martes, septiembre 09, 2014

Historia Política de Scouts de Argentina. Inanición



            Inanición… palabras pronunciada por Búfalo Fernández en una reunión del Equipo Nacional de Programa que se convertiría en el eje de los primeros años de Scouts de Argentina.

            Los comienzos de la Unidad serían complicados. La conformación del Concejo Directivo (uno de cada ex asociación) y del Ejecutivo (con la misma lógica) no era operativo para lo concreto de todos los días. Nada se sabía del Programa, nada de la formación y los Equipos Zonales se encontraban que por un lado formación no dictaría cursos si no estaban los programas, y por el otro la ausencia de los programas y de materiales de formación común producían fuertes cortocircuitos para trabajar en los equipos. Mucha gente  valiosa de las ex asociaciones se perdieron en ese tiempo, entre otras cosas por la falta de claridad asociativa. Lo que en textos anteriores llamamos peripecia del Programa no sólo había sido responsable de que distritos y zonas enteras no adhirieran a Scouts de Argentina sino que comenzaba a cobrarse las víctimas internas.

La pulseada del Programa

            El programa nunca puede ser un problema menor ya que se trata de lo “que hacemos” los scouts.  Como afirmábamos en el texto sobre “peripecias” en la propia memoria de Programa de Búfalo Fernandez queda claro quienes fueron los que en pleno proceso de fusión y a 4 meses de la fundación de SdeA, sin las posibilidades de comunicación actuales decidieron “de palabra”  someter el programa a una instancia supranacional para perder soberanía. Textual de la memoria “En los primeros días de agosto, se realiza en Santiago de Chile, en la Sede de la Oficina Scout Interamericana, un Seminario de Recursos Adultos, a los efectos de constituir la Red de Recursos Adultos, a este mismo evento concurre una delegación unificada, representando a Scouts de Argentina asistieron Claudio Segretín, Claudia Navarro, Guillermo De Batista, Gabriela Marcheli (luego Directora de Recursos Adultos) y Jorge Fernández (luego Director de Programa).(…) Para la confirmación y decisión final sobre la participación de nuestra futura Asociación en este Grupo, Rodolfo Vincent Jefe Scout Nacional de la ASA, Emilio Navarro Jefe Scout Nacional de USCA y Gerardo Gonzalez Director Regional de la OSI, mantuvieron una conferencia telefónica en la cual se definió que Scouts de Argentina participará de esta reunión, asumiendo responsabilidades y los compromisos derivados de dicha participación”.

            En esa época se intentó reducir la dimensión de la discusión política a un “capricho” del DE que se resistía a cerrar “chispitas” y “ardillas” como plantea el ex DNP. Scouts de Argentina había aceptado la malla de objetivos como punto de partida y la decisión de compromiso con la aplicación de las Guías podía ser discutidas en cualquier momento, incluso podían no ser aplicadas. El miedo (y posiblemente el cálculo político) hizo que quienes avalaban que el programa lo hiciera la OSI politizaran la idea de proceso de construcción de un programa soberano pretendiendo que se lo vea como un retroceso de algunos ex USCA ante los nuevos programas “superadores” fijando en la figura del Director Ejecutivo una imagen de artífice del “eje del mal”  en alianza con quienes  pretendían un programa soberano, pero de esta manera se mataban dos pájaros de un tiro: DE + Oposición a las Guias de Programa = Ex USCAS conservadores = Resistencia al cambio. De esta manera la idea de la construcción de un Programa Participativo (INDABAS) era planteada como si fuera de la "derecha asociativa" ¿? impulsada por "caudillismos regionales que hace años están enquistados en el poder en sus zonas y distritos; y quienes planteaban la "Renovación Pedagógica" y el "Programa Unico" definido desde la verticalidad institucional fueran los "progresistas" (con este planteo parecía que la OSI fuera una organización encubierta de la  "Internacional comunista")

            Bien... retomando... a la altura de 1997 se tuvo conciencia clara de cómo venía la mano con el Grupo de Cartillas. En la reunión de Programa de la OSI el día 16 de mayo se hizo evidente que las guías no iban a ser construidas en conjunto por los países miembros y que las asociaciones nacionales sólo debían decir “si”… ese era el verdadero proceso de “participación” propuesto: Renunciar a la soberanía de programa y decir que sí a la receta diseñada por la Oficina Regional que a su vez en esa época era un negocio muy importante ya que toda la producción de material y las ganancias serían para la OSI, de allí también la necesidad de uniformidad de lo que se producía. Las consultas (si es que se realizaban) no serían tomadas en cuenta o se reducirían a “regionalismos”. Una de las participantes de la reunión, ni bien llegó de Chile, mientras tomábamos unos mates me comentaba: tenían todo armado, fuimos a decir que sí y nada más, las cosas que decíamos le buscaban la vuelta para no darles lugar, pero bueno… ellos ya venían trabajando y nosotros nos sumamos recién, en la próxima no nos tiene que pasar aunque me parece que de lo que se trata es solo de decir sí a lo que ellos proponen”.

            La cuestión del Programa de SdeA precisaba soluciones acordes a los desafíos de la época, no en consonancia con los problemas de la época. La homogenización posterior a la caída del muro y las teorías “para todos lo mismo” que son la base del desconocimiento del otro, se daban la mano en el MACPRO y los planteos del Programa Único. Scouts de Argentina se conformaba con una experiencia diversa: grupos religiosos, grupos laicos, grupos mixtos, grupos por género, grupos que compartían la actividad con otras asociaciones como la Asociación Guías Argentinas, grupos con discapacidades graves, grupos por etnias, grupos en colectividades, grupos específicos como los marinos, etc. Para que no estalle era necesaria la construcción de un Programa Soberano que albergue a los distintos formatos y realidades del escultismo… la discusión de las chispitas no era sobre las chispitas… de hecho no había problemas con los objetivos de la malla… la discusión era otra e iba más allá de las chispitas. El planteo base era necesitamos un escultismo con distintos formatos, acordes a nuestras variadas realidades sociales y culturales que no se reducen a la perspectiva de clase media de quienes diseñan el programa… la respuesta de un convencido Director de Programa era en la línea de un mismo programa para todos, la respuesta que diera el Director Ejecutivo en una reunión con el Equipo Nacional de Programa (en la que fui parte, no me lo contaron) fue que del convenio se podía entrar y salir, tomar lo que nos servía y lo que no servía no, que trabajemos con libertad y que despues el Concejo tenía que decidir, que busquemos el mejor programa para Scouts de Argentina. Años después al ser Concejero Nacional comprobé que esto ultimo era verdad, porque por una moción que presenté en conjunto con el pedido del en ese momento DNP Rodrigo Gonzalez Cao, salimos del nivel de compromiso que estábamos con la OSI e hicimos nuestro propio programa de Caminantes... y esto políticamente siempre fue posible, si no se había hecho fue por otro tipo de manejos políticos de los sectores que defendieron ese modo de hacer el programa.

La discusión que se produjo en ese momento en el ENP respecto de las Chispitas culminó con la frase del DNP: a las Chispitas hay que dejarlas morir de inanición, no producir ni reproducirles material, no darles más bolilla… solas van a desaparecer. Dejar morir las chispas es lo mismo que decir hay que dejar morir los navales, los aéreos, los por género, los discapacitados, los por etnias, etc. La homogeneidad como elección de proyecto educativo, vaciado de contenidos: Inanición

Con un Concejo Directivo frenado por el “mitad y mitad”, la gente reclamando los programas, grupos desafiliándose de SdeA para formar nuevas asociaciones la perspectiva de los Cabildos parecía inicialmente alentadora porque la mayoría de la gente lo pensaba como un lugar de discusión y construcción de un programa para todos… pero terminó siendo otra desilusión cuando el Director de Programa les dijera a los que participaban del Cabildo: Todo esto es hasta la llegada de las guías definitivas de cada rama. Ni por las tapas pensaba que una Asamblea Nacional u otro Concejo Directivo conformado de otra manera podían tener injerencia en el tema. Con posterioridad al Cabildo Búfalo fue desvinculado como Director de Programa.

¿Tiene Boleta?

            El primer problema económico de Scouts de Argentina que costó años de estar por fuera de posibles ayudas del gobierno Nacional fue el de los  CAMPACHI. El  Ministerio de Desarrollo  de la Nación, a propuesta de la SdeA AC decide financiar un proyecto para la realización de campamentos destinados a chicos marginados y en situaciones de pobreza.

El proyecto era de alcance Nacional e incluía campamentos en Mendoza, Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba y su realización en los años 97 y 98 con voluntarios de Scouts de Argentina. Los datos de los CAMPACHI (para variar) no son de fácil acceso y por algún motivo un evento tan importante casi ni figura en internet. Según los datos que encontramos en la WEB sólo en Mendoza participaron 400 chicos por semana a esto hay que sumarle lo de las otras sedes, y cualquiera que maneje “números” podrá darse cuenta de que el dinero en juego era más que importante, al menos el valor total de un Jamboree... según el diario “Hoy” de La Plata, en febrero del 98 se beneficiarían 2000 chicos

El escándalo de los CAMPACHI fue poco conocido en el “mundillo scout”. Los números no daban, faltaban las boletas que explicaran en qué se había gastado el dinero del Estado y los encargados no podían justificarlo de ninguna manera. el faltante de dinero (o boletas) fue de 65000 dólares. ¿Qué salva a SdeA de una acción legal por parte del Gobierno Nacional?... el propio Gobierno Nacional que en esa época manejaba de manera desprolija la política de subsidios (para no decir otra cosa) ya que en la actualidad algo así no solo sería tapa de diarios sino que el MDSN iniciaría acciones legales en contra de la Asociación Civil que no cumplió con las pautas contables establecidas. ¿Qué hizo Scouts de Argentina con los responsables? ¿Conocen si hubo sumario, denuncia civil, penal, Corte Nacional de Honor?..  Lo que probablemente tambien desconozcan es que  algunos de los responsables del faltante de boletas, que siempre tallaron fuerte en la política Nacional, fueron grandes promotores de la única expulsión de la Asociación, que no fue la de ellos sino la de quien los supervisaba ¿casualidad?

En la próxima seguiremos recordando un poco de Historia Política de Scouts de Argentina... 

lunes, septiembre 01, 2014

Escultismo y discapacidad. Más allá de la ciudadanía


           Posiblemente una de las frases más célebres del movimiento scout es “Más scouts, mejores ciudadanos” lo que supone muchas cosas, entre ellas la posibilidad de que un sujeto tome buenas decisiones sobre sí mismo, sobre su vida, sobre la función que ocupará en la sociedad. El ideal de “capacidad” se encuentra en el centro de una afirmación que no dar lugar a lo diverso, o que da lugar a lo diverso más parecido a lo “normal… lo otro aunque no se explicite queda fuera.

            Pensemos que cuando hablamos de discapacidad una de las primeras cosas que se nos viene a la mente es la idea de dignidad humana,  término usado para aislar una serie de características; a partir de ellas se desarrollan una serie de derechos que sirven como herramientas para proteger la Dignidad Humana. Es muy poco probable que alguien esté en desacuerdo con ello.

            Al momento de definir qué es la “dignidad humana” nos encontramos con una construcción basada en determinados ideales construidos entre el siglo XVII y la revolución francesa caracterizando lo humano por la creencia de que es digno quien tiene capacidad para decidir desarrollar un rol social, lo que se traslada a la teoría del derecho y a la idea de Persona como aquel sujeto con capacidad y que puede cumplir un rol social útil. La teoría de los Derechos Humanos se ha basado en un modelo de individuo caracterizado, principalmente, por su “capacidad” entendiéndose como logro de su potencialidad la posibilidad de construcción de un proyecto de vida que se equipara a “la felicidad”.    
        
            Con posterioridad al establecimiento de este Ideal que dictaminó que para hablar de dignidad humana y con ello para poder ser persona (los niños y los llamados enfermos no son considerados personas plenas) la teoría del derecho que se ocupa de las poblaciones en general, hablará de “poblaciones y grupos específicos” donde “amplían” los derechos para quienes no son considerados en un primer momento por no reunir las características ideales.

Con la medicina utilizará  este mismo ideal para definir qué es lo normal y qué lo patológico, se llamará “rehabilitación” al desarrollo de las herramientas para que el sujeto se desarrolle como “útil” para la “sociedad” quedando atada la dignidad humana a estos modelos que poco lugar dejan a lo diverso, planteándose la “adaptación” como la estrategia para hacer “más parecidos a la sociedad” a quienes son distintos y tienen necesidades distintas, entre otras cosas esto pasa a golpear duramente a las familias de los “no - iguales”.

            En nuestra época ha quedado más que claro que la cuestión de los derechos respecto de la discapacidad no parte de que una población específica se adapte a un determinado Ideal de Persona, sino que se trata de cómo la sociedad se adecúa a las diferentes modalidades subjetivas con que los humanos estamos en el mundo, porque el valor base del que parten todos los derechos es el de la vida, y la dignidad humana se tratará no de la idea del hombre liberal cuyo paradigma es el ciudadano, sino  de las distintas formas que cada uno de los sujetos utilizará para desarrollar sus propias potencialidades y a su manera ser feliz, desarticulándose el fin útil de la felicidad. La primer pregunta obligada sería si el Movimiento Scout a partir de sus asociaciones nacionales sigue atado a la idea del hombre liberal… ¿qué les parece? ¿Sólo puede ser scout quien puede convertirse en ciudadano? ¿Sólo puede ser scout quien puede establecer un proyecto de vida?

Un más allá de la clasificación médica que apunta a lo singular

            Al retomar cuál es el sentido y la base de los Derechos el Comité de Discapacidad de la ONU deja más que claro ya en sus primeros artículos que cuando hablamos de Discapacidad no hacemos referencia al modelo médico y que éste deja de ser el principal referente para ocupar el lugar que corresponde, el de auxiliar, dándole un rol principal a la sociedad en tanto es ésta la que discrimina a quienes son distinto. Se trata pues de la noción de barreras que impiden interactuar socialmente sobre las que hay que trabajar en las dos direcciones, partiendo de la base del respeto del modo en que cada uno de los sujetos está en el mundo y apuntando al desarrollo de las potencialidades de ese sujeto singular… de allí la aparición del término INCLUSIÓN, pero para ello debemos tener claro el cómo se produce la EXCLUSIÓN.

            “Ama a tu prójimo como a ti mismo” dice el mandato Evangélico y la sociedad moderna lo ha interpretado literalmente… El Psicoanalista Jacques Lacan afirma que el “como a ti mismo” y “a tu imagen y semejanza” nos lleva en definitiva a un amor narcisista, desarticulado a la verdad, singularidad y diferencia del otro: amo lo semejante, lo demás o me es indiferente, o lo excluyo y rechazo siendo esta es la base de cualquier tipo de discriminación; de allí que el acento que pone la ONU respecto de la discapacidad sea en la sociedad que discrimina negativamente en función de un Ideal, que aplasta pretendiendo homogeneidad. Un filósofo actual llamado Gianni Vattimo afirma que en nuestra época el Amor no puede ser entendido sin la Caridad que no va en un solo sentido, ya que se trata de reconocer y alojar lo que el otro no es para mí y lo que yo no soy para el otro esto es ir más allá de ese amor a lo semejante, amor verdadero en tanto es capaz de cobijar aquello que el otro no es, lo que no entiendo, lo que rechazo, lo distinto a mí.

            Es interesante pensar en las barreras dentro del movimiento, la primera que viene a mi mente como he mencionado en otras ocasiones,  en el caso de América es la grilla de objetivos del MACPRO sobre las que se construyeron las guías de Programa… sólo chicos promedio y un poco más del promedio (por debajo no). La segunda es la imposibilidad que en las asociaciones se permita la práctica del “escultismo en extensión” bajo excusas que ni siquiera la Iglesia Católica utiliza al momento de permitir la comunión a un discapacitado… algunos fundamentos son (como dice un político argentino) “livianitos como boleadoras de merengue”, ejemplo de ello es que muchas discapacidades nunca podrían hacer “la partida” (finalización de su ciclo dentro del movimiento, cuando un Rover “egresa”)

Debemos reflexionar firmemente que es necesario partir de la vida para poder construir un lugar donde estar juntos. Es necesario suponer un sujeto y una subjetividad aunque no la entienda, esto es verdaderamente reconocer al otro en su dignidad humana.

Siendo el proceso de subjetivación diferente en cada uno y en el caso de algunas discapacidades dificultoso, la nueva concepción que se desprende de la Convención de los Derechos de las personas con Discapacidad (ONU) apunta justamente a rescatar lo singular, aquello que es propio, no para aplastarlo y homogeneizarlo sino para darle lugar y desde allí construir un mundo donde la diferencia sea incluida, donde se parta de ella para establecer las estrategias para que un sujeto pueda ser feliz en la medida de sus posibilidades desarticulando la idea de felicidad con la de utilidad social basado en la idea del trabajador feliz ¿o acaso las personas son felices a partir de su rol?. Muy pocos podrían afirmar algo así! ya que la felicidad tiene que ver con otras cosas…

Un más allá de la sociedad que apunte a la comunidad que aloja la diferencia

            No es lo mismo sociedad que comunidad. Cuando nos referimos a la sociedad hablamos del conjunto de reglas y normas que rigen nuestras interacciones humanas, compartidas por una cultura particular. Para referirnos a la Comunidad es interesante hacer referencia al origen del término. En primer lugar tenemos el cum que define lo común, aquello que de por sí no es propio porque es de todos, y el munus la deuda simbólica, el don; que permite los intercambios superponiéndose el don y el deber. La comunidad definirá tanto lo común como el deber que se tiene con el otro en tanto miembro de la misma, esto implica el poder alojar justamente aquello que no es común, lo propio, lo distinto, lo diverso. En la comunidad no se renuncia a la diferencia sino que se la aporta, siendo la relación amistosa aquello que permite superar la rivalidad.


            La Comunidad tiene el don y el deber de alojar a aquellos que por su singularidad no pueden entrar dentro de lo común pero aun así son miembros de la misma en tanto surgen de ella. El don y el deber de alojar al otro en su diferencia es indelegable porque sólo se forma parte de una comunidad cuando se es incluido y no solo tratado por determinada enfermedad o discapacidad. Habría que pensar si en el movimiento scout estamos trabajando seriamente en esa dirección.