competencias y Jiu – Jitsu. No es un detalle menor dado que a principios del siglo XX las artes marciales prácticamente eran ignoradas en occidente convirtiéndose el escultismo en uno de los primeros promotores de dichas prácticas.

            En las primeras ediciones de “Escultismo para Muchachos” Baden Powell sugiere como especialidad la de “Maestro de Armas” donde dice “El scout debe adquirir destrezas en dos de las siguientes materias: lucha con bast´on, Bordón, Boxeo, Jiu-Jitsu o lucha libre”. Juan Jos´e nos recuerda que en el libro “Boy scouts allende a los mares” BP relata que: “Fui a ver a un grupo de ellos durante su entrenamiento diario de esgrima con palos de bambú y practica de jiu-jitsu para hacerse fuertes, activos y de buen carácter. Digo buen carácter porque es muy semejante al boxeo, donde debes encajar un buen montón de duros golpes, y hacerlo con una sonrisa. Si un chaval pierde los nervios todo el mundo se ríe de él y lo toma por un tonto. En el jiu-jitsu aprenden cómo ejercitar y desarrollar sus músculos, cómo agarrar a un enemigo de distintas maneras para dominarlo, cómo derribarlo, y, lo que es muy importante, cómo caer con facilidad si ellos mismos son derribados.” En “Roverismo hacia el éxito” BP dirá lo siguiente: “espero que sabréis boxear con uno de vuestro mismo peso y repeler un ataque con una llave de jiú–jitsu.

Antes de imaginar que los niños y niñas que participan en los scouts armen grandes bataholas con bordones en las esquinas de los barrios, conviene releer el material producido en los inicios del escultismo considerando que una práctica puede ser interpretada de forma distinta de acuerdo al contexto en el que se realiza, esto implica que los sentidos que se le asignan pueden variar respecto a la época e ideología. Si en los primeros tiempos los sentidos de las artes marciales se pensaban desde una postura higienista, de formación del carácter en los tiempos que las grandes poblaciones ingresaban a las democracias representativas y  se producía el afianzamiento de los Estados Nacionales, en la actualidad es otra la situación por lo que merece la pena revisar algunos prejuicios.

Si nos remitimos al material existente podremos darnos cuenta fácilmente que no se trata que el escultismo o la actividad scout se convierta en una especie Dojo encubierto; ni siquiera que los niños y niñas sean expertos en las artes de defensa personal. De la lectura del material cualquier persona puede darse cuenta que se trata de otra cosa y que no es necesario anular la posibilidad de práctica de artes marciales en las actividades como ha hecho el Escultismo Comercial a partir de su interpretación puramente ideológica. Son parte del cajón de herramientas que dispone históricamente el escultismo, pasando a ser una posibilidad más entre otras, que adquiere sentido en función del contexto, la evaluación, y los objetivos que se establecen para el abordaje del mismo.

El ser en los bordes – los bordes del ser


[1] Juan Jose Perez. Los scouts y la especialidad de Maestro de Armas


            Un concepto que vengo trabajado en los últimos tiempos que surge del trabajo clínico individual y grupal es el de Borde, por lo que está exento de alguna manera de los “sentidos pedagógicos standard” que siempre obedecen a una ideología determinada. Los abordajes clínicos muestran su pertinencia a partir de los efectos que provocan en el sujeto o los grupos, no siendo una diferencia menor.

Si buscamos en el diccionario la palabra borde, encontramos que es aquello que limita un interior y un exterior no siendo casual que en nuestra época se utilice la palabra “desborde” con referencia a distintas situaciones emocionales donde lo “interior” irrumpe en lo “exterior” sin encontrar limitación o punto de anclaje. También la palabra Borde nos remite a lo social, a quienes se encuentra al margen y con ello a los que viven en distintas marginalidades sociales o existenciales. En el libro “escultismo en los bordes de la ciudad” definía algunos de ellos: (1) el existente entre los que tienen y los que no tienen (2) Entre los que tienen las necesidades satisfechas y quienes no las tienen (3) entre los que pueden escolarizarse y quienes no pueden (4) Entre quienes viven en la legalidad y quienes no, (5) Entre quienes poseen recursos simbólicos para enfrentar la vida y quienes no.

            Los síntomas de nuestra época (individuales y sociales) nos indican un problema que se acentúa con el tiempo que es la creciente dificultad para la constitución de los bordes que constituyen al sujeto y la subjetividad (dos conceptos distintos). De allí que observamos un crecimiento de los distintos fenómenos de anestesia de un cuerpo sin bordes (toxicomanías); las imposibilidades de desarrollo personal por dificultad con los bordes (desatención, problemas de concentración, dificultades para apropiarse del cuerpo -hiperactividad-)  y las dificultades en las relaciones interpersonales con quienes no son semejantes (en el sentido de parecidos al propio “yo” o narcisismo) tendiendo a conformarse modos de agrupamiento por una supuesta “mismisidad” intolerante con el otro distinto de mí.

            La buena práctica del escultismo es coadyudante para la constitución de los bordes (no una solución mágica de los mismos). La actividad scout como Gran Juego Serio (no como el simple divertimento y alienación ideológica de las clases medias en el que el escultismo comercial lo ha transformado) opera utilizando distintas herramientas articuladas, entre ellas pueden estar practicas iniciales de artes marciales que junto con determinados juegos clásicos colaboran a mitigar los síntomas descriptos.

            De igual manera que un caligrama se escribe sobre el papel de arroz  partiendo de distintos trazos realizados con un pincel donde cada movimiento forma parte de una palabra - imagen mayor, en la práctica de un Kata el propio cuerpo es pincel,  en cada movimiento se inscribe en el aire una palabra-imagen mayor que llamaros “formas”.


            El interior - exterior y el borde que permite diferenciarlos a través de la subjetivación del cuerpo-organismo, puede remitirnos a las nociones sobre el Ser que desarrollara Platón en “el sofista” donde define tres géneros o formas: El Ser, el reposo, el movimiento. Tomando como base estos conceptos realizaré una lectura particular de ellos con aportes desde las ciencias de la subjetividad, reflexionando sobre la constitución del sujeto y por qué determinadas prácticas favorecen los procesos de subjetivación, en este caso las artes marciales. Algo había dicho en textos anteriores cuando hice referencia a los juegos de acecho, pero la práctica de un Kata es más compleja.

Platón nos dice que el reposo y el movimiento en tanto opuestos no pueden mezclarse pero que el Ser (que reemplazaremos imprudentemente por la palabra “sujeto”) constituye una terceridad que mezcla ambos. Si observamos un Kata la “escritura” que se realiza implica la articulación del cuerpo con tiempos de reposo y movimiento ¿qué ocurre cuando en la vida cotidiana esto no sucede porque no se ha constituido de la buena manera?: cuando el Ser (sujeto) es “tomado” por el reposo nos encontramos con la inhibición y los “remedios” que la época para producir movimiento son los tóxicos; cuando el Ser (sujeto) es tomado por el movimiento se destirretorializa con las conocidas consecuencias de distraibilidad, hiperkinesia, dificultad de concentración, dificultad para el apropiamiento del cuerpo. Teniendo en cuenta solo estas variables, observamos cómo puede incidir la práctica de un Kata para generar la posibilidad de que un sujeto pueda “sujetar” su cuerpo y lograr cierta equilibración. Al momento de la práctica se lo  convoca a regular estos tiempos de reposo y movimiento de una manera específica, repetitiva, estética, haciendo uso voluntario de alta concentración en una actividad que se realiza gracias al su propio deseo. Todo esto colabora a la vez con otro tipo de equilibraciones fuera de la práctica del Kata, que son necesarias para el aprendizaje o la realización de un proyecto vital, operando en combinación con las distintas actividades scouts que aportan en el mismo sentido.

De los tres géneros iniciales que define Platón (Ser[sujeto¨], movimiento, reposo) se desprenden dos más: La mismidad y lo diferente (el No-Ser), y esto tiene su razón lógica: lo diferente es relativo en tanto sólo es posible si el Ser (sujeto) existe en ese bamboleo voluntario entre el reposo y el movimiento, claramente si no hay borde entre el yo y el no - yo es imposible establecer esa diferencia, por eso en los desbordes podría hablarse de una confusión entre interior y exterior. Si por un lado hablamos de lo diferente, también debemos nombrar en oposición a la mismidad o Identidad que se establece con el borde. Podría decirse que es necesario que el Ser (sujeto) se afirme como tal para que lo diferente aparezca ( el no – ser ) en el sentido de lo que no es Idéntico al Ser (identificaciones del sujeto).A partir de ello habrá que ver cómo se hace con lo diferente, en ese sentido en las artes marciales se agradece a los otros en tanto gracias a ellos podemos aprender… en los scouts sucede algo similar.



Fotos: Centro de Desarrollo Escultista "Primero de Puebla"


Escultismo ¿parte de la ciudadanía activa? ¿o del movimiento de antihéroes?

                 Vivimos en un mundo donde los “antihéroes” se plantean como modelo social. Sus valores se han convertido en los “nuevos” va...