martes, agosto 09, 2016

Cementerio Indio (1974)



Autor: Pablo Romero

    Once almas nómades se trasladaban con los enseres cargados en el lomo, la fila india tenía mas sentido que nunca, porque el sendero era angosto y porque el transito a pie estaba siendo hecho precisamente en territorio indio, el zigzagueante andar de los arqueólogos había empezado 4 horas antes y desde entonces la flora y fauna confirmaba que indudablemente estaban en tierra Chaná. Manojos de paja brava, esteros y lagunas repletas de irupés y camalotes, el chapoteo lo producían las taruchas, dorados y dientudos, las garzas se asoleaban atiborradas de mojarras, los caranchos se lanzaban en picada, sus ojos  y garras certeras hacían blanco en alguno de los innumerables cuises, los caracoleros estaban en su mejor momento, la bajante había dejado las orillas repletas de caracoles, los zorzales, las cardenillas, los mixtos, los horneros y las golondrinas canturreaban de lo lindo, a las nutrias solo se les veía el lomo cuando nadaban entre las correderas que desembocaban en las lagunas, los carpinchos seguramente se encontraban entre los juncos, un espectáculo era ver las bandadas de patos sirirí cuando aterrizaban en alguna laguna bien distante, la yarará enroscada en un arbusto indicaba que por esos lares había que andar con precaución.

    La experiencia iba a ser apasionante, desde la gran ciudad habíamos partido los Tigres y los Águilas con planes de internarnos muchos kilómetros isla adentro, Alazán quien oficiara de jefe de expedición desplegó un mapa y constató con la brújula si estábamos yendo por la ruta correcta, faltaba solo una hora para llegar a destino, nuestra meta en el mapa estaba marcada con una cruz, esta marca no era la típica cruz que se hace cuando uno marca sobre el mapa con un lápiz, la cruz de nuestro destino era una cruz cristiana y estaba impresa al igual que todas las otras referencias, al descifrar las letras chiquitisimas que estaban al pie de esta enigmática cruz, podía leerse “Cementerio Indio”.

    Nuestras charlas siempre habían rondado en torno a las expectativas que producía en nosotros las características históricas del lugar donde íbamos a pasar dos días entre reconocimientos y excavaciones. Lo que nadie decía pero todos pensaban y mas ahora que nos estábamos acercando al lugar, era la sensación de quedar enredados en alguna maldición profética puesto que la noche de ese día la pasaríamos en el mismísimo cementerio indio.

    Almorzamos sentados en el piso aprovechando la sombra de un macizo de paja brava. El tiempo estaba pasando rapidísimo, cuando menos quise darme cuenta, la oscuridad era total, el cielo despejado dejaba ver tantas estrellas como nunca hubiéramos imaginado, el día había sido largo de mucho caminar y gran trajín en el campamento, por ello seria que al momento yo era el único que estaba levantado, muy grande fue mi sorpresa cuando recortada sobre el contraste que producía la luna que empezaba a salir por el oriente veo venir río abajo una canoa de tronco ahuecado con un Chaná en su postura típica, parado con las piernas abiertas y en sus manos una caña larguisima utilizada para dar impulso a la embarcación, .... yo sabia que dormir en el cementerio indio no iba a ser bien visto por las almas que siempre merodean esos lugares, corrí a toda velocidad, de un salto me meto a la carpa con tanta mala suerte que caigo en el pozo que habíamos estado cavando durante todo el día, no podía imaginarme como se les había ocurrido armar la carpa sobre la excavación, la caída se prolongaba infinitamente,  “.... Pablo ....Pablo, te dormiste, ...dale que paso media hora, tenemos que seguir caminando”, fiuuuu .....que salvada!!!! la modorra del almuerzo me había hecho siestar un rato.

    El almuerzo había constado de algunas latas de carne envasada, pan y agua que juntáramos de una corredera por la que habíamos pasado unos kilómetros antes, por entonces como estas excursiones eran frecuentes y algunas duraban varios días ya sea por arroyos, lagunas o esteros del alto delta del Paraná nos vacunábamos contra el tifus y otras yerbas para evitar contraer algún mal proveniente del agua que nos proveíamos de la naturaleza.

    Repuestas las fuerzas, ya casi olvidado el soñado episodio del espíritu del Chaná en su canoa, seguimos rumbo a nuestro destino por la senda sobre la cual desfilaran a pie descalzo muchísimos años atrás los integrantes del pueblo Chaná ya extinto*.

    A pesar de nuestra corta edad que promediaba los 13 años, la vida al aire libre nos había emparentado mucho con los nativos que habían existido en aquella región, ellos vivían principalmente de la caza y de la pesca, y nosotros si bien no nos sustentábamos de esta forma primitiva ya para entonces éramos hábiles en proveernos de la flora y fauna para aumentar los ingredientes para el guiso. La gomera era un adminículo que utilizábamos a la perfección para hacernos de torcazas que agregábamos a la polenta y en la ciudad en las calurosas siestas de verano esta horqueta con sus tirantes de goma y el trozo de cuero que portaría la piedra era excelente para los torneos de puntería, los focos de la luz callejera de la época eran blancos irresistibles, dominábamos el uso del pega-pega que nos proveía pajarracos que corrían la misma suerte que las torcazas, la pesca era nuestro pasatiempo favorito y éramos diestros en el uso de anzuelos, tanzas, boyas y plomadas, cuando la cosa venia de supervivencia, solo llevábamos anzuelos, el resto era muy fácil a la hora de pescar, todos aportaban los cordones de las zapatillas o zapatos que anudados entre si se transformaban en un cordel bastante largo, con algún trozo de rama bien seco casi podrido improvisábamos una boya, y a modo de plomito lo que mejor resultaba era un trozo de espinillo bien verde o alguna piedra, arrancábamos encarnando con insectos, gusanos, caracoles o lo que fuera que siempre abunda en la orilla de un curso de agua, así pues con la pesca no solo habíamos comido todo tipo de pescados sino también rayas, anguilas y cangrejos, para entonces además ya habíamos probado, víbora, iguana y cuises.

    En la zona de islas no teníamos la suerte pero en las zanjas cercanas a la sede de nuestro grupo scout, las ranas también iban a parar a la bolsa. Teníamos dos consignas “todo bicho que camina va a parar al asador” y “nunca tumbes un animal que no estas seguro que te vas a comer”. Cuando acampábamos en lugares menos agrestes que las islas del alto delta, la caza y la pesca resultaba mucho mas sencilla, todo lo resolvíamos con una bolsa de arpillera, allí iban a parar gallinas y verduras de alguna chacra que estuviera en la zona, los animalitos y las hortalizas se mostraban muy mansitas, de lo que había que tener cuidado era de los perros guardianes y de la escopeta del chacarero.

    Esta excursión al cementerio indio tenía como principal objetivo la arqueología y como el proveerse alimento de la naturaleza toma mucho tiempo para el resto de las comidas llevábamos víveres para cocinar.

     Los Tigres y los Águilas éramos dos equipos de un grupo scout y días antes había caído en nuestras manos un mapa muy poco conocido de la zona de islas del alto delta del Paraná, hacia el occidente el mapa arrancaba en la zona de Los Marinos que habitualmente era a la que íbamos a acampar y pescar, esta zona debía su nombre al hecho de que  allí había abandonados un par de barcos de guerra que habían escapado de la segunda guerra mundial, y en su huida mas bien hacia la deserción que escapando del enemigo avanzaron hasta donde la profundidad de las aguas le permitieron, la tripulación que allí desembarcara proveniente de ultramar hizo que los lugareños apodaran la isla del desembarco con el nombre de Los Marinos. En nuestras acampadas en esa región aprovechábamos nuestra habilidad en el uso de las sogas para escalar tremendos barcos, explorar su interior era todo un desafío, el encalle hacia que estuvieran medio recostados en un ángulo de 45° lo que dificultaba mucho el caminar por sus cubiertas, a riesgo de ir a parar al agua, descender o subir las pequeñas escalerillas para ir de una cubierta a otra también era complicado, los pasillos de las cubiertas inferiores los teníamos que recorrer a luz de linterna puesto que la luz solar ya no llegaba hasta allí.

    Hacia el oriente el mapa mostraba una topografía repleta de arroyos y lagunas, en líneas de puntos estaba marcada una senda que se internaba isla adentro, a la mitad de su extensión estaba cortada por un río, justo en esta intersección, una cruz indicaba según las referencias: “cementerio”, esta marca mostraba como la cultura aborigen fue arrasada sin contemplación alguna, el cementerio era real lo que no era real era indicarlo con una cruz cristiana puesto que los Chanás de esos pagos no habían tenido la mas mínima idea de lo que era el cristianismo.

    Esa senda desconocida y la enigmática crucecita del cementerio fue para nosotros como un imán comparable a un mapa de un tesoro escondido en manos de un pirata, aparte mas de uno de nosotros ya estaba totemisado con un nombre indio como es tradición en los scouts y los que dejábamos de ser carapálidas formábamos la tribu Chaná Timbú, por lo tanto nos entusiasmaba mucho recrear nuestro juego en la geografía de quienes considerábamos fueran nuestros ancestros postizos.

    Consultamos con los pescadores mas antiguos que habitaban la isla Los Marinos y nos informaron que aquello no era un cementerio donde enterraban a los muertos, sino lo que quedaba de los asentamientos de una pequeña comunidad Chaná, y así como a la zona de Los Marinos donde estaban encallado los barcos fugitivos le llamaban Cementerio de Barcos a este lugar también le llamaban cementerio indio, de allí que nuestra excursión tomara el carácter de arqueológica. Es muy probable que allí también estuvieran sus restos mortales.

    Faltando ya poco para llegar al enigmático destino cuando a alguien se le ocurrió hacer un repaso de los elementos de acampe que cada uno traíamos en las mochilas, mientras caminábamos el sendero siempre en fila india arranco el Goru diciendo: “la carpa que a esta altura parece pesar una tonelada y me esta partiendo la espalda esta asegurada”, siguió el Cabezón: “el botiquín, esta siempre listo en mi mochila”, continúe yo preguntando “¿Ariel vos agarraste las ollas que yo deje al lado de tu mochila cuando hicimos el reparto?”, .....Arieeel escuchaste?, “....yo, yo... pensé que esas eran las que sobraban y que vos ya habías guardado alguna en la tuya”, se hizo un silencio bastante prolongado, estábamos todos pensando como cocinaríamos arroz o fideos siendo que las ollas habían quedado en el local del grupo scout, rompió el silencio Papa(abreviatura de Papagayo) “¿....Pa... Pa ...Pablo...e.... e...esa ca... ca... caja de pes...pes...pesca que lle...lle...levas en la mano (por suerte embalo de su habitual tartamudeo) es de metal?, antes de contestar no pude menos que pensar como quedaría mi pobre caja de pesca recién restaurada y pintadita después de ponerla sobre la fogata para cocinar, muy a mi pesar respondí que si, “.... ya....ya....es...es...esta so... so... solucionado, cocinamos en la caja de Pablo”, las soluciones que siempre sacábamos de la galera esta vez no me gustaba ni medio.

     Cerca de las 2 de la tarde vemos a la distancia una loma, un solo árbol y la senda que se interrumpía por un río, el fin de la senda en la pequeña barranca hacia ver que ese seria nuestro destino.

.    ...esto tiene menos pinta de cementerio indio que el patio de mi casa!!!, .....dejá de rezongar y veamos si podemos establecer algún patrón de reconocimiento. Ya con el equipo en ronda y reponiéndonos de nuestra sed porque el agua del río que corría a buena velocidad era fresca y bastante limpia, nos dispusimos a dilucidar si ese era el lugar correcto. El muy pillo de Alazán nos dejaba correr en nuestras disyuntivas, luego nos enteraríamos que el ya tenía certeza de que estábamos en el lugar correcto.

    Nada que ver con si estábamos en el lugar indicado o no, pero muy entusiasmado veo que en la orilla del río hay una canoa amarrada a una estaca, y a pocos metros cerca del único árbol del lugar había una bacha metálica de una pileta de las que suele haber en las cocinas apoyada directamente sobre el piso, un poco mas lejos un chancho que al parecer seria del dueño de la canoa, ¡¡¡.....muchachos ya encontramos donde cocinar!!!!!, las medidas de la bacha eran mas generosas que las de mi caja de pesca, el problema que la podredumbre que tenía adentro era espantosa, como el resto no tenían ni medio problema en cocinar en mi caja de pesca, si quería salvarla de las llamas tendría que dejar reluciente lo que nos dimos cuenta era el comedero del chancho. Esta discusión nos había distraído de nuestra incertidumbre de si estábamos en el lugar correcto. Fue entonces cuando Alazán que si bien no era nuestro animador estaba oficiando como si lo fuera en aquella excursión, nos llama y nos dice señalando la loma.... vieron que en la zona de Los Marinos donde acampamos siempre las casas y ranchos están construidos sobre pilotes de madera..... si, obvio, por las crecientes, contestamos algunos, ....bueno, sigue Alazán, esa loma cumple la misma función, ese promontorio no es natural, fue hecho por una comunidad Chaná.... a eso le llaman el “cementerio indio”, que decepción, nos quedamos medio mudos mirando la loma que tendría unos 50 metros de diámetro por unos cinco de alto, .....eso que ustedes ven ahí tiene mas de trescientos años y esta compuesto por una capa de tierra y una capa de pasto, una de tierra y una de pasto y así hasta llegar a la altura donde ni la creciente mas alta les impediría tener sus chozas y hacer sus fogatas... ese promontorio que les permitiría sobrevivir a la creciente les llevaba varios años construirlo, a medida que colocaban tierra y pasto iban apisonando y si a mitad de camino los sorprendía alguna creciente imprevista tenían que moverse hasta alguna comunidad vecina para esperar la bajante que les permitiría continuar con el trabajo, mientras Alazán nos iba contando lo que le había dicho el viejo Zapata cuando nos informáramos sobre el cementerio en Los Marinos, nuestra imaginación empezó a volar y en un momento parecía verse a toda una familia Chaná en la inmensa tarea de construir el terraplén, allí todos estaban unidos y en perfecta armonía con la naturaleza, el río, las lagunas y esteros que se repartían mita y mita con la superficie terrestre, les proveían de todo lo que necesitaban para la subsistencia, su historia mas ancestral les decía que sin el recurso precioso del agua su vida no seria factible y lejos de tomar las crecientes como algo malo habían aprendido a convivir con ellas. Para entonces la cosa ya había tomado la dimensión de nuestras expectativas iniciales, aquel promontorio encerraba una historia impresionante, Alazán nos seguía contando.... los Chaná tomaban de la naturaleza solo lo que necesitaban, cuando un adolescente quería ser considerado entre los adultos, lo anunciaba en la comunidad y luego de una noche de ceremonias y festejos antes de salir el sol tomaba la canoa mas vieja y tendría que viajar muchos kilómetros en total soledad hasta dar con un árbol que tuviera su tronco lo suficientemente grande para con el poder construir una nueva embarcación, solo con ella podría regresar, y demostrarle a los suyos que ya estaba preparado para poder afrontar los desafíos que le deparara la vida, esta prueba muchas veces duraba varios meses, pues una vez derribado el árbol tendría que esperar al menos un mes para empezar a tallarlo y la subsistencia en solitario le robaba casi todo el día, sin haberse asegurado al menos alimentos para varios días no podía darse el tiempo para socavar el tronco, cuando la comida comenzaba a escasear tenía que abandonar la tarea para volver a proveerse y así entre la pesca y la caza la canoa iba tomando forma, en lo que durara el proceso tendría que aplicar todo lo aprendido de sus mayores, procurarse un refugio, proveerse de fuego, y aplicar las artes de la caza y la pesca.... cuando Alazán termino su relato el silencio entre nosotros era total, estábamos plenamente imbuidos en lo que hubiera sido aquella forma de vida tan apasionante, transcurrieron algunos minutos hasta que rompe el silencio el Ale que era guía de los Tigres.... Pablo anda a fregar el comedero del chancho si queres salvar tu caja de pesca de las llamas y el resto vamos a armar el campamento, muy para mi desgracia pude observar que la bacha como toda pileta de lavadero tenía en el fondo el agujero de desagote tapado con un trozo de tronco que oficiaba de tapón y este seguramente no resistiría la acción del fuego, lo que hizo que aceptara que al regresar a Rosario tendría que volver a restaurar mi caja de pesca.



    Mientras algunos armaban la carpa otros ya habían preparado el fogón para cocinar, como yo era el cocinero el tener que sacrificar allí por propias manos mi reluciente caja me hacia ver  aquel pozo con su trípode arriba cual si fuera un instrumento de tortura medieval.

    Para plasmar nuestras aspiraciones arqueológicas habíamos decidido hacer un pozo en el montículo, el que taparíamos antes de irnos para dejar el sitio sin mayores signos de intromisión, para tal efecto contábamos con tres palitas lineman de las que usaran los soldados para cavar trincheras compradas en un negocio de rezagos del ejercito, como habíamos tomado la precaución de afilarlas antes de salir, cavaban perfectamente.

    Toda nuestras expectativas eran ver en el corte del pozo las distintas capas de tierra y pasto por las que estaban formado el terraplén, la gran sorpresa fue cuando luego de los primeros cuarenta centímetros de excavación aparecieron trozos de barro cocido pertenecientes a algún cacharro Chaná, con gran detenimiento las fuimos rescatando y pudimos ensamblar algo parecido a un cuenco.
Setenta centímetros de pozo y seguían apareciendo trozos de arcilla cocida, a pesar de que estaban fragmentadas se conservaban a la perfección, se podía advertir las distintas coloraciones y algunas todavía mostraban alguna guarda decorativa.

    Estábamos en plena tarea de cavar cuando se acerca el Indio(Rubén), este era un personaje de aquellos, súper bromista y rompía los cocos continuamente, su apodo caía a la perfección en aquellas circunstancia, cuando hablábamos de los Chanás a el le decíamos que eran sus parientes,..... muchachos me llevo una pala, me agarraron ganas de cag.... y ya que estamos voy a improvisar una letrina atrás de aquellos pajonales. Aprovechamos la interrupción para tomarnos un descanso y comentamos que ya siendo media tarde era hora de preparar un mate cocido, le pegamos el grito a Juanchiviro(Omar) preguntándole si el pan de cazador que estaba sobre las brazas ya estaba listo, a lo que nos contesta que le metamos pata con el mate porque ya le faltaba poco.

    Estoy regresando de juntar agua del río para hacer el mate cocido cuando lo veo salir al Indio de atrás de unos pajonales a los gritos pelados, me dije para mi .... este se limpio el traste con una ortiga, vino hacia nosotros con la cara desorbitada y pálido como la leche, trataba de decir algo pero las palabras no le salían de la boca, señalaba insistentemente hacia los pajonales y como no hilvanaba para poder explicarnos que sucedía, nos fuimos al lugar, allí había un pozo que seguramente era el que había cavado para la letrina, pensamos que se le habría aparecido alguna víbora, nos señala adentro del pozo y cuando nos asomamos vemos apareciendo entre la tierra la órbita de un ojo y lo que hubieran sido las fosas nasales de un cráneo, nos temblaron las piernas y no sabíamos que hacer, salimos rajando a contarle a Alazán del hallazgo, ni por asomo imaginábamos tener que lidiar con una tumba humana. ....Tranquilos muchachos los Chanás no enterraban sus muertos, los dejaban en algún lugar bien lejano para que los caranchos se hagan cargo de el y la próxima creciente arrastraría la osamenta hasta el infinito, vamos a investigar...., mas tranquilos regresamos con Alazán al pozo, cavamos solo un poco para poder sacar el cráneo y pudimos comprobar que era de un chancho, nos reímos del susto que se había pegado el Indio y regresamos al campamento.

    Estaba viendo como improvisar para colgar la caja de pesca del trípode así le daba curso al mate cocido, cuando Walter grita....muchachos miren quienes vienen allá!!!, apareciendo de atrás de unas pajas bravas por el sendero vemos acercarse a tres raiders de nuestro grupo, como todo equipo traían una cantimplora por cabeza un rifle de aire comprimido y lo mas espectacular ¡¡¡dos ollas!!!, nos cuentan que habían pasado por el grupo a media mañana y viendo las ollas en el local apostaron a que ¡¡¡¡seguro que estos salames se las olvidaron!!!, estos tíos con sus 17 años vivían mas en la isla que en Rosario y la excusa de las ollas no los hizo dudar un segundo en improvisar una salida imprevista, nos dejan las ollas y se van diciendo que habían dejado su campamento en Los Marinos y que a esta altura gran parte del regreso lo tendrían que hacer de noche, no lo podíamos creer se habían caminado una pila de kilómetros solo para traernos las ollas. Sin cadáver humano en el pozo y con las ollas en nuestro poder la cosa estaba perfecta.

    Estábamos terminando de tomar el mate y de digerir el pan de cazador que era un verdadero mazacote cuando vemos aparecer por el mismo sendero por el que se fueran los raiders a un isleño cargando unas cuantas nutrias en una mano y la escopeta en la otra, al tradicional saludo de ...buenas....buenas, le agregamos ...¿se toma un mate calentito?, se agrego a la ronda y luego de las presentaciones nos contó que vivía cruzando el río a un par de kilómetros por el sendero, nos contó algunas historias bastantes tenebrosas del lugar, después de terminar el mate subió el chancho a la canoa y se fue..... ¡¡¡....locooo escucharon lo que contó del chancho!!!!, entre los cuentos que nos había hecho el que nos dejo helados fue el del indio pendenciero, -”cuando chico este isleño, contaban que en la zona por la noche se aparecía el anima de un Chaná y decían los cuentos que para que no atacara a ningún cristiano le dejaban como ofrenda un chancho cada vez que salían a cazar por esa zona. Hacia cinco años cuando él regresaba ya de noche con sus nutrias, encontró al chancho que dejara, muerto faltándole el cuarto trasero y atravesado por una flecha”-. No te podes creer semejante verso dijo el Cabezón, el Ale agarro una de las palas y diciendo que iba a desenterrar los restos del chancho que encontrara Rubén(el indio) enfilo para el pozo, fuimos todos tras el..... y para nuestra sorpresa junto con los huesos del animal encontramos una flecha casi intacta. Al instante se me vino a la cabeza el sueño del medio día, trague saliva y pensé que no podía ser tan supersticioso, ....solo era un sueño, lo que dijo Juanchiviro nos dejo un poco mas tranquilos: ....pero jugate la cabeza que al chancho lo mato un vivo que se quería hacer un flor de asado y lo de la flecha lo hizo para despistar. 
La cosa quedo ahí, un par se fueron a lavar las cosas del mate, dos mas nos fuimos a probar suerte con la pesca y el resto siguieron con la excavación, el Ale se puso a instalar un toldo sobre el fogón de la cocina que estaba casi debajo del árbol, no le gustaban ni medio unos nubarrones que aparecían en el horizonte hacia el sureste, nos quedaban todavía algunas horas de luz, como estábamos en verano el sol no caía hasta pasadas las 20,30 hs.

     Cuando los topos llegaron al metro veinte de profundidad, hicieron un hallazgo muy interesante. Topo le habíamos puesto al rol de cavador, por lo general cavábamos de a tres puesto que eran tres las palas que teníamos, al poco rato de cuando arrancáramos con la excavación alguien dijo....che anda a llevarle un poco de agua a los topos, haciendo referencia a los tres que estaban cavando, de allí en mas, se popularizo el termino.... che anda a hacer de topo un rato,  ....che avisale a los topos que esta lista la comida, ....che no te hagas el bolu.....  vos hiciste de topo una sola vez, ¿....loco y si hacemos una lista de turnos rotativos para hacer de topos?, etc., el Indio, como siempre con sus bromas, decía .... che decile a los sepultureros que vengan a tomar el mate.

    La cuestión que al llegar al metro veinte uno de los topos rescato de entre la tierra la punta de un arpón y varias puntas de flecha, las puntas de flecha estaban hechas con caparazón de ostra puesto todavía se advertía el nácar de las mismas, y el arpón parecía de piedra pero en realidad era ostra petrificada, lo que indicaba que los Chaná en sus canoitas recorrían muchos kilómetros porque ese material recién se encuentra en la zona de Victoria que no esta a menos de cincuenta kilómetros de distancia.

     Como si fuera casualidad, Alazán que había salido a caminar río abajo, regresaba con un manojo de unas varillas muy derechas que según nos dijera eran de Jarilla, traía media docena del tamaño de una laza de unos 2,50  mts de largo, una veintena del tamaño de una flecha, y algunas mas gruesas de 1,20 mts, sin mas tramite nos pusimos a confeccionar lanzas,  flechas y arcos, a las dos primeras le hacíamos puntas bien afiladas que luego metíamos entre las brazas para que la madera se quemara un poco y así quedaban bien duras, a los arcos los improvisábamos con una tanza gruesa de las que teníamos para pescar, esto ya lo habíamos hecho en otros campamentos y organizábamos competencias de tiro, teníamos varias modalidades: tirar a la mayor distancia posible o a ensartar en un circulo que dibujábamos a la distancia, otra era armar con paja brava un bulto al que tendríamos que ensartar ya sea con las lanzas o las flechas. Mientras algunos hacían de topos el resto nos divertíamos con el improvisado pasatiempo.

    Para las 20 hs los nubarrones que habíamos visto en el horizonte los teníamos arriba nuestro, a Germán se le ocurrió que no seria mala idea trasladar la carpa arriba de la excavación, porque si se largaba a llover se nos iba a inundar, la carpa era grande sin piso lo que permitiría tapar el pozo y algunos podrían dormir en el espacio restante, el resto dormiría debajo del toldo de la cocina. A mi esta idea no me gustaba ya que recordé el sueño del medio día y cerraba el porque de la carpa armada arriba de la excavación, no obstante me parecía una estupidez argumentar lo del sueño para hacerlos cambiar de iniciativa, como al resto le pareció muy acertado en un santiamén la carpa fue trasladada.
Estábamos rendidos, por la caminata y el traqueteo del campamento, ya cayendo el sol nos agarro la nostalgia del atardecer, dispusimos todo para pasar la noche, juntamos leña y nos pusimos a tomar mate alrededor del fuego, nuestro animo estaba como el día, ya en su ocaso, un poco en broma y un poco en serio entre mate y mate le dábamos vuelta a la historia del Chaná pendenciero, alguien se levanto y prendió los dos faroles a kerosén que teníamos para alumbrarnos, y ya caída la noche, la cosa había pasado mas a serio que a broma, la verdad que el julepe era generalizado, lo que en otras ocasiones hubiera sido hecho de a uno para entonces había cambiado.... che acompañame a la carpa a buscar tal cosa.... che ayudame a buscar agua en el río.... che iluminame con el farol para ir a la letrina y así todo lo que había que hacer lejos del fuego sin ningún acuerdo de por medio se hacia de a dos o de a tres, ...tenemos que tranquilizarnos un poco no podemos ser tan supersticiosos!!!!.... si, la teoría es muy linda, yo se que las brujas no existen pero que las hay las hay dijo el Ale. Muchachos yo se que todo esto es una pavada.... pero mejor es prevenir que curar... propongo que vayamos hasta lo de Pelay(el isleño de las nutrias) y le pidamos prestado el chancho, desembucho Víctor Hugo que era el mas preocupado y para colmo séptimo hijo varón, este candidato siempre en los campamentos un poco en broma y un poco en serio en las noches de luna llena nos hacia dormir intranquilos por lo de la historia del lobizón. ¿Pablo vos tenés un calendario de pesca en tu caja?, los calendarios de pesca tienen marcadas las lunas puesto que dicen que esto influye para el pique, ....¡¡¡no puede seeerrrr!!!! vociferó Puli con el calendario en la mano, ....pueden creer que para completarla hoy hay luna llena!!!!, ...ya esta, no lo pensemos mas y vamos a lo de Pelay a buscar el chancho, ...mas vale prevenir que curar cerro el Cabezón. Sorteamos entre todos para que dos se ocuparan del tramite, le toco al Puli y al Ale, nos fuimos a la orilla del río el que tendrían que cruzar a nado porque la canoa había quedado en la orilla de enfrente, ya desvestidos, les hicimos con un plástico un buen atadijo para que puedan vestirse del otro lado y partieron a nado uno con el atadijo de ropa y el otro con un farol dentro de una de las ollas para poder cruzarlo sin que se mojara, al rato los vimos perderse por el sendero rumbo a lo del isleño.

    Nos pusimos a cocinar y confiados que vendrían con el chancho el animo estaba mucho mas tranquilo.

    Ya comidos, habrían pasado como 2 horas cuando a lo lejos escuchamos ...arre cochino... arre cochino, ya mas cerca se ve que la buena predisposición de Pelay y con el chanco en su poder tenían ánimos hasta para hacer bromas porque se escuchaba clarito la vos del Ale.... arre cochino... que te vamos a dar bien de comer.... lastima que después vas a terminar atravesado por la flecha del Chaná pendenciero... jajaja... y Puli cantaba Lunita Tucumana que alternaba con estruendosas risotadas. Loco... este Pelay es un fenómeno!!! gritaron cuando ya estaban al borde de la canoa, por suerte estaba esta embarcación para volver a cruzar el río y por suerte el chancho se ve que estaba acostumbrado al cruce, porque sino hubieran ido a para todos al agua, estos dos locos no acertaban con el uso de los remos, sentados ambos en el banco del remero maniobraban un remo cada uno y mientras uno le daba para adelante el otro le daba para atrás, ellos estaban en un mundo aparte,  jajajaj..... jojojojo... y cantaban a dúo la mar estaba serena....serena estaba la mar..., para entonces nos dimos cuenta que no estaban en sus cabales porque giraban en círculos y mientras tanto la corriente los llevaba río abajo....jajajaj ... la mar estaba serena .....serena estaba la mar...., seguían como si estuvieran de farra, nosotros los seguíamos desde nuestra orilla dándole indicaciones de como tenían que remar, terminaron llegando casi un kilómetro mas abajo y los tuvimos que ayudar a desembarcar, el Ale no largaba una botella de ginebra que tenía debajo del brazo, ....loco tomen, decía mientras nos daba la botella.... se las manda Pelay para que empinen unos tragos así se les va el julepe..., se ve que los dos sabandijas vinieron todo el camino sacándose el miedo porque la botella estaba vacía y allí nos dimos cuenta de por que estaban tan alegres.

    Llevamos los dos mamados a la carpa, pusimos las mochilas en el borde del pozo para que no vayan a parar adentro y los metimos en las bolsas de dormir, no terminamos de acomodarlos que ya estaban roncando.

    Tranquilos porque teníamos el chancho en el campamento, sorteamos un turno de guardias por si las moscas y se fueron todos a dormir, como a mi me toco el primer turno de guardia agregue unos leños a la fogata, puse la pava en el fuego para matear y me acomode con la espalda apoyada contra el árbol. La noche totalmente oscura y el cielo plagado de estrellas, por suerte las nubes se habían disipado.



     Estaba por la segunda pava de mate cuando quede deslumbrado por el espectáculo que producía el inmenso disco plateado que empezaba a surgir por el oriente sobre el horizonte, el reflejo que producía sobre el río lo torno de un plata perfecto y resplandeciente, quede totalmente petrificado cuando al igual que en mi sueño del medio día veo deslizarse por el agua la ya conocida figura del Chaná dándole envión a su canoa con una caña, no podía moverme siquiera y mas me inmovilizaba cuando advertía que enfilaba directamente hacia mi, atracó la canoa en la orilla y a paso tranquilo se me fue acercando, en mi desesperación le grite a los muchachos pedidos de auxilio, pero mis palabras salían de mi boca totalmente mudas. Aquel rostro tan amable y sereno me tranquilizo de inmediato, pero mi cuerpo seguía sin poder hacer movimiento alguno, cuando lo tengo enfrente puedo observar que este muchachito tenía casi mi misma edad y con una vos muy agradable me dice: .....hace tres lunas que vengo navegando en busca de este árbol para construir una canoa, pero por lo que veo ustedes están haciendo un uso de el tan loable como el mío ya que seguro estarán aprovechando la sombra que les da durante el día y los repara de la cerrazón de la noche, también veo que sus ramas secas los ha provisto de leña para el fuego, pude mover un brazo y a modo de ceremonia de amistad lo extendí ofreciéndole un mate, lo tomo sin saber que era pero lo sorbió muy despacio demostrando plena confianza en el desconocido, se sentó junto al fuego y empezó a contarme que como aspiraba a ser considerado por su comunidad, había salido como era costumbre entre ellos en busca de un árbol con un tronco adecuado para construir una canoa y solo con ella podría regresar con los suyos, me pregunto si se podía quedar hasta que nosotros nos fuéramos para no dejarnos sin reparo en nuestro campamento, ya habíamos compartido varios mates y como si fuéramos grandes amigos charlamos largo rato, el me contaba de sus cosas y yo de las mías, ya en confianza me dijo que el todavía era un poco joven para la prueba que estaba afrontando pero que se había decidido a pasar el desafío porque estaba muy enamorado de una jovencita de su comunidad y contaba conque si salía exitoso de la prueba seguro que esto iba a influir para poder conquistar su Corazón, ya que estábamos en tren de confidencias le conté que a mi también una chiquilina me robaba el sueño por las noches. La charla se ponía cada vez mas agradable y fue cuando me señalara lo que yo llevaba colgado del cuello, era el medallón de mi tótem, lo levante un poco para mostrarle un trozo de cuero adornado con trenzas y ornamentos del mismo material, llevaba grabado mi nombre de tribu “Castor ingenioso”, le conté que yo pertenecía a la Chaná Timbú, ...somos casi hermanos puesto que yo pertenezco a la Chaná me respondió y mostrando el que el tenía en su cuello me dice que su nombre es “viento que llega lejos”, el suyo era mas trabajado, estaba compuesto de un tejido de alguna fibra vegetal y adornado con pequeñas ostras, caracoles y vértebras de pescado, se lo saco y me lo ofreció, yo hice lo mismo con el mío y con este intercambio sellamos un pacto de amistad.

    ....Pablo.....Pablo, el tema era que hicieras guardia, no que durmieras como un bendito, el Ale que era a quien le tocaba el segundo turno de guardia, con los manotazos que me daba en el hombro me hacia ver que había estado soñando nuevamente, .... ¿que es eso que tenés en el cuello? me pregunta, sorprendido tocando con mi mano el collar de caracoles y ostras que tenía en mi cuello le respondo: ....haa, esto lo hice para no aburrirme mientras hacia guardia y sonriendo me fui para la carpa, sentí una brisa fresca sobre la cara y cuando escuché el tintinear de mi nuevo collar producido por una ráfaga imprevista, reconocí el saludo y levante mi mano diciendo..... “hasta la próxima.... “viento que llega lejos”.


* Queda descendencia mestiza 





sábado, agosto 06, 2016

Raiderismo y encrucijadas metodológicas: La empresa y un malentendido permanente



               Desde sus inicios el raiderismo en Argentina se definió como “una empresa permanente”. Este modo de nombrarlo no ha sido sin consecuencias en una metodología que se instalaría con un malentendido propio de la falta de elaboración de material especifico produciendo una serie de confusiones que se traducen ciertas disfunciones metodológicas, que la primer patrulla Raider y posteriormente la primera tropa Raider no padecieron, pero si afectarían quienes abrían ramas Raiders sin nunca haber vivido la experiencia o en aquellos grupos que por las crisis propias que se dan en determinados momentos perdían las referencias de trabajo relacionadas con la experiencia de los viejos maestros, que posteriormente se transmiten al hueso del sistema de trabajo. ¿A qué apunto con esto? A introducir un dato que muchos desconocen: la definición del sistema de Empresa no es contemporánea a la definición de raiderismo como empresa permanente, sino posterior.

                Conversando con uno de los miembros de la primera tropa Raider del país, recordaba que en los primeros tiempos el Concejo de la Empresa conformado por la jefatura, los Guías y los Sub Guías intervenía sobre todo aquello que tenía que ver con la planificación de las actividades de la rama, por lo que podría decirse que existía un paralelismo entre el Concejo de Guías de la Tropa Scout y el Concejo de la Empresa entendido uno como  continuidad del otro, ajustándose perfectamente a la idea de raiderismo como empresa permanente. En estos primeros tiempos La empresa existía como una parte de la actividad orientada por los intereses de los participantes que a veces no coincidían con las necesidades de la progresión formal de la rama (conocimientos que implicaban determinadas enseñanzas y prácticas en salidas, juegos y campamentos). A lo largo de los años se formaliza el sistema de Proyectos que es conocido con el nombre de Sistema de empresas siendo el Concejo de la Empresa un organismo que cumplía una función específica dentro del mismo caracterizándose la rama Raider como una continuidad de Empresas (3 a 5 en el años) lo que también se ajustaba perfectamente a la definición de Raiderismo como empresa permanente. Caramba ¿Acaso la denominación de Concejo de la Empresa para el organismo que cumplía una función específica en el sistema de Proyectos y en las actividades comunes del escultismo no fue el origen de un problema? Algo de eso hay, ya que El Concejo de la Empresa fue subsumido por el Sistema de Empresas  originándose un vacío respecto de lo metodológico que generó ruido continuamente, porque  algo no cerraba bien ya que  el organismo queda signado al sistema de proyectos conocidos produciéndose un efecto que se conoce con el nombre de sinécdoque lo que significa que una parte se toma por el todo cuando no lo es, un ejemplo común es “vela” por “barco”. Como resultado con un Concejo de Empresas que funciona solamente con Empresas, la actividad de la rama queda reducida a la presentación de empresas sobre salidas, campamentos y arreglos de la Base Taller  incidiendo de forma directa y negativa sobre las actividades de ciudadanía o de otro tipo, no comunes a la práctica del escultismo, objetivos básicos del sistema de Proyectos.

                Gracias a este malentendido en algunos lugares se diluyó la actividad de Patrullas reduciéndose el sentido de su existencia a la preparación de los Proyectos de Empresa y el Concejo de la Empresa se limitó a ejercer sus funciones con posterioridad a la elección del Proyecto, esto nos lleva a preguntarnos ¿Qué ocurre con la actividad de Patrulla por fuera de la Empresa, ya que esta permite no solo el trabajo en la Progresión Personal sino en el caso de las actuales ramas coeducativas que cada sexo tenga un espacio privilegiado para su desarrollo? ¿Qué sucede con las actividades en el tramo de preparación y debate hasta que el Proyecto elegido comienza a realizarse? ¿Quién organiza las actividades de la Rama? ¿Siempre que se quiera hacer un campamento o salida tiene que hacerse mediante el Sistema de Empresa o el Concejo de la Jefatura lo hace cuando lo considera? Cualquiera podrá notar la encrucijada: de acuerdo a cómo interpretemos al organismo “Concejo de la Empresa”, dependerá el Raiderismo que practiquemos.

                ¿Qué ocurrió con ese vacío metodológico que se produce casi sin ser percibido? En muchas Tropas Raiders las actividades generales cotidianas fueron “cubiertas” por el Concejo de la Jefatura y los que se animaban un poco más hacían partícipes a los Guías y Subguías pero no de forma orgánica sintiendo muchas veces que hacían algo fuera de lugar. También se observa no solo una merma de la actividad de patrulla (lo que es razonable) sino su tendencia a la desaparición induciendo la formación del “grupo grande” y el “parlamentarismo asambleario” cuando en la práctica las Patrullas bien definidas son condición para que el otro sistema - el de Empresas - funcione de forma óptima, para poder crecer y divertirse en las actividades por fuera de la empresa, como por ejemplo en la faz deportiva  el campeonato interno de “scout ball” que se hace necesario para armar el Equipo de la rama que enfrentará a Raiders de otros grupos en actividades distritales, regionales o nacionales. La confusión provocada fue tal que impactó directamente en el Sistema de Empresas confundiéndose la “Misión de las Patrullas” como único lugar posible donde articular los dos sistemas, más allá de que tempranamente en “Raiderismo en marcha” (1968) se afirmaba de forma clara que los  equipos ad hoc constituidos a partir de un proyecto determinado eran una práctica posible (y esperable) finalizando su  existencia una vez concluida la Empresa.

                Algunos pensarán ¿por qué empezar a conversar de metodología Raider por este lugar?... sencillo… con esto claro lo demás es mucho más sencillo.

domingo, julio 31, 2016

Woodcraft y Raiderismo





            En Raiderismo afirmamos que una parte importante de nuestro trabajo con  chicas y muchachos se relaciona estrechamente con el Woodcraft más conocido como “el arte de los bosques”. Setton se inspiró en la serie de habilidades que desarrolló en los bosques canadienses y en los “pieles rojas” para escribir cuestiones relativas a la técnica. En el Raiderismo no nos quedamos con esa sola experiencia ya que con Baden Powell aprendimos que las artes scouts se encuentran esparcidas por todos los continentes y en “Escultismo para muchachos” da muestras de ello.

            ¿Acaso los nombres de las patrullas que hacen referencia a los distintos pueblos originarios de nuestros países son una cuestión decorativa? Indudablemente no. A las técnicas que Setton desarrolla, los Raiders Scouts le agregamos las que se desprenden de la relación con nuestros pueblos originarios y su medio ambiente que también es el nuestro, por eso cada Patrulla Raider debiera imbuirse en la forma de ver el mundo de su grupo de referencia y en el desarrollo de las técnicas que cada grupo ha desarrollado en los lugares del país donde se asentaban.

            El dirigente Raider alienta la apropiación de conocimientos de las artes  de los grupos de los cuales toman nombre las patrullas y no solo el conocimiento teórico sobre ellos. A modo de ejemplo con los Diaguitas puede establecerse un campo de aprendizaje propio en el que las técnicas de siembra, el manejo del agua propio de la montaña, las técnicas básicas de construcción con piedras, el hilado de lana, el tejido, el manejo de la arcilla y la construcción de artefactos y los juegos, constituyen un plus para el grupo de chicas y chicos que no debemos dejar de considerar en todas sus potencialidades. Es el Woodcraft que añade nuestra experiencia de Raiderismo en el país, lo que ha generado entre otras cosas, campamentos donde las competencias basadas en los juegos de los pueblos originarios han sido una de las motivaciones para las chicas y muchachos, empresas donde la producción de tejidos, máscaras de carnaval y cacharros de alfarería han causado al trabajo a nuestros adolescentes con el fin de aprender algo de lo propio y a la vez circularlo por la sociedad para obtener dinero para su siguiente aventura o servicio.

Estar – siendo y Raiderismo

            El aprender – haciendo del raiderismo se complementa con ese modo de transitar el mundo que el antropólogo argentino Rodolfo Kush denominó “estar siendo” , tan adecuado al grupo de edad  donde se trata de Ser o no Ser. Él plantea que el pensamiento Europeo está centrado en el “Ser” lo que implica entender el mundo como una exterioridad que debe ser conocida para luego convertirse en ciencia, y de esa manera manipular la realidad externa, la solución de los problemas se halla en el afuera y la interioridad está adormecida. En cambio los pueblos originarios de América se centran en el “Estar” donde la subjetividad es la de la circunstancia, la interioridad se encuentra potenciada provocando el asombro de la pequeñez humana ante el universo, se habita en el aquí y ahora” sin necesidad de apropiarse o manipular el mundo, dejándose sorprender por él. El “estar siendo” es una fórmula que traduce una dinámica vital muy particular entre lo determinado y lo indeterminado, la exterioridad y la interioridad. Se trata del descubrimiento de lo humano a partir de cómo va aconteciendo.

            Nosotros vemos que nuestros Raiders por cuestiones de edad suelen simplemente “estar” y si esto les perturba empujándolos al “vacío de ser” rápidamente buscan un “Ser” en los objetos que les ofrece el mercado capitalista como por ejemplo juegos del celular, redes sociales, chats, selfies que los muestran felices ante el mundo pero que son un modo de escape frente al silencio de la existencia …  un silencio que por momentos grita.  El Raiderismo le propone el “estar siendo” como Gran Juego de la vida, orientando lo circunstancial del encuentro a la sorpresa de encontrarse en un momento dado en la cima de una montaña atravesado por una circunstancia que lo potencia y no en un vacío de la existencia que le provoque escribir palabras vacías una tras otras en un whatsup interminable para hacer de la vida un “como sí”… como si estuviera viviendo, como si tuviera amigos, como si fuera feliz, como si fuera aventurero.

            El Woodcraft Raider permite que esa soledad y ese vacío se moldee en un torno de cerámica donde el propio borde lo constituye cuando se elabora el cacharro. Es la trenza de ocho realizada con tiento tal como hicieran y hacen nuestros sogueros, donde se anuda y se convierte en un objeto borde entre lo interior y lo exterior, elaborando una manera particular de estar siendo sin necesidad de la huida que provoca el falso pero eficiente antagonismo entre el ser y la ausencia de ser que de otra manera lo impulsaría (a veces convirtiéndose en impulsividad) hacia una actividad externa sin pausa como intento de velar la sensación de vacío común en la adolescencia, que muchas veces provoca huidas mas escabrosas como el consumo de sustancias e incluso el intento de suicido como forma de solución definitiva a la existencia.

La potencia de la sorpresa

            Hace muchos años atrás un dirigente Raider me decía que si el objeto de los Raiders es escalar el cerro “Tres Picos”, la mejor decisión que podía tomarse es contratar un micro que los lleve desde el campamento hasta la base del cerro y luego buscarlos para el regreso. Sueno lógico ¿no?. Con el tiempo uno se va dando cuenta que muchas actividades que se realizan en los Scouts obedecen esa lógica, que es la del “viaje de fin de curso” donde las actividades se suceden las unas a las otras sin posibilidad de hacer experiencia de ellas. ¿Acaso los Jamborees no suelen armarse de esta manera?. Hoy en día, revisitando el Woodcraft Raider pongo seriamente en duda de que eso se trate el raiderismo.

            El proceso de tecnologización y la prisa de las actividades (en contraposición a la pausa que implica una actividad) ha provocado una “pobreza de la experiencia” inédita para el hombre. Si en el Raiderismo planteamos un estar siendo que permita la articulación interior – exterior difícilmente esto sea posible si estamos atravesados por la prisa, que termina teniendo la misma lógica que se desprende de los objetos tecnológicos donde continuamente se trata de acallar o no producir el silencio interior haciendo que todo sea imagen exterior al sujeto, un sujeto des-sujetado, des-amarrado,  en una posición de errancia frente a lo que podría constituirse como lo más propio: la experiencia del mundo y de los otros.

            El Woodcraft Raider permite la construcción de un mundo que no tome como modelo la pantalla ¿si no podemos hacer experiencia de las cosas podemos afirmar que existe diferencias ente disfrutar de estar en un lugar y verlo en las fotos que podemos googlear? De hecho si introducimos la pausa el lugar deja de ser “fotográfico” para poco a poco adquirir cualidades… texturas, olores, temperaturas… en la pausa activa que implica la caminata de 10 kms hasta la base del Cerro “Tres Picos” todo nuestro cuerpo es interpelado por la naturaleza. Las categorías de espacio y tiempo resuenan de otra forma cuando dejamos de estar confundidos con el paisaje como imagen para establecer un borde operativo que permita hacer experiencia de él. El sauce dejará de ser un “jpg” cuando nos acercamos a él, tomamos su leña, vemos los animales que aloja en su seno, convertimos su madera en mesa y sus ramas secas en leña que permite hacer el fuego para alimentarnos. Y qué decir si en ese tiempo de silencio y espera tomamos un lápiz y papel  y comenzamos a dibujar ese sauce que no será como otro, ya que al hacer experiencia de él nos damos cuenta  que es tan singular como cualquiera de nosotros.

            De la “foto universal” que para todos es la misma, en la experiencia que vive el Raider se produce el encuentro con lo singular que sorprende, generando bienestar interior e invitando al hacer queriendo conocer más de ese insecto extraño que se encuentra sobre la corteza del Sauce. El Woodcraft Raider es un arte que no está hecho para ser admirado, sino para motivar a que nuestros chicos y chicas se conviertan ellos en artistas – artesanos en la construcción y vivencia de la aventura que los lleve a la cima, como en la construcción de un mundo que merezca la pena ser vivido.

viernes, julio 22, 2016

Ciudadanía activa en la década del 70. Escultismo y revolución



Mural de Homenaje a scouts y guias victimas del Terrorismo de Estado
Comunidad Guía - Scout "La Pequeña Obra" - Bahía Blanca-

            No es la idea del texto “entender” la década de los 70´ sino plantearnos qué nos puede enseñar sobre la “ciudadanía activa”  y sobre los cambios… no solo de época sino de cómo de concepciones educativas en el escultismo que intentaron responder el nuevo desafío social a través de las reformas educativas que no es seguro fueran para mejor, por el impacto que tendrá en la “domesticación” de los jóvenes y con el tiempo, con cierta desorientación en una propuesta pensada inicialmente para niños y adolescentes.

            ¿No será que el desafío del movimiento scout ya estaba y los 70 pusieron en evidencia a través del aumento de la participación juvenil el cómo las organizaciones habían mirado hacia un costado?  Recordemos que en esos años había un eslogan que decía: “Más scouts, mejores ciudadanos” y era usado por las distintas asociaciones de varios países de América Latina para convocar a los jóvenes.

            Pensemos… en Argentina –por ejemplo- ya en 1918 la Reforma Universitaria planteaba el cogobierno estudiantil dando a los jóvenes voz y voto (y, eventualmente, el veto) en la mesa de las decisiones académicas. Un joven de 17 – 18 años que había estudiado en el secundario estaba habilitado para trabajar en un banco o construir una casa (si era técnico) pero en el movimiento Scout era un “beneficiario” donde sus decisiones estaban sujetas a los permisos “morales” de los adultos que estaban a cargo: los dirigentes.

            No era muy claro qué significaba ser Rover (además de las definiciones de libros) y donde terminaba ese asunto. De allí los distintos ensayos asociativos a nivel mundial con clanes hasta los 26 años, definiendo puntos de culminación como “la partida Rover” a los 21 y, donde no había Rovers, ofreciéndole al muchacho mudarse a otro grupo a cumplir la progresión o quedándose a dirigir como “Rover en servicio” o directamente ayudante de rama. Esto es algo en que insiste…  aún en nuestro tiempo.

            Es importante tener en cuenta que BP antes de crear el Roverismo los llama antiguos scouts, es que quizás en él estaba la idea de que la propuesta scout termina más o menos a los 17 o 18 años… y lo que sigue sería otra propuesta de alguna manera forzada, que permitiera a los “antiguos scouts” mantenerse unidos por los Ideales Scouts y ser de utilidad a los dirigentes y scouts. Esto nos permitiría sostener a manera de hipótesis que el movimiento scout tendría dos propuestas: La primera de ellas fundacional, para los niños y adolescentes; la segunda surge a pedido de jóvenes y dirigentes, una propuesta juvenil que lleva a la creación del Roverismo… siendo el comienzo de un nuevo problema desde mi punto de vista aún sin resolver, llegando en algunos casos al exceso de definir el movimiento a partir de una de sus propuestas como lo hace la OMMS: “El movimiento scout es un movimiento educativo para los jóvenes”.



Escultismo y Revolución…

“Participe hace un montón de tiempo en el movimiento Boys Scouts
que formó parte de mi formación revolucionaria
 y una verdadera escuela de servicio",
Presidente de Nicaragua Daniel Ortega, año 2007
Dirigió la revolución sandinista en los años 80


                       La llegada al poder del socialista Salvador Allende en Chile y la resistencia Peronista con el retorno de Juan Domingo Perón en Argentina, sumado a los antecedentes de la revolución cubana, generaban un clima de época muy particular, donde la revolución se articulaba al heroísmo suponiendo que por ese medio sería posible abolir el poder y la dominación, todo ello alimentado por las grandes producciones filosóficas y políticas de ese tiempo.  Las discusiones sobre el poder y la dominación se traslada – como era de esperar – dentro de las asociaciones scouts.

                  Llegada la democracia en 1973 en INSA se produce un cambio generacional pero no se abren los espacios de debate sobre los fundamentos del escultismo, a pesar de la insistencia de jóvenes y dirigentes. Lo máximo que se permite es trabajar en conjunto con “juventudes políticas” y con la “multipartidaria” de esa época a partir de que algunos Rovers participaban a su vez en los centros estudiantiles universitarios y partidos políticos. Algo similar sucedía en la USCA donde los jóvenes post concilio participaban en la Juventud Obrera Católica y en la Juventud Universitaria Católica además de que algunos lo hicieran en partidos políticos… se podría decir que no había diferencia entre los jóvenes de una organización u otra, de hecho trabajaron muchas veces en conjunto como el caso del Operativo Dorrego de asistencia en villas.

            Ante la falta de respuesta en ambas asociaciones (INSA y USCA), amplios sectores progresistas se escinden e integran el MOSCA (MOvimiento SCout  Argentino). En el caso de INSA, dos provincias completas pasan a esta asociación: Chaco y Formosa. Simultáneamente grupos de Rovers son cooptados por algunas organizaciones guerrilleras, al punto que en el ataque al Arsenal Viejobueno, infiltrado por los servicios militares, se calcula que de los 300 guerrilleros muertos, la mitad eran antiguos scouts... La estrategia militar del ataque – según los datos obtenidos -se habría basado en una modalidad de formación scout conocida como “estrella”, atacando desde distintos flancos el Arsenal. Si bien esto no ha podido verificarse fehacientemente, hay testimonios que confirman algunos casos. La espiral de violencia habría producido el autoexilio de algunos dirigentes Rovers que, al no haber sabido/podido contener a los jóvenes, temen por sus vidas por la acción de la triple A, decidiendo irse del país o cerrando los grupos. Asimismo, se produce un éxodo de jóvenes de los grupos scouts disolviéndose muchos clanes Rovers en los grupos más activos, llevando a las asociaciones a lo que se llamó la ‘infantilización del movimiento scout’ es decir, que la gran mayoría de sus ‘beneficiarios’ sean niños y adolescentes, con una merma importante en jóvenes. Casi no quedan jóvenes. La violencia en el país lleva a que el MOSCA se autodisuelva alrededor del ’75, con el objeto de preservar la vida de jóvenes y dirigentes. Incluso algunos grupos scouts se disuelven íntegramente o regiones enteras se aíslan de las asociaciones de las que se habían escindido, transformándose en nuevos movimientos juveniles.

            Un estudio sociológico del movimiento scout en ALyC, encomendado por la OMMS a uno de sus miembros técnicos el Lic. Mateo Llover, realizado alrededor de 1974, revela la ‘infantilización del movimiento Scout’ en prácticamente todas las asociaciones scouts salvo en una en la que estaba en crecimiento el roverismo: Nicaragua. Cinco años después, en 1979, se produciría la Revolución Sandinista que expulsa al dictador Anastasio Somoza que llevaba decenas de años sostenido por el gobierno de  EE.UU, los scouts nicaragüense no solo fueron parte sino que el líder de la Revolución, Daniel Ortega, adjudicaba parte de su formación revolucionaria y de entrega al prójimo al Escultismo.



(Foto. Joven Médico Eduardo Missoni, prestando su servicio en la Nicargua Sandinista. Blog de Kim)

            En 1973 Salvador Allende era derrocado y asesinado en Chile, en 1976 la Junta Militar en Argentina derroca al gobierno democrático y se inaugura el período más oscuro de la historia argentina. En INSA  se decide disolver la rama Rover, ordenándose cerrar los clanes en los grupos en los que todavía subsistieran. Algunas voces dicen esto se hace porque prácticamente no había clanes; otras dicen que fue para preservar la vida de los que quedaban enviándolos a sus casas. (esta última versión fue confirmada años después conversando con directivos scouts de la época). Lo concreto es que esto disuelve el ‘Clan Escuela’ que estaba funcionando en la sede de la INSA, como forma de hacer resurgir la rama, replicando el esquema inicial de formación en los años ’50. La USCA NO disuelve la rama rovers apoyándose en el paraguas que le daba la institución Iglesia y, aprovechando esta circunstancia más el comienzo de la consolidación de la "metodología de la ruta", comienza una enorme expansión del Roverismo vía la presión de los párrocos para que en algunos lugares los grupos scouts de las parroquia se desafilien de la INSA y pasen a la USCA, y a la incorporación de jóvenes que al no tener posibilidad de participación política van tomando nuevamente como opción la participación en el escultismo. Un cambio que pasa inadvertido es que comienza un ciclo de ciudadanía pasiva, con actividades centradas al interior de la sede de los grupos, es decir, sin salir a las calles, propiciado y promovido por las cúpulas asociativas, en resguardo de la salud (vida) de toda su membresía. Consecuentemente, se va produciendo un recambio dirigencial por dirigentes más jóvenes, especialmente en INSA al no tener rama para los jóvenes.

            El terrorismo de Estado cuenta con muchos scouts y antiguos scouts entre sus víctimas, entre ellos – por ejemplo- miembros de Equipos nacionales como el caso de Raul Herrera quien estuviera en los Equipos Nacionales de Raiders y Rovers de USCA. Se habla de mucho más de 100 scouts a partir del golpe de Estado (sin contar a los que fueron asesinados por la Triple A con anterioridad al golpe) pudiendo encontrar algunos de sus nombres e historias en el Blog de scout desaparecidos, único Blog testimonial de victimas del terrorismo del Estado en América Latina, ya que las asociaciones scouts y muchos grupos scouts eligieron no recuperar su historia, y es de suponer que en países como Chile y Uruguay deben existir muchos mas… pero de eso nada sabemos.


            ¿Cómo reaccionarán las organizaciones scouts en la época respecto al concepto “ciudadanía activa” en un tiempo de revoluciones civiles y represión militar?¿que hicieron con sus programas?… muchos de ellos corregidos durante las Dictaduras militares, inclusive los de la OSI donde se reformula el Roverismo antes de 1980, con un continente prácticamente gobernado por dictadores… pero ese tema, es para el próximo articulo.

domingo, julio 17, 2016

Servicio versus amarres... La "ciudadanía activa" en los 60'



         Qué fue de la “ciudadanía activa” en los 60 es una buena pregunta para la cual no he encontrado mucha documentación, lo que puede considerarse como algo no casual en función de distintos acontecimientos de época, ligados a las dictaduras en América Latina.

            Los chicos mayores de 16 años habían sido una preocupación temprana en el propio BP; en junio 1914 escribia a la Sociedad de Amiga de los Scouts: “Por medio de los centros locales de esta Sociedad, esperamos proveer  Clubes  en  todos  los  núcleos  Escultistas,  en  los  cuales  puedan mantenerse en contacto los Jefes de Tropa, los Antiguos Scouts   y   todas   aquellas   personas   que   se   interesen   por   el  Movimiento.   La   única   condición   para   pertenecer   a   dichos  centros,  es  ayudar  al  Movimiento  Scout  en  la  mejor  forma  que pueda  cada  uno.  Es  el  propósito  establecer  entre  los  Antiguos  Scouts,  rangos  y  deberes,  por  medio  de  los  cuales  puedan conservarse  en  contacto  con  los  ideales  del  Escultismo  y  al  mismo tiempo ser de utilidad a los dirigentes y a los Scouts”. Hacia enero 1917 en “La gaceta de la Oficina Central” volvía sobre el tema afirmando que “Por largo tiempo hemos venido considerando útil construir una rama de ‘Scouts Mayores´ Pero nos queríamos abstener hasta el fin  de  la  guerra.  Acontecimientos  recientes  han  colocado  esta  cuestión  en  primera  línea  y  la  pregunta  es:  ¿Qué  medidas deben     adoptarse     en     un     futuro     cercano?     Parte  del Adiestramiento de los Scouts Mayores tendría naturalmente que incluir  el  someterse  a  pruebas  para  adquirir  insignias  cuyas  normas  fueran  superiores  a  las  de  los  Scouts,  y  con  vistas  a especializarse  en  alguna  rama  de  la  industria,  del  comercio, etc., para que esto sea útil en su vida futura”. La solución que se planteará con posterioridad será la creación del Roverismo y comenzarán las discusiones de ¿a que edad se comienza? expresada en distintas soluciones programáticas hasta que décadas después se constituye en algunas asociaciones una cuarta rama, lo que a su vez provocó crisis de separación.

            Las soluciones construidas hasta comienzos de los 60’ pueden resumirse en los Scout Seniors (Scouts Mayores, de 14 a 18) ingleses sugeridos por el propio BP y retomados en 1946, los Ventures Scouts (en paises del Commonwealth, con variaciones entre 14 -17) y los Raiders Scouts Franceses (15 – 17). De las tres propuestas dos de ellas se centran en una faz aventurera con ampliación de conocimientos de lo obtenido en la etapa anterior, mientras que la otra enmarca una concepción de “ciudadanía activa” más amplia que la Buena Acción, acorde a las edad de los muchachos. Como vemos la discusión planteada en la serie de textos es trasladada a la fundación de lo que serían las ramas de “edad intermedia”. Heroísmo y revolución son ideas que se imbricaron constituyendo un tipo de subjetividad sacrificial que no fue sin consecuencias.

El contexto de época

            Si pensamos en el contexto de la década del 60 el afianzamiento del fenómeno adolescente y juvenil tendra como iconos sociales dos figuras que marcaran época y tendencias: Por un lado James Dean, el “rebelde sin causa” que vive intesamente y muere joven en un accidente; por otro lado Ernesto Che Guevara, el “rebelde con causa” que vive intensamente y muere asesinado en Bolivia. Dos cuestiones fundamentales surgen de las figuras icónicas:

    (1)    La rebeldía juvenil como atrayente mercado para el cine y la música que le ofrecen una causa a través de los productos-mercancías generados en el mercado del naciente rock & roll, desde Elvis Presley, The Beatles en adelante. La rebeldía es socialmente encausada por el mercado a través de productos-mercancía que dan inicio a un proceso de globalización juvenil (al menos para cierto sectores sociales) que producirá cón el tiempo distintos estilos de vida homogéneos; para cada estilo se promoverán discos, vestimentas y se ofrecerán objetos valiosos. El capitalismo mundial pone especial atención a este grupo etario especialmente porque todo el dinero que disponen lo utilizan en la compra de  productos “para diferenciarse” unos de otros, y el mercado de discos y contenidos no dejará de aprovechar esa circunstancia de  esa época hasta la actualidad. 

     (2)  La rebeldía convertida en revolución ante la explosión del desarrollo capitalista democrático que mas de eliminar las desigualdades sociales las hizo cada vez mayores, generándose la lucha por un mundo distinto, que encausará a los jóvenes en una serie de ideales sociales encarnada principalmente en la Revolución Cubana, la figura mítica de Ernesto Che Guevara y en Argentina, con el invento político del peronismo por un lado es pre- y por otro pos-moderno (Gianni Váttimo[1]), que se encontraba proscripto generándose lo que se conoce como “resistencia peronista”

            En América Latina Chile, Uruguay y Argentina, son los únicos países donde el escultismo es masivo. En el resto del Cono Sur la membresía es reducida a sectores de clase alta y media alta. A diferencia de otros países del continente, en Argentiona se encontraban representadas las dos corrientes del escultismo, la inglesa y la franco-belga, la primera de ellas en la INSA laica, la segunda en la USCA católica. Este dato es importante porque la primera a partir de la llamada Ley Irigoyen y la segunda por ser considerada un movimiento de Iglesia, formarán parte de los Aparatos Ideológicos del Estado. La primera de las instituciones argentinas estará atravesada por quienes ocupan el gobierno, mientras que la segunda por la Pastoral Católica que en la década del 60 comenzará a tener su propia revolución interna a partir del Concilio Vaticano II planteando no solo una crítica interna hacia la propia Iglesia, sino una mirada distinta con relación al mundo promoviendo  la inserción de los catolicos para cambiar los ambientes a través del cuerpo teológico que comenzará a tener un peso importante conocido con el nombre de Doctrina Social de la Iglesia Católica surgido en el siglo XIX a través de la encíclica Rerum Novarum donde ya en ese tiempo se pregunta y responde sobre lo que podría considerarles los límites del liberalismo y del socialismo. A la par del Concilio se desarrollará y afianzará en Europa lo que con posterioridad se conocerá como Teología de la Esperanza y en AL la Teología de la Liberación donde abrevarán distintos sectores de una Iglesia que en parte se transforma en revolucionaria en su Opción Preferencial por los más pobres.

La Cuarta Rama.

            En 1958 el scout seminarista MS Herrera Gallo toma las ideas de Michel Menu y abre la primer patrulla raider en Argentina, con los scouts más grandes de la Tropa Scout. La Patrulla se llamó Diaguitas. En 1959 se realiza la primer Investidura Raider en Villa Tacul (San Carlos de Bariloche). Hicieron falta unos años, hasta que en 1962 se terminara de dar forma al sistema de trabajo con un estilo aventurero que no podía faltar. Para 1964 algunos grupos comienzan a incorporar el Raiderismo provocando de hecho la existencia de una cuarta rama, con una metodo propio, separada de la tropa scout y de los Rovers. Se orientarían en el lema que planteara Michel Menu “Las alas raiders son para llegar volando a Salvar a quien nos necesita”. Las primeras empresas de servicio se realizarán en comunidades originarias Mapuches y Tobas. La “ciudadanía activa” se articula al lema “Salvar” como ampliación de la Buena Acción diaria.

            En 1969 se edita la primer cartilla de los “casacas rojas” -la camisa era de ese color- llamada “Raiderismo en Marcha” definiendo la rama como una “empresa permanente” a partir de la cual se realizarán “raids de exploración, animación de jóvenes, construcción de canoas, construcción de obras de servicio a la comunidad, pintar escuelas, misiones en zonas apartadas, deportes de montaña, etc” . Propone como modo de pensar la accion Raider el método ver – juzgar y actuar donde en primer lugar se observa en el ambiente problemas concretos, luego se analiza sobre las casusas que provocan dicha realidad para que finalmente ser realice una accion concreta significada como respuesta-compromiso. Claramente el raiderismo no se plantea como un modelo de “escultismo parlamentario” sino sobre el modelo de un “escultismo en acción” teniendo en cuenta los recaudos necesarios que impone el grupo de edad especialmente a la hora de definir el tiempo de la empresa y el esfuerzo que ella implicaría

El Roverismo cuestionado

            Podría decirse que en las asociaciones existentes en Argentina en ese tiempo, con relación al Roversimo no había mucha diferencia, aunque en la Católica por el impulso de época (Concilio Vaticano II) se daba cada vez mayor importancia al “Servicio al prójimo” y en la laica las ideas progresistas comienzan a hacerse un lugar cada vez mayor. El “mayo Francés” pondrá sobre el tapete la nueva cuestión social de los jóvenes en esa época con el cuestionamiento al “poder” , las “políticas de dominación” y entre ellas la relación “docentes – alumnos”cuya repercusión llegó a todas las instituciones que comenzaron a producir algunos cambios. Mientras en Chile el socialismo crecía de forma importante, tanto que en 1970 llegaría al poder Salvador Allende, en Argentina la proscripción del peronismo y las alternacianas dictaduras/pseudodemocrácia tambien produjeron efectos sociales my importantes como el ”Cordobazo” y una serie de revueltas obrero – estudiantiles en distintos puntos del país. En 1968 INSA realizaría un Congreso Rover en la ciudad de Córdoba al que fueron invitados Rovers y dirigentes de USCA donde los jóvenes, además de la discusión de temas del contexto sociopolítico uno de los planteos más fuertes fue ¿cuál es la misión social del escultismo en la sociedad argentina?. Un conflicto intergenracional comienza a presentarse entre el Roverismo que tal como trabajamos en textos anteriores se basa en una concepción de “ciudadanía pasiva” y los jóvenes Rovers que plantean lo rechazado… el Roverismo necesita “ciudadanía activa”… aventuras y amarres si, pero no sin servicio comunitario comprometido, el trabajo en el “desarrollo comunitario” debía ser algo más que una insignia de “especialidad”.

            En una de las instituciones a partir de la adhesión al naciente movimiento de “sacerdotes del tercer mundo” con el icónico ejemplo del padre Mugica, algunos Rovers y dirigentes se comenzaron a volcar al trabajo comunitario pero esto no fue general por la propia estructura conservadora de la Iglesia especialmente en la CABA; en la otra institución se dice que las conversaciones se hacían con un grabador arriba de la mesa y con otro debajo, haciendo referencia a que cada uno grababa lo que se decía para tener pruebas y evitar distorsiones. Del debate quedaban fuera los interesados, que eran los propios Rovers… en 1973 retornará la democracia en Argentina, pero eso… es tema del siguiente artículo.




[1] Foro Internacional por la Emancipación y la Igualdad, Argentina 2015

sábado, julio 02, 2016

Ciudadania activa: retorno y tensión en el programa (2)


Franja de Gaza. Julio de 2014. Scouts trasladan heridos a Hospital de la ONU


            Mientras en  el resto del mundo Gilcraft seguía siendo el paradigma para el roverismo en tanto ciudadanía pasiva y parlamentarismo scout, en Francia sucedían otras cosas y no era casual ya que la posguerra fue quizás el período más brillante en la historia del pensamiento Francés cuya influencia mundial se extiende a nuestro tiempo: Jean Paul Sartre, Jacques Lacan, Michel Foucault, Levy Strauss, Merleau Ponty, Louis Althuser y muchos otros darán vida a movimientos filosóficos, antropológicos, educativos y políticos de los cuales órdenes religiosas como jesuitas, dominicos, franciscanos no estarán ajenos a los debates culturales adelantando a su vez lo que fuera el revolucionario Concilio Vaticano II que produjo cambios que conmovieron al catolicismo gracias a los interrogantes y debates que se habían producido  a partir de la II guerra. La ebullición de ideas crecía produciendo avances en materia de derechos y en el desarrollo del fenómeno de las juventudes, ya que a partir de la posguerra no solo la escuela secundaría se universalizará en Europa favoreciendo el afianzamiento de lo que se conoce como adolescencia, sino que las universidades llenándose de jóvenes comenzando a ser cada vez mas importante el fenómeno de las juventudes universitarias que ya no pertenecían solo a una pequeña elite político-económica como en la época de Gilcraft. La otra cara de la moneda en la posguerra es la Hegemonía mundial de  EEUU respecto de lo político y económico junto al comienzo de la guerra fría imponiendo entre otras cosas el temor al socialismo y al comunismo reforzando la cosmovisión conservadora del roverismo.

            Es común que algunos referentes del movimiento scout señalen la historia de Scouts de Francia en este período dentro de la historia de los avances educativos del movimiento. Scouts de Francia es parte de la OMMS pero es ilusorio generalizar los avances franceses que podrían considerarse inicialmente una resistencia a la Hegemonía planteada por la Organización Mundial.

No todo campismo – no todo civismo

            Volvamos a la Francia de posguerra… quizás el Abate Pierre es el más digno representante de los ideales scouts de la época ya que en su figura se articula la no contradicción entre escultismo, política y “ciudadanía activa”. Scout desde su adolescencia en un movimiento que lo marcaría para toda la vida, a los 19 años en 1931 se ordena como monje capuchino y en 1938 es nombrado sacerdote. Miembro activo de la resistencia contra la ocupación nazi en la posguerra fue elegido Diputado Nacional por el Partido Movimiento Republicano Nacional siendo su mandato de 1945 a 1951. En 1949 funda los traperos de Emaús. En 1954 hace un llamado radial a la población para ayudar a los miles de franceses sin techo, y los Rovers de esa época se convirtieron en constructores de viviendas básicas para quienes no tenían donde vivir. Un dato para los lectores argentinos: Fue el Abate Pierre quien dijera “Antes de hablarle a Dios a una persona que no tiene techo, es mejor conseguirle techo” siendo la influencia más importante para la orientación social y pastoral del padre Carlos Mugica, miembro del grupo de sacerdotes para el tercer mundo, asesinado en 1974 por un grupo de terrorismo de derecha conocido como triple A por su trabajo de dignificación en las villas de emergencia de Buenos Aires.

            Bien… decir que los Rovers de Francia se dedicaron a ser constructores es hablar de una época de un necesario debate para replantear el equilibrio entre la “pura ciudadanía” con el “campismo y la aventura”. Forestier en su libro “Escultismo ruta de libertad” al analizar la actividad Rover señala que en el afán de transformación algunos dirigentes habían arrastrado a los jóvenes a empresas de reconstrucción que no habían deseado o comprendido, por períodos muy prolongados  de tiempo, cuyo resultado habría provocado deserciones en los clanes. La nueva realidad de los jóvenes franceses volcados al mundo laboral o universitario necesitaba de la “ciudadanía activa” pero sin perder aquello que ha caracterizado al escultismo en tanto vida al aire libre. Este punto es muy importante ya que no se plantea volver al Roverismo de Gilcraft y podría condensarse en esta frase “La ruta de S.D.F habría podido ser sencillamente este arte de acampar entre amigos. En muchos países la ruta no es mas que esto” sino que los Rover “descubrieran un problema humano, pudiendo analizar sus causas y reflexionar sobre sus soluciones. Soluciones inmediatas para salir del paso, y soluciones generales cara al porvenir que hagan entrar en el orden de la reflexión política y social” de allí la propuesta de dos herramientas claves para la acción Rover: la descubierta y la empresa (proyecto) de tiempo limitado, alternando con otro tipo de actividades que permitan su desarrollo como la exploración de las artes y lo que llama cine – club que en la actualidad denominaríamos videodebate: “Los jóvenes ven las mismas películas, escuchan  las mismas emisiones, tienen las mismas tendencias musicales, se precipitan todos a la vez sobre la pagina deportiva del periódico del lunes. Eso crea imágenes mentales y un vocabulario común, les permite encontrar una sólida base de intercambios, de contacto, de conversación (…) El papel del clan debería ser, frente a todo esto, el de ayudar a los Rovers a formarse un juicio propio. Juntos, animados por una buena dirección, deberían poder encontrar los medios para que su generación, tanto por sus reflexiones como por su testimonio de amistad, participara de sus razones para vivir”

¡Cuidado! ¡Posibles revolucionarios!

            La guerra fría y el fenómeno mundial de las juventudes reeditarán en la Organización Mundial con cierta fuerza la tendencia de que el mejor servicio que puede hacer un Rover es convertirse en un buen trabajador y ocuparse de sí mismo. Gracias al secundario y los estudios en universidad en los países europeos de posguerra y en los países económicamente poderosos en las decisiones, se crea un nuevo grupo social que podríamos llamar por un lado “el estudiantado” aunque lo correcto es hablar de Juventudes, novedosos actores sociales que impulsan importantes cambios culturales y políticos… y los provocan… generando cierto espanto en esta poco sana relación del escultismo con los Estados (que no son la Patria).

            Si por un lado tenemos al icono americano de James Dean como un rebelde sin causa, héroe juvenil que vive y muere intensamente, sumadas a las figuras del naciente Rock & roll por otro se alzarán figuras icónicas que horrorizan en tanto que a partir de ellas se realizan verdaderas revoluciones sociales, tal es el caso de Fidel Castro y el Che Guevara quienes con 32 años el primero y 28 el segundo dan inicio a la Revolución Cubana convirtiéndose en los héroes juveniles en un mundo donde el poder había sufrido un desplazamiento hacia EEUU. Recrudece el temor al comunismo y de igual manera a la posibilidad de que los jóvenes se conviertan en revolucionarios. En Francia los debates políticos continúan y si no se retrocede demasiado respecto de la “ciudadanía activa” es por el contexto favorable que producía el Concilio Vaticano II.

            Una cuestión que no es menor es que comienza el cuestionamiento al Poder y a los Poderes en las Instituciones a partir del análisis de lo que se llamará la “época de las sociedades disciplinarias”  y el surgimiento del Escultismo formaba parte de ella.  1961 es el año en el que Michel Foucault publicará su tesis doctoral “Historia de la locura en la época clásica”, “El nacimiento de la clínica” y “Las palabras y las cosas” produciendo un resurgimiento de las Ciencias Humanas en especial el análisis del poder y la institución. Franz Fannon (paradigma de la lucha de los 60 y 70) publica “los condenados de la tierra” y luego de haber luchado en la segunda guerra a favor de Francia decide volver a su país de origen (Argelia) que se encontraba bajo dominio francés a luchar por su liberación. Las palabras libertad y liberación resuenan fuerte en la Francia de los 60 con un clima intelectual en constante efervescencia cuyos efectos se harán notar años después en lo que se conoce como la revolución estudiantil y obrera de mayo de 1968.


            Es en este clima que Forestier busca la equilibración del escultismo francés previamente dedicado a la reconstrucción heroica de su país. El raiderismo recibirá un golpe que no será menor. Michel Menu, visionario del nacimiento de la adolescencia como grupo social, los había creado en la posguerra poniendo como eje la aventura siendo un escultismo donde el “salvar” y las “misiones” no se limitaban solamente a técnicas ya que ambos términos nos llevarán a pensar en un raiderismo misionero en lo social ocupándose también de las necesidades de los más humildes tal como la investidura Raider propone. Las “patrullas libres” son un ejemplo de extensión del escultismo en su misión social siendo su destino aquellos lugares donde habitan lo que hoy llamaríamos “periferias existenciales” (término extraído del actual Papa Francisco que en este momento recupera alguno de los aspectos del Concilio Vaticano II olvidados por los últimos papados). La creación de una cuarta rama era necesaria, aunque no lo era la extinción del raiderismo y su reemplazo por los Rangers con cambios que no se limitaron a reducir las exigencias físicas y técnicas lo que era atendible, sino que impactaron en el método y los fines relacionados con la “ciudadanía activa” produciéndose la marcha atrás por temor a que el raiderismo se convierta en una escuela de revolucionarios dado los  avances del socialismo en Asia, la revolución cubana y el clima revolucionario de época donde la palabra “liberación” paso a ser paradigma de los distintos movimientos juveniles.

Escultismo ¿parte de la ciudadanía activa? ¿o del movimiento de antihéroes?

                 Vivimos en un mundo donde los “antihéroes” se plantean como modelo social. Sus valores se han convertido en los “nuevos” va...