lunes, diciembre 15, 2025

El Encuentro Quetral: Arte visual, poesías, música y cuentos - hechos por scouts-

 

 

            Hace muchos años, cuando surge SdeA formé parte del primer Equipo Nacional de Programa (1997). Siempre recuerdo un intercambio de opiniones que tuve con uno de sus miembros (muy conocido en el mundillo OMMS) que afirmaba que los chicos ya no fantaseaban, que era otra época, que los caballeros, las brujas y los cuentos no tenían sentido en la época actual. No era una discusión inocente, era decisoria para el abordaje del Programa del Escultismo. Finalmente se termina imponiendo el programa interamericano por sobre lo que solicitaban los miembros de la asociación, propuesta que trabajábamos pensando que la fantasía aún tenía lugar.

               En el año 2000 se publica la primera edición de Harry Potter zanjando de forma definitiva esa discusión… los chicos y los adultos llenaban librerías comprando el libro, volviendo a leer las aventuras de un mago que iba a una escuela muy especial donde había distintos grupos conformados como patrullas (la autora había sido scout). El fenómeno “Harry Potter” duró años, y muchos niños y jóvenes crecieron tomando como referencia los valores que alentaba el cuento. Con la Publicación de Harry Potter surge mi primer escrito “Volver a BP” y con él, la página “apuntad alto” ubicada en geocities (hasta que cerró el sitio) y continuada en el Blog actual.

               No es un dato menor construir un programa scout a partir de lo que nosotros queremos que hagan (disfrazándolo de teoría) que partiendo de lo que los niños hacen (apoyándose en teoría). El escultismo es muy sencillo, y nos han obligado a tener que teorizar para pulsear con la teorización errónea que no es más ni menos que ideología impuesta. Sabemos que BP mientras escribía “escultismo para muchachos” iba realizando bocetos y dibujaba para ilustrar su libro… todos recordamos al querido “Tomasito” y sus desventuras como “pie tierno”. Posiblemente la misma persona que dijo en ese momento que los chicos no fantaseaban, hoy diría que los chicos ya no dibujan (le tiene que cerrar su teoría o ideología) y nuevamente hay que decir “Volver a BP”.

               Quien está en contacto REAL con a niñez y la adolescencia puede darse cuenta de que los niños y jóvenes dibujan, escriben, pintan… pero eso queda invisibilizado. Basta mirar el margen de un cuaderno de la escuela para encontrar desde un garabato hasta un elaborado dibujo, una servilleta de la hamburguesería puede ser útil para escribir algunas palabras de amor, o el bloc de notas se convierte en espacio de frases y poemas. Como dice el artista plástico Daniel Fitte (quien compartió el Quetral con nosotros) la necesidad de expresarse es una URGENCIA que pulsa de lo interior buscando llegar a la luz por medio de distintos lenguajes: el dibujo, el canto, las artes plásticas… Las urgencias pueden ser personales o sociales… o ambas, como el niño que en la clase de dibujo entrega una hoja en blanco y cuando el docente le pregunta por qué no dibujo, el simplemente dice “no comí, tengo hambre”, y casi sin darse cuenta mostraba en el vacío de la hoja el vacío de su panza. Cuando los educadores y dirigentes miran la realidad solamente desde la perspectiva del programa/ideología, difícilmente “escuchen” las urgencias de niños y adolescentes, cuando el método SI las considera

               La expresión artística surge de lo cotidiano, y hoy el lugar de lo cotidiano es aplastado por el bombardeo de la tecnología comunicacional. Los niños se expresan artísticamente de forma privada, “underground”, como modo de expresión que puede convertirse en un camino de autoconocimiento y de conocimiento del mundo, por eso en los abordajes de riesgo social los distintos talleres que se realizan en su mayoría se relacionan con lo artístico o lo artístico-artesanal.


  

               ¿Alcanza con que el niño/adolescente se exprese? ¿o el arte pulsa a ser compartido con otros y reconocerse entre unos y otros? Identificarse en el amor, en el dolor, en la alegría, en la ilusión, en los sueños, en la imaginación… porque cuando escuchamos un poema, leemos un cuento, cantamos unas canciones o admiramos un dibujo o una obra, es porque algo de nosotros está en ella, un núcleo real que compartimos con quien la realizó y nos acerca. ¿Por qué recordamos a “Tomasito”? ¿acaso todos no somos o fuimos un poco “Tomasito”? ¿No se cansan de un Escultismo con fotos bellas de niños bien vestidos de clase media con sonrisas gigantescas como si eso fuera la vida?

               No se equivoquen, el Quetral no surgió de los dirigentes, surgió de los chicos que se acercaban y nos mostraban (y se mostraban) tímidamente lo que escribían, dibujaban, pintaban… y si lo hacían es porque en el grupo se le daba lugar a las Urgencias de expresar, de decir, de ser-con-otros

               En cada encuentro del sábado jugamos, proyectamos, vivimos aventuras… pero siempre que conversamos hay algo que es imposible de transmitir, porque el alma se muestra de forma indirecta siendo el arte una de las maneras de darse a conocer. Cuando compartimos nuestro arte cotidiano, nos conocemos más profundamente, porque cuando compartimos nuestras producciones decidimos mostrar ese pedacito que es muy difícil de transmitir, que es de cada uno. Compartir nuestro arte cotidiano nos hermana más, como en la película Dragonhearth donde el dragón abre su pecho para compartir un pedazo de su corazón con el caballero.

               Como diría el Indio Solari “Terminaré en el principio”… porque el abandono de la magia y poesía del escultismo, resuena en una discusión de 1997 que no fue ni es para nada inocente.



lunes, octubre 13, 2025

El Escultismo como contexto socioeducativo

 

            En la imagen previa al inicio del texto observamos un corral en el campo, una vaca con los pies atados, dos adolescentes /jóvenes extrayendo leche del animal. El contexto de esta foto podría ser una mañana como cualquier otra en el campo donde se va a extraer leche para procesarla y consumirla, otra posibilidad sería una escuela de agricultura y ganadería donde los adolescentes/jóvenes realizan las prácticas de campo, pero la remera que dice “scouts” es un  indicio que podría tratarse de otra cosa, de una actividad scout… pero siendo plenamente realistas la presencia de la remera no anula las posibilidades anteriores ya que cualquier adolescente/joven que participa en los scouts la usa en distintos contextos…¿entonces?

               Cada persona asume diferentes conductas que tienen sentido según el medio en el que interactúa, de allí que teniendo en cuenta la imagen dicha conducta es adecuada para la tarea diaria del campo, para una práctica escolar en una escuela agrícola o como actividad de vida en la naturaleza en los scouts. Cada uno de estas actividades adquirirá un valor distinto de acuerdo al contexto en el que nos encontremos. ¿Cómo diferenciamos a cada uno de ellos?

¿Existe el escultismo sin escultismo?

Foto de un campamento escolar

            Para comenzar recordaremos que en el texto anterior nos preguntábamos sobre qué lugar ocupa la Ley Scout en los sectores vulnerables, donde la ilusión de mundo que ofrece la red y los medios de comunicación no alcanza a velar la realidad cotidiana.

               La Ley Scout ocupa el lugar de lo que Gregory Bateson denominara “marcador de contexto”, que es aquello que indica de qué se trata el microsistema en el que nos encontramos. Sabemos que en los merenderos hay juegos de igual manera que en las sociedades de fomento, que existen las excursiones escolares y bailecitos que hacen los profesores de gimnasia escolares para comenzar la actividad, que las escuelas arman “tribus” (o equipos) que compiten durante el año, y que las distintas iglesias hacen todas estas actividades en grupos de niños o jóvenes ¿esto convierte a cada uno de estos microsistemas en Escultismo?: NO. Todos ellos pueden trabajar en pequeños grupos, utilizando el aprender haciendo (que no es invención del escultismo), tener progresiones, vida al aire libre, generar un ambiente educativo, realizar acciones en la comunidad (muchas escuelas las realizan al menos una vez al año) y tener códigos de convivencia… pero no por eso practican el Escultismo en tanto que el articulador del movimiento es la Ley Scout como un llamado a Ser, que se reduplica como elemento dentro de un microsistema otorgando coherencia y sosteniendo la relación entre los distintos elementos. (Releer texto anterior

               La clasificación de estos “elementos del método” está presente en distintas organizaciones, pero muchas veces las organizaciones scouts lo consideran “su invención” y los dirigentes repiten acríticamente el mantra del método scout sin tener la más mínima idea de que simplemente es un grupo de categorías que ayudan a pensar sobre el escultismo, en el que sin duda podríamos incorporar otras.

                Bateson decía que “un organismo responde al mismo estímulo de manera diferente en contextos diferentes, y por consiguiente tenemos que preguntarnos ¿cuál es la fuente de información del organismo para saber cuál es el contexto en que se encuentra?”. Podríamos plantearlo de otra manera ¿qué es lo que hace que ante la presencia de los mismos elementos nos encontremos ante contextos de aprendizaje y de vida distintos? Bateson nombra como “marcador de contexto” a aquello que nos permite diferenciar unos de otros… de hecho, la Ley Scout es el marcador de contexto. Esto nos lleva a pensar que podría existir Escultismo sin Escultismo aunque todos los elementos estuviesen presentes, si ocurriera que la Ley Scout es reducida a “código de convivencia” o “tradición” para utilizar otro elemento como Marcador del contexto como responsable de las diferentes interacciones entre los distintos elementos, las personas y los aprendizaje, por ejemplo el “clima educativo”, que seguramente será el central en el campamento escolar de la segunda foto de este texto.

Pentagramas

               Un pentagrama consta de una serie de líneas donde se escriben las notas musicales, cada línea y espacio representa a una de ellas. En el siguiente cuadro observaremos una serie de elementos presentes en varias organizaciones no formales y formales


               Lo que permite escribir y leer la música escrita en un Pentagrama es la Clave del comienzo, comúnmente conocida con el nombre de “clave de sol” asignando un lugar a una nota que se convierte como referencia para establecer el resto. La clave figura dos veces (reduplicada) en el símbolo y en la línea que se apoya, el resto de las notas solo aparecen en las líneas. En el escultismo la “clave de sol” es la Ley Scout.


               Si la clave de sol es la Ley y la Promesa, a partir de ellas interaccionaran las notas e incluso la observación de la Ley será esencial para que se produzca el “ambiente” o “clima” educativo” que podría denominarse “escultismo”, diferenciándolo de otro tipo de “climas educativos” de agrupamientos infanto- juveniles.

               En la experiencia que hemos realizado en la apertura de un grupo scout en un sector vulnerable nos encontramos que  los chicos venían a jugar, lo que está bien. Participaban de un juego cuidado y protegido por los adultos con actividades que eran novedosas, pero también con actividades que habían realizado en otros ámbitos como la escuela y la sociedad de fomento en los programas de talleres para niños y jóvenes que realiza el municipio.

               Todos los elementos del método estaban presentes, pero la promesa y Ley quedaban del lado de los dirigentes siendo señalada la Ley como “así jugamos los scouts”. En varias oportunidades conversamos sobre la Promesa, pero los chicos/as no solicitaban formularla, lo que nos llamaba la atención porque el tiempo pasaba y el juego seguía. En conversaciones al tomar el mate cocido nos asombraba escuchar que algunos chicos (hablamos de edades entre 12 y 14) decían: “es un compromiso muy grande, lo tengo que pensar bien”, “tendría que dejar de lastimar a los gatos y animales, no sé si pueda”… comprendían que se trataba de un compromiso y que a partir de formular su promesa, algo cambiaría en el juego. Varios fueron formulando la promesa pero los promesados han transmitido lo que para ellos era el Gran Juego scout por lo que, difícilmente alguien solicite formular su promesa rápidamente. Los dirigentes ¿todavía piensan que se trata de un estilo de vida y de compromiso? ¿o en sus visiones actuales creen que la Ley es un condimento mas del juego scout que permite usar el uniforme?

    En un primer momento de formación del grupo scout nos encontrábamos con la siguiente situación: Si  la Clave de Sol es la Ley Scout  pero los chicos no se comprometían con la Ley Scout como llamado a ser y los valores que de ella dependen, existía otra clave que llamaremos  Clave de Fa siendo el clima educativo de juego protegido y cuidado ¿sería  lo mismo que practicar escultismo?. No, porque en ese caso la Ley Scout es un elemento más reducido a especie de "código de convivencia" que ya no operaría como articulador del resto de las notas, dejando de ocupar el lugar de “llamado a ser”

               

                Cuando la clave de fa (clima educativo) dejo lugar a la Ley y la Promesa vivida por los niños y jóvenes - la clave de sol- a partir de allí las distintas notas (elementos) interaccionaran de forma diferente siendo esencial para que se produzca el “ambiente” o “clima” educativo” que denominamos “escultismo”, diferenciándolo de otro tipo de agrupamientos infanto- juveniles. 

                Hoy existen muchos grupos scouts en "clave de fa", por lo que podremos decir que existe el escultismo sin escultismo. En tu grupo ¿se sigue practicando escultismo o solo se trata del ambiente educativo con algunas notas de escultismo, lo que es tan loable como cualquier agrupación que trabaja con niños y jóvenes, pero no se trata de escultismo por más que se use un uniforme?









martes, septiembre 30, 2025

Scouts Vulnerados. Los dirigentes no son la justicia, tampoco la policía

 


               No es lo mismo abrir un grupo scout en un lugar donde los niños tienen las necesidades básicas satisfechas que abrirlo donde gran parte de ellos no las tiene. Si el Escultismo que practicamos está formalizado desde las lógicas escolares y no desde la práctica social, será interpelado fuertemente por la realidad al igual que la escuela.

               En los primeros sábados de actividad de la apertura de un grupo scout en un sector vulnerable, una de las primeras reflexiones que vinieron a mi cabeza fue sobre lo fácil que es para los scouts hablar de construcción de valores en la niñez vulnerada, cuando la enorme mayoría de los dirigentes surgen en los sectores medios de la sociedad, y  desde esos lugares de pertenencia que construyen Programas y Cartillas para dirigentes que se suponen son "para todos".

               Más allá de mi clara posición respecto de los Derechos Humanos, revisando documentos sobre escultismo me encontraba que en algunos de ellos se sostenía que el dirigente es “garante de derechos” (que no es lo mismo que promotor) viniendo a mi cabeza una y otra vez la imagen del dirigente policía o juez. Por supuesto que existen situaciones legales r que cualquier persona tiene obligación de denunciar a los servicios de infancia y adolescencia… pero ¿garante de derechos?... esa función corresponde al Estado, no a los scouts… y el Estado en los barrios participa principalmente a partir de la Escuela, la Policía, Los Servicios Locales de infancia / adolescencia y la Sala Médica, que seguramente están al tanto de lo que sucede en los hogares porque, además de educar y sanar, se constituyen como un sistema de control de los cuerpos y las vidas de las personas, aunque a veces no puedan hacer mucho más que "contabilizar" pobres, abuso y ausencia de derechos para que la situación siga igual... pareciera que lo que importa es la estadística.

               Doy fe que leí prácticamente la mayoría de los producido por las organizaciones scouts, no por ser ignorante sobre el tema, sino sencillamente porque siempre estamos en condiciones de aprender. Mi conclusión fue  que lo que las organizaciones scouts dicen y escriben sobre la vulnerabilidad está muy alejado de ella, parecen escritos de/en “oficina” como especie de selección y repetición (a veces confusa) de discursos universitarios, o producciones ministeriales que por mi trabajo he entrado en contacto con ellas en más de una ocasión. En lo concreto, no se asientan en la experiencia de vida ni en la reflexión de la tarea llevada a cabo con y en los sectores vulnerables.

               Cuando se patea los barrios vulnerables queda más que claro que el escultismo no asume una posición crítico- moral sobre la época, los pibes de los barrios lo ven como un juego de pibes que tienen plata.

               Algunas organizaciones están más pendientes de los derechos humanos de tercera y cuarta generación, que de los derechos humanos de 1ra y segunda generación que son los que hacen a las condiciones de vida dignas y justas para todos. No hay crítica de la ideología promovida por los medios de comunicación y las pantallas, todo lo contrario, existe una adaptación a ella convirtiéndose el escultismo en un aparato más de reproducción ideológica, y de control social.

                El “slogan” que habla de “los valores de los jóvenes” se ha convertido en un Fetiche que anula toda posibilidad de cuestionamiento de los valores de nuestra época.  El programa se banaliza ante una juventud de clase media que  se liga a fanatismos políticos neofascistas que promueven la destrucción del otro o a la indiferencia social. Slavov Zizek decía que la ideología no es lo que se dice sino lo que se hace, por eso de lo que se trata es de qué hacemos los scouts, no qué decimos y escribimos sobre nosotros mismos… en mi  práctica elijo ser dirigente scout, no juez o policía en la vida de los niños, si lo fuera el contexto de trabajo dejaría de ser el escultismo y ellos no dispondrían de un grupo que los aloje de verdad.

               El Programa Scout “vende” y repite hasta el agotamiento el mito de la “moral autónoma”, aunque evita señalar que la “autonomía moral” tiene como condición primera internalizar la moral social que determina lo que entendemos como bien y mal, nuestras “necesidades” y “deseos”. La moral social hace tiempo ha dejado de ser definida en el microsistema familiar o escolar; la infoesfera (o la red en general) “educa” en “valores” más que la familia y la escuela lo que nos lleva a pensar ¿los valores de los jóvenes realmente son de los jóvenes? ¿acaso el escultismo no debiera asumir una posición crítica que le permita a los jóvenes cuestionar y cuestionarse?

               También se dice hasta el agotamiento que las reglas del juego se van construyendo, pero en sentido estricto en el juego social las reglas no están en la naturaleza ni en los genes, sino en la cultura, en la ideología que se propaga como enredadera. En el juego social lo que podemos hacer es asumir una posición ética y crítica respecto de ellas, para preguntarnos ¿esto es realmente lo que deseamos? ¿esto que vivimos como necesidad realmente lo es? ¿Cuáles son las causas del malestar social y personal?

               En contextos de vulnerabilidad también existen las reglas, pero lo bueno y lo malo tienen otro tipo de determinación que excede a las clásicas definiciones clasemedieras, porque la ilusión ideológica de los medios de comunicación y las redes no alcanza a poner un velo sobre la realidad. Las reglas sociales generales desfallecen porque no alcanzan a dar sentido al sufrimiento, aunque suelen ser efectivas para señalar supuestos responsables del malestar lo que se traduce políticamente en: darwinismo social, el demonio y el pecado, supremacismo de algún tipo, delincuencia.

               En la vulnerabilidad se tensiona la visión imaginaria o fantasiosa que muchas veces desde el escultismo se tiene respecto de la construcción de los valores y de la infancia misma. En un  monólogo genial el uruguayo Leo Masliah decía que “los libros de autoayuda ayudan solo a quienes los escriben”… sencillo, si Ud. lee un libro de autoayuda estando bien, todo se ve genial , en cambio si Ud está realmente mal y lee un libro de autoayuda puede ponerse bastante peor, …algo similar sucede en las Organizaciones con las Guías de Rama para dirigentes cuando las confrontamos con la realidad del contexto; si los chicos pertenecen a determinado sector social todo funciona bien, pero si el sector es otro la cosa se complica.



La importancia del lugar en que ubicamos la Ley Scout

               Si los dirigentes se preguntaran dónde está la ideología en el programa scout la respuesta sería la misma que la fábula de Anthony de Mello donde el pececito pregunta a un viejo pez dónde está el océano mientras nadaba en él. Si decimos que el programa es la ideología, el lugar que se le da a la Ley en el Método Scout desde una perspectiva escolarizante es la ideología, la ley scout reducida a conductas a cumplir y código de convivencia es ideología… es posible que  los dirigentes respondan como el pecesito de la fábula “¿Esto? Pero si esto no es más que agua… Lo que yo busco es el Océano”.

               Importa reflexionar qué lugar ocupa la Ley en el método scout, especialmente si decidimos trabajar en grupos ubicados en sectores vulnerables. Importa porque no solo se trata de crear como en la escuela, un “clima educativo”, se trata de educar en los valores scouts en un mundo que ha perdido la función de dar sentido, en el que surgen los fanatismos y la violencia como respuesta al vacío.

               Si elegimos entender la Ley Scout como parte de un sistema de “interacciones” entre distintos elementos del método (como lo hacen algunas organizaciones), nos equivocamos. La Ley no es un elemento más, sino que es la MARCA EL CONTEXTO del escultismo, que opera ordenando los distintos elementos que producen un microsistema, que a su vez se relaciona con otros microsistemas como el merendero, las iglesias, la escuela y con el macrosistema más amplio, que entre otras cosas determina el lugar social que ocupamos

               Si en los sectores medios la ley se reduce a objetivos de conducta arbitrarios sumado a una especie de código de convivencia, en los sectores vulnerados, la Ley termina siendo un sinsentido que va en contra de las reglas de cómo funciona el mundo en la realidad, siendo la niñez vulnerable parte del “descarte”, que si bien no puede pensarse con estas palabras efectivamente se vive y funciona de esa manera. 

            En los sectores vulnerados la Ley Scout entendida de la buena manera, busca instaurar un nuevo tipo de orden que será paradojal: por un lado tranquilizando y estabilizando los modos de relación generando un sentido y posibilidad de pensarse más allá de la situación de vida, por el otro, perturbando el exceso de “o yo, o el otro”, que prima con menos velo en las relaciones sociales de los sectores vulnerables... pero a no confundirse, esa tensión se pone en juego de forma más sutil, en los scouts de sectores medios, que replican las micropolíticas del poder.

lunes, septiembre 01, 2025

El Ala Raider. Mucho mas que una Insignia.

 

 
                 La insignia que representa a los Raiders está conformada por un salvavidas alado con una Cruz de Jerusalén en su interior

El Salvavidas

               La imagen del salvavidas nos invita reconocernos en el lema de la rama, que es Salvar.

              Un salvavidas es una especie de flotador que se utiliza para proteger la vida humana en el río o en el mar. En caso de caída del bote o de naufragio del barco, se convierte en la única posibilidad de salvación ya que, aunque sepamos nadar, en un momento el agotamiento de nuestras fuerzas sellará nuestro destino.

            Un salvavidas se usa para proteger la propia vida o para proteger la vida de los otros, de allí que el Lema de la Rama tiene un doble sentido: salvarnos y salvar; podemos decir que vivimos plenamente el lema cuando nuestras acciones permiten “salvarnos” y a su vez proteger la vida de otros.

         El salvavidas “abraza” a quien lo utiliza, permitiéndole permanecer a flote en un naufragio, y si no existe un alto riesgo para nuestra vida porque la costa está cerca, nos permite llegar a ella confiados en su abrazo.

             En la vida atravesamos momentos donde el mar o el río están calmos, pero también atravesamos tiempos de tormenta y naufragio. Son tiempos donde el salvavidas de la amistad que protege, marca la diferencia.

   Si la noche es oscura, la amistad que protege nos ilumina con la esperanza de llegar a la costa.

  Si la turbulencia del río nos encuentra en una misma balsa, siempre alguien podrá dirigirla enseñándonos cómo remar y disminuir nuestro riesgo para que todos lleguemos a aguas calmas.  

 Si son otros los que están en turbulencia o naufragando, prestos a “Salvar”, tendremos una soga a mano con un salvavidas que permita ayudarlos a llegar a la costa, protegiendo la vida.

Ceremonia de entrega de Alas Raiders


La Cruz de Jerusalén

             En el salvavidas está engarzada la “Cruz de las Jerusalén” o “Cruz de las Cruzadas”.

 Del Código de Honor de los Caballeros surge la Ley Scout. El código brinda cohesión interna a la caballería y marca claramente su misión en la comunidad. En el raiderismo si el salvavidas “salva”, no lo hace de cualquier manera, sino a través de la observancia de la Ley Scout y del Servicio a la comunidad que de ella se desprende.

  La Orden de los Caballeros Hospitalarios de San Juan entendieron el “salvar” a partir de la creación de un Hospital en Jerusalén donde atendían a los peregrinos, heridos, enfermos y pobres de Tierra Santa. El transporte de los heridos para la atención médica revolucionó la salud de la época. Las “ambulancias de San Juan” transportaban a los enfermos en camillas o literas utilizando caballos o personas proporcionando una primera atención y un viaje lo más cómodo posible hasta el Hospital.

La Cruz de Jerusalén representa no sólo el servicio personal, sino el servicio que la rama realiza en la comunidad.

Reparto de alimentos en las Inundaciones de Bahía Blanca


Las alas doradas

               Las grandes aves observan todo el panorama antes de elegir el lugar donde tocar tierra. Desde las alturas del cielo se tiene otra perspectiva de lo que sucede en la tierra.

               El salvavidas y la cruz de Jerusalén engarzada en él se elevan al cielo permitiendo tener una visión general del mundo que nos rodea, lo que facilita la construcción de una perspectiva amplia para definir la misión.

               El vuelo Raider con los nobles ideales como alas nos propone llegar cada vez más alto, ampliando y construyendo una mirada del mundo propia, no mediada por los aparatos y redes tecnológicos que desvirtúan la construcción la realidad, una mirada propia construida a partir de la experiencia que cada raider realiza del mundo.

Raiders construyen una acequia en una comunidad de horticultores


El Encuentro Quetral: Arte visual, poesías, música y cuentos - hechos por scouts-

                Hace muchos años, cuando surge SdeA formé parte del primer Equipo Nacional de Programa (1997). Siempre recuerdo un intercamb...