Cualquier organización que se precie, para sobrevivir debe estar a la altura de los problemas de su época y de los obstáculos que ellos presentan. Nuestro tiempo es muy particular y podríamos decir que hemos vivido un vertiginoso cambio de siglo –que comienza con la caída del Muro de Berlín- y nos encontramos ante una serie de problemáticas nuevas para nuestra cultura, pero no para la humanidad, ya que un poco de investigación histórica nos podría ayudar a ubicar similares períodos de cambio en otros momentos de la historia, pero ello no es objeto de este escrito.
Cambio de época:
A partir de la caída del muro de Berlín el capitalismo se vuelve universal, y esto nos lleva a un cambio sustancial en las relaciones humanas. Si antes un sujeto se relacionaba con los objetos del mercado a partir de determinados Ideales que actuaban como reguladores; con la caída de la creencia en el Otro Universal que actuaba como garante en sus distintos aspectos (Iglesia, Estado, Justicia, etc), aparece desregulada la relación de los hombres con los objetos de consumo, caracterizándose nuestro tiempo por sujetos que buscan satisfacción sin ningún tipo de mediación, en objetos que impactan directamente en el cuerpo. A ellos se lanzan las personas en un desplazamiento interminable de lo novedoso, en búsqueda de satisfacción corporal en sus distintas especies: sensación corporal, acústica, visual. En esta especie de neobarroquismo posmoderno el cuerpo se encuentra fragmentado, pero no se trata imágenes surrealistas de fragmentación y distorsión; es el propio cuerpo el que se convierte un lienzo surrealista, de objetos que impactan en él destinados a la excitación y satisfacción de los distintos órganos de nuestro “hombre sin atributos”. , que dedica su vida a saber que va a hacer con ella, o mejor dicho a no saber nada de ella.
En las culturas que nos precedieron las fiestas (y los excesos que en ellas encontraban expresión) eran rituales, luego se vincularon a determinadas fechas familiares, al calendario religioso y de las fiestas nacionales o regionales. En el siglo XX el día sábado se convirtió en ese momento especial de la semana en el que se podía ir de fiesta y donde encontraban expresión algunos excesos. En la actualidad se hace realidad la fiesta contínua, todos los días, donde cobra forma de mandato hedonista[1] de gozar continuamente, salirse de los límites, haciéndose natural por ejemplo los “after” donde al terminar el día de playa se sigue “festejando”. Las personas ya no se quejan por no permitirse algunas transgresiones en función de un ideal o de una regulación social, las personas se quejan porque quieren gozar mas y mas, en una erótica mortífera que caracteriza nuestro tiempo, que es de consumir, consumir, consumir… y consumirse en dicho acto.
El capitalismo no genera lazo social entre personas, cosifica las relaciones, y ello esta a vista de todos: Chicos caminando con su MP3 gozando autistamente de la música, niños y jóvenes que se unen en función de algún consumo particular (y si no hay qué consumir no se reúnen), o en función de algún tipo de música; “tribus urbanas” en donde prevalece la “lógica del más fuerte”. Y con los adultos mas o menos lo mismo, ya no es un ideal lo que une sino un “padecimiento”, que asume el lugar de su nombre propio: grupos de fóbicos, grupo de obesos, grupos de VIH, grupos de alcohólicos… y la pérdida de su subjetividad en ellos ya que pasan a ser una etiqueta para la receta de fármacos para el malestar, mientras hablan en el grupo identificándose cada vez en forma más vigorosa a su síntoma o padecimiento. son mas "eso" y menos ellos... Lazos sociales por modos de gozar o padecer, no por ideales.
Cuando caen los ideales:
Cuando caen los ideales la vida es vaciada de significación, por ello surge una nueva adolescencia en la que los libros viejos de psicología tienen poco para decir, y algunos nuevos como aquellos basados en la perspectiva cognitivo-conductual dicen menos, por su enorme limitación, ya que sólo se trata de clasificar conductas y etiquetar personas, perdiéndose la posibilidad de pensar la singularidad de cada uno. La persona “es” la etiqueta, y como dicen algunos colegas “si lo que hoy dice la psiquiatría lo hubiera dicho hace 20 años, cada uno de mis compañeros de escuela y nosotros mismos, habríamos padecido de algún tipo de trastorno por lo que debiéramos hacer sido tratados o medicados”.
La adolescencia ha perdido su idealismo, y no es a la fuerza el cómo puede llegar a recuperarlos, armarse de ellos, cuya función es operar como reguladores de las personas. Nuestros adolescentes no se sienten culpables, porque para que exista culpa tiene que existir un Otro interiorizado; de hecho muchos delitos se cometen por aburrimiento, implicando de por sí la negación de la existencia del otro, el semejante aparece como un utilitario, cosificado, siendo común la aparición de distintos términos para nombrarlos como el de “gil”[2] para el que trabaja.
Nuevas formas de fracaso escolar aparecen ya que el saber ha perdido utilidad dejando de ser una perspectiva segura para el crecimiento. No se disfruta el aprender, lo que importa es pasarla bien, satisfacerse o huir de la dolorosa realidad. ¿Para qué saber si no hay posibilidad de reconocimiento y de reconocerse en lo que se sabe? Esto se da la mano con la economía capitalista, la falta de oportunidades, y con los “nuevos métodos” educativos escolanovistas (que es imposible entenderlos si no nos ubicamos en el contexto de principios del siglo XX en el cuál fueron creados) que desplazan el aprender hacia el aprender-a-aprender, con la consecuente relativización del esfuerzo y de los contenidos del aprendizaje, reproduciendo en las escuelas destinadas a las clases populares y/o marginadas la eternización de la exclusión con el agravante -como en el caso del MACPRO- de incorporar a dicho método protocolos conductistas como si educar fuera programa una PC.
A cien años del Método Scout
A principios del siglo XX se produce una revolución pedagógica como respuesta a los cambios sociales, a la rigidez del sistema educativo y a una mayor demanda de personas que accedan a la educación (efecto de la revolución industrial que comienza a necesitar cierta calificación en los trabajadores; y del avance y consolidación de los sistemas de gobierno democráticos). La educación que en las grandes ciudades antes era destinada a las clases altas, comienza a extenderse paulatinamente hacia todos los sectores. Época de grandes movimientos cuyo horizonte era la educación para la democracia unida estrechamente a la idea de libertad del individuo, como la escuela de Dewey (con quien Baden Powell mantuvo correspondencia), que podríamos considerar uno de los pilares de lo que se llamó educación activa, ya que no pensaba al niño como una “tabula rasa” en donde se inscribían los conocimientos, sino que tomaba en cuenta su papel activo en la producción de saberes, y el rol del docente como orientador en la producción de conocimiento, en los que se incluían sus necesidades e intereses, relacionando el conocimiento con la experiencia. Cabe destacar que en la lectura que tradicionalmente se hace de Dewey suele destacarse su crítica hacia los programas de estudios que no se relacionan con los intereses y necesidades del niño, pero muy pocas veces se ha destacado su crítica a los programas de educación “centrados en el niño” que de la misma manera descuidan la relación que debe existir entre los intereses y necesidades del niño con los contenidos de los programas (Robert Westrbrook). Época también del método de María Montessori que a partir de niños con perturbaciones mentales, construye una forma de trabajo basada en el amor, y la relación del niño con el ambiente. Queremos a su vez recordar y reconocer el antecedente importantísimo para la educación popular que fue la obra educativa de Don Bosco quien responde a la "educación represiva" por la creación de su "sistema preventivo" destinado a la pequeñas pandillas y bandas de chicos que se encontraban en situación de exclusión, señalando que el no reconocimiento del papel de los salesianos en los cambios educativos, probablemente obedecerá a que quienes escriben la historia de la pedagogía prefieren dejarlo de lado al provenir de una Orden Religiosa..
Podría pensarse que BP utiliza el nuevo impulso que brindan las discusiones sobre educación de su época para validar la creación de su método particular: El método Scout. Este punto es importante, porque no es lo mismo pensar que el escultismo es un derivado de lo que posteriormente se conocería como escolanovismo o la pedagogía progresista de Dewey, que pensar que el escultismo utiliza los discursos pedagógicos de la época como "plataforma" para la discusión, pero que en sí es un método propio que va más allá de ellos, postura que desde mi punto de vista pareciera tener más posibilidades de ser correcta.
La historia del escultismo como movimiento educativo es muy extraña, mientras otros movimientos de educación formal y no formal han puesto sus ojos en él para utilizar elementos del método y “desescolarizarse”; parece que el escultismo ha puesto los ojos en la educación formal para escolarizarse, lo que implica una renuncia a reactualizar los conocimientos básicos de su práctica, a los efectos de “renovar” directamente el método scout, lo que se constituye en un problema serio, que vamos a tratar de abordar al menos en líneas generales.
Los pibes de los barrios…
Las comunidades nunca son grandes, siempre son pequeñas, y podríamos decir que, entendemos por “communitas” el espacio que se constituye a partir de un don, que implica el desposeerse de lo propio, la subjetividad, para constituir lo común, “lo nuestro”. Las comunidades se fundan a partir de las relaciones de amistad, hospitalidad, cautela, alojamiento de la diferencia del otro; en síntesis se puede hacer comunidad en tanto puedo encontrarme en el otro. También la comunidad puede virar del pasaje de lo familiar a lo extraño convirtiéndose ese otro en enemigo, y de allí al peligro más horroroso.
Cuando las relaciones entre las personas se institucionalizan decimos que se produce un proceso de “immunitas”, inmunización de la comunidad donde a partir del pacto social y las normas se vacía la comunidad, se sacrifica la relación entre los hombres. Al no existir el hombre natural, este proceso de communitas e immunitas es considerado dialéctico, es uno y el otro, de diferentes modos: cuando la dirección de la institucionalización es hacia la comunidad, es más acorde a los sujetos y más creativa; cuando la dirección es hacia una mayor institucionalización, más se mata a la comunidad y por ende la subjetividad de quienes forman parte de ella.
El sistema de patrullas se basa en las características de la pequeña “communitas”, el grupo de amigos, los pibes de los barrios, aquellos que desarrollan relaciones de amistad entre sí. Como se aprende en cualquier curso de dirigentes, ese grupo “natural” es convertido en una patrulla; lo que implica la continuidad de un líder, el reparto de responsabilidades, la adhesión a una Ley. En los tiempos fundacionales del escultismo ya se encontraban distintas “tendencias”, algunas más militaristas y de hecho promovidas por militares en distintas partes del mundo - lo que le ha costado el mote de “paramilitar” al Movimiento Scout - (aún en la actualidad sucede en algunos países), las líneas confesionales que veían en el Método Scout y en el Escultismo una posibilidad importante para sus fines religiosos, una línea que podríamos ubicar en la figura de Roland Phillips de tendencia más democrática surgida del descubrimiento de la potencialidad del método en sí. Si bien la búsqueda de legitimación en las teorías de la educación se encuentra desde los inicios del movimiento, a partir de la década del 60 podríamos agregar que se suma una línea “Pedagógica” que busca alinear al movimiento con los modelos de la educación formal, lo que implica una mayor carga de inmunización y la introducción de un desvío en los fundamentos[3].
Si la diferencia entre lo instituido y el modo en que se agrupan los niños y jóvenes es muy grande se corre el riesgo de hacer Pedagogía “a secas” y no Pedagogía Scout. Si nos ponemos a reflexionar las cuestiones en las que se asientan los problemas actuales del movimiento en nuestro país (y en países de América Latina) se relacionan a los cambios que se introducen en el método desde la “pedagogía a secas”; en nuestro país se agrega de forma singular la interna de la Iglesia Católica con la fragmentación que se produce entre la COPASCA y las ADISCAS, estas últimas con un carácter religioso mas conservador que la primera.
El jefe manda ….
Si los pibes de los barrios fundan una pequeña comunidad, y a partir de allí se institucionalizan las relaciones interpersonales, aparece la figura de un “jefe”. Esto implica que la “pandilla” no es un grupo natural, sino un grupo que se conforma de manera no-forzada, en función de los intereses, necesidades, y la psicología evolutiva de la edad que se trate.
En dichos grupos se generan alianzas y lealtades, pero al vivir en un mundo que los bombardean con el consumo en el que los Grandes Ideales y quienes los representan son cuestionados; no encuentran referencias válidas, ya que los pocos ideales sociales que quedan para el común de la gente (como el trabajo y el estudio) son vistos como “giladas” que no llevan muy lejos, ya que posponen la satisfacción.
No son muchas las opciones, se hace imperativo el placer momentáneo, y toman forma ideales erráticos, fragmentarios y mortíferos relacionados con el consumo, el robo, los distintos tipos de violencia. En el grupo el jefe encarna el ideal, pero no es la Ley que regula sino la Ley “del más fuerte” en donde quien es “El Jefe” actúa como un verdadero Amo cuyos mandatos pasan a ser imperativos para los miembros del grupo. A cambio del la “protección” generada por el sistema de alianzas, y ante el riesgo del vacío de “no ser ser nadie en el mundo”, se pierde la propia subjetividad en función de ser “parte de”…
En los grupos, lo que se consume (música, deporte, alcohol, marihuana, pasta base, éxtasis, lsd, hongos, etc.) está determinado de un lado por el poder adquisitivo y del otro por la subcultura en la que se participa. Las distintas subculturas varían de acuerdo a los países, pero podemos ubicar a los skaters, góticos, darks, hip-hop, etc; en las que niños y jóvenes participan con distinto nivel de compromiso subjetivo.
Para algunos será una transición en el momento de conformación de su personalidad, por lo que podríamos considerarlo como un tipo de participación en una estética subcultural que les brinda una cierta identidad; para otros, los más comprometidos subjetivamente, será la posibilidad de construirse en un destino que inexorablemente los llevará a la muerte por sobredosis , en un enfrentamiento, la cárcel, la internación por consumo, el deterioro de la inteligencia, la violencia irracional, la vida marginal.
No está mal recordar que Baden Powell se vale de los jefes de las pequeñas comunidades (llamadas pandillas) para generar otra cosa, no dice que se elija al más buenito, sino que se trabaje con el líder natural a los fines de que pueda ser un buen líder, de la misma manera lo hace con sus compañeros de patrulla ¿Es posible hacer esto diluyendo la figura del Guía de Patrulla a la de un mero coordinador o facilitador?. Aquí es donde se introduce la “pedagogía a secas” quebrando un puntal del “Sistema de Patrullas”. Posiblemente la clase media o afortunada puede tener un poco más de suerte y logremos una buena actividad de “pedagogía a secas”, pero en los contextos turbulentos la cosa funciona “a la antigua”, no nos olvidemos que cuando Roland Phillips escribe “El sistema de Patrullas” lo hace basándose en su experiencia en las clases pobres de Liverpool.
Es muy importante darnos cuenta que el liderazgo no está diluido en el esquema de BP: el Guía de Patrulla es un Jefe, no se corrompe su figura, porque eso sería romper el modo de organización de los muchachos. Le agrega un condimento inmunitario adecuado y muy especial… cada uno tiene la posibilidad de ser líder de acuerdo a distintas situaciones, y esto no se da de bruces con la existencia de un Jefe o Guía de Patrulla… de esto se trata en los cargos de patrulla, cuando hablamos de dar responsabilidades a la mayor cantidad de muchachos hablamos de que cada uno sea líder bajo las distintas máscaras, en una suerte de liderazgo situacional, que lejos de complicar al grupo lo potencia. Diluir la función del Guía de Patrulla o Jefe de Equipo a ser “uno entre otros”, No utilizar los ordenamientos grupales en los distintos contextos socioeducativos diluyendo los liderazgos, es caer en una postura romántica e idealista descentrada de la realidad de niños y jóvenes.
Del 5% al 100 % de bueno:
Baden Powell plantea un escultismo sencillo, con cierto pragmatismo; si bien la Ley Scout aparece con posterioridad, pasa a ser nodal en el movimiento. Una Ley Scout opera como un anudamiento de una hermandad de ideales, que permite alojar dentro de ella la inclusión de al menos un 5% del sujeto. Baden Powell decía “'Hay un cinco por ciento de bueno incluso en el carácter peor. El juego consiste en descubrirlo y desarrollarlo hasta una proporción del ochenta o noventa por ciento. Esto es la educación y no la instrucción a secas'.” De lo que se trata es de encontrarlo, expandirlo, desarrollarlo, y que a partir de allí una vida pueda armarse en función de un Ideal.
La Ley Scout “a secas” tiene un carácter inmunitario, cuyo objeto es producir un lazo entre las personas, NO es su función establecer la mayor cantidad posible de actos legítimos como se podrían pretender desde un naturalismo positivista. Los efectos de multiplicación de la Ley Scout operan con una alta carga de inmunización, y actualmente pareciera que ello al menos en la Región Interamericana al intentar determinar la mayoría de las conductas esperables (actos legítimos) de un scout mediante los objetivos del Programa, partiendo de una estructura cognitivo-comportamental de Educación por Protocolos [4] donde se pretenden obtener una enorme cantidad de comportamientos por parte de los niños y jóvenes Citando a Roberto Espósito podríamos decir que se opera “transformando determinadas expectativas cognitivas en expectativas normativas… sustituyendo expectativas inciertas por expectativas problemáticas pero seguras”. En este esquema no se trataría de una educación activa sino de una educación pasiva, ya que el niño o el adolescente deben someterse a una serie de conductas esperables en un 100 %, y no construir un modo propio donde relacionarse con la Ley Scout y construir su vida.
De la educación activa a la educación pasiva:
Si el movimiento se enroló dentro de lo que se dio a llamar como “pedagogía activa”, hoy de eso se conservaría la apariencia, dado el peso que adquiere el “protocolo” por sobre las necesidades e intereses del muchachos y lo que es peor ¡en nombre de las necesidades e intereses del muchacho! ¿Cómo entender esto si pareciera que los sábados se hace mas o menos lo mismo? Es muy sencillo y basta leer un poco entre líneas qué es lo que se dice desde los documentos del Programa Scout.
No sólo se utiliza un modelo cognitivo-comportamental en el armado del MACPRO sino que se propone entre líneas - o directamente- el uso de dicha técnica en la educación con niños y jóvenes. Para el armado de la “progresión personal”, a falta de contenidos se propone una posición del dirigente que llamaremos “empirismo colaborativo”; donde el adulto y el niño se relacionan en función del protocolo estandarizado de conductas (objetivos de la progresión personal). El educador es un instrumento y en este método es impensable que la persona no adhiera a trabajar sobre estos objetivos porque son la norma, el para todos lo mismo, un universal.
Un segundo punto es el “dialogo socrático” entre el dirigente y el niño o joven, diálogo en el que se formulan preguntas e hipótesis a los fines de que el niño pueda trabajar en la dirección de los objetivos protocolizados. La relación es asimétrica y tiene una carga de agresividad importante, la participación activa no es tal ya que la condición de actividad es que el niño o e joven sea pasivo ante los objetivos del protocolo. Si no hay adherencia nos encontramos nuevamente con el abandono de la actividad, o con el desarrollo de conductas desreguladas por fuera del protocolo.
Un tercer punto, es el “Descubrimiento guiado” que se relaciona con la puesta a prueba de las hipótesis de trabajo, y a partir de allí con un símil de método hipotético deductivo se apunta a eliminar los obstáculos que se presentan para lograr la conducta esperada.
Empirismo colaborativo, dialogo socrático y descubrimiento guiado son los pilares del tratamiento cognitivo - conductual propuesto por Beck para el que, la adaptación del sujeto a los objetivos es el único valor, no se parte de un 5% a expandir, se espera un 100% en todas las áreas; un proyecto educativo que para los que trabajamos en el ámbito terapéutico eriza la piel, ya que se convierte en un sistema inmunitario que mata la vida.
La historia y la cultura quedan por fuera del Protocolo universal. La medida de cada objetivo no es el muchacho, sino el logro del objetivo, justamente donde se monta la escena de hacer como si se escuchara la singularidad, pero para “adaptar” al individuo al protocolo”, como en el clásico libro “Walden Dos”. Pensemos en la terminología que utiliza el macrpo para definir los objetivos: “objetivos de refuerzo del comportamiento”, “Objetivos desafío” (que el chico logre conductas NO esperables a su edad),”Objetivos diferenciados por la intensidad de la conducta pedida”, “objetivos que no expresan su causa”.
Anterior al dirigente y al muchacho que va a ingresar, está el protocolo, por eso el dirigente “le ofrece” los objetivos (que no es lo mismo que formular la promesa y adherir a una Ley), el trabajo y la evaluación se realizará en función de ellos. El problema no son los objetivos de conocimiento y procedimientos, sino cuando pretendemos tratar de igual manera a las actitudes, en el “saber comportarse” definido arbitrariamente en forma que podría considerarse hipermoralista y excesiva, logrando cierto efecto de fascinación en el dirigente ya que se convertiría en una especie de programador del chico que asume por sí sólo todas las cualidades esperables según el Ideal Scout de humanidad. Podría pensarse que esto es una exageración, pero debemos notar que, por ejemplo en la cartilla de los scouts se dice que para cambiar de etapa hay que logra el reconocimiento de “determinado número de objetivos”; por para la etapa “Pistas” algunos, para la etapa “Senda” la mitad y para la Etapa Rumbo todos o casi todos… Si no estamos ante un protocolo de conducta ¿de qué se trataría entonces?
Reemplazar el 5% de bueno por un 100% es operar desde la lógica de la biopolítica donde lo que queda por fuera es el sujeto. Dicho esquema mereciera ser cuestionado seriamente por las Asociaciones Nacionales para poder repensar, a 100 años de escultismo, si seguimos haciendo escultismo o nos hemos desviado, pasando a ser en la actualidad “Caballeros del Imperio”… pero no del británico, sino del que Toni Negri nos describe en su libro “Imperio”.
Bibliografía:
· Jacques Lacan. “Kant con Sade”. Escritos. Ed siglo XXI
· Luis Tundanca “De lo político a lo impolítico, una lectura del síntoma social”, Ed. Gramma 2006
· Massimo Recalcatti: “Las tres estéticas de Lacan” . Ed del Cifrado 2006
· Roberto Espósito: “Communitas. Origen y destino de la Comunidad”. Ed. Amorrortu 2005
“Immunitas. Protección y negación de la vida”. Ed Amorrortu 2005
· Robert Westrbrook: “John Dewey” en “Perspectivas”, revista de educación comparada” Unesco, 1993
Michael Hardt - Antonio Negri "Imperio", Ed Paidós Estado/Sociedad, 2002
[1] Hedonista: Doctrina que proclama el placer como fin supremo de la vida.
[2] Gil: en Argentina el uso de la palabra gil podríamos considerarla sinónimo de “tonto”, “tarado”, “estúpido”
[3] En “Apuntad Alto!” Conceptos básicos del Escultismo, columna Educación
[4] Generalmente se entiende por protocolo a una serie de formularios detallados que son usados para un ensayo clínico o científico. El Protocolo es una especie de Plan detallado en el que se especifican, por ejemplo, determinadas conductas a los fines de poder “objetivar” la presencia o ausencia de las mismas. Esto permite entre otras cosas la “cuantificación”, que sería una especie de “objetivación” de las conductas de una persona respecto a lo que el protocolo indica. Podríamos decir – y no nos equivocamos en ello – que los objetivos educativos del MACPRO son un Protocolo, ya que en él figuran una serie de conductas establecidas arbitrariamente que son consideradas por quienes lo diseñaron como aquellas que son “esperables” para un grupo de edad determinado; por lo tanto la ausencia de una de esas “conductas esperables” implica que debe trabajarse para obtenerla. Si una persona alcanza las conductas “protocolizadas” se considera que la misma ha cumplido con los objetivos que el Movimiento Scout se propone lograr con los niños y jóvenes.
En el siglo XXI queda más que claro que cuando no se aloja la diversidad con distintos formatos segregamos u obligamos a sacrificar la diferencia. El material del blog puede ser usado siempre y cuando se cite. PRESENTES EN LA RED VIRTUAL DESDE EL AÑO 2001
lunes, marzo 10, 2008
jueves, diciembre 27, 2007
La educacion imposible
En esta serie de textos que versan sobre los “Fundamentos del Escultismo” y las distintas torsiones que se han provocado en el programa Badenpoweliano, avanzaremos ahora sobre algunos presupuestos básicos en la mezcla teórica que se utiliza para justificar y velar n el MACPRO su adoctrinamiento comportamental.
Pedagogía = Cero educación
Si uno habla con un dirigente Scout común con experiencia en el trabajo con los chicos dirá que la escuela enseña y el escultismo educa. Si cambiamos de perspectiva y hablamos con un profesional de la educación probablemente diga otra cosa, como por ejemplo que el escultismo recrea y la escuela educa y enseña. Distintas perspectivas ante un mismo hecho: el escultismo.
Cuando la mirada del escultismo es la de la “pedagogía” puede suceder que nos encontremos ante un movimiento que por su simpleza es considerado que “educa en menos” por lo que se lo reduce a la “recreación”. Un movimiento que históricamente posee una forma determinada de trabajo con los chicos (sistema de patrullas), una Ley a la que se adhiere, y determinados contenidos técnicos que para el pedagogo no son significativos para la vida de alguien. Lo que el Pedagogo no dirá es que la Pedagogía por más “progresista” que se diga en sus análisis no escapa a los límites de su origen que es el ocuparse del ámbito escolar, y su mirando respecto del mundo como generalmente está determinada por las necesidades del “sistema educativo”, que no son ni mas ni menos que necesidades políticas, ya que la Escuela es uno de los Aparatos Ideológicos del Estado, transmisora por excelencia de la ideología dominante en un momento dado en un país determinado.
Con relación a la pedagogía Jacques Lacan dice que cuando examinamos en detalle sus presupuestos nos encontramos que en los distintos casos lo que produce es “reducir la eficacia de la enseñanza a cero”, aunque más allá de los pedagogos “la enseñanza existe” ¿Qué quiere decir con esto que parece icnomprensible?
Si por ejemplo tomamos la teorías de Jean Piaget, nos encontramos con una serie de etapas de desarrollo evolutivo que dependen de la edad y por ello lo que en un momento de la vida de un niño resulta incompresible y prácticamente imposible de lograr; cuando pasa al período siguiente de maduración “los conceptos que habrían parecido extremadamente complicados en una etapa anterior () les resultan inmediatamente accesibles a mentes muy jóvenes. No hay necesidad de ningún intermediario”. Los estadios de Piaget se suceden unos a otros más allá de la intervención del Pedagogo y de la cultura en la que un sujeto vive. Como dato anecdótico y a la manera de ejemplo-testimonio, hace unos años atrás cuando trabajaba en docencia con comunidades rurales sucedió que una maestra afirmaba que sus chicos eran “fronterizos”, que no podían aprender porque no habían alcanzado el estadio evolutivo necesario; con una colega amiga especialista en Piaget le sugerimos realizar una actividad sencilla de cocina, hacer una torta… y por medio de ella comprobamos que el problema de la enseñanza estaba en este caso en el aula porque los chicos estaban en el estadio de la inteligencia esperable para su edad. Lo que sucedía era que los contenidos de la educación y el método utilizado no eran apropiados para el estadio en que se encontraban.
¿Qué hace la pedagogía? simplemente ubicar esos puntos de cambio entre un estadio y otro para ordenar conocimientos posibles y métodos, para “hacer avanzar lo que se llaman las capacidades mentales del niño mediante problemas que las superan ligeramente. Ayudando al niño a abordar estos problemas, digo ayudándolos solamente, se hace algo que no sólo tiene un efecto de prematuración, un efecto de apresuramiento sobre la maduración mental, sino en determinados períodos que se llaman sensitivo, permite obtener verdaderos efectos de apertura y de desencadenamiento. Determinadas actividades de aprensión tienen en ciertos dominios efectos de fecundidad especiales.” Por ello que podemos decir sin ningún inconveniente que un aspecto del MACPRO funciona con la lógica del señuelo para los dirigentes que al no ser pedagogos se encandilen con una serie de objetivos que los chicos y chicas lograrán en tanto sean normales (Porque el Macpro es válido solo para chicos de inteligencia promedio hacia arriba). ¿Por qué? Desde el aspecto constructivista el niño o adolescente promedio obtendrá todos los objetivos correspondientes a su estadio, máxime ante la ausencia de contenidos (que junto con los métodos debieran articularse en un Programa) Esto ocurre porque se toma como baseuna teoría del crecimiento que asienta sus raíces en la biología, y para sus logros como dice Jacques Lacan“No hay necesidad de ningún intermediario”. De allí la afirmación de que si un chico ingresa en los caminantes a los 16 años, debiera hacerlo en la etapa de progresión correspondiente a esa edad ya que ¡Los “objetivos constructivistas” los tiene logrados más allá de los pedagogos y más allá del escultismo!. Entonces, lo que queda es el adiestramiento comportamental “acorde” a la edad, la conductas a modelar, lo que se llama en la grilla las “actitudes”.
¿Cuáles son las consecuencias de esto? Si el logro de parte de los objetivos no depende de lo que sucede en los Scouts sino de la vida y el tiempo porque las estructuras de la inteligencia se dan evolutivamente; y se propone un escultismo sin contenidos que son aquellos que introducen la diferencia (los que BP nombra como “las artes scouts”) nos encontramos en el centro de esta fórmula: Pedagogía Macpro = cero educación ¿por qué afirmamos esto? Si entendemos a la educación progresiva desde una perspectiva biológica, constructivista y comportamental vaciada de contenidos, lo único que estamos haciendo es nombrar distintas etapas por las que se progresa evolutivamente sin necesidad de intermediación. En cambio si entendemos a la educación progresiva como lo que se asienta en etapas biológicas y tiempos lógicos de desarrollo introduciendo la diferencia, estamos obligados a retomar las nociones badenpowelianas de esfuerzo, mérito, descubrimiento y trabajo sobre lo singular en la especialidad, para encontrarnos nuevamente con una estructura similar al tradicional programa del escultismo, donde lo evolutivo se da por sentado y por ello se ubica en la oferta educativa contenidos de progresión comunes a todos, contenidos variables que se relacionan con el objetivo de la “ciudadanía activa” y áreas de especialidades con contenidos singulares en donde a decir de BP se pueda expandir la personalidad del muchacho, sin descuidar aquello que implica esfuerzo, mérito y reconocimiento para evitar “tragarnos” el señuelo niños, jóvenes adultos.
El programa es una oferta donde un sujeto puede realizar su proyecto personal.
Si quisiéramos marcar una diferencia fundamental entre la propuesta cognitivo-comportamental de Macpro y el Escultismo tal como lo hemos conocido y vivido, es que el MACPRO construye un proyecto para un sujeto universal, y el escultismo tradicional ayuda a que un sujeto singular pueda realizar su propio proyecto. La diferencia teórica e ideológica no es menor siendo un observable en cualquier documento de la OSI.
Si bien lo abordamos en escritos anteriores, no está mal recordar que el escultismo parte del grupo natural, introduce el sistema de patrullas, propone la adhesión a la Ley Scout como eje de valores de una persona (no es un listado interminable de conductas a adquirir), lo ayuda por medio del método scout a que pueda construir su Proyecto de vida en su máxima singularización; teniendo claro que en la vida no se puede ser Todo porque esto es imposible. Con el transcurrir del tiempo estamos satisfechos cuando luego de unos años reconocemos a quienes fueron “nuestros” scouts en distintos ámbitos de la vida desarrollando su Proyecto en forma comprometida y ética en como maestros, gremialistas, líderes comunitarios, médicos, artistas, colectiveros, políticos, ONGs y todo lo que se les ocurra… en ellos -y en nosotros como testimonio de la vivencia de los valores- se hace realidad el sueño de BP de “ciudadanía activa” donde cada uno desde su diferencia aporta a la construcción de un mundo mejor.
En cambio cuando la orientación es “construir un proyecto para un sujeto universal” la cosa se complica, ya que no es tomar un rasgo sino ser Todo… esto lo encontramos de entrada en el Proyecto Educativo donde podremos leer como meta una descripción de la “persona” que se va a modelar. Si nos dirigimos a la malla del Macpro en ella encontraremos una descripción programada, punto por punto de conductas para lograr el “modelo”, basada en etapas evolutivas y muchas veces a contrapelo de la conducta esperable para la edad. Eric Berenguer señala al respecto a lo que denomina “secta” cognitivo-comportamental dos cuestiones que no podemos ignorar:
1) Reducir a un sujeto a alguien que se puede manipular a través de un sistema de aprendizajes “no sólo es un gran error, sino que es una gran y enorme mentira contra la cual tendremos que debatir los próximos años”
2) “Al mismo tiempo, la combinación entre esta neo-lengua (con referencia a lo que se denomina cognitivo-comportamental) y la ideología de la evaluación da como resultado la exigencia de un sujeto repleto y competente a la hora de mostrar sus ‘competencias y habilidades sociales’, lo que produce una enorme segregación de sujetos nombrados precisamente como "incompetentes e inhábiles sociales”
La previa evaporación de la mística scout y los grandes relatos ocurrida en la contemporaneidad es alentada en el seno del escultismo por sectores que apoyan el nuevo programa ya que el vaciamiento simbólico es una oportunidad para producir un vuelco hacia una especie de cartografía cognitiva - conductual de las edades donde se encontraría la clave de la educación, respondiendo al problema que se plantea con la misma receta ideológica que lo ha provocado, en este caso en su versión “correctora”, “normativizadora” y universal.
Por medio del método planteado se tiene la ambición de escribir el modelo de hombre planificado quien podría dominar las “pasiones del alma” y reaccionar a los estímulos sociales de acuerdo al “programa”, al simple costo de que renuncie a su subjetividad. Por ello lo que ya observamos con la aplicación del nuevo programa regional y lo que observaremos con el correr del tiempo es aquello que parafraseando a Berenguer podríamos denominar segregación, pero en nuestro caso ya que no somos parte de la Educación Formal Obligatoria, debemos sumarle la autosegregación de quienes cuando van creciendo (adolescentes y jóvenes) no quieren prestarse a un esquema que es vivido como controlador para sus vidas, que los desconoce como sujetos que no están puramente determinados por la biología y la programación; y que por ello gozan, desean, eligen, se equivocan; sujetos que no quieren ser adiestrados como si fueran ratones que deben responder a la vida con una “conducta tipo” señalada en un protocolo, sino que quieren construir una forma de representarse propia, singular, posible.
Los resultados del Programa Regional no se hacen ni se harán esperar, lo señalábamos en el artículo sobre Roverismo en los modos de respuesta que encontramos y encontraremos:
a) La lógica de la “simulación”, del “como sí”, cuyo efecto es un escultismo practicado por jóvenes cuyo discurso es sobreadaptado y fantástico, pero con poco impacto concreto en la vida personal y en acciones personales o comunitarias concretas; al que llamaremos escultismo de ficción y de salón.
b) La lógica de la autoexclusión (dejar la rama), generada por la enorme carga que implica para un joven el ser “Todo” con el costo de negar lo propio, lo singular.
c) La lógica de “Hagamos lo que podamos” ya que “el programa no sirve entonces vemos que rumbo queremos tomar”.
Bibliografía:
Jacques Lacan, Seminario 10
Pedagogía = Cero educación
Si uno habla con un dirigente Scout común con experiencia en el trabajo con los chicos dirá que la escuela enseña y el escultismo educa. Si cambiamos de perspectiva y hablamos con un profesional de la educación probablemente diga otra cosa, como por ejemplo que el escultismo recrea y la escuela educa y enseña. Distintas perspectivas ante un mismo hecho: el escultismo.
Cuando la mirada del escultismo es la de la “pedagogía” puede suceder que nos encontremos ante un movimiento que por su simpleza es considerado que “educa en menos” por lo que se lo reduce a la “recreación”. Un movimiento que históricamente posee una forma determinada de trabajo con los chicos (sistema de patrullas), una Ley a la que se adhiere, y determinados contenidos técnicos que para el pedagogo no son significativos para la vida de alguien. Lo que el Pedagogo no dirá es que la Pedagogía por más “progresista” que se diga en sus análisis no escapa a los límites de su origen que es el ocuparse del ámbito escolar, y su mirando respecto del mundo como generalmente está determinada por las necesidades del “sistema educativo”, que no son ni mas ni menos que necesidades políticas, ya que la Escuela es uno de los Aparatos Ideológicos del Estado, transmisora por excelencia de la ideología dominante en un momento dado en un país determinado.
Con relación a la pedagogía Jacques Lacan dice que cuando examinamos en detalle sus presupuestos nos encontramos que en los distintos casos lo que produce es “reducir la eficacia de la enseñanza a cero”, aunque más allá de los pedagogos “la enseñanza existe” ¿Qué quiere decir con esto que parece icnomprensible?
Si por ejemplo tomamos la teorías de Jean Piaget, nos encontramos con una serie de etapas de desarrollo evolutivo que dependen de la edad y por ello lo que en un momento de la vida de un niño resulta incompresible y prácticamente imposible de lograr; cuando pasa al período siguiente de maduración “los conceptos que habrían parecido extremadamente complicados en una etapa anterior () les resultan inmediatamente accesibles a mentes muy jóvenes. No hay necesidad de ningún intermediario”. Los estadios de Piaget se suceden unos a otros más allá de la intervención del Pedagogo y de la cultura en la que un sujeto vive. Como dato anecdótico y a la manera de ejemplo-testimonio, hace unos años atrás cuando trabajaba en docencia con comunidades rurales sucedió que una maestra afirmaba que sus chicos eran “fronterizos”, que no podían aprender porque no habían alcanzado el estadio evolutivo necesario; con una colega amiga especialista en Piaget le sugerimos realizar una actividad sencilla de cocina, hacer una torta… y por medio de ella comprobamos que el problema de la enseñanza estaba en este caso en el aula porque los chicos estaban en el estadio de la inteligencia esperable para su edad. Lo que sucedía era que los contenidos de la educación y el método utilizado no eran apropiados para el estadio en que se encontraban.
¿Qué hace la pedagogía? simplemente ubicar esos puntos de cambio entre un estadio y otro para ordenar conocimientos posibles y métodos, para “hacer avanzar lo que se llaman las capacidades mentales del niño mediante problemas que las superan ligeramente. Ayudando al niño a abordar estos problemas, digo ayudándolos solamente, se hace algo que no sólo tiene un efecto de prematuración, un efecto de apresuramiento sobre la maduración mental, sino en determinados períodos que se llaman sensitivo, permite obtener verdaderos efectos de apertura y de desencadenamiento. Determinadas actividades de aprensión tienen en ciertos dominios efectos de fecundidad especiales.” Por ello que podemos decir sin ningún inconveniente que un aspecto del MACPRO funciona con la lógica del señuelo para los dirigentes que al no ser pedagogos se encandilen con una serie de objetivos que los chicos y chicas lograrán en tanto sean normales (Porque el Macpro es válido solo para chicos de inteligencia promedio hacia arriba). ¿Por qué? Desde el aspecto constructivista el niño o adolescente promedio obtendrá todos los objetivos correspondientes a su estadio, máxime ante la ausencia de contenidos (que junto con los métodos debieran articularse en un Programa) Esto ocurre porque se toma como baseuna teoría del crecimiento que asienta sus raíces en la biología, y para sus logros como dice Jacques Lacan“No hay necesidad de ningún intermediario”. De allí la afirmación de que si un chico ingresa en los caminantes a los 16 años, debiera hacerlo en la etapa de progresión correspondiente a esa edad ya que ¡Los “objetivos constructivistas” los tiene logrados más allá de los pedagogos y más allá del escultismo!. Entonces, lo que queda es el adiestramiento comportamental “acorde” a la edad, la conductas a modelar, lo que se llama en la grilla las “actitudes”.
¿Cuáles son las consecuencias de esto? Si el logro de parte de los objetivos no depende de lo que sucede en los Scouts sino de la vida y el tiempo porque las estructuras de la inteligencia se dan evolutivamente; y se propone un escultismo sin contenidos que son aquellos que introducen la diferencia (los que BP nombra como “las artes scouts”) nos encontramos en el centro de esta fórmula: Pedagogía Macpro = cero educación ¿por qué afirmamos esto? Si entendemos a la educación progresiva desde una perspectiva biológica, constructivista y comportamental vaciada de contenidos, lo único que estamos haciendo es nombrar distintas etapas por las que se progresa evolutivamente sin necesidad de intermediación. En cambio si entendemos a la educación progresiva como lo que se asienta en etapas biológicas y tiempos lógicos de desarrollo introduciendo la diferencia, estamos obligados a retomar las nociones badenpowelianas de esfuerzo, mérito, descubrimiento y trabajo sobre lo singular en la especialidad, para encontrarnos nuevamente con una estructura similar al tradicional programa del escultismo, donde lo evolutivo se da por sentado y por ello se ubica en la oferta educativa contenidos de progresión comunes a todos, contenidos variables que se relacionan con el objetivo de la “ciudadanía activa” y áreas de especialidades con contenidos singulares en donde a decir de BP se pueda expandir la personalidad del muchacho, sin descuidar aquello que implica esfuerzo, mérito y reconocimiento para evitar “tragarnos” el señuelo niños, jóvenes adultos.
El programa es una oferta donde un sujeto puede realizar su proyecto personal.
Si quisiéramos marcar una diferencia fundamental entre la propuesta cognitivo-comportamental de Macpro y el Escultismo tal como lo hemos conocido y vivido, es que el MACPRO construye un proyecto para un sujeto universal, y el escultismo tradicional ayuda a que un sujeto singular pueda realizar su propio proyecto. La diferencia teórica e ideológica no es menor siendo un observable en cualquier documento de la OSI.
Si bien lo abordamos en escritos anteriores, no está mal recordar que el escultismo parte del grupo natural, introduce el sistema de patrullas, propone la adhesión a la Ley Scout como eje de valores de una persona (no es un listado interminable de conductas a adquirir), lo ayuda por medio del método scout a que pueda construir su Proyecto de vida en su máxima singularización; teniendo claro que en la vida no se puede ser Todo porque esto es imposible. Con el transcurrir del tiempo estamos satisfechos cuando luego de unos años reconocemos a quienes fueron “nuestros” scouts en distintos ámbitos de la vida desarrollando su Proyecto en forma comprometida y ética en como maestros, gremialistas, líderes comunitarios, médicos, artistas, colectiveros, políticos, ONGs y todo lo que se les ocurra… en ellos -y en nosotros como testimonio de la vivencia de los valores- se hace realidad el sueño de BP de “ciudadanía activa” donde cada uno desde su diferencia aporta a la construcción de un mundo mejor.
En cambio cuando la orientación es “construir un proyecto para un sujeto universal” la cosa se complica, ya que no es tomar un rasgo sino ser Todo… esto lo encontramos de entrada en el Proyecto Educativo donde podremos leer como meta una descripción de la “persona” que se va a modelar. Si nos dirigimos a la malla del Macpro en ella encontraremos una descripción programada, punto por punto de conductas para lograr el “modelo”, basada en etapas evolutivas y muchas veces a contrapelo de la conducta esperable para la edad. Eric Berenguer señala al respecto a lo que denomina “secta” cognitivo-comportamental dos cuestiones que no podemos ignorar:
1) Reducir a un sujeto a alguien que se puede manipular a través de un sistema de aprendizajes “no sólo es un gran error, sino que es una gran y enorme mentira contra la cual tendremos que debatir los próximos años”
2) “Al mismo tiempo, la combinación entre esta neo-lengua (con referencia a lo que se denomina cognitivo-comportamental) y la ideología de la evaluación da como resultado la exigencia de un sujeto repleto y competente a la hora de mostrar sus ‘competencias y habilidades sociales’, lo que produce una enorme segregación de sujetos nombrados precisamente como "incompetentes e inhábiles sociales”
La previa evaporación de la mística scout y los grandes relatos ocurrida en la contemporaneidad es alentada en el seno del escultismo por sectores que apoyan el nuevo programa ya que el vaciamiento simbólico es una oportunidad para producir un vuelco hacia una especie de cartografía cognitiva - conductual de las edades donde se encontraría la clave de la educación, respondiendo al problema que se plantea con la misma receta ideológica que lo ha provocado, en este caso en su versión “correctora”, “normativizadora” y universal.
Por medio del método planteado se tiene la ambición de escribir el modelo de hombre planificado quien podría dominar las “pasiones del alma” y reaccionar a los estímulos sociales de acuerdo al “programa”, al simple costo de que renuncie a su subjetividad. Por ello lo que ya observamos con la aplicación del nuevo programa regional y lo que observaremos con el correr del tiempo es aquello que parafraseando a Berenguer podríamos denominar segregación, pero en nuestro caso ya que no somos parte de la Educación Formal Obligatoria, debemos sumarle la autosegregación de quienes cuando van creciendo (adolescentes y jóvenes) no quieren prestarse a un esquema que es vivido como controlador para sus vidas, que los desconoce como sujetos que no están puramente determinados por la biología y la programación; y que por ello gozan, desean, eligen, se equivocan; sujetos que no quieren ser adiestrados como si fueran ratones que deben responder a la vida con una “conducta tipo” señalada en un protocolo, sino que quieren construir una forma de representarse propia, singular, posible.
Los resultados del Programa Regional no se hacen ni se harán esperar, lo señalábamos en el artículo sobre Roverismo en los modos de respuesta que encontramos y encontraremos:
a) La lógica de la “simulación”, del “como sí”, cuyo efecto es un escultismo practicado por jóvenes cuyo discurso es sobreadaptado y fantástico, pero con poco impacto concreto en la vida personal y en acciones personales o comunitarias concretas; al que llamaremos escultismo de ficción y de salón.
b) La lógica de la autoexclusión (dejar la rama), generada por la enorme carga que implica para un joven el ser “Todo” con el costo de negar lo propio, lo singular.
c) La lógica de “Hagamos lo que podamos” ya que “el programa no sirve entonces vemos que rumbo queremos tomar”.
Bibliografía:
Jacques Lacan, Seminario 10
Aportes para el debate: Sobre la cartilla de caminantes presentada en la conferencia de Quito
Luego de un prolongado tiempo de espera en la Conferencia Scout Interamericana realizada en Quito se habría presentado la Guía para la Rama Caminantes.
¿Qué encontraremos en la cartilla? Un material de diseño prolijo, agradable a la vista, tal como nos tiene acostumbrados la Oficina Regional. ¿Qué nos encontraremos en el texto de la cartilla?...
Por parte de Argentina algunos dirigentes tuvimos la posibilidad de realizar una lectura del material enviado a los países miembros del Grupo de Cartillas para la realización de observaciones previas a la impresión; cuestión complicada en nuestro caso ya que nos encontrábamos en pleno proceso de las Indabas de Caminantes y no muchos dirigentes tenían tiempo disponible para dicha revisión. Habiendo sido una de las personas que en nuestro país revisó el material y realizó observaciones, teniendo en cuenta que la publicación se ha realizado en forma oficial, considero que no hay inconvenientes en compartir lo expuesto en su momento con Uds. dado que, aunque no hubiera participado al adquirir la cartilla seguramente lo hubiera hecho porque se trata de la rama a la que mayor tiempo he dedicado en mi vida y en la que considero que puedo opinar con mayor fundamento.
Al recibir el material la primera pregunta que me formulé es ¿a qué interlocutor se dirige la Guia? No es lo mismo pensar un texto destinado a los dirigentes que día a día trabajan con los caminantes, que a Educadores Profesionales o Profesionales de la salud (esto último en virtud del peso que en la guía tiene la visión del escultismo como “profilaxis” social).
Si el destino de la Guía son los dirigentes, a mi humilde entender lo que serían los fundamentos (primeros capítulos) son muy extensos, el lenguaje utilizado no pareciera ser apropiado, y las posibles contradicciones lógicas en la línea de argumentación no pueden ser solucionadas por los voluntarios. Si el material se dirige a Educadores Profesionales o Profesionales de la Salud, el material es extenso, podría decirse que algunas de las opciones teóricas asumidas presentan dificultades de actualización y/o contradicciones lógicas respecto de las discusiones contemporáneas y de otro material citado, y existe un manejo de datos científicos no muy claro.
Desde mi punto de vista, a diferencia de las Guías anteriores, pareciera que existe una dificultad para poder pensar la “cuarta rama” quizás por falta de experiencia en la misma, por ceñirse a determinadas posiciones de quienes la construyeron o por motivos difíciles de especificar; notándose en una importante profusión de material para validar la construcción realizada.
En este pequeño texto nos arriesgarnos a señalar algunos atolladeros que podremos encontrar en la Guía, y que son determinantes para la construcción de la misma; recordando que las premisas teóricas son fundamento de toda línea de argumentación y construcción posterior.
“Si partimos de premisas falsas, llegamos a conclusiones falsas” dice el dicho. Sin llegar a ese extremo, podemos plantearnos la relación entre las teorías de soporte utilizadas y su consonancia con la edad adolescente y el “sistema de patrullas”. De ello dependerá que nos encontremos con una propuesta de escultismo adecuada, mas o menos adecuada, o con una propuesta que podría considerarse mas adecuada al ambiente aúlico que al de la Educación No Formal propuesta por el movimiento.
No está demás aclarar que los puntos que se señalarán en este texto implican una toma de posición respecto del material producido por la Oficina Scout Interamericana. Seguramente existirán otros puntos de vista, lo importante es que los mismos favorezcan la discusión y el debate sobre el material que la OSI ofrece.
Identidad Vrs Subjetividad.
Los diseñadores de la Guía utilizan las hipótesis del desarrollo psicosocial que planteara en 1950/51 el psiquiatra E. Erikson , que se encuentra disponible en un libro de su autoría titulado “Infancia y sociedad”. La época en la que el autor formaliza las “ocho edades del hombre” en correspondencia con distintas crisis vitales; es la de los albores de la adolescencia como fenómeno social y cultural, antes de que la misma se generalice y expanda en los países desarrollados y en vías de desarrollo. Como dato importante, gran parte de lo que era considerado patológico en es época, hoy es considerado normal. La pregunta obligada es ¿Por qué utilizar a Erikson? Pareciera ser un material conveniente para la discutida malla cognitiva comportamental, dado que el concepto de identidad como conciencia de sí, puede llevarse bien con el protocolo de conductas planteado en el MACPRO, en el que se objetivan una cantidad apreciable de conductas que deben obtenerse.
Para la Escuela americana la Identidad se relaciona con la conciencia de sí mismo y sería algo así como una especie de integral de las identificaciones que brindan la idea de totalidad, por ello la utilización de dicho término “cierra” con la malla MACPRO en donde en sus objetivos no hay distancia entre el yo y el Ideal. Debemos tener en cuenta que “identidad” es “yo soy eso”, y no confundirla con el Ideal que significa “yo quiero ser eso, apunto a …” lo que implica una tensión necesaria entre el yo (en la conformación que sea) y el Ideal.
Como diferencia respecto del punto de partida de la Guía, debemos tener en cuenta que la actual noción de sujeto se relaciona con una instancia simbólica, mientras que la noción de Identidad es Imaginaria, es una ilusión como el “velo de Maya” que plantean los indúes; actuando como tapón del sujeto simbólico. ¿Qué diferencia existe entre una instancia simbólica y una instancia imaginaria? Si una persona de 50 años toma el álbum de fotos de toda su vida, seguramente podrá ubicar que ese bebito que no es semejante a la imagen de él en esta época, es él cuando era bebe; de la misma manera el niño jugando a los autitos, la foto del término de su primaria, la de aquel campamento en la montaña y así sucesivamente. Podríamos decir que cada foto del álbum es una identificación determinada que constituye su “yo”; mientras que lo que provoca que pueda sentirse “idéntico” o mejor dicho con “continuidad histórica” no figura en la foto ni en su “yo”, porque es una instancia simbólica que está mas allá de las identificaciones, en la que podemos ubicar al sujeto. Desde esta perspectiva no es lo mismo pensar a la Identidad como una integral de significaciones, que plantearse el sujeto como aquello que está más allá de las identificaciones, cuya función es el de brindar una consistencia lógica a la psique.
Las identificaciones imaginarias -cuya integral imposible constituiría la “Identidad” eriksoniana- se encuentran en tensión con los Ideales. Si no existiera diferencia entre las identificaciones y los Ideales nos encontraríamos ante una persona con un delirio de grandeza, si la tensión existente fuera demasiado grande nos encontraríamos con una persona melancólica; si la tensión es “normal” nos encontramos con las personas comunes y corrientes que se debaten en el día a día con la cotidianeidad orientadas por el Ideal - pero que no son el ideal - y que ante las distintas contingencias no programadas emergen como sujetos brindando respuestas singulares.
Cabe señalar que parte de lo que para Erickson era anormal, en nuestra cultura es parte de la vida cotidiana y nadie podría asegurar que lo que se juega en la adolescencia es la Identidad en el sentido de totalidad tal como se planteaba en esa época. En la actualidad cuando se utiliza el término “Identidad” se vincula más con “identificaciones” no tan articuladas que podemos objetivar por ejemplo en la gran cantidad de grupos contraculturales que forman el mundo adolescente de nuestras ciudades. Nadie en su sano juicio podría afirmar que un chico o chica de 17 o 18 años (ya fuera de la edad caminante) que se identifica como “Punk” o “Dark” va a serlo toda su vida… Por ello consideramos que la idea de sujeto o de subjetividad como instancia simbólica es mucho más apropiada en nuestro tiempo en la que ya no es posible pensar en un todo articulado sino en un sujeto que debe saber-hacer con identificaciones variadas que van mutando y cambiando. El Otro social está fragmentado y el sujeto responde a ello… como puede.
En los últimos años el uso del concepto de subjetividad ha desplazado al de Identidad, por ser más amplio y por brindar un punto de referencia más allá del yo engañoso de la personas, permitiendo absorber y operar sobre las enormes variaciones culturales sucedidas en los últimos tiempos. Este tema lo hemos trabajado en otros artículos de la revista
Adolescencia sin grandes problemas:
En la cartilla se daría a entender que la adolescencia es una edad en la que en su mayoría los chicos y chicas la transitarían sin complicaciones, esta afirmación estaría basada en una lectura muy particular de algunos trabajos estadísticos con la que no coincidimos.
En el texto para legitimar que la adolescencia no tendría alteraciones severas generalizadas. Se hace referencia a un estudio realizado por Offer en el que se demostraría ¡lo que todos conocemos desde hace tiempo!. El problema es cuando se realiza la interpretación de la estadística de Offer en especial con relación a la afirmación de que “la mayoría de los adolescentes atraviesa y supera las tareas de manera exitosa”. Teniendo en cuenta que se trata de una cartilla para la edad Caminante( franja entre los 15 y 17 años aproximadamente), invita a pensar que la mayoría de nuestros adolescentes no tendrían grandes inconvenientes, cosa que es cierto si lo consideramos desde el final de la adolescencia… es un dato de la realidad que chicos que viven su adolescencia con complicaciones se estabilizan cuando van creciendo; pero no es menos cierto que es una forma muy particular de puntuar una encuesta (donde el 20% de sus resultados son “inclasificables” lo que de por sí pone en duda la misma investigación), porque según el propio Offer solo el 21% de los adolescentes transitan la adolescencia con lo que podríamos llamar “continuidad”, sin sobresaltos, y eso no es la mayoría. El 35 % presentaron saltos o disrupciones lo que implica inconvenientes, dado que aparece la discontinuidad. Desde la perspectiva de la adolescencia media (rama caminante) no es un dato menor. Desde la perspectiva del final de la adolescencia el 56% (mayoría simple) lograría “adaptarse”), pero si leemos en función de la adolescencia media, SÓLO EL 21 % de los adolecentes la transitan con continuidad, lo que claramente es una MINORÍA; la MAYORIA que es el 59 % (sin contar el 20 % de inclasificables) tienen disrupciones, discontinuidades… en fin, problemas.
Teniendo en cuenta que se trata de la cartilla para la rama caminantes no quedan dudas de que una mala lectura de la estadística no sería sin consecuencias; porque si los dirigentes tienden a pensar que mas de la mitad de sus chicos no debieran tener inconvenientes, cuando es una minoría la que no presentaría inconvenientes ¿qué es lo que puede ocurrir? ¿se podría comenzar a “segregar” a aquellos que no se los considera dentro de la “nomalidad” (el 79%). Si los diseñadores cometieran el mismo error, y pensaran que la mayoría de los caminantes no tienen inconvenientes en su adolescencia, esto no sería sin consecuencias a la hora del diseño de un programa ya que la lectura que se haría de la realidad estadística no es la misma. Creo que sería una buena pregunta a realizar, porque de ello depende en gran parte la adecuación del material.
Lo único positivo sería que si la mayoría no tienen dificultades tampoco hay dificultades para legitimar la Malla de Objetivos… Aunque difícilmente los niños y adolescentes de los barrios complicados de Liverpool en la época de Roland Phillipps entrarían dentro del 21 % de esta encuesta…
Vocacion Vrs Ocupación:
El término vocación es de origen religioso y hace referencia al “llamado” que cada sujeto tiene en la vida para cumplir la Misión que Dios le encomendaría. El origen teológico se funda en doctrina protestante sobre el “trabajo intramundano” y presenta inconvenientes para su utilización en nuestra época, donde lo común es el cambio de trabajo y la alternancia empleo-desempleo. El encuentro de la “vocación” es uno de los pilares donde se sustenta la Identidad eriksoniana de la misma manera que la Identidad es el concepto central de la Guia. La Identidad Vocacional nos introduce el problema del éxito o fracaso en el encuentro de la “llamado”, sin contar que deja de lado toda una enorme serie de actividades realizadas por el ser humano que ayudan a su crecimiento, que en nuestro caso podríamos agrupar en las “artes scouts” y las especialidades entendidas como “expansión de la personalidad” y no solo como “orientación vocacional”. Piensen en Uds. mismos ¿cuántos tocamos la guitarra, salimos de excursiones, disfrutamos de deportes, somos dirigentes sociales, tenemos hobbies, etc. y no por ello lo convertimos en un trabajo o nos sentimos fracasados en nuestros trabajos?
Pensar las búsquedas laborales en términos de “ocupación/es” es utilizar conceptos más abiertos que permiten poder pensar las especialidades de una manera más apropiada en estos tiempos en donde la singularización del sujeto es un punto de anclaje muy importante para no quedar devorados por la vorágine consumista. En nuestro siglo XXI no es común la continuidad en el trabajo, sea a lo largo del tiempo o en el tipo de ocupación que cada persona desarrolla.
Contexto social versus Identidad.
En la propia cartilla encontraremos el esfuerzo que se realiza para sostener el término de Identidad aún a costa de que el contexto social mismo marca que la cultura es distinta y que el uso de la noción de Identidad no es tan operativo en nuestra época.
Resiliencia Vrs. cambio social
El concepto de resiliencia es el aggiornamiento del viejo término “adaptación” de la psicología del yo estadounidense. La nueva cartilla dedica una cuantas páginas para demostrar que el escultismo es un “factor protector de las conductas de riesgo” cuestión que es sabida por todos y podríamos decir que se da “por añadidura”; pero en esta nueva vuelta teórica se introducen en los fundamentos nociones biopolíticas sobre control de los riesgos sociales; lo que sería algo así como utilización de aspirinas para bajar la fiebre pero no apuntar a aquello que la causa. Como dice un sociólogo amigo y scout: Los nombres de conducta de riesgo o grupos de riesgo son el nuevo nombre de los efectos que provoca la pobreza y la injusticia social, y no apuntan a cambiar al mundo sino a disminuir los efectos que produce el sistema sociopolítico.
Se utiliza en el texto en varias oportunidades la vieja teoría de la adaptación del yo de la escuela americana de psicoanálisis del yo, en este caso bajo la utilización de un término que proveniente de la física (resiliencia) lo que pone en duda su validez epistémica; estos planteos son acompañados por la vieja teoría del Pharmakon que plantea la lógica “inmunitaria” del modelo médico hegemónico.
El modelo inmunitario parte de la suposición de que el mal tiene su matriz patógena fuera del sujeto y que se transmite por medio de la infiltración de un elemento contagioso no generado por el propio organismo, de allí la idea que atraviesa el documento en la que las cosas se solucionan con una psicoprofilaxis preventiva para la creación de barreras, protecciones y el movimiento scout sería algo así como un aparato inmunitario tendiente a reducir la porosidad de las fronteras contra los tóxicos sociales contaminantes; de esta forma el movimiento scout se transformaría en Aparato Ideológico de control social; actuando como Paracelso por una especie de principio alopático, de “reacción pedagógica” . Esta discusión esta en el seno mismo de la BIOPOLITICA de nuestro tiempo, y por lo visto en el seno mismo del Programa Scout. El filósofo Canguilhem plantea que “una teoría biológica es dominada por una filosofía política”…. Y de eso se trata en el Programa tal como está planteado… de filosofía política con la cual se puede acordar… o no.
Sistema aúlico Vrs Sistema de Patrullas
Los modos de ingreso, permanencia y salida de la rama caminante son planteados en forma disonante con los modos de agrupamiento natural de los adolescentes. La cartilla propone grupos homogéneos en edad y equipos mixtos, lo que implicaría que un equipo se formara con gente de la misma edad y sexualmente heterogéneo.
Es muy interesante la cita de un estudio que habrían realizado cuatro Asociaciones Scouts Europeas respecto de la “mixticidad” en el que habrían concluido que “la mixticidad mal manejada puede terminar en una desvalorización de las jóvenes, las que son llamadas a asimilarse al modelo masculino”. En dicha cita no queda claro qué sería el “modelo masculino” y menos cuál sería el “modelo femenino” que surgiría por necesidad lógica del planteo anterior. Si bien no tenemos acceso al estudio, daría la impresión de que se han metido en un berenjenal en donde la salida que encontrada sería un modelo neutro, cuestión que se complica porque ello implicaría en una primera impresión la negación de la diferencia entre los sexos, pudiendo entenderse como una especie de escultismo “andrógino” o los que sería más complicado “asexuado”. Lo interesante es que la mixticidad no operaría por sí y que no necesariamente sería operativa. Se plantea un problema filosófico, teórico y político de difícil resolución, que impacta directamente en el programa. Desde mi punto de vista, las elecciones teóricas realizadas difícilmente pueden dar cuenta de la diferencia sexual, más bien operarían como velo o negación de la misma.
Reacción pedagógica Vrs acción pedagógica
La cartilla ubica al escultismo como una reacción pedagógica. Se complica entender al escultismo y su sistema de valores bajo la idea de “estímulo – respuesta” o dentro de una visión “reaccionaria”. El movimiento scout es una acción pedagógica que se basa en la articulación de un método educativo en resonancia con los modos de agrupamiento espontáneo de niños y jóvenes, si fuera “reactivo” sería disonante y en nada se diferenciaría de los métodos de la Educación Formal, alineándose dentro de la lógica inmunitaria planteada anteriormente.
Deber ser Vrs apuntar a ser
La concepción Kantiana el “deber ser” atraviesa toda la cartilla, siendo que esta perspectiva no parte de un sujeto que quiere, de un sujeto que es deseante; sino que de la abolición de un sujeto en el cumplimiento de un imperativo Ideal más allá del sujeto y su deseo. Esto implica un problema abordado por Jacques Lacan en su texto “Kant con Sade” en donde ubica al sadismo y al imperativo categórico en una misma línea, ya que la sumisión al imperativo categórico introduce la desobjetivación. En la lógica del imperativo categórico es muy difícil diferenciar el deber ser del deber hacer, lo que termina siendo una cuestión bastante complicada por el peso aplastante que significa, un ejemplo de ello es la famosa frase sanmartiniana “serás lo que debas ser o no serás nada”, que muestra claramente a dónde nos conduce dicha lógica (y a dónde conduce a los niños jóvenes). Que la Ley Scout esté construida bajo la forma “kantiana” (Toda ley o código tiene forma prescriptiva) no autoriza a argumentar que el “deber ser” se integre como proyecto de vida de una persona, sería un poco osado afirmar algo así sin ruborizarse -más en esta época-. Los objetivos de la malla están planteados en la lógica del deber ser; aunque los principios scouts y las virtudes no participan de la misma.
Desde nuestra posición sería más procedente hablar de un “Ideal del ser” que permite entre otras cosas establecer una diferencia entre el Ideal y el Hacer, en donde se Hace en función del Ideal , pero no por ello se es el ideal; permite hablar de una orientación hacia el Ideal Scout u orientación hacia los valores que se le propone al sujeto, al cual desde la singularidad de cada persona, a través del método educativo, cada uno pueda construir lo que el texto denomina su “proyecto de vida”.
Campo de aprendizaje Vrs aprendizaje en relación a un Otro:
La concepción de aprendizaje que se sustenta en la cartilla se define como “campo de aprendizaje” en el que se plantea un aprendizaje “vivencial” en el que no existen las charlas, ni las clases de enseñanza (aquellas planteadas en “El sistema de Patrullas”), donde la memorización no es importante como tampoco la calificación, sin premios o reconocimientos por el esfuerzo y sin castigos, sin verticalismos ni autoritarismos… en fin. En el Sistema de patrullas el aprendizaje siempre ha sido en relación Otro que ocupa algún tipo de lugar, como el GP que enseña a sus muchachos, el juego en donde se demuestra la habilidad obtenida, la utilización de la memoria como en el clásico juego scout de Kim (¡¡¡y cómo nos hemos divertido con el morse aprendido “de memoria” en los juegos nocturnos con linterna!!!), el reconocimiento con el logro de la obtención de una insignia de especialidad, las charlas dadas entre nosotros mismos y los viejos 5 minutos del Jefe… Desde mi punto de vista es una fantasía pensar en la posibilidad de un aprendizaje sin relación al Otro, sea quien sea.
A modo de conclusión (preliminar)
Espero que las ideas que he volcado simplemente les acerquen una opinión (entre otras) sobre la nueva Guía de Caminantes. Seguramente habrá a quienes les guste el material producido, y a quienes no. Lo que no podemos evitar es asumir una posición responsable en el análisis del material que recibimos porque es el que algunas organizaciones nacionales usará con los chicos y chicas, y la responsabilidad comienza no pontificando ningún texto, permitiéndonos opinar, sentar posición, sin que esto deba resultar ofensivo para nadie… se trata de debatir y discutir, como pretendemos que lo hagan los beneficiarios del movimiento scout.
Lo que hemos planteado en este texto son cuestiones que se encuentran en la base, no hemos planteado una discusión de método porque lo importante son los cimientos del edificio y no si tiene 3 o cuatro pisos y la fachada es bonita o fea. Para una mayor profundización de algunos temas planteados sugerimos los siguientes textos de la revista:
Adolescencia:
· Educar en valores I : Desafío en el siglo de la caída de los Ideales (la adolescencia en la contemporaneidad)
· Educar en valores III: El desafío de trabajar la singularidad (el papel de la singularidad den el programa scout)
· Apostar al 5%. El programa visto no como Todo sino como respuesta singular a cada muchacho
· Sobre la técnica Scout: concepción de las “artes scouts” como repetición e invención educativa
Otros textos Relacionados
· Debates Actuales: Educación por protocolos en el movimiento scout
· Conceptos Básicos del Escultismo
· Efectos de torsión en los conceptos básicos del escultismo
· Actividades des- orientadas.
· Juguemos a “la casita” en el rincón de patrulla
· Pedagogía Nueva y renovación Pedagógica: una lectura crítica
· Volver a BP
· Hacia una Pedagogía Scout de los valores
· Globalización educativa y escultismo (En debate político)
· Escultismo e ideología (En debate político)
· Escultismo soft… escultismo clásico (en debate político)
PD: Si les ha parecido complicado el texto, probablemente es porque aún no han leído la cartilla Caminante.
¿Qué encontraremos en la cartilla? Un material de diseño prolijo, agradable a la vista, tal como nos tiene acostumbrados la Oficina Regional. ¿Qué nos encontraremos en el texto de la cartilla?...
Por parte de Argentina algunos dirigentes tuvimos la posibilidad de realizar una lectura del material enviado a los países miembros del Grupo de Cartillas para la realización de observaciones previas a la impresión; cuestión complicada en nuestro caso ya que nos encontrábamos en pleno proceso de las Indabas de Caminantes y no muchos dirigentes tenían tiempo disponible para dicha revisión. Habiendo sido una de las personas que en nuestro país revisó el material y realizó observaciones, teniendo en cuenta que la publicación se ha realizado en forma oficial, considero que no hay inconvenientes en compartir lo expuesto en su momento con Uds. dado que, aunque no hubiera participado al adquirir la cartilla seguramente lo hubiera hecho porque se trata de la rama a la que mayor tiempo he dedicado en mi vida y en la que considero que puedo opinar con mayor fundamento.
Al recibir el material la primera pregunta que me formulé es ¿a qué interlocutor se dirige la Guia? No es lo mismo pensar un texto destinado a los dirigentes que día a día trabajan con los caminantes, que a Educadores Profesionales o Profesionales de la salud (esto último en virtud del peso que en la guía tiene la visión del escultismo como “profilaxis” social).
Si el destino de la Guía son los dirigentes, a mi humilde entender lo que serían los fundamentos (primeros capítulos) son muy extensos, el lenguaje utilizado no pareciera ser apropiado, y las posibles contradicciones lógicas en la línea de argumentación no pueden ser solucionadas por los voluntarios. Si el material se dirige a Educadores Profesionales o Profesionales de la Salud, el material es extenso, podría decirse que algunas de las opciones teóricas asumidas presentan dificultades de actualización y/o contradicciones lógicas respecto de las discusiones contemporáneas y de otro material citado, y existe un manejo de datos científicos no muy claro.
Desde mi punto de vista, a diferencia de las Guías anteriores, pareciera que existe una dificultad para poder pensar la “cuarta rama” quizás por falta de experiencia en la misma, por ceñirse a determinadas posiciones de quienes la construyeron o por motivos difíciles de especificar; notándose en una importante profusión de material para validar la construcción realizada.
En este pequeño texto nos arriesgarnos a señalar algunos atolladeros que podremos encontrar en la Guía, y que son determinantes para la construcción de la misma; recordando que las premisas teóricas son fundamento de toda línea de argumentación y construcción posterior.
“Si partimos de premisas falsas, llegamos a conclusiones falsas” dice el dicho. Sin llegar a ese extremo, podemos plantearnos la relación entre las teorías de soporte utilizadas y su consonancia con la edad adolescente y el “sistema de patrullas”. De ello dependerá que nos encontremos con una propuesta de escultismo adecuada, mas o menos adecuada, o con una propuesta que podría considerarse mas adecuada al ambiente aúlico que al de la Educación No Formal propuesta por el movimiento.
No está demás aclarar que los puntos que se señalarán en este texto implican una toma de posición respecto del material producido por la Oficina Scout Interamericana. Seguramente existirán otros puntos de vista, lo importante es que los mismos favorezcan la discusión y el debate sobre el material que la OSI ofrece.
Identidad Vrs Subjetividad.
Los diseñadores de la Guía utilizan las hipótesis del desarrollo psicosocial que planteara en 1950/51 el psiquiatra E. Erikson , que se encuentra disponible en un libro de su autoría titulado “Infancia y sociedad”. La época en la que el autor formaliza las “ocho edades del hombre” en correspondencia con distintas crisis vitales; es la de los albores de la adolescencia como fenómeno social y cultural, antes de que la misma se generalice y expanda en los países desarrollados y en vías de desarrollo. Como dato importante, gran parte de lo que era considerado patológico en es época, hoy es considerado normal. La pregunta obligada es ¿Por qué utilizar a Erikson? Pareciera ser un material conveniente para la discutida malla cognitiva comportamental, dado que el concepto de identidad como conciencia de sí, puede llevarse bien con el protocolo de conductas planteado en el MACPRO, en el que se objetivan una cantidad apreciable de conductas que deben obtenerse.
Para la Escuela americana la Identidad se relaciona con la conciencia de sí mismo y sería algo así como una especie de integral de las identificaciones que brindan la idea de totalidad, por ello la utilización de dicho término “cierra” con la malla MACPRO en donde en sus objetivos no hay distancia entre el yo y el Ideal. Debemos tener en cuenta que “identidad” es “yo soy eso”, y no confundirla con el Ideal que significa “yo quiero ser eso, apunto a …” lo que implica una tensión necesaria entre el yo (en la conformación que sea) y el Ideal.
Como diferencia respecto del punto de partida de la Guía, debemos tener en cuenta que la actual noción de sujeto se relaciona con una instancia simbólica, mientras que la noción de Identidad es Imaginaria, es una ilusión como el “velo de Maya” que plantean los indúes; actuando como tapón del sujeto simbólico. ¿Qué diferencia existe entre una instancia simbólica y una instancia imaginaria? Si una persona de 50 años toma el álbum de fotos de toda su vida, seguramente podrá ubicar que ese bebito que no es semejante a la imagen de él en esta época, es él cuando era bebe; de la misma manera el niño jugando a los autitos, la foto del término de su primaria, la de aquel campamento en la montaña y así sucesivamente. Podríamos decir que cada foto del álbum es una identificación determinada que constituye su “yo”; mientras que lo que provoca que pueda sentirse “idéntico” o mejor dicho con “continuidad histórica” no figura en la foto ni en su “yo”, porque es una instancia simbólica que está mas allá de las identificaciones, en la que podemos ubicar al sujeto. Desde esta perspectiva no es lo mismo pensar a la Identidad como una integral de significaciones, que plantearse el sujeto como aquello que está más allá de las identificaciones, cuya función es el de brindar una consistencia lógica a la psique.
Las identificaciones imaginarias -cuya integral imposible constituiría la “Identidad” eriksoniana- se encuentran en tensión con los Ideales. Si no existiera diferencia entre las identificaciones y los Ideales nos encontraríamos ante una persona con un delirio de grandeza, si la tensión existente fuera demasiado grande nos encontraríamos con una persona melancólica; si la tensión es “normal” nos encontramos con las personas comunes y corrientes que se debaten en el día a día con la cotidianeidad orientadas por el Ideal - pero que no son el ideal - y que ante las distintas contingencias no programadas emergen como sujetos brindando respuestas singulares.
Cabe señalar que parte de lo que para Erickson era anormal, en nuestra cultura es parte de la vida cotidiana y nadie podría asegurar que lo que se juega en la adolescencia es la Identidad en el sentido de totalidad tal como se planteaba en esa época. En la actualidad cuando se utiliza el término “Identidad” se vincula más con “identificaciones” no tan articuladas que podemos objetivar por ejemplo en la gran cantidad de grupos contraculturales que forman el mundo adolescente de nuestras ciudades. Nadie en su sano juicio podría afirmar que un chico o chica de 17 o 18 años (ya fuera de la edad caminante) que se identifica como “Punk” o “Dark” va a serlo toda su vida… Por ello consideramos que la idea de sujeto o de subjetividad como instancia simbólica es mucho más apropiada en nuestro tiempo en la que ya no es posible pensar en un todo articulado sino en un sujeto que debe saber-hacer con identificaciones variadas que van mutando y cambiando. El Otro social está fragmentado y el sujeto responde a ello… como puede.
En los últimos años el uso del concepto de subjetividad ha desplazado al de Identidad, por ser más amplio y por brindar un punto de referencia más allá del yo engañoso de la personas, permitiendo absorber y operar sobre las enormes variaciones culturales sucedidas en los últimos tiempos. Este tema lo hemos trabajado en otros artículos de la revista
Adolescencia sin grandes problemas:
En la cartilla se daría a entender que la adolescencia es una edad en la que en su mayoría los chicos y chicas la transitarían sin complicaciones, esta afirmación estaría basada en una lectura muy particular de algunos trabajos estadísticos con la que no coincidimos.
En el texto para legitimar que la adolescencia no tendría alteraciones severas generalizadas. Se hace referencia a un estudio realizado por Offer en el que se demostraría ¡lo que todos conocemos desde hace tiempo!. El problema es cuando se realiza la interpretación de la estadística de Offer en especial con relación a la afirmación de que “la mayoría de los adolescentes atraviesa y supera las tareas de manera exitosa”. Teniendo en cuenta que se trata de una cartilla para la edad Caminante( franja entre los 15 y 17 años aproximadamente), invita a pensar que la mayoría de nuestros adolescentes no tendrían grandes inconvenientes, cosa que es cierto si lo consideramos desde el final de la adolescencia… es un dato de la realidad que chicos que viven su adolescencia con complicaciones se estabilizan cuando van creciendo; pero no es menos cierto que es una forma muy particular de puntuar una encuesta (donde el 20% de sus resultados son “inclasificables” lo que de por sí pone en duda la misma investigación), porque según el propio Offer solo el 21% de los adolescentes transitan la adolescencia con lo que podríamos llamar “continuidad”, sin sobresaltos, y eso no es la mayoría. El 35 % presentaron saltos o disrupciones lo que implica inconvenientes, dado que aparece la discontinuidad. Desde la perspectiva de la adolescencia media (rama caminante) no es un dato menor. Desde la perspectiva del final de la adolescencia el 56% (mayoría simple) lograría “adaptarse”), pero si leemos en función de la adolescencia media, SÓLO EL 21 % de los adolecentes la transitan con continuidad, lo que claramente es una MINORÍA; la MAYORIA que es el 59 % (sin contar el 20 % de inclasificables) tienen disrupciones, discontinuidades… en fin, problemas.
Teniendo en cuenta que se trata de la cartilla para la rama caminantes no quedan dudas de que una mala lectura de la estadística no sería sin consecuencias; porque si los dirigentes tienden a pensar que mas de la mitad de sus chicos no debieran tener inconvenientes, cuando es una minoría la que no presentaría inconvenientes ¿qué es lo que puede ocurrir? ¿se podría comenzar a “segregar” a aquellos que no se los considera dentro de la “nomalidad” (el 79%). Si los diseñadores cometieran el mismo error, y pensaran que la mayoría de los caminantes no tienen inconvenientes en su adolescencia, esto no sería sin consecuencias a la hora del diseño de un programa ya que la lectura que se haría de la realidad estadística no es la misma. Creo que sería una buena pregunta a realizar, porque de ello depende en gran parte la adecuación del material.
Lo único positivo sería que si la mayoría no tienen dificultades tampoco hay dificultades para legitimar la Malla de Objetivos… Aunque difícilmente los niños y adolescentes de los barrios complicados de Liverpool en la época de Roland Phillipps entrarían dentro del 21 % de esta encuesta…
Vocacion Vrs Ocupación:
El término vocación es de origen religioso y hace referencia al “llamado” que cada sujeto tiene en la vida para cumplir la Misión que Dios le encomendaría. El origen teológico se funda en doctrina protestante sobre el “trabajo intramundano” y presenta inconvenientes para su utilización en nuestra época, donde lo común es el cambio de trabajo y la alternancia empleo-desempleo. El encuentro de la “vocación” es uno de los pilares donde se sustenta la Identidad eriksoniana de la misma manera que la Identidad es el concepto central de la Guia. La Identidad Vocacional nos introduce el problema del éxito o fracaso en el encuentro de la “llamado”, sin contar que deja de lado toda una enorme serie de actividades realizadas por el ser humano que ayudan a su crecimiento, que en nuestro caso podríamos agrupar en las “artes scouts” y las especialidades entendidas como “expansión de la personalidad” y no solo como “orientación vocacional”. Piensen en Uds. mismos ¿cuántos tocamos la guitarra, salimos de excursiones, disfrutamos de deportes, somos dirigentes sociales, tenemos hobbies, etc. y no por ello lo convertimos en un trabajo o nos sentimos fracasados en nuestros trabajos?
Pensar las búsquedas laborales en términos de “ocupación/es” es utilizar conceptos más abiertos que permiten poder pensar las especialidades de una manera más apropiada en estos tiempos en donde la singularización del sujeto es un punto de anclaje muy importante para no quedar devorados por la vorágine consumista. En nuestro siglo XXI no es común la continuidad en el trabajo, sea a lo largo del tiempo o en el tipo de ocupación que cada persona desarrolla.
Contexto social versus Identidad.
En la propia cartilla encontraremos el esfuerzo que se realiza para sostener el término de Identidad aún a costa de que el contexto social mismo marca que la cultura es distinta y que el uso de la noción de Identidad no es tan operativo en nuestra época.
Resiliencia Vrs. cambio social
El concepto de resiliencia es el aggiornamiento del viejo término “adaptación” de la psicología del yo estadounidense. La nueva cartilla dedica una cuantas páginas para demostrar que el escultismo es un “factor protector de las conductas de riesgo” cuestión que es sabida por todos y podríamos decir que se da “por añadidura”; pero en esta nueva vuelta teórica se introducen en los fundamentos nociones biopolíticas sobre control de los riesgos sociales; lo que sería algo así como utilización de aspirinas para bajar la fiebre pero no apuntar a aquello que la causa. Como dice un sociólogo amigo y scout: Los nombres de conducta de riesgo o grupos de riesgo son el nuevo nombre de los efectos que provoca la pobreza y la injusticia social, y no apuntan a cambiar al mundo sino a disminuir los efectos que produce el sistema sociopolítico.
Se utiliza en el texto en varias oportunidades la vieja teoría de la adaptación del yo de la escuela americana de psicoanálisis del yo, en este caso bajo la utilización de un término que proveniente de la física (resiliencia) lo que pone en duda su validez epistémica; estos planteos son acompañados por la vieja teoría del Pharmakon que plantea la lógica “inmunitaria” del modelo médico hegemónico.
El modelo inmunitario parte de la suposición de que el mal tiene su matriz patógena fuera del sujeto y que se transmite por medio de la infiltración de un elemento contagioso no generado por el propio organismo, de allí la idea que atraviesa el documento en la que las cosas se solucionan con una psicoprofilaxis preventiva para la creación de barreras, protecciones y el movimiento scout sería algo así como un aparato inmunitario tendiente a reducir la porosidad de las fronteras contra los tóxicos sociales contaminantes; de esta forma el movimiento scout se transformaría en Aparato Ideológico de control social; actuando como Paracelso por una especie de principio alopático, de “reacción pedagógica” . Esta discusión esta en el seno mismo de la BIOPOLITICA de nuestro tiempo, y por lo visto en el seno mismo del Programa Scout. El filósofo Canguilhem plantea que “una teoría biológica es dominada por una filosofía política”…. Y de eso se trata en el Programa tal como está planteado… de filosofía política con la cual se puede acordar… o no.
Sistema aúlico Vrs Sistema de Patrullas
Los modos de ingreso, permanencia y salida de la rama caminante son planteados en forma disonante con los modos de agrupamiento natural de los adolescentes. La cartilla propone grupos homogéneos en edad y equipos mixtos, lo que implicaría que un equipo se formara con gente de la misma edad y sexualmente heterogéneo.
Es muy interesante la cita de un estudio que habrían realizado cuatro Asociaciones Scouts Europeas respecto de la “mixticidad” en el que habrían concluido que “la mixticidad mal manejada puede terminar en una desvalorización de las jóvenes, las que son llamadas a asimilarse al modelo masculino”. En dicha cita no queda claro qué sería el “modelo masculino” y menos cuál sería el “modelo femenino” que surgiría por necesidad lógica del planteo anterior. Si bien no tenemos acceso al estudio, daría la impresión de que se han metido en un berenjenal en donde la salida que encontrada sería un modelo neutro, cuestión que se complica porque ello implicaría en una primera impresión la negación de la diferencia entre los sexos, pudiendo entenderse como una especie de escultismo “andrógino” o los que sería más complicado “asexuado”. Lo interesante es que la mixticidad no operaría por sí y que no necesariamente sería operativa. Se plantea un problema filosófico, teórico y político de difícil resolución, que impacta directamente en el programa. Desde mi punto de vista, las elecciones teóricas realizadas difícilmente pueden dar cuenta de la diferencia sexual, más bien operarían como velo o negación de la misma.
Reacción pedagógica Vrs acción pedagógica
La cartilla ubica al escultismo como una reacción pedagógica. Se complica entender al escultismo y su sistema de valores bajo la idea de “estímulo – respuesta” o dentro de una visión “reaccionaria”. El movimiento scout es una acción pedagógica que se basa en la articulación de un método educativo en resonancia con los modos de agrupamiento espontáneo de niños y jóvenes, si fuera “reactivo” sería disonante y en nada se diferenciaría de los métodos de la Educación Formal, alineándose dentro de la lógica inmunitaria planteada anteriormente.
Deber ser Vrs apuntar a ser
La concepción Kantiana el “deber ser” atraviesa toda la cartilla, siendo que esta perspectiva no parte de un sujeto que quiere, de un sujeto que es deseante; sino que de la abolición de un sujeto en el cumplimiento de un imperativo Ideal más allá del sujeto y su deseo. Esto implica un problema abordado por Jacques Lacan en su texto “Kant con Sade” en donde ubica al sadismo y al imperativo categórico en una misma línea, ya que la sumisión al imperativo categórico introduce la desobjetivación. En la lógica del imperativo categórico es muy difícil diferenciar el deber ser del deber hacer, lo que termina siendo una cuestión bastante complicada por el peso aplastante que significa, un ejemplo de ello es la famosa frase sanmartiniana “serás lo que debas ser o no serás nada”, que muestra claramente a dónde nos conduce dicha lógica (y a dónde conduce a los niños jóvenes). Que la Ley Scout esté construida bajo la forma “kantiana” (Toda ley o código tiene forma prescriptiva) no autoriza a argumentar que el “deber ser” se integre como proyecto de vida de una persona, sería un poco osado afirmar algo así sin ruborizarse -más en esta época-. Los objetivos de la malla están planteados en la lógica del deber ser; aunque los principios scouts y las virtudes no participan de la misma.
Desde nuestra posición sería más procedente hablar de un “Ideal del ser” que permite entre otras cosas establecer una diferencia entre el Ideal y el Hacer, en donde se Hace en función del Ideal , pero no por ello se es el ideal; permite hablar de una orientación hacia el Ideal Scout u orientación hacia los valores que se le propone al sujeto, al cual desde la singularidad de cada persona, a través del método educativo, cada uno pueda construir lo que el texto denomina su “proyecto de vida”.
Campo de aprendizaje Vrs aprendizaje en relación a un Otro:
La concepción de aprendizaje que se sustenta en la cartilla se define como “campo de aprendizaje” en el que se plantea un aprendizaje “vivencial” en el que no existen las charlas, ni las clases de enseñanza (aquellas planteadas en “El sistema de Patrullas”), donde la memorización no es importante como tampoco la calificación, sin premios o reconocimientos por el esfuerzo y sin castigos, sin verticalismos ni autoritarismos… en fin. En el Sistema de patrullas el aprendizaje siempre ha sido en relación Otro que ocupa algún tipo de lugar, como el GP que enseña a sus muchachos, el juego en donde se demuestra la habilidad obtenida, la utilización de la memoria como en el clásico juego scout de Kim (¡¡¡y cómo nos hemos divertido con el morse aprendido “de memoria” en los juegos nocturnos con linterna!!!), el reconocimiento con el logro de la obtención de una insignia de especialidad, las charlas dadas entre nosotros mismos y los viejos 5 minutos del Jefe… Desde mi punto de vista es una fantasía pensar en la posibilidad de un aprendizaje sin relación al Otro, sea quien sea.
A modo de conclusión (preliminar)
Espero que las ideas que he volcado simplemente les acerquen una opinión (entre otras) sobre la nueva Guía de Caminantes. Seguramente habrá a quienes les guste el material producido, y a quienes no. Lo que no podemos evitar es asumir una posición responsable en el análisis del material que recibimos porque es el que algunas organizaciones nacionales usará con los chicos y chicas, y la responsabilidad comienza no pontificando ningún texto, permitiéndonos opinar, sentar posición, sin que esto deba resultar ofensivo para nadie… se trata de debatir y discutir, como pretendemos que lo hagan los beneficiarios del movimiento scout.
Lo que hemos planteado en este texto son cuestiones que se encuentran en la base, no hemos planteado una discusión de método porque lo importante son los cimientos del edificio y no si tiene 3 o cuatro pisos y la fachada es bonita o fea. Para una mayor profundización de algunos temas planteados sugerimos los siguientes textos de la revista:
Adolescencia:
· Educar en valores I : Desafío en el siglo de la caída de los Ideales (la adolescencia en la contemporaneidad)
· Educar en valores III: El desafío de trabajar la singularidad (el papel de la singularidad den el programa scout)
· Apostar al 5%. El programa visto no como Todo sino como respuesta singular a cada muchacho
· Sobre la técnica Scout: concepción de las “artes scouts” como repetición e invención educativa
Otros textos Relacionados
· Debates Actuales: Educación por protocolos en el movimiento scout
· Conceptos Básicos del Escultismo
· Efectos de torsión en los conceptos básicos del escultismo
· Actividades des- orientadas.
· Juguemos a “la casita” en el rincón de patrulla
· Pedagogía Nueva y renovación Pedagógica: una lectura crítica
· Volver a BP
· Hacia una Pedagogía Scout de los valores
· Globalización educativa y escultismo (En debate político)
· Escultismo e ideología (En debate político)
· Escultismo soft… escultismo clásico (en debate político)
PD: Si les ha parecido complicado el texto, probablemente es porque aún no han leído la cartilla Caminante.
miércoles, diciembre 19, 2007
actividades des-orientadas
Cuando alguien me pregunta por qué en estos tiempos se me ocurre hacer reflexiones teóricas sobre escultismo, respondo sencillamente que antes no necesitábamos hacerlo porque el dispositivo funcionaba sin mucha explicación, y esa es la verdad ¿cambió algo?... y sí…. Los pedagogos metieron la cola y al hacerlo cuestionaron lo que no se cuestionaba en dirección de adaptar el escultismo a las teorías que “cotizan” en el mercado pedagógico, o a la que ellos conocen, desconociendo que el escultismo tiene una pedagogía propia que funciona desde hace mucho tiempo y que no se basa en los paradigmas del sistema áulico.
Hace 20 años atrás (a 80 años del escultismo en el mundo) generalmente no se cuestionaba el formato del sistema de patrullas, las tradiciones, el saber-hacer propio de los scouts. Aún así siempre aparecía algún “descolgado” con una nueva forma de escribir los objetivos, o con algún “aporte” de la escuela que podía “servir” para los scouts… esto duraba un tiempo, generalmente no mas de 10 años que es el tiempo en que ha tardado el discurso pedagógico en cambiar sus “modas” o “estilos” en nuestro país. Las adaptaciones a nuevas realidades se producían sin mucha conmoción y tanto el dirigente como los chicos, mediante algunos textos y lo que podríamos llamar una práctica recurrente con relación a la transmisión de saberes y valores, lograron que el escultismo sobreviviera 100 años.
La situación cambia cuando se produce lo que hemos llamado torsión en los fundamentos por parte de la OSI, y comenzamos a pensar si lo que antes era ir agregando alguna cosita que otra (y tambien quitándola mas adelante) no se ha convertido en esta época con el cambio de programa en una ruptura epistémica[1] de la pedagogía que sostiene el escultismo.
En el escrito anterior, titulado “efectos de torsión en algunos conceptos básicos del escultismo” notábamos a partir de una frase pronunciada en la ASMAC (Asociación Scout de México) por el ex Director Regional GGE que el Programa OSI provoca tres efectos de torsión muy importantes en el escultismo Badenpoweliano. Señalábamos:
· Un pasaje de un programa basado en el carácter, a un programa basado en el comportamiento
· Un pasaje de un programa con contenidos privilegiados, a un programa de objetivos sin contenidos privilegiados
· Un pasaje de un programa que reconoce el mérito, a un programa que no reconoce el mérito
La frase motivadora del escrito era “La diferencia básica está en perseguir objetivos en vez de hacer una curricula de retos; ya no preestablecer actividades por los adultos y mejor diseñarlos con los jóvenes. El problema no es el programa sino el tipo de dirigente que el movimiento exige…”. Y finalizamos el texto diciendo que no es seguro deducir que en el Programa de Baden Powell las actividades eran prescriptas por los adultos y que los jóvenes no participaban en su diseño. Trataremos de comenzar a trabajar sobre este punto.
Orientaciones para Scouts.
Es importante partir del concepto de que por “actividades scouts” entendemos todo aquello que realizan los muchachos, de esta manera tanto un juego, una buena acción, una ceremonia o una tradición entran dentro de la variedad de actividades que orientan al muchacho en el camino del escultismo.
En el escrito “Conceptos básicos del Escultismo”[2] trabajamos sobre las diferencias básicas del “sistema de patrullas” con el “sistema áulico”, y entre otras cosas señalábamos que a) En el escultismo se respeta el modo de agrupamiento de los chicos y b) Las estéticas y tradiciones del grupo informal daban paso a las costumbres y tradiciones del grupo scout y la rama a la que se pertenece. Este punto es importante en nuestra época ya que parafraseando a Eric Laurent podríamos decir que si en las tribus urbanas el sujeto es “separado de sus tradiciones y de sus identificaciones… reconstituye identificaciones de nivel más bajo, menos costoso, que supone un esfuerzo de creencia menor, una reconstitución de comunidades inestables.”[3] , en los scouts es de esperar que el sujeto se encuentre con identificaciones y tradiciones más complejas en el nivel de la creencia, generando una mayor estabilidad que le permita orientarse durante un lapso de tiempo importante en el que forma su carácter; distinto de la prisa que implica el viraje del escultismo hacia una teoría del comportamiento. Esta cuestión no es menor ya que existen discursos dentro de la organización que tienden a menospreciar este aspecto sustancial para la formación del carácter, por lo que rápidamente a lo estable, o las “actividades prestablecidas” pasan a tener una connotación negativa, como si se tratara de fijeza.
El programa de Baden Powell promueve actividades preestablecidas, y eso es correcto, ya que las mismas permiten que el muchacho se oriente en una época en la que se encuentran desbrujulados en la vida, por las características propias de la contemporaneidad y la ruptura del lazo social ¿Pero cuáles son las actividades preestablecidas y que lógica obedecen? Notaremos algunos puntos:
La reunión de patrulla
La reunión del Consejo de Guías de Patrulla
La formación que reciben por parte de los dirigentes, GP y SGP en la patrulla de Guías
Las tradiciones y costumbres del movimiento.
El desarrollo de las “artes scouts”[4]
Salidas, campamentos, rally, raids
Los contenidos de la progresión personal, que van desde lo general para todos a lo más singular de la especialidad, lugar por excelencia de la educación personalizada que brinda el movimiento.
Estas actividades preestablecidas NO son diseñadas por los adultos exclusivamente, ya que cada patrulla las delinea y el Consejo de Guías organiza las actividades de la Unidad Scout. Cuando el sistema de patrullas funciona, es muy poco el trabajo de los dirigentes y eso lo he comprobado por experiencia personal.
Respecto de las actividades que se bosquejan, algunas son típicas o tradicionales, generalmente las que se relacionan a la técnica scout y la mística del movimiento. Es importante tener en cuenta que la transmisión por recurrencia es el método básico del saber –hacer, que en este punto se da la mano con la famosa frase que todos repiten sin saber bien que quiere decir que es “aprender haciendo”. ¿Qué es una práctica recurrente? Aquella que se establece entre dos sujetos o entre un sujeto y un pequeño grupo, en el cual una de las personas ocupar un lugar de conocimiento que transmite a otro/s a partir de la experiencia… y experiencia no quiere decir una vez, recurrencia hace referencia a lo que “vuelve a ocurrir”, a “aquello que se repite”, a lo que en el escrito “sobre la técnica scout”[5] hemos llamado “repetición creadora”. Esto que parece complicado no lo es tanto; Roland Phillips escribió “El sistema de patrullas” y lo tenía muy claro; allí nos decía que “el método ordinario de formación consiste en dar a los guías y subguías facilidades especiales para que adquieran conocimientos acerca de materias generales. Estos conocimientos pueden adquirirse de un modo –por la experiencia- (…) Cada guía debe adiestrar a su patrulla…” y para ello propone dos métodos: el Guía que enseña colectivamente, o el que sabe enseña al que no sabe. Roland Phillipps de entrada, lo mismo que Baden Powell rompen con la idea de una progresión individual; el reconocimiento del mérito, de los logros es personal; pero la progresión es cuestión de la patrulla y en especial del Guía de Patrulla.
Otras tipo de actividades se producen del lado de la ciudadanía activa, y no son actividades recurrentes y típicas, sino que de acuerdo a cada rama en forma progresiva irán ocupando cada vez un lugar más importante; aumentando con la edad las actividades ciudadanas, pero sin perder lo típico del escultismo.
Es en esto en donde no nos cierra la frase de GGE donde dice que “ya no preestablecer actividades por los adultos y mejor diseñarlos con los jóvenes.” Por lo expuesto cae de maduro que no se podría plantear una oposición tajante entre el Programa OSI y el Programa Badenpoweliano… excepto (casi nada) en el punto en el que el programa OSI responde desde una teoría del comportamiento en la que los contenidos de la educación no son importantes, por lo que la supuesta elección se daría por un conjunto de fichas de actividades (la mayoría diseñadas para actividades variables) eliminándose lo que es parte del método de enseñanza de los scouts: la práctica recurrente.
Muchachos y dirigentes quedan envueltos en propuestas conductuales cortoplacistas basadas en objetivos fijos y contenidos variables, a diferencia de la propuesta badenpoweliana de formación del carácter que no se caracteriza por ser cortoplacista y que posee contenidos privilegiados enmarcados en un marco simbólico.
La brújula de la progresión personal
El aprendizaje de los contenidos de la progresión, y la mostración del logro de ellos a través de juegos, campamentos, competencias, desafíos que se proponen los muchachos; están engarzados en el marco simbólico de la rama siguiendo la línea de la aventura épica en los scouts, el héroe en los caminantes y la ciudadanía en los Rovers.
Hoy es muy común hablar de autoestima, y para que sea sana es importante tener en cuenta que se conforma en base a distintas fuentes: La familia, el reconocimiento de la propia singularidad, el reconocimiento de los logros. En lo que viene por historia familiar es muy difícil intervenir, pero podemos colaborar en el descubrimiento de lo propio, lo singular (especialidades) y en crear una imagen de sí realista, siendo muy importante para ello el reconocimiento de logros objetivables, ya que de esta manera se logra regular en lo concreto las oscilaciones del “puedo todo” al “no puedo nada”. Los contenidos permiten formarse una autoestima equilibrada dado que se puede objetivar cuánto sé y cuanto no sé, qué me sale y qué no me sale, en qué debo esforzarme más, en qué me es mas fácil, con los comportamientos no sucede lo mismo, y el programa OSI está basado en comportamientos…
El camino largo de las identificaciones que se producen en la construcción del carácter es muy distinto al camino corto del objetivo comportamental, que de por sí es engañoso. La invitación a ser parte de un relato contenido en el marco simbólico no se reduce a entender el símbolo como “una imagen, figura o expresión que representa una idea o un concepto”[6], es evidente que la simbólica excede el marco de las ideas y penetra dentro del mundo de lo intangible. Eric Laurent[7] respecto de los relatos comenta que “El proyecto Tolkien… propone construir una identificación a héroes positivos con los restos de una mitología céltica… C.S Lewis, autor de ‘Las Crónicas de Narnia’, era un proyecto católico: que los jóvenes se identificaran a valores positivos, restaurando una oración… era necesario contactarse realmente con la subjetividad de la época. Este proyecto de restauración de lo simbólico toma otras formas en nuestra época”. Como podemos ver la simbólica del escultismo (desalojada del lugar primordial que tuvo por una centuria), rica en ofrecer identificaciones complejas enmarcadas en la creencia, en el nuevo Programa deja paso a la dilución del universo simbólico reemplazado por marcos identificatorios mas chatos e inestables, con métodos evaluativos poco sostenibles y que no es seguro beneficien al desarrollo de chicas y muchachos que participan del movimiento.
Continuará…
[1] Epistemología Doctrina de los fundamentos y métodos del conocimiento
[2] Podrán acceder al artículo completo en la sección “Educación” de Apuntad Alto!
[3] Eric Lauren. “Patologías de la identificación en los lazos familiares y sociales”. Ed EOL/Grama, 2007
[4] Se recomienda leer en la sección educación “Manolo y la técnica”
[5] Se recomienda leer en la sección educación “Manolo y la técnica”
[6] Definición de símbolo OSI
[7] Op. cit
Hace 20 años atrás (a 80 años del escultismo en el mundo) generalmente no se cuestionaba el formato del sistema de patrullas, las tradiciones, el saber-hacer propio de los scouts. Aún así siempre aparecía algún “descolgado” con una nueva forma de escribir los objetivos, o con algún “aporte” de la escuela que podía “servir” para los scouts… esto duraba un tiempo, generalmente no mas de 10 años que es el tiempo en que ha tardado el discurso pedagógico en cambiar sus “modas” o “estilos” en nuestro país. Las adaptaciones a nuevas realidades se producían sin mucha conmoción y tanto el dirigente como los chicos, mediante algunos textos y lo que podríamos llamar una práctica recurrente con relación a la transmisión de saberes y valores, lograron que el escultismo sobreviviera 100 años.
La situación cambia cuando se produce lo que hemos llamado torsión en los fundamentos por parte de la OSI, y comenzamos a pensar si lo que antes era ir agregando alguna cosita que otra (y tambien quitándola mas adelante) no se ha convertido en esta época con el cambio de programa en una ruptura epistémica[1] de la pedagogía que sostiene el escultismo.
En el escrito anterior, titulado “efectos de torsión en algunos conceptos básicos del escultismo” notábamos a partir de una frase pronunciada en la ASMAC (Asociación Scout de México) por el ex Director Regional GGE que el Programa OSI provoca tres efectos de torsión muy importantes en el escultismo Badenpoweliano. Señalábamos:
· Un pasaje de un programa basado en el carácter, a un programa basado en el comportamiento
· Un pasaje de un programa con contenidos privilegiados, a un programa de objetivos sin contenidos privilegiados
· Un pasaje de un programa que reconoce el mérito, a un programa que no reconoce el mérito
La frase motivadora del escrito era “La diferencia básica está en perseguir objetivos en vez de hacer una curricula de retos; ya no preestablecer actividades por los adultos y mejor diseñarlos con los jóvenes. El problema no es el programa sino el tipo de dirigente que el movimiento exige…”. Y finalizamos el texto diciendo que no es seguro deducir que en el Programa de Baden Powell las actividades eran prescriptas por los adultos y que los jóvenes no participaban en su diseño. Trataremos de comenzar a trabajar sobre este punto.
Orientaciones para Scouts.
Es importante partir del concepto de que por “actividades scouts” entendemos todo aquello que realizan los muchachos, de esta manera tanto un juego, una buena acción, una ceremonia o una tradición entran dentro de la variedad de actividades que orientan al muchacho en el camino del escultismo.
En el escrito “Conceptos básicos del Escultismo”[2] trabajamos sobre las diferencias básicas del “sistema de patrullas” con el “sistema áulico”, y entre otras cosas señalábamos que a) En el escultismo se respeta el modo de agrupamiento de los chicos y b) Las estéticas y tradiciones del grupo informal daban paso a las costumbres y tradiciones del grupo scout y la rama a la que se pertenece. Este punto es importante en nuestra época ya que parafraseando a Eric Laurent podríamos decir que si en las tribus urbanas el sujeto es “separado de sus tradiciones y de sus identificaciones… reconstituye identificaciones de nivel más bajo, menos costoso, que supone un esfuerzo de creencia menor, una reconstitución de comunidades inestables.”[3] , en los scouts es de esperar que el sujeto se encuentre con identificaciones y tradiciones más complejas en el nivel de la creencia, generando una mayor estabilidad que le permita orientarse durante un lapso de tiempo importante en el que forma su carácter; distinto de la prisa que implica el viraje del escultismo hacia una teoría del comportamiento. Esta cuestión no es menor ya que existen discursos dentro de la organización que tienden a menospreciar este aspecto sustancial para la formación del carácter, por lo que rápidamente a lo estable, o las “actividades prestablecidas” pasan a tener una connotación negativa, como si se tratara de fijeza.
El programa de Baden Powell promueve actividades preestablecidas, y eso es correcto, ya que las mismas permiten que el muchacho se oriente en una época en la que se encuentran desbrujulados en la vida, por las características propias de la contemporaneidad y la ruptura del lazo social ¿Pero cuáles son las actividades preestablecidas y que lógica obedecen? Notaremos algunos puntos:
La reunión de patrulla
La reunión del Consejo de Guías de Patrulla
La formación que reciben por parte de los dirigentes, GP y SGP en la patrulla de Guías
Las tradiciones y costumbres del movimiento.
El desarrollo de las “artes scouts”[4]
Salidas, campamentos, rally, raids
Los contenidos de la progresión personal, que van desde lo general para todos a lo más singular de la especialidad, lugar por excelencia de la educación personalizada que brinda el movimiento.
Estas actividades preestablecidas NO son diseñadas por los adultos exclusivamente, ya que cada patrulla las delinea y el Consejo de Guías organiza las actividades de la Unidad Scout. Cuando el sistema de patrullas funciona, es muy poco el trabajo de los dirigentes y eso lo he comprobado por experiencia personal.
Respecto de las actividades que se bosquejan, algunas son típicas o tradicionales, generalmente las que se relacionan a la técnica scout y la mística del movimiento. Es importante tener en cuenta que la transmisión por recurrencia es el método básico del saber –hacer, que en este punto se da la mano con la famosa frase que todos repiten sin saber bien que quiere decir que es “aprender haciendo”. ¿Qué es una práctica recurrente? Aquella que se establece entre dos sujetos o entre un sujeto y un pequeño grupo, en el cual una de las personas ocupar un lugar de conocimiento que transmite a otro/s a partir de la experiencia… y experiencia no quiere decir una vez, recurrencia hace referencia a lo que “vuelve a ocurrir”, a “aquello que se repite”, a lo que en el escrito “sobre la técnica scout”[5] hemos llamado “repetición creadora”. Esto que parece complicado no lo es tanto; Roland Phillips escribió “El sistema de patrullas” y lo tenía muy claro; allí nos decía que “el método ordinario de formación consiste en dar a los guías y subguías facilidades especiales para que adquieran conocimientos acerca de materias generales. Estos conocimientos pueden adquirirse de un modo –por la experiencia- (…) Cada guía debe adiestrar a su patrulla…” y para ello propone dos métodos: el Guía que enseña colectivamente, o el que sabe enseña al que no sabe. Roland Phillipps de entrada, lo mismo que Baden Powell rompen con la idea de una progresión individual; el reconocimiento del mérito, de los logros es personal; pero la progresión es cuestión de la patrulla y en especial del Guía de Patrulla.
Otras tipo de actividades se producen del lado de la ciudadanía activa, y no son actividades recurrentes y típicas, sino que de acuerdo a cada rama en forma progresiva irán ocupando cada vez un lugar más importante; aumentando con la edad las actividades ciudadanas, pero sin perder lo típico del escultismo.
Es en esto en donde no nos cierra la frase de GGE donde dice que “ya no preestablecer actividades por los adultos y mejor diseñarlos con los jóvenes.” Por lo expuesto cae de maduro que no se podría plantear una oposición tajante entre el Programa OSI y el Programa Badenpoweliano… excepto (casi nada) en el punto en el que el programa OSI responde desde una teoría del comportamiento en la que los contenidos de la educación no son importantes, por lo que la supuesta elección se daría por un conjunto de fichas de actividades (la mayoría diseñadas para actividades variables) eliminándose lo que es parte del método de enseñanza de los scouts: la práctica recurrente.
Muchachos y dirigentes quedan envueltos en propuestas conductuales cortoplacistas basadas en objetivos fijos y contenidos variables, a diferencia de la propuesta badenpoweliana de formación del carácter que no se caracteriza por ser cortoplacista y que posee contenidos privilegiados enmarcados en un marco simbólico.
La brújula de la progresión personal
El aprendizaje de los contenidos de la progresión, y la mostración del logro de ellos a través de juegos, campamentos, competencias, desafíos que se proponen los muchachos; están engarzados en el marco simbólico de la rama siguiendo la línea de la aventura épica en los scouts, el héroe en los caminantes y la ciudadanía en los Rovers.
Hoy es muy común hablar de autoestima, y para que sea sana es importante tener en cuenta que se conforma en base a distintas fuentes: La familia, el reconocimiento de la propia singularidad, el reconocimiento de los logros. En lo que viene por historia familiar es muy difícil intervenir, pero podemos colaborar en el descubrimiento de lo propio, lo singular (especialidades) y en crear una imagen de sí realista, siendo muy importante para ello el reconocimiento de logros objetivables, ya que de esta manera se logra regular en lo concreto las oscilaciones del “puedo todo” al “no puedo nada”. Los contenidos permiten formarse una autoestima equilibrada dado que se puede objetivar cuánto sé y cuanto no sé, qué me sale y qué no me sale, en qué debo esforzarme más, en qué me es mas fácil, con los comportamientos no sucede lo mismo, y el programa OSI está basado en comportamientos…
El camino largo de las identificaciones que se producen en la construcción del carácter es muy distinto al camino corto del objetivo comportamental, que de por sí es engañoso. La invitación a ser parte de un relato contenido en el marco simbólico no se reduce a entender el símbolo como “una imagen, figura o expresión que representa una idea o un concepto”[6], es evidente que la simbólica excede el marco de las ideas y penetra dentro del mundo de lo intangible. Eric Laurent[7] respecto de los relatos comenta que “El proyecto Tolkien… propone construir una identificación a héroes positivos con los restos de una mitología céltica… C.S Lewis, autor de ‘Las Crónicas de Narnia’, era un proyecto católico: que los jóvenes se identificaran a valores positivos, restaurando una oración… era necesario contactarse realmente con la subjetividad de la época. Este proyecto de restauración de lo simbólico toma otras formas en nuestra época”. Como podemos ver la simbólica del escultismo (desalojada del lugar primordial que tuvo por una centuria), rica en ofrecer identificaciones complejas enmarcadas en la creencia, en el nuevo Programa deja paso a la dilución del universo simbólico reemplazado por marcos identificatorios mas chatos e inestables, con métodos evaluativos poco sostenibles y que no es seguro beneficien al desarrollo de chicas y muchachos que participan del movimiento.
Continuará…
[1] Epistemología Doctrina de los fundamentos y métodos del conocimiento
[2] Podrán acceder al artículo completo en la sección “Educación” de Apuntad Alto!
[3] Eric Lauren. “Patologías de la identificación en los lazos familiares y sociales”. Ed EOL/Grama, 2007
[4] Se recomienda leer en la sección educación “Manolo y la técnica”
[5] Se recomienda leer en la sección educación “Manolo y la técnica”
[6] Definición de símbolo OSI
[7] Op. cit
martes, octubre 30, 2007
efectos de torsión en algunos conceptos básicos del escultismo
Para el desarrollo de este artículo, voy utilizar como disparador algunas palabras pronunciadas por el ex Secretario de la OSI el 1 de abril de 2006 ante la Asamblea de la ASMAC (Asociación Scouts de Mexico) en el contexto de la presentación y discusión para la implementación de MACPRO en el país hermano. GGE decía: “La diferencia básica está en perseguir objetivos en vez de hacer una curricula de retos; ya no preestablecer actividades por los adultos y mejor diseñarlos con los jóvenes. El problema no es el programa sino el tipo de dirigente que el movimiento exige…”. Podemos ubicar cómo el Director Regional reconoce que el Programa OSI presenta diferencias básicas con el de Baden Powell, lo que implica la afirmación de torsiones que se han provocado en los fundamentos del Programa Badenpoweliano. Intentaremos ubicar la más importantes aclarando que no se trata de cuestiones “cosméticas” tales como si los chicos y chicas tienen que aprender 8 nudos o 44; explicación que me parece pertinente ya que se ha criticado con frecuencia los artículos de la revista tergiversando las líneas argumentales y llevándola hacia direcciones que desvían el núcleo de las opiniones.
Teniendo en cuenta la frase de GGE, podríamos preguntarnos ¿Cuál es el cambio en los fundamentos (o en palabras del ex Director Regional las “diferencias básicas”)?. Podríamos ubicar tres movimientos conceptuales encadenados el uno con el otro.
a) De un programa basado en el carácter a un programa basado en el comportamiento
b) De un programa con contenidos privilegiados a un programa de objetivos sin contenidos privilegiados
c) De un Programa que reconoce el mérito a un Programa que no toma en cuenta el mérito.
Torsiones conceptuales
Para Aristóteles el carácter es el modo individual por el cual un sujeto actúa y vive, de una manera u otra. Respecto de la educación del carácter dirá que es una cuestión moral construyéndose en relación con los otros; por ello entiende que este proceso se realiza en forma natural y para que sea beneficioso, apelando a la autoridad de los que ocupan el lugar de instructores. Para lograr su cometido interviene la polis (ciudad) ya que el fin de la educación del carácter es la formación del ciudadano. En éste proceso intervienen tres elementos: la naturaleza (lo propio del individuo), el hábito (ejercitación) y la instrucción (la razón práctica). En lo propio de cada individuo (aquello que lo distingue de otros) se define la educación como individual aunque siempre se efectúa con y en relación a los otros. En la concepción aristotélica es condición necesaria la intervención humana para impulsar el desarrollo del individuo, ya que éste no sería espontáneo, por ello es importante la figura del educador. Se aprende haciéndolo y siéndolo. Es una concepción práctica donde el educador facilita el proceso fortaleciendo las buenas inclinaciones del individuo y obstaculizando las que no son buenas proponiendo fines; siendo lo esencial las actividades prácticas que suponen siempre un crecimiento interior, individual, en la formación del ciudadano.
La idea de carácter de principios del siglo XX conserva las características esenciales de lo que proponía Aristóteles: “modo individual por el cual un sujeto actúa y vive, de una manera u otra”, relacionándose con la respuesta global del sujeto ante la vida. Freud habla del carácter diferenciándolo del síntoma en algunos escritos, y posteriormente Alexander utiliza el concepto de personalidad y Reich el de Carácter para referirse a la organización global del “yo” de la persona como estructura estable. Desde la perspectiva del Carácter “el todo es más que la suma de las partes” por lo que no puede ser reducido a la suma de elementos
No es igual la posición del conductismo y la teoría comportamental. Aunque a mediados del siglo XX incorpore el término Personalidad, nos hallamos en una visión diferente en donde “el todo es la suma de las partes” entonces lo importante pasa a ser sumar distintos elementos para conformar ese “todo”, como si fuera una especie de rompecabezas que en la práctica termina rompiendo las cabezas con una propuesta basada en la descripción programada de conductas que ignora la subjetividad; en donde lo importante es que el individuo adicione elementos aislados (conductas) con el supuesto de que gracias a la adición se responderá a los estímulos del ambiente de acuerdo al “protocolo de comportamientos”. Desde esta perspectiva nos encontramos ante una atomización del carácter perdiéndose la idea de “respuesta global” del sujeto, apareciendo en su versión más patética un paradigma basado en el control social pretendiendo reducir el sujeto a una máquina de estímulos – respuestas.
En la malla del MACPRO se puede objetivar el cómo se produce la torsión entre la noción histórica de carácter como respuesta global con la cual hemos trabajado en el escultismo; a la idea comportamental de suma de elementos singulares. Evidentemente esto no es sin consecuencias.
Escultismo y Carácter:
En numerosas oportunidades BP escribió sobre el carácter, y de ellas se desprende que entiende al mismo como “modo individual por el cual un sujeto actúa y vive de una manera u otra”; siendo muy cuidadoso a la hora de realizar precisiones porque se va a referir a “cualidades” generales y no a comportamientos estandarizados, basta releer su escritos para darse cuenta de ello.
En “Guía para el Jefe de Tropa”, libro complemento de “Escultismo para muchachos” BP escribe en el prólogo que “… estas páginas se referirán preferentemente a los objetivos de los pasos y no a sus detalles…”. El tema de la complementariedad de los textos es un dato que no puede ignorarse. Si en EM se dirige a los chicos ofreciéndole un programa con historias, contenidos y reflexiones (es un libro para los chicos); en GJT encontraremos que se dirige a los Educadores explicando los fundamentos del escultismo, por ello se referirá a “los objetivos de sus pasos y no a sus detalles”
Con relación a Aristóteles decíamos que uno de los elementos de la educación del carácter es la naturaleza entendiéndola como lo propio del individuo, aquello que se pone en juego en la relación con los otros pero que no pierde su especificidad de ser individual (no existe un “carácter compartido”). BP dice que “El sistema de Patrullas refleja en su conjunto la expresión del adiestramiento individual que en la práctica indica todo lo que al muchacho se le ha enseñado”. Como vemos, palabras más, palabras menos el mismo concepto: no existe “el scout universal” sino scouts singulares, individuales, que comparten valores pero que no son copias o clones los unos de los otros. La educación es propia de cada individuo tanto en el sistema de patrulla como en la polis griega.
De la misma manera que para Aristóteles en la educación del carácter se trata de fortalecer las buenas inclinaciones, BP propone al dirigente “…asir lo bueno que encierra su ser (el del muchacho) para desarrollarlo a fin de que se elimine lo malo. Por malo que sea el carácter de una persona, siempre hay en él un lado bueno. El juego consiste en acertar a descubrir esa buena semilla…” “Hay un cinco por ciento de bueno incluso en el carácter peor. El juego consiste en descubrirlo y desarrollarlo hasta una proporción del ochenta o noventa por ciento. Esto es la educación y no la instrucción a secas…” El carácter si bien es individual se produce en relación a los otros, en GJT encontramos que “El sistema de patrullas cuenta también con un valioso elemento para la formación del carácter, si se sabe aprovecharlo como se debe mueve a cada muchacho a tratar de asumir alguna responsabilidad personal por el bien de su Tropa. Induce a cada Patrulla o Tropa a preocuparse del descargo de alguna misión bien definida que sea en provecho de la Tropa”.
En el capítulo correspondiente a “Cómo adiestrar al muchacho” BP deja muy en claro que el fin del escultismo es “mejorar la calidad del ciudadano”, en la misma línea aristotélica en donde en la educación se trata de realizar actividades prácticas que suponen un crecimiento interior para la formación del ciudadano.
Baden Powell supone que si el objetivo es la ciudadanía activa éste se logra a partir del trabajo en cuatro áreas a partir de cualidades específicas que se fortalecen mediante actividades específicas. Baden Powel piensa al escultismo como un todo que es mucho más que la adición de las distintas partes, por eso desde su perspectiva se tratará de cualidades generales no divididas en una serie de conductas, y medios privilegiados que son los propios del escultismo. Le señala al dirigente que por medio de las actividades y conocimientos que propone el escultismo se obtiene la posibilidad de que cada uno de los muchachos fortalezca las cualidades.
Respecto del programa indica que “proporciona un buen comienzo en la educación técnica concediendo insignias para premiar la pericia en diferentes clases de aficciones y trabajos manuales, además de las ya instituidas para scouts de segunda y primera clase, que representan los méritos que han hecho en la natación, cocina, vida de campamento y otras actividades que ponen de relieve su hombría y habilidad. El objeto que nos guía a ofrecer tantas insignias en este período elemental es el de hacer que todos traten de emprender diferentes labores, y que el ojo vigilante del Jefe de Tropa pueda reconocer inmediatamente la inclinación particular de cada uno y luego inspirarle ánimo, según el caso. Y ese es el mejor camino que debe tomarse para la expansión del carácter individual del muchacho, y para encarrilarlo en la senda de una brillante carrera.”
El Programa Scout se construye desde lo global a lo individual, por ello existen contenidos y actividades comunes (segunda y primera clase) que son insignias que premian el mérito y la pericia, abriendo el espacio de las especialidades como el de lo singular, en donde se produce la “expansión del carácter”, al que el JT debe prestar mucha atención porque desde allí se logra fortalecer las cualidades del sujeto.
En el nivel del diseño, el Programa de BP está construido de la siguiente manera:
CARÁCTER COMO CONCEPCIÓN GLOBAL
ACTIVIDADES Y CONTENIDOS PROPIOS DEL ESCULTISMO → CUALIDADES
CUALIDADES + INTERESES → ESPECIALIDADES (ACTIVIDADES Y CONTENIDOS VARIABLES PARA CADA MUCHACHO)
Evidentemente esto no es lo mismo que diseñar un programa de la siguiente manera:
CARÁCTER COMO CONCEPCIÓN MOLECULAR, ADICIÓN DE DISTINTAS CONDUCTAS O ELEMENTOS
· CONDUCTAS O COMPORTAMIENTOS ESPERADOS → ACTIVIDADES Y CONTENIDOS.
¿Cuál es la diferencia?
a) Si entendemos con BP al carácter como un todo y al escultismo como un medio privilegiado para su formación (no por ser mejor o peor, sino por ser singular como existen otros movimientos singulares), se puede construir un sistema que, partiendo de los contenidos y actividades propias del escultismo + contenidos y actividades que se producen en relación a los intereses y cualidades del muchacho + actividades variables que surgen en el seno de la patrulla; apunte a la formación del carácter. En este esquema las actividades y los contenidos scouts son aquellas que determinan la educación del carácter.
b) Si entendemos el carácter como la suma de conductas y/o comportamientos (atomización del carácter - primera torsión del programa), y al escultismo como un medio que persigue el logro de cada una de las conductas; las actividades y los contenidos se convierten en relativos, ya que no se trata del aprendizaje de contenidos y procedimientos que implican la educación del carácter, sino del logro de conductas (actitudes según la malla del MACPRO). En este esquema de contenidos y actividades relativas no cuadra la idea de una insignia que reconozca la pericia, el mérito y el esfuerzo que ha realizado una persona para aprender contenidos y procedimientos. (tercera torsión del programa) porque el eje se encuentra en el Protocolo. Esto implica una multiplicación de medios ad infinitum perdiéndose lo propio del movimiento. Cualquier movimiento educativo o grupo que comparta el protocolo de conductas esperadas podría denominarse “scout”. En este esquema la ilusión de lograr los comportamientos esperados y estandarizados es la que determina las actividades, que no tienen valor en sí mismas si no están referenciadas al sistema ilusorio que se propone. Este pensamiento mágico disfrazado de cientificismo genera un efecto de fascinación en algunos dirigentes, que terminan creyendo en una especie de omnipotencia que les pondría en sus manos la posibilidad de programar a los chicos como si fueran una máquina. Sería bueno preguntarse al menos tres cosas: a) ¿Qué concepción de hombre sostiene este tipo de práctica? b) ¿Qué concepción política sustenta dicho tipo de prácticas? c) ¿Qué tipo de dirigentes es necesario para llevar adelante este proyecto ideológico - teórico?
… Podría decirse que lo importante es la formación del carácter y que no importan los medios que se utilicen ¿pero es lo mismo el carácter que el comportamiento?. Parece que lo sencillo a primera vista no lo es tanto ¿verdad?... en próximos artículos avanzaremos más sobre fundamentos del escultismo, y sobre la frase de GGE ya que no estamos de acuerdo con la apreciación de que en el programa que propone BP las actividades son prediseñadas por los dirigentes. Sería mas apropiado decir que existen una serie de conocimientos comunes que implican determinadas actividades, que a su vez brindan la posibilidad de creación; y existen una serie de actividades que planifica la patrulla que no tienen que ver con los contenidos comunes a aprender y que generalmente se relacionan más con lo cívico (por ejemplo Buena acción) o con algunos intereses y proyectos de los muchachos... pero para abordar este tema es necesario otro artículo.
Teniendo en cuenta la frase de GGE, podríamos preguntarnos ¿Cuál es el cambio en los fundamentos (o en palabras del ex Director Regional las “diferencias básicas”)?. Podríamos ubicar tres movimientos conceptuales encadenados el uno con el otro.
a) De un programa basado en el carácter a un programa basado en el comportamiento
b) De un programa con contenidos privilegiados a un programa de objetivos sin contenidos privilegiados
c) De un Programa que reconoce el mérito a un Programa que no toma en cuenta el mérito.
Torsiones conceptuales
Para Aristóteles el carácter es el modo individual por el cual un sujeto actúa y vive, de una manera u otra. Respecto de la educación del carácter dirá que es una cuestión moral construyéndose en relación con los otros; por ello entiende que este proceso se realiza en forma natural y para que sea beneficioso, apelando a la autoridad de los que ocupan el lugar de instructores. Para lograr su cometido interviene la polis (ciudad) ya que el fin de la educación del carácter es la formación del ciudadano. En éste proceso intervienen tres elementos: la naturaleza (lo propio del individuo), el hábito (ejercitación) y la instrucción (la razón práctica). En lo propio de cada individuo (aquello que lo distingue de otros) se define la educación como individual aunque siempre se efectúa con y en relación a los otros. En la concepción aristotélica es condición necesaria la intervención humana para impulsar el desarrollo del individuo, ya que éste no sería espontáneo, por ello es importante la figura del educador. Se aprende haciéndolo y siéndolo. Es una concepción práctica donde el educador facilita el proceso fortaleciendo las buenas inclinaciones del individuo y obstaculizando las que no son buenas proponiendo fines; siendo lo esencial las actividades prácticas que suponen siempre un crecimiento interior, individual, en la formación del ciudadano.
La idea de carácter de principios del siglo XX conserva las características esenciales de lo que proponía Aristóteles: “modo individual por el cual un sujeto actúa y vive, de una manera u otra”, relacionándose con la respuesta global del sujeto ante la vida. Freud habla del carácter diferenciándolo del síntoma en algunos escritos, y posteriormente Alexander utiliza el concepto de personalidad y Reich el de Carácter para referirse a la organización global del “yo” de la persona como estructura estable. Desde la perspectiva del Carácter “el todo es más que la suma de las partes” por lo que no puede ser reducido a la suma de elementos
No es igual la posición del conductismo y la teoría comportamental. Aunque a mediados del siglo XX incorpore el término Personalidad, nos hallamos en una visión diferente en donde “el todo es la suma de las partes” entonces lo importante pasa a ser sumar distintos elementos para conformar ese “todo”, como si fuera una especie de rompecabezas que en la práctica termina rompiendo las cabezas con una propuesta basada en la descripción programada de conductas que ignora la subjetividad; en donde lo importante es que el individuo adicione elementos aislados (conductas) con el supuesto de que gracias a la adición se responderá a los estímulos del ambiente de acuerdo al “protocolo de comportamientos”. Desde esta perspectiva nos encontramos ante una atomización del carácter perdiéndose la idea de “respuesta global” del sujeto, apareciendo en su versión más patética un paradigma basado en el control social pretendiendo reducir el sujeto a una máquina de estímulos – respuestas.
En la malla del MACPRO se puede objetivar el cómo se produce la torsión entre la noción histórica de carácter como respuesta global con la cual hemos trabajado en el escultismo; a la idea comportamental de suma de elementos singulares. Evidentemente esto no es sin consecuencias.
Escultismo y Carácter:
En numerosas oportunidades BP escribió sobre el carácter, y de ellas se desprende que entiende al mismo como “modo individual por el cual un sujeto actúa y vive de una manera u otra”; siendo muy cuidadoso a la hora de realizar precisiones porque se va a referir a “cualidades” generales y no a comportamientos estandarizados, basta releer su escritos para darse cuenta de ello.
En “Guía para el Jefe de Tropa”, libro complemento de “Escultismo para muchachos” BP escribe en el prólogo que “… estas páginas se referirán preferentemente a los objetivos de los pasos y no a sus detalles…”. El tema de la complementariedad de los textos es un dato que no puede ignorarse. Si en EM se dirige a los chicos ofreciéndole un programa con historias, contenidos y reflexiones (es un libro para los chicos); en GJT encontraremos que se dirige a los Educadores explicando los fundamentos del escultismo, por ello se referirá a “los objetivos de sus pasos y no a sus detalles”
Con relación a Aristóteles decíamos que uno de los elementos de la educación del carácter es la naturaleza entendiéndola como lo propio del individuo, aquello que se pone en juego en la relación con los otros pero que no pierde su especificidad de ser individual (no existe un “carácter compartido”). BP dice que “El sistema de Patrullas refleja en su conjunto la expresión del adiestramiento individual que en la práctica indica todo lo que al muchacho se le ha enseñado”. Como vemos, palabras más, palabras menos el mismo concepto: no existe “el scout universal” sino scouts singulares, individuales, que comparten valores pero que no son copias o clones los unos de los otros. La educación es propia de cada individuo tanto en el sistema de patrulla como en la polis griega.
De la misma manera que para Aristóteles en la educación del carácter se trata de fortalecer las buenas inclinaciones, BP propone al dirigente “…asir lo bueno que encierra su ser (el del muchacho) para desarrollarlo a fin de que se elimine lo malo. Por malo que sea el carácter de una persona, siempre hay en él un lado bueno. El juego consiste en acertar a descubrir esa buena semilla…” “Hay un cinco por ciento de bueno incluso en el carácter peor. El juego consiste en descubrirlo y desarrollarlo hasta una proporción del ochenta o noventa por ciento. Esto es la educación y no la instrucción a secas…” El carácter si bien es individual se produce en relación a los otros, en GJT encontramos que “El sistema de patrullas cuenta también con un valioso elemento para la formación del carácter, si se sabe aprovecharlo como se debe mueve a cada muchacho a tratar de asumir alguna responsabilidad personal por el bien de su Tropa. Induce a cada Patrulla o Tropa a preocuparse del descargo de alguna misión bien definida que sea en provecho de la Tropa”.
En el capítulo correspondiente a “Cómo adiestrar al muchacho” BP deja muy en claro que el fin del escultismo es “mejorar la calidad del ciudadano”, en la misma línea aristotélica en donde en la educación se trata de realizar actividades prácticas que suponen un crecimiento interior para la formación del ciudadano.
Baden Powell supone que si el objetivo es la ciudadanía activa éste se logra a partir del trabajo en cuatro áreas a partir de cualidades específicas que se fortalecen mediante actividades específicas. Baden Powel piensa al escultismo como un todo que es mucho más que la adición de las distintas partes, por eso desde su perspectiva se tratará de cualidades generales no divididas en una serie de conductas, y medios privilegiados que son los propios del escultismo. Le señala al dirigente que por medio de las actividades y conocimientos que propone el escultismo se obtiene la posibilidad de que cada uno de los muchachos fortalezca las cualidades.
Respecto del programa indica que “proporciona un buen comienzo en la educación técnica concediendo insignias para premiar la pericia en diferentes clases de aficciones y trabajos manuales, además de las ya instituidas para scouts de segunda y primera clase, que representan los méritos que han hecho en la natación, cocina, vida de campamento y otras actividades que ponen de relieve su hombría y habilidad. El objeto que nos guía a ofrecer tantas insignias en este período elemental es el de hacer que todos traten de emprender diferentes labores, y que el ojo vigilante del Jefe de Tropa pueda reconocer inmediatamente la inclinación particular de cada uno y luego inspirarle ánimo, según el caso. Y ese es el mejor camino que debe tomarse para la expansión del carácter individual del muchacho, y para encarrilarlo en la senda de una brillante carrera.”
El Programa Scout se construye desde lo global a lo individual, por ello existen contenidos y actividades comunes (segunda y primera clase) que son insignias que premian el mérito y la pericia, abriendo el espacio de las especialidades como el de lo singular, en donde se produce la “expansión del carácter”, al que el JT debe prestar mucha atención porque desde allí se logra fortalecer las cualidades del sujeto.
En el nivel del diseño, el Programa de BP está construido de la siguiente manera:
CARÁCTER COMO CONCEPCIÓN GLOBAL
ACTIVIDADES Y CONTENIDOS PROPIOS DEL ESCULTISMO → CUALIDADES
CUALIDADES + INTERESES → ESPECIALIDADES (ACTIVIDADES Y CONTENIDOS VARIABLES PARA CADA MUCHACHO)
Evidentemente esto no es lo mismo que diseñar un programa de la siguiente manera:
CARÁCTER COMO CONCEPCIÓN MOLECULAR, ADICIÓN DE DISTINTAS CONDUCTAS O ELEMENTOS
· CONDUCTAS O COMPORTAMIENTOS ESPERADOS → ACTIVIDADES Y CONTENIDOS.
¿Cuál es la diferencia?
a) Si entendemos con BP al carácter como un todo y al escultismo como un medio privilegiado para su formación (no por ser mejor o peor, sino por ser singular como existen otros movimientos singulares), se puede construir un sistema que, partiendo de los contenidos y actividades propias del escultismo + contenidos y actividades que se producen en relación a los intereses y cualidades del muchacho + actividades variables que surgen en el seno de la patrulla; apunte a la formación del carácter. En este esquema las actividades y los contenidos scouts son aquellas que determinan la educación del carácter.
b) Si entendemos el carácter como la suma de conductas y/o comportamientos (atomización del carácter - primera torsión del programa), y al escultismo como un medio que persigue el logro de cada una de las conductas; las actividades y los contenidos se convierten en relativos, ya que no se trata del aprendizaje de contenidos y procedimientos que implican la educación del carácter, sino del logro de conductas (actitudes según la malla del MACPRO). En este esquema de contenidos y actividades relativas no cuadra la idea de una insignia que reconozca la pericia, el mérito y el esfuerzo que ha realizado una persona para aprender contenidos y procedimientos. (tercera torsión del programa) porque el eje se encuentra en el Protocolo. Esto implica una multiplicación de medios ad infinitum perdiéndose lo propio del movimiento. Cualquier movimiento educativo o grupo que comparta el protocolo de conductas esperadas podría denominarse “scout”. En este esquema la ilusión de lograr los comportamientos esperados y estandarizados es la que determina las actividades, que no tienen valor en sí mismas si no están referenciadas al sistema ilusorio que se propone. Este pensamiento mágico disfrazado de cientificismo genera un efecto de fascinación en algunos dirigentes, que terminan creyendo en una especie de omnipotencia que les pondría en sus manos la posibilidad de programar a los chicos como si fueran una máquina. Sería bueno preguntarse al menos tres cosas: a) ¿Qué concepción de hombre sostiene este tipo de práctica? b) ¿Qué concepción política sustenta dicho tipo de prácticas? c) ¿Qué tipo de dirigentes es necesario para llevar adelante este proyecto ideológico - teórico?
… Podría decirse que lo importante es la formación del carácter y que no importan los medios que se utilicen ¿pero es lo mismo el carácter que el comportamiento?. Parece que lo sencillo a primera vista no lo es tanto ¿verdad?... en próximos artículos avanzaremos más sobre fundamentos del escultismo, y sobre la frase de GGE ya que no estamos de acuerdo con la apreciación de que en el programa que propone BP las actividades son prediseñadas por los dirigentes. Sería mas apropiado decir que existen una serie de conocimientos comunes que implican determinadas actividades, que a su vez brindan la posibilidad de creación; y existen una serie de actividades que planifica la patrulla que no tienen que ver con los contenidos comunes a aprender y que generalmente se relacionan más con lo cívico (por ejemplo Buena acción) o con algunos intereses y proyectos de los muchachos... pero para abordar este tema es necesario otro artículo.
sábado, septiembre 22, 2007
conceptos basicos del escultismo
¿ Caída de las organizaciones de Educación No Formal?
Las organizaciones de Educación Formal poseen distintos modelos teóricos con los que abordan la realidad educativa, que se imponen en los distintos países por razones políticas e ideológicas. Las Organizaciones de Educación No Formal son más variadas; generalmente en forma desarticulada han producido abordajes teórico-prácticos relacionados al campo grupal, la formación laboral, el uso del tiempo libre, la cultura y los valores sociales. En nuestro país las perspectivas de las pequeñas organizaciones han dado nueva vida a una sociedad desintegrada por la crisis, es a partir de lo no-formal que aparecen distintos movimientos sociales. ¿Por qué nos referimos a las pequeñas organizaciones y no a las grandes? porque sus prácticas están ligadas a lo cotidiano, aquello que los invita a encontrarse, que se convierte en el motor del grupo de personas que se juntan a solucionar un problema comunitario, ocupacional, cultural o en relación al tiempo libre (escuela - trabajo). En las grandes organizaciones No formales prima lo corporativo, y se produce una brecha entre “La Oficina Central” o sede (lugar donde se toman las decisiones) y la cotidianeidad de las personas, en el camino se desliga de lo cotidiano y de la problemática de los distintos contextos. En las pequeñas organizaciones la producción de saberes muchas veces no se liga a imposiciones teóricas hegemónicas, sino a la interpelación de las distintas nociones y prácticas utilizadas con el contexto; por ello su potencial capacidad tanto de crítica como de invención. Cuando un Centro Vecinal realiza un campeonato interbarrial de fútbol, no se pone a reflexionar sobre la serie de objetivos educativos que podrían cumplirse. Eso sí, tienen muy claro que el campeonato es una actividad que a los chicos les gusta y que favorecerá que se agrupen, armen equipos, practiquen, , se diviertan, en síntesis… que la pasen bien con actividades que los favorecen y los “sacan de la calle”
¿Por qué algunas de las grandes Organizaciones de Educación No Formal decaen? Uno de los puntos importantes (el que tendremos en cuenta en este escrito) es que dentro de su crecimiento muchas veces comienzan a tomar modelos del sistema hegemónico médico - escolar porque parecen “mas serios” que los saberes producidos en el diálogo que se establece entre práctica y teoría. Allí comienzan a degradar su propuesta a través de decisiones estructurales que no son sin consecuencia para la organización en la que a veces priman otros intereses.
En el presente siglo, ante la caída de los Ideales y la multiplicación y fragmentación de las ideologías, el modelo médico y el modelo escolar se convierten en los paradigmas de control social por medio de sus producciones teóricas y las prácticas que promueven. Si la educación No - Formal generalmente se ha encontrado en los bordes del pensamiento hegemónico, en los últimos veinte años se observa cómo a partir del intento de profesionalización (o profesionalización) de las Organizaciones No Gubernamentales se han insertado dos problemas que no son menores: a) La recaudación de dinero para solventar la infraestructura organizacional, los profesionales rentados (empleados de diversa índole) y la difusión de la Organización por los medios de comunicación social para recaudar dinero b) El travestismo que se produce en los métodos y objetivos organizacionales motorizado por el deseo de “profesionalismo”, que convierten a las Instituciones en un Aparato Ideológico del Estado más, en donde se replica el modelo de control social médico-educativo hegemónico. El problema es que al no poseer el poder compulsivo del Estado (escuela, hospital, policía, justicia) las situaciones de conflicto no se hacen esperar y comienzan a aparecer problemas institucionales ya que lo que antes era familiar se vuelve extraño, iniciándose el conflicto en las áreas estratégicas de las organizaciones, por ejemplo
1) a) Los miembros: a través de la capacitación de los dirigentes comienzan a incluirse en mayor medida modelos que no parten de su campo de experiencia, incorporando métodos y objetivos disonantes con aquello que funciona como punto de partida, generando: indiferencia ante lo aprendido en las capacitaciones, pérdida de rumbo respecto al quehacer de la cotidianeidad, deserción ante los requerimientos de la organización que se viven como sinsentido.
2) b) Los Beneficiarios: a través de los Programas comienzan a vivir la repetición del Modelo Médico y del Modelo Educativo; lo que implica la pérdida de la posibilidad de construir(se) en un lugar distinto, acorde al punto de partida inicial de la Institución que los convocaba. Aquello que antes era “extra-escolar”, “tiempo libre”, pasa a ser “para-escolar”; aquello que antes se vivía con alegría como una experiencia distinta, comienza a producir la búsqueda de nuevos caminos ya que demasiadas horas se pasan en la escuela para realizar actividades similares en continuidad con ella. Si en el ámbito escolar el recreo se convierte en el único lugar en donde se pueden agrupar libremente y jugar, en las organizaciones comunitarias que se escolarizan sucede lo mismo, al finalizar las actividades los niños y jóvenes se agrupan libremente (a pesar de los dirigentes). Quedan pocas opciones al momento de abandonar la organización: o se participa de los grupos informales del barrio de forma continua, o se vinculan a instituciones como los clubes en donde se pueden hacer actividades acorde a los intereses y modos de agrupamientos de los chicos; el problema es que en dichos lugares con el tiempo es la habilidad de la persona lo que cuenta y no la persona, lo que termina produciendo la exclusión de gran parte niños y jóvenes especialmente en los comienzos de la adolescencia.
Lo que sustenta a las Organizaciones No Formales
En el texto “reflexiones centenarias” realizábamos una mirada retrospectiva desde el último Jamboree Mundial de la OMMS realizado en la Isla británica de Brownsea, en dirección al primer campamento organizado por el fundador en el que participaron cuatro patrullas con niños invitados a participar de la experiencia que proponía Baden Powell. En la “vuelta sobre los propios pasos” nos encontramos por un lado con la invención original de Baden Powell, acompañada por los distintos intentos de legitimación de acuerdo a la pedagogía científica y progresista de esa época, y afirmábamos que lo propio del escultismo se encuentra no en las posibles coincidencias sino en las diferencias. Posiblemente quienes se han afirmado en las coincidencias han colaborado con la desviación de lo esencial del escultismo, si es posible hablar de una esencia en el escultismo.
En esta serie de textos que hoy iniciamos, trataremos de aislar en forma ordenada lo que podríamos llamar los conceptos básicos del escultismo, puntos de anclaje de una concepción educativa que en algunos casos tiende a diluirse con conceptos de la educación formal presentes en la época. Trataremos de hacerlo evitando, siempre que se pueda, la utilización de lenguaje que pueda ser dificultoso para el lector.
La formación de los conceptos básicos:
Introduciéndonos más de lleno dentro del Movimiento Scout como método de Educación No Formal, sin lugar a dudas existen motivos por los que Baden Powell decide realizar el campamento de Brownsea y escribir “Escultismo para muchachos”. Muchos debates se centran sobre lo que podríamos llamar el deseo del fundador que sin lugar a dudas es origen del movimiento scout, pero no es seguro afirmar que sea la causa esencial del éxito obtenido durante una centuria, por ello si bien haremos referencias directas o indirectas de sus textos, no nos asentaremos en suposiciones sobre el deseo de BP; nuestro esfuerzo se centrará dentro de lo que podríamos llamar conceptos básicos del movimiento scout.
¿ Por qué el movimiento scout resulta atrayente para niños y jóvenes ?. Debemos interiorizarnos sobre a qué realidad da respuesta; por ello es importante definir en primer lugar como punto de inicio el campo de la realidad del que se parte, para luego pensar el surgimiento de conceptos que pueden estar en resonancia o disonancia con el campo sobre el que se opera. “Resonancia” significa que se producen coincidencias con el punto de partida; ”Disonancia” significa que se producen divergencias con el punto de partida. Como ejemplo de ello compararemos el “sistema de patrullas” con el “sistema aúlico” en relación a las formas de agrupamiento espontáneo de niños y jóvenes.
Sistema de patrullas:
· Punto de partida: formas de agrupamiento espontáneo de niños y jóvenes
· Se introduce: forma de trabajo grupal a los efectos de que el tiempo libre se convierta en oportunidad de diversión y educación no formal
· Concepto que se produce: El sistema de patrullas
· Relación del concepto con el campo de la realidad: resonante
Sistema áulico:
· Punto de partida: formas de agrupamiento espontáneo de niños y jóvenes
· Se introduce: necesidad de Impartir conocimientos formales de acuerdo a un plan acorde a grupos de edad homogéneos y género heterogéneo.
· Concepto que se produce: El sistema áulico
· Relación del concepto con el campo de la realidad: disonante
A modo de conclusión preliminar:
El “Sistema de patrullas” - a diferencia del “sistema áulico” - entra en resonancia con el punto de partida de las formas de agrupamiento espontáneo de niños y jóvenes, y esto implica una diferencia importante: desde el punto de vista de la teoría del conocimiento, puede afirmarse sin ponerse colorado, que los “conceptos scouts” dentro del campo de la realidad al que hacen referencia, tienen mayor validez que los conceptos de la educación formal. En la teoría del conocimiento un concepto es válido si da cuenta del campo de la realidad del que parte, siendo dudosa su validez cuando se pretende “traducirlo” a un campo distinto (por ejemplo la traducción del concepto de “patrulla” dentro del “sistema áulico” como “equipo de trabajo”)
Algunos “profesionales de la educación” se han tomado el trabajo de trasladar conceptos del “sistema áulico” al “sistema de patrullas” basándose en lo que consideran “similitudes”. Un viejo dicho versa “traductor, traidor” (traduttore, traditore) ya que en la traducción hay algo de lo propio que se pierde, y en el caso de conceptos de un campo a otro campo distinto, lo que se obtiene es la borradura de lo diferente, dado que opera la sustitución de un concepto por otro, tergiversando, cambiando el sentido en función del marco teórico que se convierte en hegemónico sin ser cuestionado.
Es tarea de todos analizar con mayor detenimiento las diferencias entre el “sistema de patrullas” y “el sistema áulico” ¿por qué esto es importante? Un sistema resonante en un movimiento en el que se participa libremente colabora con la permanencia de los beneficiarios; un sistema disonante en un movimiento en el que se participa libremente colabora con la deserción de los beneficiarios. La condición de participación “libre” no es un dato menor, y se convierte en la mejor prueba de cómo funciona el “sistema”.
Si el “sistema áulico” es disonante respecto del campo de realidad del que se quiere operar no es algo que produzca necesariamente la expulsión de los beneficiarios del sistema, esto se debe al carácter obligatorio de la educación formal. Si los conceptos con que se opera en el “sistema áulico” no son pertinentes, es muy probable que antes que se produzca un cambio en la teoría educativa utilizada nos encontremos con el “hospital escolar” bajo la forma de gabinete psicopedagógico, cuya función es adaptar a los educandos o clasificarlos con algún trastorno para posteriormente enviarlos a tratamiento psicofarmacológico, médico o psicológico. En el caso de que el chico abandonase la escuela, los docentes pueden realizar la denuncia correspondiente para que la justicia obligue a los padres a reenviarlos a la escuela, de acuerdo a lo que establece la Ley Federal de Educación. Se observa claramente como funciona la maquinaria de los Aparatos Ideológicos del Estado: La escuela, el hospital, la policía, la justicia. Como vemos (y por suerte) no ocurre lo mismo con el movimiento scout, lo que nos obliga a ser precavidos y cuidadosos respecto de la utilización de conceptos de la “Educación formal”.
Modos de agrupamiento de niños y jóvenes. Su relación con el sistema de Patrullas y el sistema áulico.
Modos de agrupamiento de niños y jóvenes
Sistema de Patrullas que da inicio al movimiento
Sistema áulico
Se ordenan en pequeños grupos de amigos de distintas edades y del mismo sexo
Los miembros de la patrulla tienen distintas edades y pertenecen al mismo sexo
Los participantes del grado o curso generalmente son de la misma edad y son heterogéneos respecto al sexo
Generalmente existe un líder en el grupo de amigos, pero cada uno aporta algo propio al grupo teniendo la posibilidad de ser el referente en determinados temas (música, juegos de PC, etc)
Existe un Guía de Patrulla que ocupa el lugar de líder, y los distintos patrulleros ocupan cargos de patrulla estables pasando a ser referentes y responsables de determinadas tareas
Los participantes del aula, cuando el docente trabaja con técnicas grupales, forman equipos de trabajos en relación a temas de estudio (objetivos educativos). En algunos casos (de acuerdo a la perspectiva del docente) se mantienen en el tiempo, en otros casos rotan. La división de responsabilidades dentro del grupo no es estable y generalmente favorece que unos trabajen(los mas responsables) y otros no.
En el pequeño grupo de amigos los conocimientos (cuales sean) son transmitidos generalmente de quien sabe a quien no sabe, y su aprendizaje es “evaluado” en la vida cotidiana. La evaluación negativa se realiza generalmente por medio dela desestimación, la “cargada”, el ridículo. Respecto de los valores grupales, se actúa con rechazo hacia quienes no se orientan por medio de ellos, y se reconoce afectivamente a quienes se orientan por medio de los mismos (la identificación con los valores se relaciona a la idea de liderazgo)
En la patrulla el que más sabe enseña a quien menos sabe, y los conocimientos son reconocidos por el grupo a través de la práctica cotidiana (juego, construcciones) y los logros que se obtienen en el sistema de progresión que se traducen en la obtención de una Insignia otorgada por el organismo correspondiente conformado por los guías de patrulla y los dirigentes. El reconocimiento de los valores es evaluado en las actividades y especialmente en los distintos organismos , en donde se reconocen o se cuestionan distintas actitudes
En el sistema áulico todos se encuentran en una misma posición respecto del saber, se aprende en conjunto. El reconocimiento del cumplimiento de los objetivos es una cuestión entre el maestro y el alumno; los objetivos de “actitud” se suponen adquiridos, ya que no existen instrumentos adecuados para evaluar la obtención de los mismos.
El grupo no tiene lugar en el sistema evaluativo
En el pequeño grupo de amigos, la sexualidad se relaciona a determinadas identificaciones que van cambiando de acuerdo a la edad y al proceso de descubrimiento y desarrollo de la misma, en función de la forma en que cada miembro va acercándose al tema.
En la patrulla, la sexualidad se relaciona con determinadas identificaciones que van cambiando de acuerdo a la edad, y al proceso de descubrimiento y desarrollo de la misma, y se relacionan con los modos de acercamiento de cada miembro respecto del tema orientado por los valores que se desprenden de Ley Scout
En el sistema áulico la sexualidad se relaciona con el aprendizaje de la biología y los conceptos de igualdad de género (saber discursivo). En muchas ocasiones lo maestros no respetan los procesos de los chicos de diferentes maneras: no adecuando los conceptos a los distintos momentos personales de cada chico (se actúa desde universales) forzando la conformación de grupos heterogéneos e incluso forzando que los bancos sean compartidos de forma heterogénea respecto del sexo en edades donde especialmente los varones toman distancia de las nenas.
Dentro del pequeño grupo suelen juntarse algunos chicos por afinidad respecto de formas de ser o conductas. Cuando esto pasa a ser un problema para el grupo suele charlarse a veces de forma civilizada, a veces no
Dentro de la patrulla suelen juntarse algunos chicos por afinidad respecto de formas de ser o conductas. Cuando esto pasa a ser un problema para la patrulla el consejo de patrulla aborda el tema.
Dentro del aula los chicos suelen juntarse por afinidad respecto de formas de ser o conductas. Cuando esto pasa a ser un problema, generalmente las opciones del maestro son: ubicar a los amigos en distintos bancos, la firma del cuaderno de disciplina o la amonestación con el posterior llamado a los padres y el envío al gabinete psicopedagógico.
En el pequeño grupo los amigos se juntan para realizar distintas actividades: salir por la ciudad, ir a distintos lugares, jugar, charlar, etc
La patrulla se junta para charlar, jugar, realizar salidas, acampar, vivir aventuras, etc. A veces esto es ocasión para poner en juego los conocimientos, a veces es sólo por diversión.
En el aula los chicos se juntan para realizar tareas; y cuando se producen salidas, juegos o campamentos, los fines de son el cumplimiento de los objetivos de las currículas. El juego por diversión -dentro de los límites de la institución escolar- y el agrupamiento por afinidad queda reducido a los 10 minutos por recreo.
En el pequeño grupo los amigos se juntan con otros pequeños grupos a los fines de competir (distintos deportes, futbol, etc). A veces para divertirse juntos
La patrulla realiza actividades de competencia con otras patrullas, orientadas en los valores de la Ley Scout.
En el aula los grupos se conforman de forma no competitiva sino cooperativa. La competencia entre grupos queda reducida a los 10 minutos de recreo en el patio de la escuela, la única orientación valórica es que no existan manifestaciones de violencia física.
El pequeño grupo suele nombrarse en relación a un tipo de música, juego, club, estética social, estilo de vida (darks,skaters, rollingas, hip hop, raftas, Bosteros, etc). Esto implica costumbres, vestimentas, tradiciones, rituales, mística
La Patrulla suele nombrarse de determinada manera (nombre de patrulla), esto implica costumbres, vestimentas, tradiciones, rituales, mística
En el aula el equipo es instrumental y al no ser estables, no se producen fenómenos de identificación en relación a una estética u estilo de vida; por lo que las costumbres, vestimentas, tradiciones y rituales son dejados de lado, irrumpiendo con toda su fuerza generalmente al finalizar el ciclo escolar o al finalizar el pasaje por la escuela.
Otros…
Continuará…
Las organizaciones de Educación Formal poseen distintos modelos teóricos con los que abordan la realidad educativa, que se imponen en los distintos países por razones políticas e ideológicas. Las Organizaciones de Educación No Formal son más variadas; generalmente en forma desarticulada han producido abordajes teórico-prácticos relacionados al campo grupal, la formación laboral, el uso del tiempo libre, la cultura y los valores sociales. En nuestro país las perspectivas de las pequeñas organizaciones han dado nueva vida a una sociedad desintegrada por la crisis, es a partir de lo no-formal que aparecen distintos movimientos sociales. ¿Por qué nos referimos a las pequeñas organizaciones y no a las grandes? porque sus prácticas están ligadas a lo cotidiano, aquello que los invita a encontrarse, que se convierte en el motor del grupo de personas que se juntan a solucionar un problema comunitario, ocupacional, cultural o en relación al tiempo libre (escuela - trabajo). En las grandes organizaciones No formales prima lo corporativo, y se produce una brecha entre “La Oficina Central” o sede (lugar donde se toman las decisiones) y la cotidianeidad de las personas, en el camino se desliga de lo cotidiano y de la problemática de los distintos contextos. En las pequeñas organizaciones la producción de saberes muchas veces no se liga a imposiciones teóricas hegemónicas, sino a la interpelación de las distintas nociones y prácticas utilizadas con el contexto; por ello su potencial capacidad tanto de crítica como de invención. Cuando un Centro Vecinal realiza un campeonato interbarrial de fútbol, no se pone a reflexionar sobre la serie de objetivos educativos que podrían cumplirse. Eso sí, tienen muy claro que el campeonato es una actividad que a los chicos les gusta y que favorecerá que se agrupen, armen equipos, practiquen, , se diviertan, en síntesis… que la pasen bien con actividades que los favorecen y los “sacan de la calle”
¿Por qué algunas de las grandes Organizaciones de Educación No Formal decaen? Uno de los puntos importantes (el que tendremos en cuenta en este escrito) es que dentro de su crecimiento muchas veces comienzan a tomar modelos del sistema hegemónico médico - escolar porque parecen “mas serios” que los saberes producidos en el diálogo que se establece entre práctica y teoría. Allí comienzan a degradar su propuesta a través de decisiones estructurales que no son sin consecuencia para la organización en la que a veces priman otros intereses.
En el presente siglo, ante la caída de los Ideales y la multiplicación y fragmentación de las ideologías, el modelo médico y el modelo escolar se convierten en los paradigmas de control social por medio de sus producciones teóricas y las prácticas que promueven. Si la educación No - Formal generalmente se ha encontrado en los bordes del pensamiento hegemónico, en los últimos veinte años se observa cómo a partir del intento de profesionalización (o profesionalización) de las Organizaciones No Gubernamentales se han insertado dos problemas que no son menores: a) La recaudación de dinero para solventar la infraestructura organizacional, los profesionales rentados (empleados de diversa índole) y la difusión de la Organización por los medios de comunicación social para recaudar dinero b) El travestismo que se produce en los métodos y objetivos organizacionales motorizado por el deseo de “profesionalismo”, que convierten a las Instituciones en un Aparato Ideológico del Estado más, en donde se replica el modelo de control social médico-educativo hegemónico. El problema es que al no poseer el poder compulsivo del Estado (escuela, hospital, policía, justicia) las situaciones de conflicto no se hacen esperar y comienzan a aparecer problemas institucionales ya que lo que antes era familiar se vuelve extraño, iniciándose el conflicto en las áreas estratégicas de las organizaciones, por ejemplo
1) a) Los miembros: a través de la capacitación de los dirigentes comienzan a incluirse en mayor medida modelos que no parten de su campo de experiencia, incorporando métodos y objetivos disonantes con aquello que funciona como punto de partida, generando: indiferencia ante lo aprendido en las capacitaciones, pérdida de rumbo respecto al quehacer de la cotidianeidad, deserción ante los requerimientos de la organización que se viven como sinsentido.
2) b) Los Beneficiarios: a través de los Programas comienzan a vivir la repetición del Modelo Médico y del Modelo Educativo; lo que implica la pérdida de la posibilidad de construir(se) en un lugar distinto, acorde al punto de partida inicial de la Institución que los convocaba. Aquello que antes era “extra-escolar”, “tiempo libre”, pasa a ser “para-escolar”; aquello que antes se vivía con alegría como una experiencia distinta, comienza a producir la búsqueda de nuevos caminos ya que demasiadas horas se pasan en la escuela para realizar actividades similares en continuidad con ella. Si en el ámbito escolar el recreo se convierte en el único lugar en donde se pueden agrupar libremente y jugar, en las organizaciones comunitarias que se escolarizan sucede lo mismo, al finalizar las actividades los niños y jóvenes se agrupan libremente (a pesar de los dirigentes). Quedan pocas opciones al momento de abandonar la organización: o se participa de los grupos informales del barrio de forma continua, o se vinculan a instituciones como los clubes en donde se pueden hacer actividades acorde a los intereses y modos de agrupamientos de los chicos; el problema es que en dichos lugares con el tiempo es la habilidad de la persona lo que cuenta y no la persona, lo que termina produciendo la exclusión de gran parte niños y jóvenes especialmente en los comienzos de la adolescencia.
Lo que sustenta a las Organizaciones No Formales
En el texto “reflexiones centenarias” realizábamos una mirada retrospectiva desde el último Jamboree Mundial de la OMMS realizado en la Isla británica de Brownsea, en dirección al primer campamento organizado por el fundador en el que participaron cuatro patrullas con niños invitados a participar de la experiencia que proponía Baden Powell. En la “vuelta sobre los propios pasos” nos encontramos por un lado con la invención original de Baden Powell, acompañada por los distintos intentos de legitimación de acuerdo a la pedagogía científica y progresista de esa época, y afirmábamos que lo propio del escultismo se encuentra no en las posibles coincidencias sino en las diferencias. Posiblemente quienes se han afirmado en las coincidencias han colaborado con la desviación de lo esencial del escultismo, si es posible hablar de una esencia en el escultismo.
En esta serie de textos que hoy iniciamos, trataremos de aislar en forma ordenada lo que podríamos llamar los conceptos básicos del escultismo, puntos de anclaje de una concepción educativa que en algunos casos tiende a diluirse con conceptos de la educación formal presentes en la época. Trataremos de hacerlo evitando, siempre que se pueda, la utilización de lenguaje que pueda ser dificultoso para el lector.
La formación de los conceptos básicos:
Introduciéndonos más de lleno dentro del Movimiento Scout como método de Educación No Formal, sin lugar a dudas existen motivos por los que Baden Powell decide realizar el campamento de Brownsea y escribir “Escultismo para muchachos”. Muchos debates se centran sobre lo que podríamos llamar el deseo del fundador que sin lugar a dudas es origen del movimiento scout, pero no es seguro afirmar que sea la causa esencial del éxito obtenido durante una centuria, por ello si bien haremos referencias directas o indirectas de sus textos, no nos asentaremos en suposiciones sobre el deseo de BP; nuestro esfuerzo se centrará dentro de lo que podríamos llamar conceptos básicos del movimiento scout.
¿ Por qué el movimiento scout resulta atrayente para niños y jóvenes ?. Debemos interiorizarnos sobre a qué realidad da respuesta; por ello es importante definir en primer lugar como punto de inicio el campo de la realidad del que se parte, para luego pensar el surgimiento de conceptos que pueden estar en resonancia o disonancia con el campo sobre el que se opera. “Resonancia” significa que se producen coincidencias con el punto de partida; ”Disonancia” significa que se producen divergencias con el punto de partida. Como ejemplo de ello compararemos el “sistema de patrullas” con el “sistema aúlico” en relación a las formas de agrupamiento espontáneo de niños y jóvenes.
Sistema de patrullas:
· Punto de partida: formas de agrupamiento espontáneo de niños y jóvenes
· Se introduce: forma de trabajo grupal a los efectos de que el tiempo libre se convierta en oportunidad de diversión y educación no formal
· Concepto que se produce: El sistema de patrullas
· Relación del concepto con el campo de la realidad: resonante
Sistema áulico:
· Punto de partida: formas de agrupamiento espontáneo de niños y jóvenes
· Se introduce: necesidad de Impartir conocimientos formales de acuerdo a un plan acorde a grupos de edad homogéneos y género heterogéneo.
· Concepto que se produce: El sistema áulico
· Relación del concepto con el campo de la realidad: disonante
A modo de conclusión preliminar:
El “Sistema de patrullas” - a diferencia del “sistema áulico” - entra en resonancia con el punto de partida de las formas de agrupamiento espontáneo de niños y jóvenes, y esto implica una diferencia importante: desde el punto de vista de la teoría del conocimiento, puede afirmarse sin ponerse colorado, que los “conceptos scouts” dentro del campo de la realidad al que hacen referencia, tienen mayor validez que los conceptos de la educación formal. En la teoría del conocimiento un concepto es válido si da cuenta del campo de la realidad del que parte, siendo dudosa su validez cuando se pretende “traducirlo” a un campo distinto (por ejemplo la traducción del concepto de “patrulla” dentro del “sistema áulico” como “equipo de trabajo”)
Algunos “profesionales de la educación” se han tomado el trabajo de trasladar conceptos del “sistema áulico” al “sistema de patrullas” basándose en lo que consideran “similitudes”. Un viejo dicho versa “traductor, traidor” (traduttore, traditore) ya que en la traducción hay algo de lo propio que se pierde, y en el caso de conceptos de un campo a otro campo distinto, lo que se obtiene es la borradura de lo diferente, dado que opera la sustitución de un concepto por otro, tergiversando, cambiando el sentido en función del marco teórico que se convierte en hegemónico sin ser cuestionado.
Es tarea de todos analizar con mayor detenimiento las diferencias entre el “sistema de patrullas” y “el sistema áulico” ¿por qué esto es importante? Un sistema resonante en un movimiento en el que se participa libremente colabora con la permanencia de los beneficiarios; un sistema disonante en un movimiento en el que se participa libremente colabora con la deserción de los beneficiarios. La condición de participación “libre” no es un dato menor, y se convierte en la mejor prueba de cómo funciona el “sistema”.
Si el “sistema áulico” es disonante respecto del campo de realidad del que se quiere operar no es algo que produzca necesariamente la expulsión de los beneficiarios del sistema, esto se debe al carácter obligatorio de la educación formal. Si los conceptos con que se opera en el “sistema áulico” no son pertinentes, es muy probable que antes que se produzca un cambio en la teoría educativa utilizada nos encontremos con el “hospital escolar” bajo la forma de gabinete psicopedagógico, cuya función es adaptar a los educandos o clasificarlos con algún trastorno para posteriormente enviarlos a tratamiento psicofarmacológico, médico o psicológico. En el caso de que el chico abandonase la escuela, los docentes pueden realizar la denuncia correspondiente para que la justicia obligue a los padres a reenviarlos a la escuela, de acuerdo a lo que establece la Ley Federal de Educación. Se observa claramente como funciona la maquinaria de los Aparatos Ideológicos del Estado: La escuela, el hospital, la policía, la justicia. Como vemos (y por suerte) no ocurre lo mismo con el movimiento scout, lo que nos obliga a ser precavidos y cuidadosos respecto de la utilización de conceptos de la “Educación formal”.
Modos de agrupamiento de niños y jóvenes. Su relación con el sistema de Patrullas y el sistema áulico.
Modos de agrupamiento de niños y jóvenes
Sistema de Patrullas que da inicio al movimiento
Sistema áulico
Se ordenan en pequeños grupos de amigos de distintas edades y del mismo sexo
Los miembros de la patrulla tienen distintas edades y pertenecen al mismo sexo
Los participantes del grado o curso generalmente son de la misma edad y son heterogéneos respecto al sexo
Generalmente existe un líder en el grupo de amigos, pero cada uno aporta algo propio al grupo teniendo la posibilidad de ser el referente en determinados temas (música, juegos de PC, etc)
Existe un Guía de Patrulla que ocupa el lugar de líder, y los distintos patrulleros ocupan cargos de patrulla estables pasando a ser referentes y responsables de determinadas tareas
Los participantes del aula, cuando el docente trabaja con técnicas grupales, forman equipos de trabajos en relación a temas de estudio (objetivos educativos). En algunos casos (de acuerdo a la perspectiva del docente) se mantienen en el tiempo, en otros casos rotan. La división de responsabilidades dentro del grupo no es estable y generalmente favorece que unos trabajen(los mas responsables) y otros no.
En el pequeño grupo de amigos los conocimientos (cuales sean) son transmitidos generalmente de quien sabe a quien no sabe, y su aprendizaje es “evaluado” en la vida cotidiana. La evaluación negativa se realiza generalmente por medio dela desestimación, la “cargada”, el ridículo. Respecto de los valores grupales, se actúa con rechazo hacia quienes no se orientan por medio de ellos, y se reconoce afectivamente a quienes se orientan por medio de los mismos (la identificación con los valores se relaciona a la idea de liderazgo)
En la patrulla el que más sabe enseña a quien menos sabe, y los conocimientos son reconocidos por el grupo a través de la práctica cotidiana (juego, construcciones) y los logros que se obtienen en el sistema de progresión que se traducen en la obtención de una Insignia otorgada por el organismo correspondiente conformado por los guías de patrulla y los dirigentes. El reconocimiento de los valores es evaluado en las actividades y especialmente en los distintos organismos , en donde se reconocen o se cuestionan distintas actitudes
En el sistema áulico todos se encuentran en una misma posición respecto del saber, se aprende en conjunto. El reconocimiento del cumplimiento de los objetivos es una cuestión entre el maestro y el alumno; los objetivos de “actitud” se suponen adquiridos, ya que no existen instrumentos adecuados para evaluar la obtención de los mismos.
El grupo no tiene lugar en el sistema evaluativo
En el pequeño grupo de amigos, la sexualidad se relaciona a determinadas identificaciones que van cambiando de acuerdo a la edad y al proceso de descubrimiento y desarrollo de la misma, en función de la forma en que cada miembro va acercándose al tema.
En la patrulla, la sexualidad se relaciona con determinadas identificaciones que van cambiando de acuerdo a la edad, y al proceso de descubrimiento y desarrollo de la misma, y se relacionan con los modos de acercamiento de cada miembro respecto del tema orientado por los valores que se desprenden de Ley Scout
En el sistema áulico la sexualidad se relaciona con el aprendizaje de la biología y los conceptos de igualdad de género (saber discursivo). En muchas ocasiones lo maestros no respetan los procesos de los chicos de diferentes maneras: no adecuando los conceptos a los distintos momentos personales de cada chico (se actúa desde universales) forzando la conformación de grupos heterogéneos e incluso forzando que los bancos sean compartidos de forma heterogénea respecto del sexo en edades donde especialmente los varones toman distancia de las nenas.
Dentro del pequeño grupo suelen juntarse algunos chicos por afinidad respecto de formas de ser o conductas. Cuando esto pasa a ser un problema para el grupo suele charlarse a veces de forma civilizada, a veces no
Dentro de la patrulla suelen juntarse algunos chicos por afinidad respecto de formas de ser o conductas. Cuando esto pasa a ser un problema para la patrulla el consejo de patrulla aborda el tema.
Dentro del aula los chicos suelen juntarse por afinidad respecto de formas de ser o conductas. Cuando esto pasa a ser un problema, generalmente las opciones del maestro son: ubicar a los amigos en distintos bancos, la firma del cuaderno de disciplina o la amonestación con el posterior llamado a los padres y el envío al gabinete psicopedagógico.
En el pequeño grupo los amigos se juntan para realizar distintas actividades: salir por la ciudad, ir a distintos lugares, jugar, charlar, etc
La patrulla se junta para charlar, jugar, realizar salidas, acampar, vivir aventuras, etc. A veces esto es ocasión para poner en juego los conocimientos, a veces es sólo por diversión.
En el aula los chicos se juntan para realizar tareas; y cuando se producen salidas, juegos o campamentos, los fines de son el cumplimiento de los objetivos de las currículas. El juego por diversión -dentro de los límites de la institución escolar- y el agrupamiento por afinidad queda reducido a los 10 minutos por recreo.
En el pequeño grupo los amigos se juntan con otros pequeños grupos a los fines de competir (distintos deportes, futbol, etc). A veces para divertirse juntos
La patrulla realiza actividades de competencia con otras patrullas, orientadas en los valores de la Ley Scout.
En el aula los grupos se conforman de forma no competitiva sino cooperativa. La competencia entre grupos queda reducida a los 10 minutos de recreo en el patio de la escuela, la única orientación valórica es que no existan manifestaciones de violencia física.
El pequeño grupo suele nombrarse en relación a un tipo de música, juego, club, estética social, estilo de vida (darks,skaters, rollingas, hip hop, raftas, Bosteros, etc). Esto implica costumbres, vestimentas, tradiciones, rituales, mística
La Patrulla suele nombrarse de determinada manera (nombre de patrulla), esto implica costumbres, vestimentas, tradiciones, rituales, mística
En el aula el equipo es instrumental y al no ser estables, no se producen fenómenos de identificación en relación a una estética u estilo de vida; por lo que las costumbres, vestimentas, tradiciones y rituales son dejados de lado, irrumpiendo con toda su fuerza generalmente al finalizar el ciclo escolar o al finalizar el pasaje por la escuela.
Otros…
Continuará…
miércoles, agosto 15, 2007
Reflexiones centenarias
Aquí estamos, 100 años después de un campamento realizado en una pequeña isla británica; y un poco menos (no lo podemos precisar) desde que muchachos de diversas partes del mundo se encontraran con los fascículos de “Escultismo para muchachos” y a partir de allí, comenzaran con el Gran Juego.
Cuando las distintas ciencias emergentes en el siglo XIX como la psicología y la sociología comenzaban a preguntarse por los fenómenos grupales, el escultismo se producía como Método que consideraba sujeto, grupo, liderazgos, deseos, Ideales, diversidad cultural.
Si es difícil ponderar la cantidad de niños y jóvenes que se forjaron en el movimiento Scout, prácticamente se torna imposible tomar plena conciencia de los aportes del escultismo sobre los modos de tratamiento en la problemática de la niñez y la juventud; los aportes a la educación formal, al área de la salud – en especial con referencia al campo grupal -, en la promoción y desarrollo humano –en el campo de trabajo comunitario- a las ONG’s en general, e incluso a las mentadas “Ciencias Humanas”.
La mayoría de estas “contribuciones scouts” fueron indirectas - no por una Organización Scout determinada -; realizadas por aquellos que habiendo crecido en el seno del movimiento scout, lograron hacer un buen uso de lo vivido y experimentado, reinventando cuestiones del método en distintas áreas.
A 100 años del primer campamento Scout, no es seguro afirmar que el Método Educativo haya sido pensado desde una mirada más amplia que la de pequeños soldados - aunque sean de paz, soldados– “Caballeros del Imperio”. La “metáfora militar” atraviesa la historia y eso no puede ser ignorado. Están los que reaccionan contra ella, los que la asumen orgullosos, y aquellos que la toman como un juego y nada más, sin horrorizarse. Estas posiciones marcan distintas tendencias dentro del escultismo: las centradas en el activismo social (llamada no casualmente “militancia” social) en donde se desestima el valor del juego y en supuesta franca oposición a la “metáfora militar”; la centrada en los “líderes del mañana”, generalmente se plantea elitista en lo social y cultural en donde se trata formar los “oficiales de paz”; las que hacen incapié en la contención social; y aquellas que rescatan el valor del juego en sus distintas dimensiones y la posibilidad que cada uno descubra un camino personal al finalizar su pasaje por el movimiento scout.
Probablemente el viejo y querido general, superado por la explosión de patrullas y pequeños grupos scouts en distintas partes del mundo en ocasión de la publicación de “Escultismo para muchachos”, haya hecho lo mejor dentro de sus posibilidades para estar a la altura de las circunstancias y del lugar de Padre en el que era colocado en tanto fundador. No es fácil inventar algo y que la invención sobrepase las posibilidades de poder pensarla.
El Método Scout en un punto borra la importancia del fundador y adquiere consistencia propia – como toda invención-, por ello comienzan las disputas ideológicas ante las posibilidades que ofrece el Método.
Baden Powell no fue ajeno a la lógica de la justificación por medio del Otro; de hecho buscó la forma de legitimar su “invención” con algunos pensadores de la educación de su época en la llamada “pedagogía activa”, “educación progresista” y otros discursos. Pero las invenciones son algo distinto a las “copias”, tienen originalidad, son únicas. Podemos pensar que son “parecidas a”, pero lo “parecido” implica -a veces- una diferencia radical. Cuando leemos los clásicos del escultismo debemos tener presente no en qué se parecen a Dewey, Montessori, Ausubel, Piaget, Vigotsky y los actuales cognitivistas, conductistas, sistémicos, etc.. Lo importante es en qué se diferencian, porque allí está lo propio del escultismo y del campo de experiencia en el que se ofrece como una posible respuesta.
Esta dificultad para cernir el real que toca el método scout da lugar a la disputa de los “hijos” del fundador. En los inicios una figura como Roland Phillipps (abogado, comprometido con la justicia social) realiza un aporte extraordinario con su pequeño libro “El sistema de patrullas” que aporta un saber dentro del propio campo que marca la experiencia del escultismo. Ya a comienzos de la segunda década del movimiento observamos la tendencia a buscar explicaciones en el campo de la educación formal, desde distintas posiciones ideológicas e histórico – sociales. Comienza la conocida cooperación, disputas y enfrentamientos entre quienes se ubicaron como hijos buscando legitimar sus posiciones personales en los dichos de quien ocupaba un lugar excepción.
Como en todo grupo de hermanos dicen querer hacer honor al apellido que portan (cada uno a su manera), las peleas por cosas tan banales como la autoridad que daría el lugar de hijo que cada uno ocupa en la familia, por creerse ser lo que el padre hubiera deseado, por afirmarse como el que mas textualmente sigue sus enseñanzas, o como el que pudo tener acceso a la verdad de hacia dónde apuntaba definitivamente el Gran Juego, comienzan a ser importantes. Algunos directamente se cambian de “apellido” porque lo importante es el método, otros se niegan a abandonar el apellido, finalmente están lo que solamente se queda con el apellido y creen que ello es garantía de algo.
Los distintos intentos de legitimación por fuera del campo marcado por la experiencia del escultismo que en su primer década había producido algunos de las más importantes significaciones que permitían explicar la experiencia desde un “corpus” teórico propio, surgen quizás como modo de reducir la discusión ideológica a una elite “profesional”, los famosos “scouts profesionales” algunos de los cuales nunca vivieron la experiencia del escultismo. El saber universitario escinde la discusión entre quienes pueden decir a partir de la experiencia concreta (la praxis) y quienes poseen una retórica de la Educación (teoría). Esto produce el pasaje inicial de una producción de saber a partir la experiencia, hacia el discurso profesional sobre la “Educación scout” en el que los dirigentes son considerados de manera instrumental para la aplicación de ese saber que proviene no de la praxis del método, sino del discurso universitario de quienes definen el Programa. La utilización de términos que provienen del campo de la educación formal no son sin efectos sobre lo “inventado”, ya que operan deslizando la significación de los términos provocando un desvío en el sentido que no es problemático siempre que se tenga disponibilidad de las fuentes del movimiento, en especial las de los orígenes que son las más cercanas a la invención.
Quizás por la disponibilidad histórica de la fuentes, mientras se leía “Escultismo para Muchachos” el movimiento pudo soportar distintos “cambios pedagógicos” que no son mas que disputas ideológicas ubicadas en el campo del saber. Esto no fue sin cismas y fragmentaciones porque cuando se produce un corrimiento de la praxis a la teorización como producción de saber surgen las disputas sobre la interpretación con el riesgo de no dar lugar a la diversidad que se produce en la experiencia. “Escultismo para muchachos” (por ser fundante) se convierte en el nudo de capitón que permite ir ora hacia un lado, ora hacia otro, brindando la posibilidad de retornar al nudo que fija las distintas formas en las que se puede hilvanar la cuerda en el tejido del contexto histórico social. EM es una especie de “campamento base” al que es prudente regresar para abastecerse y seguir explorando nuevas posibilidades.
Lo que sorprende del proyecto actual de la OSI no son las renovaciones programáticas mejoradas en su presentación gracias al desarrollo de la tecnología y del modelo de producción capitalista. Tampoco que se incluyan citas de “Escultismo para muchachos” cosa que es corriente en el mundillo scout. Lo verdaderamente sorprendente es que se haya dejado de editar “Escultismo para Muchachos” y que no se promueva su lectura, ni siquiera en ocasión del centenario del movimiento scout… lo verdaderamente novedoso es que aparece la cita de EM sin la posibilidad de lectura del texto originario señalando sólo lo que se parece (a criterio e interpretación personal de quien realiza la cita); dificultando de hecho el acceso a lo que se diferencia o al relanzamiento de la discusión texto en mano, como en otros momentos de nuestra centenaria historia.
Si en otros momentos políticos del continente no se hubiera editado nuestro querido libro, seguramente hubiera surgido la sospecha de “censura previa”. Pero no vivimos dictaduras, por eso quizás en el actual momento político habría que pensar distintas posibilidades: que no es un “buen negocio editorial” (aunque se posean los derechos), que dicho libro “atenta contra las actuales orientaciones programáticas de la región”, que fue un “olvido”, o cualquier hipótesis que al lector se le ocurra… la más creativa que he escuchado es que en el sótano de la Oficina Regional existe más de una tonelada del libro que no saldrá nunca a la venta porque políticamente no es conveniente a la política regional. Quizás sería bueno que en algún momento la Conferencia Interamericana o el Director Regional aclarasen cuál es la dificultad real de la no edición del libro fundante del movimiento.
A veces pareciera que en vez de heredar “la invención” de BP se hubiera heredado el deseo de justificación y reconocimiento científico - pedagógico por fuera del campo en el que surge el escultismo. No debemos olvidar que los conceptos tienen validez en el campo del cual surgen. El escultismo es un movimiento que nace en el campo de la Educación No formal, del tiempo libre... no en el campo escolar de la Educación Formal por lo que transpolar conceptos entre uno y otro campo siempre generará el problema de la validez de su uso, por falta de rigurosidad.
¡Qué difícil se les hace a quienes ocupan el lugar de hijos simplemente administrar la herencia pedagógica! Seguramente las interpretaciones de que BP era Progresista, constructivista, activista y muchos “istas” que se le adjudicarán en los próximos años continuarán; porque la sensación de la dirigencia “inteligente”, es la de ser un movimiento educativo “en menos”, desconociendo lo propio campo de la experiencia scout.
No me quedan dudas que cuando Baden Powell inventó el método Scout fue superado por su propia invención.
El problema de los hijos
Baden Powell, fundador
Padre del movimiento scout.
Como escribe el Psicoanalista argentino Germán García[1], un hijo “se apoya en su padre, hasta para hacer otra cosa. Que puede ser contra su padre, por su padre, para su padre, más allá de su padre”. A veces es difícil diferenciar cuando es una u otra de las opciones, pero lo seguro es que no es posible sin el padre.
Como dice el dicho “hay de todo en la viña del Señor”.
Por eso en nuestra sociedad nos encontramos con hijos que reniegan de su Padre, lo que es una forma de reconocerlo. Varias veces he conversado con personas que han realizado y realizan aportes importantes en distintos campos: político, sanitarios, sociales, culturales, etc.; llamándome la atención que oculten o disimulen su vinculación histórica con el movimiento scout en momentos importantes de su vida… como si estuvieran habitados por una especie de vergüenza por haber sido scout en su niñez, adolescencia y juventud. Ha sido con el tiempo y a partir de una conversación más íntima que me he enterado de su paso por el escultismo del que han quedado marcas indelebles: Su capacidad de trabajo en equipo, la mística social, el compromiso, los Ideales, etc. En la conversación señalan el punto en el cual no se colmaron sus expectativas, lo que paradójicamente no habla mal movimiento, ya que pudieron trazar su propio destino sirviéndose del mismo.
Dentro de los que reniegan de su Padre están los que permanecen en el movimiento, y simplemente tapan lo escrito fundante porque son palabras por “viejas”, “de otra época”; las ridiculizan cínicamente. Son aquellos que si han tomado contacto con la obra de BP ha sido simplemente para servirse de algunas frases interpretándolas a conveniencia, en función de su propio reconocimiento pero sin dejar el lugar de hijos, lo que implicaría crecer e irse a formar su propia “familia”. Algunos de ellos se creen “superadores” de BP… lo que no deja de ser tragicómico, más cuando ocupan cargos a nivel nacional o internacional
También están quienes pontifican al Padre, y como ha sucedido a lo largo de la historia en el nombre del Padre se justifican acciones alejadas a la ética, porque no se trata de BP sino de la idea que quien ocupa el lugar de hijo se ha hecho de BP, y de cómo busca la justificación de sus hechos, muchas veces cuestionables incluso desde la ética social básica.
En y por el nombre del Padre, en una postura sacrificial hacia él en la historia de la humanidad se han realizado las acciones más maravillosas, como las más atroces (El padre, la patria, la Iglesia, la Ideología). Nuestra Asociación Nacional es un ejemplo de ello. En y por el nombre del Padre se han impuesto cosas, se ha lastimado, herido, injuriado, echado, dividido, obstaculizado, usado, insultado, mentido y por si fuera poco se ha negado la existencia de algunos hermanos buscando su eliminación a través de la imposibilidad del uso del “apellido” Scouts
Por eso
Se puede ir mas allá del padre, pero a condición de servirse de él
De hecho muchos lo han hecho y lo hacen continuamente, dentro y fuera del movimiento. Ir más allá del Padre implica reconocerse como hijos para emprender el propio camino sin pedirle a la familia que dé más de lo que puede dar, ya que su función es trabajar por el crecimiento de los hijos y que ellos, a partir de al menos un Rasgo del Ideal trabajen para dejar el mundo en mejores condiciones. Aquellos que se han servido del padre y han podido ir más allá hoy se encuentran trabajando en función del Ideal en sus familias, trabajos, organizaciones comunitarias, gremios, iglesias, etc. Los hijos que maduran son los que pueden servirse del movimiento fuera del movimiento, y los que se comprometen como educadores dentro del movimiento para permitir que se siga jugando y otros construyan su camino, pero ojo… no es lo mismo permanecer en el movimiento que ser un hijo maduro, algunos se quedan porque no han podido construir otro lugar lo que realmente, otros porque consideran a los chicos sus “cuadros” personales y una oportunidad de ejercer su liderazgo militante
Pero ¿Qué familia no alberga a los hijos con dificultades?
Generalmente el problema de los que pudieron ir más allá es su pretensión de acortar el camino para los que comienzan a jugar, quizás sin darse cuenta que el final del camino es singular, propio de cada uno, y lo que cada uno ha descubierto es válido para sí mismo, no es universal. La condición del descubrimiento personal es jugar el Gran Juego, cambiarlo en su esencia por la ansiedad de quienes consideran que tienen algunas cosas claras para su vida, mata el juego. Es como comenzar a contar un cuento por el final, ya no dan ganas de leerlo.
[1] Germán García “Los hijos de nadie”
Cuando las distintas ciencias emergentes en el siglo XIX como la psicología y la sociología comenzaban a preguntarse por los fenómenos grupales, el escultismo se producía como Método que consideraba sujeto, grupo, liderazgos, deseos, Ideales, diversidad cultural.
Si es difícil ponderar la cantidad de niños y jóvenes que se forjaron en el movimiento Scout, prácticamente se torna imposible tomar plena conciencia de los aportes del escultismo sobre los modos de tratamiento en la problemática de la niñez y la juventud; los aportes a la educación formal, al área de la salud – en especial con referencia al campo grupal -, en la promoción y desarrollo humano –en el campo de trabajo comunitario- a las ONG’s en general, e incluso a las mentadas “Ciencias Humanas”.
La mayoría de estas “contribuciones scouts” fueron indirectas - no por una Organización Scout determinada -; realizadas por aquellos que habiendo crecido en el seno del movimiento scout, lograron hacer un buen uso de lo vivido y experimentado, reinventando cuestiones del método en distintas áreas.
A 100 años del primer campamento Scout, no es seguro afirmar que el Método Educativo haya sido pensado desde una mirada más amplia que la de pequeños soldados - aunque sean de paz, soldados– “Caballeros del Imperio”. La “metáfora militar” atraviesa la historia y eso no puede ser ignorado. Están los que reaccionan contra ella, los que la asumen orgullosos, y aquellos que la toman como un juego y nada más, sin horrorizarse. Estas posiciones marcan distintas tendencias dentro del escultismo: las centradas en el activismo social (llamada no casualmente “militancia” social) en donde se desestima el valor del juego y en supuesta franca oposición a la “metáfora militar”; la centrada en los “líderes del mañana”, generalmente se plantea elitista en lo social y cultural en donde se trata formar los “oficiales de paz”; las que hacen incapié en la contención social; y aquellas que rescatan el valor del juego en sus distintas dimensiones y la posibilidad que cada uno descubra un camino personal al finalizar su pasaje por el movimiento scout.
Probablemente el viejo y querido general, superado por la explosión de patrullas y pequeños grupos scouts en distintas partes del mundo en ocasión de la publicación de “Escultismo para muchachos”, haya hecho lo mejor dentro de sus posibilidades para estar a la altura de las circunstancias y del lugar de Padre en el que era colocado en tanto fundador. No es fácil inventar algo y que la invención sobrepase las posibilidades de poder pensarla.
El Método Scout en un punto borra la importancia del fundador y adquiere consistencia propia – como toda invención-, por ello comienzan las disputas ideológicas ante las posibilidades que ofrece el Método.
Baden Powell no fue ajeno a la lógica de la justificación por medio del Otro; de hecho buscó la forma de legitimar su “invención” con algunos pensadores de la educación de su época en la llamada “pedagogía activa”, “educación progresista” y otros discursos. Pero las invenciones son algo distinto a las “copias”, tienen originalidad, son únicas. Podemos pensar que son “parecidas a”, pero lo “parecido” implica -a veces- una diferencia radical. Cuando leemos los clásicos del escultismo debemos tener presente no en qué se parecen a Dewey, Montessori, Ausubel, Piaget, Vigotsky y los actuales cognitivistas, conductistas, sistémicos, etc.. Lo importante es en qué se diferencian, porque allí está lo propio del escultismo y del campo de experiencia en el que se ofrece como una posible respuesta.
Esta dificultad para cernir el real que toca el método scout da lugar a la disputa de los “hijos” del fundador. En los inicios una figura como Roland Phillipps (abogado, comprometido con la justicia social) realiza un aporte extraordinario con su pequeño libro “El sistema de patrullas” que aporta un saber dentro del propio campo que marca la experiencia del escultismo. Ya a comienzos de la segunda década del movimiento observamos la tendencia a buscar explicaciones en el campo de la educación formal, desde distintas posiciones ideológicas e histórico – sociales. Comienza la conocida cooperación, disputas y enfrentamientos entre quienes se ubicaron como hijos buscando legitimar sus posiciones personales en los dichos de quien ocupaba un lugar excepción.
Como en todo grupo de hermanos dicen querer hacer honor al apellido que portan (cada uno a su manera), las peleas por cosas tan banales como la autoridad que daría el lugar de hijo que cada uno ocupa en la familia, por creerse ser lo que el padre hubiera deseado, por afirmarse como el que mas textualmente sigue sus enseñanzas, o como el que pudo tener acceso a la verdad de hacia dónde apuntaba definitivamente el Gran Juego, comienzan a ser importantes. Algunos directamente se cambian de “apellido” porque lo importante es el método, otros se niegan a abandonar el apellido, finalmente están lo que solamente se queda con el apellido y creen que ello es garantía de algo.
Los distintos intentos de legitimación por fuera del campo marcado por la experiencia del escultismo que en su primer década había producido algunos de las más importantes significaciones que permitían explicar la experiencia desde un “corpus” teórico propio, surgen quizás como modo de reducir la discusión ideológica a una elite “profesional”, los famosos “scouts profesionales” algunos de los cuales nunca vivieron la experiencia del escultismo. El saber universitario escinde la discusión entre quienes pueden decir a partir de la experiencia concreta (la praxis) y quienes poseen una retórica de la Educación (teoría). Esto produce el pasaje inicial de una producción de saber a partir la experiencia, hacia el discurso profesional sobre la “Educación scout” en el que los dirigentes son considerados de manera instrumental para la aplicación de ese saber que proviene no de la praxis del método, sino del discurso universitario de quienes definen el Programa. La utilización de términos que provienen del campo de la educación formal no son sin efectos sobre lo “inventado”, ya que operan deslizando la significación de los términos provocando un desvío en el sentido que no es problemático siempre que se tenga disponibilidad de las fuentes del movimiento, en especial las de los orígenes que son las más cercanas a la invención.
Quizás por la disponibilidad histórica de la fuentes, mientras se leía “Escultismo para Muchachos” el movimiento pudo soportar distintos “cambios pedagógicos” que no son mas que disputas ideológicas ubicadas en el campo del saber. Esto no fue sin cismas y fragmentaciones porque cuando se produce un corrimiento de la praxis a la teorización como producción de saber surgen las disputas sobre la interpretación con el riesgo de no dar lugar a la diversidad que se produce en la experiencia. “Escultismo para muchachos” (por ser fundante) se convierte en el nudo de capitón que permite ir ora hacia un lado, ora hacia otro, brindando la posibilidad de retornar al nudo que fija las distintas formas en las que se puede hilvanar la cuerda en el tejido del contexto histórico social. EM es una especie de “campamento base” al que es prudente regresar para abastecerse y seguir explorando nuevas posibilidades.
Lo que sorprende del proyecto actual de la OSI no son las renovaciones programáticas mejoradas en su presentación gracias al desarrollo de la tecnología y del modelo de producción capitalista. Tampoco que se incluyan citas de “Escultismo para muchachos” cosa que es corriente en el mundillo scout. Lo verdaderamente sorprendente es que se haya dejado de editar “Escultismo para Muchachos” y que no se promueva su lectura, ni siquiera en ocasión del centenario del movimiento scout… lo verdaderamente novedoso es que aparece la cita de EM sin la posibilidad de lectura del texto originario señalando sólo lo que se parece (a criterio e interpretación personal de quien realiza la cita); dificultando de hecho el acceso a lo que se diferencia o al relanzamiento de la discusión texto en mano, como en otros momentos de nuestra centenaria historia.
Si en otros momentos políticos del continente no se hubiera editado nuestro querido libro, seguramente hubiera surgido la sospecha de “censura previa”. Pero no vivimos dictaduras, por eso quizás en el actual momento político habría que pensar distintas posibilidades: que no es un “buen negocio editorial” (aunque se posean los derechos), que dicho libro “atenta contra las actuales orientaciones programáticas de la región”, que fue un “olvido”, o cualquier hipótesis que al lector se le ocurra… la más creativa que he escuchado es que en el sótano de la Oficina Regional existe más de una tonelada del libro que no saldrá nunca a la venta porque políticamente no es conveniente a la política regional. Quizás sería bueno que en algún momento la Conferencia Interamericana o el Director Regional aclarasen cuál es la dificultad real de la no edición del libro fundante del movimiento.
A veces pareciera que en vez de heredar “la invención” de BP se hubiera heredado el deseo de justificación y reconocimiento científico - pedagógico por fuera del campo en el que surge el escultismo. No debemos olvidar que los conceptos tienen validez en el campo del cual surgen. El escultismo es un movimiento que nace en el campo de la Educación No formal, del tiempo libre... no en el campo escolar de la Educación Formal por lo que transpolar conceptos entre uno y otro campo siempre generará el problema de la validez de su uso, por falta de rigurosidad.
¡Qué difícil se les hace a quienes ocupan el lugar de hijos simplemente administrar la herencia pedagógica! Seguramente las interpretaciones de que BP era Progresista, constructivista, activista y muchos “istas” que se le adjudicarán en los próximos años continuarán; porque la sensación de la dirigencia “inteligente”, es la de ser un movimiento educativo “en menos”, desconociendo lo propio campo de la experiencia scout.
No me quedan dudas que cuando Baden Powell inventó el método Scout fue superado por su propia invención.
El problema de los hijos
Baden Powell, fundador
Padre del movimiento scout.
Como escribe el Psicoanalista argentino Germán García[1], un hijo “se apoya en su padre, hasta para hacer otra cosa. Que puede ser contra su padre, por su padre, para su padre, más allá de su padre”. A veces es difícil diferenciar cuando es una u otra de las opciones, pero lo seguro es que no es posible sin el padre.
Como dice el dicho “hay de todo en la viña del Señor”.
Por eso en nuestra sociedad nos encontramos con hijos que reniegan de su Padre, lo que es una forma de reconocerlo. Varias veces he conversado con personas que han realizado y realizan aportes importantes en distintos campos: político, sanitarios, sociales, culturales, etc.; llamándome la atención que oculten o disimulen su vinculación histórica con el movimiento scout en momentos importantes de su vida… como si estuvieran habitados por una especie de vergüenza por haber sido scout en su niñez, adolescencia y juventud. Ha sido con el tiempo y a partir de una conversación más íntima que me he enterado de su paso por el escultismo del que han quedado marcas indelebles: Su capacidad de trabajo en equipo, la mística social, el compromiso, los Ideales, etc. En la conversación señalan el punto en el cual no se colmaron sus expectativas, lo que paradójicamente no habla mal movimiento, ya que pudieron trazar su propio destino sirviéndose del mismo.
Dentro de los que reniegan de su Padre están los que permanecen en el movimiento, y simplemente tapan lo escrito fundante porque son palabras por “viejas”, “de otra época”; las ridiculizan cínicamente. Son aquellos que si han tomado contacto con la obra de BP ha sido simplemente para servirse de algunas frases interpretándolas a conveniencia, en función de su propio reconocimiento pero sin dejar el lugar de hijos, lo que implicaría crecer e irse a formar su propia “familia”. Algunos de ellos se creen “superadores” de BP… lo que no deja de ser tragicómico, más cuando ocupan cargos a nivel nacional o internacional
También están quienes pontifican al Padre, y como ha sucedido a lo largo de la historia en el nombre del Padre se justifican acciones alejadas a la ética, porque no se trata de BP sino de la idea que quien ocupa el lugar de hijo se ha hecho de BP, y de cómo busca la justificación de sus hechos, muchas veces cuestionables incluso desde la ética social básica.
En y por el nombre del Padre, en una postura sacrificial hacia él en la historia de la humanidad se han realizado las acciones más maravillosas, como las más atroces (El padre, la patria, la Iglesia, la Ideología). Nuestra Asociación Nacional es un ejemplo de ello. En y por el nombre del Padre se han impuesto cosas, se ha lastimado, herido, injuriado, echado, dividido, obstaculizado, usado, insultado, mentido y por si fuera poco se ha negado la existencia de algunos hermanos buscando su eliminación a través de la imposibilidad del uso del “apellido” Scouts
Por eso
Se puede ir mas allá del padre, pero a condición de servirse de él
De hecho muchos lo han hecho y lo hacen continuamente, dentro y fuera del movimiento. Ir más allá del Padre implica reconocerse como hijos para emprender el propio camino sin pedirle a la familia que dé más de lo que puede dar, ya que su función es trabajar por el crecimiento de los hijos y que ellos, a partir de al menos un Rasgo del Ideal trabajen para dejar el mundo en mejores condiciones. Aquellos que se han servido del padre y han podido ir más allá hoy se encuentran trabajando en función del Ideal en sus familias, trabajos, organizaciones comunitarias, gremios, iglesias, etc. Los hijos que maduran son los que pueden servirse del movimiento fuera del movimiento, y los que se comprometen como educadores dentro del movimiento para permitir que se siga jugando y otros construyan su camino, pero ojo… no es lo mismo permanecer en el movimiento que ser un hijo maduro, algunos se quedan porque no han podido construir otro lugar lo que realmente, otros porque consideran a los chicos sus “cuadros” personales y una oportunidad de ejercer su liderazgo militante
Pero ¿Qué familia no alberga a los hijos con dificultades?
Generalmente el problema de los que pudieron ir más allá es su pretensión de acortar el camino para los que comienzan a jugar, quizás sin darse cuenta que el final del camino es singular, propio de cada uno, y lo que cada uno ha descubierto es válido para sí mismo, no es universal. La condición del descubrimiento personal es jugar el Gran Juego, cambiarlo en su esencia por la ansiedad de quienes consideran que tienen algunas cosas claras para su vida, mata el juego. Es como comenzar a contar un cuento por el final, ya no dan ganas de leerlo.
[1] Germán García “Los hijos de nadie”
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