martes, junio 02, 2026

¿Cómo identificar qué contenidos de progresión son socialmente significativos?

 

               Al hablar de programa y progresión uno de los caballitos de batalla utilizados de forma acrítica es que los aprendizajes en los scouts deben ser “socialmente significativos para los niños, niñas y adolescentes (NNAyJ)”. Generalmente en los debates la pregunta sobre quién los define se responde “son los que el NNAyJ formulan a través de sus proyectos” dentro de sistemas de objetivos que no especifican contenidos a los que puede llegarse por distintas vías. La lógica de un buen Programa Scout sería combinar aprendizajes y conocimientos que se consideran “socialmente significativos” para NNAyJ, con los aprendizajes que se desprenden de los proyectos que eligen los NNAyJ. 

Un baldazo de realidad no viene mal

               Vivimos en un país donde la pobreza es cada vez más cruel y abarca a la mayor parte de la población, pero los Programas Scouts se construyen con las lógicas de las clases medias (cada vez más reducidas) y las clases altas, posiblemente porque en las Instituciones quienes definen lo “socialmente significativo” formen parte de dicha clase social… aunque sea de forma “aspiracional”, llevando dicho sesgo a la propuesta de programa.

               Desde el año 2015 las familias jóvenes (y no tanto) que se incorporaron al mundo laboral no disponen de créditos “blandos” para la construcción de su vivienda ni planes federales de vivienda, donde con un terreno de base o a través del Plan Federal de viviendas podían acceder a la construcción de su hogar. Pasaron 11 años y en ese tiempo se formaron miles de nuevas familias donde; para la mayoría pensar en tener su propia casa es un imposible, excepto por vía de la autoconstrucción o la construcción cooperativa. Si le agregamos que los jóvenes en la actualidad no dominan el uso básico de herramientas o procesos simples de reparación hogareña que décadas atrás se conocían desde la pubertad, el panorama no es sencillo. Hagan el ejercicio de preguntarle a los NNAyJ cuántos de ellos saben cambiar el cuerito de la canilla que gotea y las respuestas nos darán una idea. En otro tiempo “cambiar el cuerito de una canilla” formaba parte de la progresión de la rama scout, y el desarrollo de técnicas variadas formaban parte de la Progresión Raider.

               Vuelvo a la pregunta ¿Qué sería “socialmente significativo”? ¿Aquello que permita a un sujeto no solo el acceso al trabajo digno sino la posibilidad de construcción de su proyecto de vida?  ¿O lo que los NNAyJ creen socialmente significativo en función del micropoder siendo uno de sus transmisores preferidos las aplicaciones en redes que cortocircuitan la posibilidad de pensar gracias a algoritmos diseñados justamente para decirle al usuario qué desear? No se trata sólo de una pregunta retórica, sino ETICA, en tanto la respuesta define si el escultismo va a acompañar un proceso de construcción personal y comunitaria o va a acompañar un proceso de individuación sin comunidad destinado al futuro fracaso vital de la mayoría de los NNAyJ que participan del movimiento.

               El demiurgo de la época da forma a lo que hay que pensar, lo que hay que desear, los valores que hay que defender, haciendo inviable la posibilidad de pensamiento crítico; él mismo está  al alcance de la mano le llamamos “celular” del cual cada uno de nosotros - especialmente los NNA - son la verdadera “aplicación”.

               Hace siglo y medio se pensaba al autómata con forma humana, hoy en las nuevas discusiones psicosociales la tendencia es señalar que desde el poder se piensa a los humanos como autómatas determinados por los algoritmos creados específicamente para el dominio social. David Niven en su novela “Mundo Anillo” se adelanta a la época al plantear esos seres llamados “Titerotes de Pierson” que al tocar a las personas le daban un “tasp” que es un instrumento que induce un estado de placer en el cerebro con solo presionar un botón (o deslizar el dedo por la pantalla, en nuestro caso), siendo utilizado como un método “no dañiño” para debilitar al “enemigo” convirtiendo en un adicto a quien lo porta que buscará una y otra vez estados de placer.

               Desde muy chicos los niños reciben su dosis diaria y elevada del “fentanilo virtual”, mientras los padres, que ya dejaron de ocuparse de los NNA, reciben la propia.

               ¿Y en los scouts qué?

El programa scout y la producción de microresistencia


               En estos días leía un viejo libro de Michel de Certeau  titulado “La invención de lo cotidiano: las artes del hacer” donde planteaba que todos formamos parte del mundo y somos destinatarios/parte del micropoder que inunda sin una coerción directa y cotidianamente la sociedad en qué vivimos, de allí su potencia para influir en la conducta social, los gustos, la ubicación de buenos y malos, los deseos, las expectativas; determinando aquello de lo que se discute como el tipo de relaciones sociales que se promueve. Esta coerción indirecta genera la ilusión de “libertad” en tanto los usuarios se apropian (hace propio) el campo lingüístico homogéneo que se les propone… hacer propio quiere decir afirmar “yo pienso” cuando en realidad soy “pensado” desde otro lugar. Este ”yo pienso” trasladado directamente al escultismo, convierte al patio de grupo en un aparato más que trabaja en el afianzamiento de lo que desde este micropoder determinando debates y elecciones que no parten del encuentro con el otro y la realidad, sino que son determinados desde “fuera” aunque se vivan como ejercicios de libertad.

               Certeau afirma que al micropoder puede contraponerse también en el espacio de lo cotidiano una microresistencia, señalando a la cultura popular como un ejemplo. Desde lo religioso se pone sobre el tapete la no coincidencia de los hechos con el sentido desbaratando la fatalidad del orden social; la inteligencia práctica enunciada en la sabiduría popular (proverbios, dichos), ritos grupales, el Juego social (con relato), los cuentos, leyendas y las artes del decir, cocinar y bailar… y otras tantas actividades sociales son ejemplos de microresistencia.

               La propuesta de Certeau es mirar “al revés”, si desde el micropoder se ve a la humanidad como un todo homogéneo (que es lo que se busca producir) y desde allí se trata de moldear la cultura, desde la perspectiva del usuario (cada uno con su celular) observamos una marginalidad masiva, cada uno con su  aparato en relaciones virtuales ficcionales, por lo que se tratará de ofrecer espacios de desconexión, pausa, y posibilidad de construir un pensamiento propio, SITUADO  y verdadero (no en el sentido de verdad absoluta, sino que surja realmente de los NNAyJ).

               Para Certeau la microresistencia es una cuestión de Estrategia y Táctica: “Llamo estrategia" al cálculo de relaciones de fuerzas que se vuelve posible a partir del momento en que un sujeto de voluntad y de poder es susceptible de aislarse de un "ambiente". La estrategia postula un lugar susceptible de circunscribirse como un lugar propio y luego servir de base a un manejo de sus relaciones con una exterioridad distinta (…) Por el contrario, llamo "táctica" a un cálculo que no puede contar con un lugar propio, ni por tanto con una frontera que distinga al otro como una totalidad visible. La táctica no tiene más lugar que el del otro. Se insinúa, fragmentariamente, sin tomarlo en su totalidad, sin poder mantenerlo a distancia. No dispone de una base donde capitalizar sus ventajas, preparar sus expansiones y asegurar una independencia en relación con las circunstancias. Lo "propio" es una victoria del lugar sobre el tiempo. Al contrario, debido a su no lugar, la táctica depende del tiempo, atenta a "coger al vuelo" las posibilidades de provecho. Lo que gana no lo conserva. Necesita constantemente jugar con los acontecimientos para hacer de ellos "ocasiones".

               La práctica del escultismo se establece en el espacio de lo táctico. Las caminatas, campamentos, ceremonias, espiritualidad, cocina, construcciones, etc. son formas del “hacer”, de la misma manera el descubrimiento SITUADO de lo que realmente es SOCIALMENTE SIGNIFICATIVO para quienes participan en el grupo scout siendo el determinante primero de los contenidos de aprendizaje, que no obedecen a la lógica  de lo homogéneo impuesto, que se plantea desde el micropoder y la modalidad de “escultismo parlamentario” que como bien lo había señalado Forestier, se encuentra en oposición con el “escultismo realista”.

               El grupo scout es la estrategia, en tanto la errancia de internautas ubicados en ningún lugar y cada vez más solos, ha provocado el desmembramiento de las comunidades como localía, la desaparición de las relaciones “cuerpo a cuerpo” convirtiendo al mundo en un espectáculo deshumanizado, donde el valor de la muerte del otro real tiene menos afectación personal que la muerte virtual de un aliado en el Fortnite.

               Si como lector sos dirigente, se supone que conoces la realidad de los NNAyJ de tu grupo scout. La oferta de programa ¿es socialmente significativa para los muchachos y sus trayectorias de vida conformándose como parte de esta microresistencia? ¿o es una instrumentalización más del micropoder que penetra en  las distintas organizaciones sociales y educativas?

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