domingo, julio 13, 2014

Historia Política de Scouts de Argentina. Peripecias




                ¿Qué es un relato sino la afirmación de lo que se considera que es la realidad? Jerome Bruner[1] no duda en afirmar que los relatos nunca son inocentes, esconden un mensaje oculto que muchas veces el propio narrador no sabe qué interés persigue porque se ha acostumbrado a ver la realidad de ese modo convirtiéndose en un narrador – narrado por otro.

                El relato tiene la “capacidad de modelar la experiencia” de allí que no pueden obviarse sus consecuencias políticas en la vida cotidiana porque “una narración no modela solo el mundo, sino también las mentes de quienes quieren darle un significado”. Quizás en el siglo que corre sea conveniente hablar de “relatos”… más de uno… y debemos preocuparnos cuando en un país o una institución tenemos solo uno que niega u oculta hechos y acontecimientos. Existen tantas realidades como construcciones narrativas podamos realizar, en nuestra vida cotidiana accedemos a ellas por medio de la Televisión y las noticias que en este siglo muestran para el que quiere ver, a cuáles intereses sirven.

                La historia es un relato construido desde una posición, y es conveniente que cada uno conozca desde dónde se produce lo que se dice sino corre el riesgo de convertirse en un narrador – narrado por un mensaje oculto que lo hace transmisor de una posición ideológica desconociendo a qué intereses sirve y los efectos que esto genera.

                Cambiando de tema (o no) hoy ingresé a la página de Scouts de Argentina. En la pestaña “nosotros” me dirigí a “Historia” donde habla del “surgimiento del escultismo en nuestro país”… ingrese al relato oficial que la institución realiza sobre sí misma. Leo en ella algunas cuestiones previas a la fundación de la primera Asociación Scout Nacional y el decreto de Irigoyen que habilita la fundación de la Asociación Nacional de Boy Scouts Argentinos (INSA). Con posterioridad hace referencia disimuladamente a la fundación de la segunda Asociación Scout Nacional presentándola como una nueva “vertiente del movimiento scout” que en 1937 asume el nombre de USCA… de allí en más nada dice relatando una continuidad sin baches, sin quiebres, sin antinomias y segregaciones, asumiendo la historia del movimiento como la de una sola Organización cuando sabemos que aún en la actualidad hay más de una, y esto no es obra de la casualidad. El movimiento no es la organización y viceversa.

                No puede pretenderse que en una página institucional figuren los conflictos pero sí que se señale que la historia no es un continuum. Simplemente para referirnos a algunas disrupciones, podemos decir que nada se dice sobre que si hoy existen los Exploradores de Don Bosco (fundados en 1915 y que en otros países se los conoce como “scouts salesianos”) que por ser los salesianos referentes en lo educativo a nivel nacional, gracias al Ministro de Educación pudieron burlar la hegemonía instituida por el decreto de Irigoyen que obligaba a someterse a quien quiera llamarse scout o usar el programa, a la Asociación Nacional de Boy Scouts Argentinos ya que no se les permitiría fundar otra  Asociación Civil, usar el nombre de “scout”, uniforme y programa (a los que interese pueden leer el decreto en un viejo artículo de Apuntad Alto… pinche aquí). Tampoco se hace referencia al conflicto histórico entre las dos Instituciones scouts (la legal y la amparada por la Iglesia Católica) por la hegemonía dentro movimiento mediante distintos tipo de artilugios, como el impedimento sostenido en el tiempo (que no fue eterno) de que la USCA pudiera constituirse como Asociación Civil, lucha que duró décadas. Nada dice que el origen de las dos es de “derecha y conservador” con una fuerte injerencia de la Iglesia Católica en una, pero con una fuerte injerencia de las Fuerzas Armadas en la otra. Ni que hablar como punto positivo de las visiones educativas que fueron generando a lo largo de los años, con diversas riquezas, puntos de encuentro y también de disyunción. Nada dice de que en 1996 como producto de una ardua negociación se produce la fusión de las dos Asociaciones Civiles en una sola, aportando la ASA (INSA) 7000 miembros (mas el reconocimiento de la OMMS) y la USCA 24000 miembros. Tampoco dice que desde el inicio de la llamada “Unidad” se produjo la fragmentación de parte de quienes no estaban de acuerdo con el modo en que se había producido, estallando distintas asociaciones de menor tamaño en distintas partes del país con grupos de las dos “ex”. El relato del texto, por omisión da una falsa idea de continuidad sin señalar las peripecias que fueron las generadoras de distintos relatos, y como decía antes esto nunca es inocente.

Dos peripecias de origen.
"Articular históricamente lo pasado
no significa conocerlo «tal y como verdaderamente ha sido».
 Significa adueñarse de un recuerdo tal y como relumbra
 en el instante de un peligro."
Walter Benjamín

                La mayoría de los que crecimos en las dos ex asociaciones fundantes de Scouts de Argentina siempre quisimos la Unidad del Movimiento Scout en una sola Organización. El mejor ejemplo de lo que esperábamos que ocurriese por proximidad cultural, era el del Escultismo Español donde la Organización Scout laica (ASDE) y la Organización Scout Católica (MSC) respetando el principio de la OMMS que solo puede existir una Organización por país, se nuclearon para formar la FEE (Federación del Escultismo Español) conservando las tradiciones educativas en cuanto a la implementación del Programa que cada una de ellas tenía (y sigue teniendo), evolucionando a partir de los intercambios y nuevos desarrollos.

                Jerome Bruner define la peripecia como el acontecimiento inesperado que altera el orden previsible de las cosas y al relato como “los intentos de superar o llegar a una conciliación con la infracción imprevista y sus consecuencias”… si es que quiere llegarse a algún tipo de resolución o simplemente a la imposición de una hegemonía. La narración es una “invitación a encontrar problemas, no una lección de cómo resolverlos. Es una profunda reflexión sobre la condición humana, sobre la caza más que sobre la presa”.

                El origen de la primer peripecia en el proceso de unificación de Scouts de Argentina podría ubicarse en el agregado de una condición más a la conocida “una asociación por país”: La imposibilidad de constituir una Federación como la Española ya que según supuestos análisis de la situación de Argentina la OMMS descarta de plano la opción federativa. De allí que en lo concreto el modo de Unificación implicaba una sola posibilidad: la fusión… la violenta reducción de dos cosas a una, lo que inicia la suspicacia y tomas de posición entre las instituciones ya que en el proceso de unidad cada una de ellas podía perder (y no conservar) lo que era propio en función de lo común, cuestión impensable con los buenos modos construcción política que traten de respetar la diversidad, generando como únicas posibilidades ante la unificación el sacrificio de la diferencia, la autosegregarción, o la segregación. Esto es lo que genera el Uno cuando no tiene apertura hacia lo Múltiple. Las preguntas que se desprenden de esta situación son las siguientes: ¿faltó vigor por parte de las dos ex asociaciones para hacer valer la posición Federativa? ¿Se aceptaron así nomás la unificación tal como la planteaba la OMMS sin evaluar las posibles consecuencias? ¿Cuáles eran los intereses políticos en juego? ¿Fue parte de una operación política hegemónica?... eso es algo que solo conocen los protagonistas, los que ocupaban los más altos cargos asociativos.

                En la “previa” ni ASA (INSA) ni USCA tenían una realidad homogénea. Las dos instituciones venían de procesos de desarrollo y luchas internas que se dispararon aún más con el proceso Fusión institucional ya que el tiempo comenzó a ser un factor importante para provocar cambios en lo interno de manera de llegar mejor posicionados al momento de la fundación de la nueva asociación en las dos áreas fundamentales: El sistema de poder (Estatuto) y el Programa. El sector más sensible para la mayoría era el Programa de Jóvenes de allí que por el lado de la USCA (la que conozco más por origen) se construye el PEECA (Proyecto Educativo del Escultismo Católico Argentino) sobre fines de los 80 y principios de los 90 junto con la elaboración del “Programa Scout” y en una decisión que generó un profundo quiebre con las Guías (AGA) se abren las ramas femeninas posiblemente para ponerse a tono no solo con la época sino con lo que sucedía en la otra Institución que contaba con ramas mixtas lo que, como en muchos países, permitía subir el número de beneficiarios ante la baja mundial que se estaba produciendo desde la década del 60. El costo de este posicionamiento implicó borrar de un plumazo el modelo participativo de construcción del programa a través de INDABAS, asambleas de Programa donde los MS de las ramas decidían por medio de distintas propuestas las reformas necesarias… ellas habían mostrado una efectividad importantísima especialmente porque los diseños se hacían teniendo en cuenta las distintas realidades por fuera de las oficinas nacionales, lo que había llevado a la Asociación a tener una diferencia estadística positiva muy significativa en ramas intermedias y mayores (hoy Caminantes – Rovers) respecto de ASA (INSA) y lo que no deja de ser importante muy por encima del promedio de la Región Americana. El poder real de la Iglesia Católica dentro de los scouts era menor ya que en las parroquias se miraba a los scouts con cierto recelo, excepto algunas excepciones... podría afirmarse que en la práctica el Escultismo Católico generalmente tenía muy poca influencia de la Iglesia Católica Institución.

                Del lado de la ex ASA sobre finales de los 80 venía solucionando sus problemas de la influencia de las Fuerzas Armadas en la Asociación y recuperando con diversos procesos exitosos el impulso en ramas en las que tenía poca cantidad de miembros, especialmente las intermedias y mayores (Caminantes – Rovers), aún así la diferencia en menos respecto de la USCA era significativa de allí la dificultad (por ejemplo) de poder pensar el programa Rover con una cantidad importante de miembros en la rama. El proceso interno también tuvo su costo en luchas y segregaciones entre diversos grupos y posiciones. Sobre el año 94 se posiciona para lo que sería la discusión del programa a partir de dos nuevos documentos: “Rutas Argentinas” y “Un lugar en el mundo.

                Para la mayoría las cartas estaban echadas… por un lado la discusión sobre el poder se dirimía en la conformación de los Estatutos y en los pactos de gobernabilidad de los primeros tres años, que debían garantizar la no absorción de una asociación por otra (en otro artículo trabajaremos sobre este tema). Por otro lado, el Programa Educativo iba a tener que ser manejado con mucho cuidado de forma de respetar de la mejor manera posible cuestiones sensibles a ambas instituciones… todo un desafío… pero aquí nos encontramos con la segunda peripecia, donde nuevamente irrumpe lo no esperado.

                Mientras el cuerpo asociativo profundizaba la integración en la práctica de lo que sería el nuevo modo organización repartiendo de forma “equitativa” los porotos del poder, el Comité de Unidad conformado por ambas asociaciones por su parte hacía de las suyas y esto claramente lo podemos leer en la memoria de Programa 1994 – 1998. Escrita por Búfalo Fernández donde expresa qué es lo que estaba pasando y se desconocía. Tomo citas textuales del documento, que es de acceso público en internet.

                En el año 1995 (un año antes de la Fusión) ocurría lo siguiente: “En el MARCO de la Conferencia Scout Interamericana, realizada en Septiembre en Colombia, en la cual asisten Mónica Maillet, Antonio Augusto Farías Marquez, Guillermo De Batista, Diana S. de Molinas, Daniel Ñañez, Marta Rago, Rafael Espinola, se decide en nombre de SA adherir completamente a la política de Programa de la Región y MACPRO como metodología para el diseño de Programa de SA.”(…) “En el Acta del Comité de Constitución del 12/5/95 se encomienda a Marta RAGO y a Daniel Vázquez que tomen las decisiones sobre el Plan de Acción de Programa. También en esa acta se aprueba la utilización de las fichas REME y que el Corresponsal Único REME funcione por “carril separado” a Programa. Además se encomienda a Emilio NAVARRO que modifique el temario del Encuentro de Dirigentes Rovers de USCA y, si no se logra, que se suspenda el encuentro”

                Posteriormente y ni bien se inicia el trabajo en SdeA se comenzaron a sentir los efectos de la pérdida de Soberanía respecto del Programa de Jóvenes cuestión que en la Memoria de Programa citada es evidente ya que cualquier cuestionamiento de esa decisión era leído como disputa por hacer valer una hegemonía sobre otra (y viceversa) cuando de lo que se trataba era sobre la construcción participativa de un Programa dentro de los lineamientos de la OSI (la malla) vrs. el Programa OSI tal cual lo producían las cartillas. Los involucrados en la decisión de mayo del 95 se responsabilizaban los unos a los otros: “Uds aceptaron primero” “¡no, fueron Uds!”; “Uds no avisaron a las bases asociativas” “¡No, fueron Ustedes!” lo que marcaba claramente el reconocimiento del error cometido (por ambos) pero ¡Nadie lo intentaba reparar!

                Siguiendo con la memoria de Búfalo Fernández, para el 14/07/95 el Comité de Constitución realiza un Seminario de presentación de MACPRO, “en ese entonces el Comité había definido un Comisionado único en Programa, que era Claudio Segretin, y de Formación Guillermo De Batista, ambos supervisados por Daniel Vázquez - Director Nacional de Métodos Educativos, y Marta Rago Sub Jefa Scout Nacional”. Algunos participantes de mi zona vinieron por un lado atraídos por la oferta de una malla común de objetivos y un método de construcción del Programa que no implicaba renunciar a la construcción conjunta a partir de las experiencias de las dos organizaciones, sino que podía constituirse como punto de partida aunque la malla fuera exagerada en la cantidad de objetivos. La información que se bajó es que era sólo una malla de objetivos y que el programa era a construir supuestamente por nosotros cuando nos constituyéramos en una asociación única. Con posterioridad a este evento se invitó a unos pocos dirigentes para trabajar con el tema, el criterio de selección corre a cuenta de quienes lo hicieron.

                En la Conferencia Mundial de Julio de 1996 se dio inicio a las conversaciones para conformar un grupo de trabajo regional para el armado de las Guías de Método y Programa... Es importante notar la diferencia: una cosa era utilizar el MACPRO, otra cosa distinta era utilizar las guías regionales que se iban a construir en función del MACPRO, ya que en base a los objetivos quienes adherían a ellos se podrían construir distintas Guías de Programa.

                La primera reunión se realizó en Chile en el mes de Agosto de 1996; participarían de ella “Claudio Segretín, Claudia Navarro, Guillermo De Batista, Gabriela Marcheli (luego Directora de Recursos Adultos) y Jorge Fernández (luego Director de Programa). Las cartas estaban echadas… 4 meses antes de la fundación de Scouts de Argentina se decidió someter el Programa de Jóvenes de la Asociación y el Programa de Recursos Adultos a una instancia supranacional que limitara la soberanía de la naciente asociación, de hecho se mandó a la reunión a los que serían Directores de las Áreas de la asociación que todavía no se había fundado y no a los que estaban como responsables del tema en ese momento, ya que por cuestiones estratégicas propias de las dos ex asociaciones iban a ser elegidos como Concejeros Nacionales, como el caso de Daniel Vazquez. La dificultad para la mayoría de los miembros de la Asociación no era el uso de la Malla de objetivos como punto de partida (aunque generaba resistencias)… el verdadero problema era subordinar sin posibilidad de modificaciones la construcción del Programa al grupo supranacional que construiría las Guías de Programa y Método (las cartillas), lo que implicaba arrancar una nueva asociación perdiendo la soberanía respecto del área que más preocupaba. En lo concreto la decisión tomada echaría por tierra un verdadero proceso de construcción participativo del Programa que partiera de las importantes experiencias educativas previas de las asociaciones negociando acuerdos progresivos para lograr el mejor programa posible para Scouts de Argentina. Las preguntas obligadas son ¿se evaluaron las posibles consecuencias que acarrearía el dirimir el conflicto de construcción del programa pateándolo para “afuera”? ¿hubo un real convencimiento de que esta decisión solucionaría los problemas? ¿o fue parte de una Operación política de quienes tenían miedo a ser absorbidos?.

                 En esos últimos meses de 1996 los cuerpos asociativos (miembros) de las asociaciones fundantes de Scouts de Argentina poco sabían de todo esto por diversos motivos: fue decidido cuatro meses antes de la Fundación de la Asociación por lo que la cuestión interna tenía foco en el proceso de unificación más complejo, que era informar y debatir en las asambleas distritales dar de baja a las asociaciones existentes para formar una nueva; la adecuación que se venía realizando para el trabajo conjunto (unificaciones de distrito, conformación de equipos, etc) generaba todo lo esperable en una situación así… gran stress institucional; por último la velocidad de la información no era la actual… a mediados 1995 aparecía “la nube” en Argentina y los usuarios generalmente eran empresas, la conexión telefónica en 1996 tenía 45000 miembros los que mayormente eran bancos, empresas y un escaso número de ciudadanos que podían acceder a una computadora y pagar el elevado costo de la conexión telefónica. Con la desinformación garantizada la explosión de este tema era cuestión de tiempo. Podría decirse que la decisión de la pérdida de soberanía fue tomada “entre gallos y medianoches”… en este caso no sería cuando los miembros de las asociaciones estaban dormidos, sino todo lo contrario, cuando estaban sobrepasados por la multiplicidad de tareas previas a la Unidad. Los personeros de este pacto lo defendieron durante años argumentando la imposibilidad de salida de esta situación, lo que no era cierto y lo que tampoco fue sin graves consecuencias como las salidas en masa de grupos y distritos ante lo que no podría ser discutido, sumadas a las pérdidas internas de dirigentes muy valiosos de ambas asociaciones en virtud del enorme grado de conflictividad generado.

                Hicieron falta 10 años de dificultades asociativas para que en virtud de cómo venía haciéndose la construcción de la Cartilla de Caminantes en el Grupo de Cartillas, y a propuesta de un Director de Programa y un Concejero Nacional que venía bregando hacía años por el tema de la soberanía programática, con el aval decisorio del Concejo Directivo en su conjunto y bajo el enojo y la presión de la OSI se decidiera disminuir el compromiso con el grupo de Cartillas de la OSI reservándonos como país la posibilidad de adherir de mínima a las decisiones sobre el Programa Regional. Se decidió aquello que durante años se había afirmado que no podía decidirse, que era sostenido en la falacia: “Tenemos que cumplir los compromisos asumidos”. Gran parte del sector político que sostenía el “no podemos irnos” se puso de acuerdo con el otro sector que reclamaba un programa soberano y así de sencillo se produjo la decisión. Basta leer las actas del Concejo Directivo 2005/2006 para darse cuenta de la veracidad de lo que comparto con Uds.




[1] Jerome Bruner “La fábrica de historias. Derecho, literatura, vida”. Ed Fondo de Cultura Económica 2013

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