domingo, mayo 26, 2013

Escultismo e ideología



(Texto publicado en 2003, en un pais que comenzaba a salir de la ruina... )      
   

"Ellos no saben, pero lo hacen". Karl Marx 

Me preguntaba el cómo comenzar un escrito que de por sí es complejo, para que pueda ser entendido y que los distintos lectores puedan –más allá de las complejidades inherentes al tema- obtener algún provecho para una relectura del campo de la realidad institucional de SdeA, como así también de la relación con el “hacia fuera” de la Organización.

Para poder establecer algunos puntos diferenciales en el proceso de definir el campo ideológico y su relación con el escultismo, se me ocurrió comenzar con una simple pregunta:

Hoy... ¿te jugaste por la paz?

Y aquí empieza el problema porque ¿qué es la Paz?. Fácilmente se podría decir que nos dirijamos al diccionario en búsqueda de una respuesta. En la Enciclopedia ENCARTA encontraremos lo siguiente:
paz. (Del lat. pax, pacis).
f.   Situación y relación mutua de quienes no están en guerra.
||  2. Pública tranquilidad y quietud de los Estados, en contraposición a la guerra o a la turbulencia.
||  3. Tratado o convenio que se concuerda entre los gobernantes para poner fin a una guerra.  U. t. en pl. con el mismo significado que en sing.  
||  4. Sosiego y buena correspondencia de unas personas con otras, especialmente en las familias, en contraposición a las disensiones, riñas y pleitos.
||  5. Reconciliación, vuelta a la amistad o a la concordia. U. m. en pl. 
||  6. Virtud que pone en el ánimo tranquilidad y sosiego, opuestos a la turbación y las pasiones.
||  7. Genio pacífico, sosegado y apacible.
||  8. portapaz. 
||  9. Rel.  En la celebración de la eucaristía según la liturgia romana, rito que precede a la comunión, en el que toda la asamblea se ofrece mutuamente un gesto de paz, como signo de reconciliación. En otras liturgias, como la hispano-mozárabe, se realiza antes de la presentación de las ofrendas de la eucaristía.
||  10. desus.  Salutación que se hace dando un beso en el rostro.


            Es muy probable que el lector pueda incomodarse un poco y piense “pero... esto no dice gran cosa, no es lo que pienso..., a mi me parece que tiene que ver con otras cosas”; entonces se trataríamos de buscar otro tipo de respuestas. Jugaremos con algunas de ellas:

1)      Me “juego por la paz” participando en una ONG en la que los ciudadanos nos asociamos para brindar un servicio determinado, para actuar y educar sobre los distintos desafíos de nuestra época, apostando a la capacitación de las personas para que haciendo uso de su libertad puedan ingresar al mercado laboral.
2)      Me “juego por la paz” reclamándole al Estado que regule mediante leyes la interacción de las relaciones productivas de manera de lograr mayor justicia, esto tiene que ver con la posibilidad de acceso a la salud, educación y el trabajo a partir de reglas claras surgidas a partir de nuestros representantes. Participo en acciones tendientes a disminuir el estado de injusticia distributiva, en redes sociales que puedan establecerse como puntos de unión para reclamar  la libertad  que tiene que ver directamente con la igualdad de oportunidades.
3)      Me “juego por la paz” cuando lucho en contra del orden capitalista, porque la forma de intercambio equivalente entre trabajo y capital implica explotación. La “guerra” es inherente a la sociedad de clases como tal, sólo la revolución socialista puede generar una paz verdadera. El estado burgués por medio de la mentira de la libertad burguesa, disfraza la esclavitud de todos.

Distintas posibles respuestas para una misma pregunta:

Hoy... ¿te jugaste por la paz?

Nos vemos obligados a re-preguntarnos:
¿Por qué paz?

      Porque basta leer cada uno de los ejemplos para darnos cuentas que la Paz planteada en el punto 1) poco tiene que ver con la del 2) y a su vez poco tiene que ver con la del 3).  Piénsenlo... hagan un esfuerzo... de hecho algunas “acciones para la paz” que se desprenden de éstos puntos serían contradictorias entre sí.
      Seguramente podríamos encontrar muchos ejemplos más, el más gráfico quizás sea el de la crisis del 2001 que sufrió nuestro país ante una serie de manifestaciones realizadas por piqueteros, ahorristas y población en general. Las palabras “pueblo”, “justicia”, “paz”, “pobreza” resonaban (y aún resuenan) en nuestros oídos... habría que pensar siguiendo el orden del argumento que planteamos que, aunque distintos sectores usaron las mismas palabras ¿era la misma “Justicia” la que pedían los ahorristas y los piqueteros?. En éste punto, como en el ejemplo de “Hoy... ¿te jugaste por la paz?” es donde comenzaremos a encontrar las diferencias.        

      Si nos “corremos” del ámbito social y lo pasamos al de la supuesta “naturaleza” nos podemos encontrar con que:
·         se puede ser un ecologista de orientación estatal, si se cree que sólo la intervención del Estado fuerte puede salvarnos de la catástrofe.
·          Se puede ser un ecologista socialista si se localiza la fuente de la despiadada explotación de la naturaleza en el sistema capitalista.
·          Se puede ser un ecologista conservador si se predica que el hombre se ha de volver a arraigar a fondo e su suelo natal...
·         otros

      Si no me equivoco, o estamos ante un problema que el diccionario no nos podrá resolver... ¿intentamos de otra manera?


“El análisis de la ideología ha de dirigir pues su atención a los puntos en
los que los nombres que prima facie significan características
descriptivas reales funcionan ya como “designantes rígidos”
Slavov Zizek

Seguramente Uds. Habrán trabajado con hilos o con sogas... bien, cuando armamos una pulsera de hilo hay un nudo inicial a partir del que se comienzan a encadenar las distintas hebras para poder ir dándole forma. Si ese nudo se “desata” la pulsera se desarma... algo similar ocurre con la Ideología: El espacio ideológico está constituido por una serie de palabras como “libertad”, “justicia”, “paz”, “Estado” “pobreza”. Las mismas van a adquirir Sentido no por la definición que obtendremos del diccionario” sino por la relación de las mismas con un significante particular que le daremos el nombre de “significante amo”, que tiene la función de anudar la cadena de significantes.

Slavov Zizek ejemplifica la función del significante Amo de la siguiente manera: “Para entender bien esto, hemos de recordar el ejemplo que hemos mencionado de ‘acolchado ideológico’: en el espacio ideológico ‘flotan’ significantes como ‘libertad’, ‘Estado’, ‘justicia’, ‘paz’... y entonces la cadena de éstos se complementa con algún significante amo (‘comunismo’) que retroactivamente determina el significado (´comunista’) de aquellos: la ‘libertad’ es real únicamente mediante la superación de la libertad formal burguesa, que es meramente una forma de esclavitud; el ‘Estado’ es el medio por el cual la clase gobernante garantiza las condiciones de su gobierno; el intercambio de mercado no puede ser ‘justo y equitativo’ porque la forma de intercambio equivalente entre trabajo y capital implica explotación; la ‘guerra’ es inherente a la sociedad de clases como tal; sólo la revolución socialista puede generar una ‘paz’ duradera, y así sucesivamente”. A esto Zizek le agrega otras cuestiones más, como por ejemplo que “ ‘comunismo’ significa (en la perspectiva de los comunistas, claro está) progreso en la democracia y libertad, aún cuando – en el nivel de los hechos, descriptivo- el régimen político legitimado como ‘comunista’ produzca fenómenos sumamente represivos y tiránicos”.

Respecto de la palabra “Pueblo”, Zizek dice que “El Partido cree que es el Partido porque él representa los verdaderos intereses del Pueblo, porque está arraigado en el Pueblo, expresa la voluntad de éste; pero en realidad el Pueblo es el Pueblo porque –o con mayor precisión, en la medida en que- está encarnado en el Partido. Y al decir que el Pueblo no existe como un soporte del Partido, no queremos decir el hecho obvio de que la mayoría del Pueblo no apoya en realidad al Partido; el mecanismo es algo más complicado. El funcionamiento paradójico del ‘Pueblo’ en el universo totalitario se puede detectar con mayor facilidad mediante el análisis de frases como ‘todo el Pueblo apoya al Partido’. Esta proposición no se puede falsear porque, tras la forma de la observación de un hecho, tenemos una definición circular del Pueblo: en el universo stalinista, ‘apoyar al gobierno del Partido’ está ‘rígidamente designado’ con el término ‘Pueblo’ –es, en último análisis, el único rasgo que en todos los mundos posibles define al Pueblo. Por ello el miembro real del Pueblo es únicamente aquel que apoya el mandato del Partido: los que están en contra de su gobierno son excluidos automáticamente del Partido; se convierten en los ‘enemigos del Pueblo’. Lo que tenemos aquí es en cierta manera una versión más cruel del conocido chiste ‘mi novia nunca falta a una cita conmigo porque, a partir del momento en que no acuda a una, dejará de ser mi novia’ – el Pueblo siempre apoya al Partido porque cualquier miembro del Pueblo que se oponga al mandato del Partido se excluye automáticamente del Pueblo”

Por medio de este sencillo ejemplo podremos volver a la pregunta “Hoy... ¿te jugaste por la paz?”... la paz de la que se trate va a tener que ver con el encadenamiento de los distintos significantes anudados a otro particular que podría ser “comunismo”, “socialdemocracia”, “liberalismo”, “conservadurismo” que actuarán como significantes amos que harán consistente la cadena, permitiendo que podamos decir que la paz de unos no es la misma que la paz de otros, que el efecto de significación en unos no es el mismo que en los otros.

Bien... si siguieron el razonamiento hasta aquí será más fácil poder pensar –aunque en forma sencilla- lo que se considera como un “designante rígido” o “designador rígido” , significantes que nos llevan a pensar que de entre todas las palabras existe al menos una, que se convierte en referencia para el resto; este designador rígido sería como el “nudo” inicial de la pulsera que utilizaba como ejemplo.

Muchas de nuestras discusiones actuales dentro de Scouts de Argentina tienen una base parecida a lo que planteamos; hablamos de distintos sectores ideológicos antagónicos ante una pregunta tan sencilla y compleja como el pensar ¿Cuál es la Misión del Escultismo en nuestra época?; pregunta que para nada es inocente ya que direcciona la propuesta pudiendo provocar distintas mutaciones  en dirección de una Ideología determinada para la cuál el movimiento pasaría a ser una “presa más” de “bajada de línea” ideológica. Hace unos meses atrás, el IM Víctor Gonzáles Santos – scout mexicano – planteaba lo siguiente: “...lo que a mi me causa interés y tristeza, es que las voces disidentes propositivas y las diferentes formas de pensamiento dentro del escultismo no son nacidas del escultismo. En ellas, poco de advierte del espíritu scout de BP. Pareciera que todas esas voces existen mas allá del escultismo, que hablan por causa de otros ideales, ya sean rastas, ecologistas, darks, nihilistas, etc. Como si su identidad scout viniera de mas allá del escultismo, como si el ser scout fuera un accidente en su vida o ideología y no la base de ello. Vamos, no son así ni piensan así por ser scouts sino a pesar de ello...” Si traigo ésta frase del amigo mexicano es porque me pareció sumamente certera para la situación actual del escultismo argentino: muchas de las propuestas de la dirigencia nacional y de los “iluminados de turno” parecieran construirse de ésta manera... el “ser scout” sería como una especie de “accidente”  que es vivido como un “peso” siendo el movimiento  la excusa para hablar desde otros ideales o –teniendo en cuenta el título de éste artículo- Ideologías que si bien puede relacionarse de alguna manera con la propuesta del movimiento, estrictamente no es lo que el escultismo le propone a los niños y jóvenes. Se produce un fenómeno de inmixión ideológica  que ya habíamos marcado en “Escultismo soft... escultismo clásico” diciendo que “Si hacer un campamento es alienar a los chicos, si jugar es estar fuera de la realidad, si usar un uniforme es separarse de la sociedad, si hacer un buen uso de los símbolos es ser “oscurantista”, si entender el servicio como parte de un proceso educativo y no como fin último es no apreciar las necesidades de la comunidad ¿Cuál es la actividad scout?... La respuesta no se hace esperar y señala en dirección de las otras ONGs... ‘debemos hacer y comprometernos con lo que hacen ellos’ en un desplazamiento sin puntuación que va desde organizar una marcha para ‘reinvindicar el derecho de hacer avanzar el caballo de ajedrez en línea recta’ hasta el envío masivo de mails a Japón para que no pesquen más ballenas... y por favor no se malentienda... simplemente son cuestiones que hacen a la especificidad de las instituciones, la indiferenciación institucional a uno de los lugares que lleva es a la parálisis.

La pregunta que a esta altura se nos hace necesaria es la siguiente ¿Qué opera como “designador rígido” en el movimiento scout? ¿es algo interno al mismo o lisa y llanamente estamos “atados” a la ideología de quienes ocasionalmente asuman puestos jerárquicos asociativos?. Hace unos años atrás, en una “discusión epistolar” con una persona perteneciente al staff de la OSI, le escribía  lo siguiente respecto a la definición de Método Scout que realiza la OMMS: “ A mi entender, la Ley ocupa una doble posición... está dentro  del conjunto pero a la vez le es excéntrica, y siendo ex céntrica es lo que le permite dar consistencia al resto de los elementos. La Ley  al ser Ideal, rasgo, ocupa el lugar de lo que Lacan definió como S1 (significante amo)... No debemos cometer el error de creer que la Ley es una  parte más del método.” JA Miller dirá que “El I del ideal se puede construir de un modo superior y legítimo como una función social e ideológica”.; Zizek agregará que “Lo que llamamos ‘realidad social’ es en último término una construcción ética”.
 Es a partir de la Ley Scout que un Scout interpela y construye la realidad, es éste el “designante rígido” que permite el encadenado de los distintos términos brindándoles sentido, es la construcción ética que nos plantea BP y que perdura en el tiempo uniendo a las distintas Asociaciones, aunque algunas como SdeA no reconozcan que los “otros” aún en la diferencia también son Scouts. Este punto no es para nada casual, es similar a lo que se planteaba con el término “pueblo”... si tu opinión respecto del método es distinta no sos parte del “pueblo” de la OMMS... el totalirtarismo ideológico siempre ha utilizado ésta técnica, el ejemplo quizás más conocido es la discriminación del judío que asume en su ser todos los males de la sociedad y no se lo reconoce en tanto humano. Dicha técnica también se la usa a nivel “interno” por los dirigentes totalitarios; ya no necesitan el punto externo que implica la Ley porque ellos se hacen Amos de la Ley, son la Ley. No dirán a quienes ocupan el lugar de “súbditos” “han de seguirme porque soy su dirigente” sino todo  lo contrario... “Por mí sólo no soy nada, soy lo que soy únicamente como una expresión, una encarnación, un ejecutor de la voluntad de ustedes, mi fuerza es la fuerza de ustedes” otra de las formas de decir que “Soy su Amo porque Uds me tratan como a su Amo, son Uds con sus actos, los que me hacen su Amo”... el engaño básico de este tipo de afirmación  es cuál es el punto de referencia del Dirigente que se utiliza, la instancia a la que él se refiere para legitimar su mando porque ¿quiénes son “el Pueblo”? ¿los pocos que piensan como él? ¿el resto está fuera de la concepción de “Pueblo”?... para pensarlo, y mucho.

“La ideología no es una ilusión tipo sueño que construimos para huir de la
insoportable realidad; en su dimensión básica es una construcción de la
fantasía que funge de soporte a nuestra “realidad” como ilusión que
estructura nuestras relaciones sociales efectivas, reales y por ello encubre
un núcleo insoportable, real, imposible”
Slavoj Zizek

      Ustedes pensarán... ¿por qué incluir una reflexión sobre ideología y escultismo?. Comenzábamos el texto con una frase de Marx que pasó a la historia, y que es la más sencilla definición de la ideología: “Ellos no lo saben, pero lo hacen”... porque de eso se trata, la gran mayoría de los seres humanos participamos en una realidad social cuya existencia implica un No – Conocimiento en lo que se refiere a su esencia; esta llamada “efectividad social” implica que los diferentes individuos “no sepan lo que están haciendo”: el ejemplo más común es el dirigente que en el patio de su grupo aplica el Programa Transnacional del Movimiento sin darse cuenta que, en acto, es transmisor  de una ideología que no eligió y a la que se le solicita fidelidad.

      “Ellos no saben, pero lo hacen”. Zizek analizando la “apuesta de Pascal” dirá que “Cuando nos sometemos a la máquina de un ritual religioso, ya creemos sin saberlo; nuestra creencia ya está materializada en el ritual externo; en otras palabras, ya creemos inconcientemente... “ ¿Y qué ocurre cuando el ritual se ha vaciado, como en el caso de la famosa “Renovación pedagógica”? ¿Nos convertimos en increyentes?... otra buena pregunta, pero de la que no nos ocuparemos en éste escrito.

“Ellos no saben, pero lo hacen”, también podríamos decir: “Ellos saben que en su actividad siguen una ilusión, pero aún así lo hacen”, lo que marcaría una postura esperanzada; el problema lo encontramos cuando aparece la postura cínica del lado de la perversidad institucional, que adquiere  diversas formas:

“Ellos saben que su idea de libertad encubre una forma particular de imposibilidad de opción, pero aún así, continúan en pos de esa idea de libertad”
“Ellos saben que su idea de escultismo encubre un abandono de los fundamentos del movimiento, pero aún así, continúan trabajando en pos de esa idea”
“Ellos saben que su idea de participación encubre una forma particular de manipulación de los socios, pero aún así siguen trabajando en pos de su idea de movimiento”
“Ellos saben que otras organizaciones scouts existen y se hermanan a  través de la Ley Scout, pero aún así negarán su existencia porque la única manera de ser scouts es como lo entienden  ellos; reconocer su existencia implicaría reconocer su propia incongruencia”



Bibliografía:


Slavov Zizek. “El sublime objeto de la ideología”, Ed. Siglo XXI

sábado, mayo 11, 2013

Guía para el debate de "El Señor de las Moscas"





Una buena posibilidad para la formación contínua es el juntarse a ver algunas películas con el Concejo de Grupo, el Equipo Distrital, Zonal o en la misma Formación. Les dejo una película que solía pasar en los cursos de Liderazgo...


Basada en el libro de Lord William Golding 



Introducción:  
    
                      Poder ser espectadores de una película que trata sobre la realidad humana, en especial sobre la dinámica que podemos observar en los grupos, es una oportunidad que no podemos menospreciar. Pocos autores de la literatura han podido expresar de manera tan impactante y realista cómo es el mundo adolescente y cómo se van configurando distintas relaciones y conflictos en torno a los grupos. Pero ojo, no sólo esta dinámica se da en grupos de adolescentes y jóvenes, sino que también se halla presente en los distintos grupos en los que se participamos, más allá de la edad de sus miembros.
                      Es importante tener en cuenta, que en la versión que presenta la película, los muchachos pertenecen a un Liceo, en el cual es consabido el tipo de orden que impera. William Golding, en su libro parte de un accidente que ocurre en un barco que estaba lleno de muchachos y en el cual la mayoría de los adultos muere. Este detalle es a tener en cuenta, en virtud de que en el momento del análisis no debe confundirnos la supuesta extracción militar de los muchachos.
                      El desafío que les presentamos, es una buena posibilidad para que aquellos dirigentes que están a cargo de jóvenes puedan reflexionar sobre su práctica y su rol  en el grupo de jóvenes con el que trabajan. 

1.       La situación planteada por la película suele ser un ideal adolescente: Un mundo sin adultos. Pero aún así, ¿un mundo sin adultos, no precisa reglas? 
Ralph: El que tiene la concha habla. Es la regla
Un chico habla: ¿Es una Asamblea?
Ralph
Ralph: Debemos hacer muchas cosas ... una señal ... un fuego ... tendremos reglas
Alguien pregunta: ¿Quién es el líder?
... 
Alguien roba una navaja
Ralph: Debemos tener reglas y sanciones
Jack: ¿Reglas por robo?
Comienza el conflicto entre Ralph y Jack.

A Trabajar
                   ¿Qué similitudes encontramos entre las situaciones que se plantean en la primer parte de la película y el sistema de patrullas?
              ¿Cuáles son las diferencias?
                     
2.       En la película observamos que en la mayoría de las situaciones están implicados tres
Actores principales: Ralph, Jack y Piggy.
¿ Qué características personales pueden decir de cada uno de ellos?
¿ Qué roles institucionales y emocionales entran en juego?

3.       ¿Qué situaciones concretas - reales o fantaseadas – hacen que Ralph vaya perdiendo
       liderazgo frente al grupo y como contrapartida crezca Jack como líder?      
       Podemos hablar de tres tipos de líderes: el democrático, el desbolado y el manijero. ¿Qué liderazgos ponen
 en juego Ralph y Jack?
       ¿En base a qué caracterizaríamos sus liderazgos?

4.       ¿Cuáles son las distintas ceremonias que podemos ubicar en la película?
¿Qué función cumplen?
¿Se parecen en algo a las ceremonias de los jóvenes que están dentro o fuera del movimiento?

5.       Leemos atentamente el siguiente texto, extractado del Libro:
   “- Va a estallar una tormenta – dijo Ralph – y habrá una lluvia como cuando caímos aquí. ¿quién es el listo ahora? ¿dónde están vuestros refugios? ¿qué vais a hacer?
Los cazadores miraban inquietos el cielo, vacilando bajo el golpeteo de las gotas. Una onda de intranquilidad sacudió a los niños y los llevó de un lado a otro. La luz indecisa se hizo más brillante y los golpes de los truenos eran apenas soportables. Los pequeños echaron a correr alrededor, gritando.

   Jack saltó a la arena.
-          ¡El baile! ¡Vamos! ¡El baile!
   Corrió trastabillando por la arena suelta hacia el espacio rocoso, más allá del fuego. Entre las luces de los relámpagos el aire era oscuro y terrible, y los niños lo siguieron vociferando. Roger fue el cerdo y gruñó y embistió a Jack que saltaba y lo esquivaba. Los cazadores tomaron sus lanzas, los cocineros tomaron sus asadores, y el resto trozos de leña. Se inició un movimiento circular y nació un canto. Mientras Roger imitaba el terror del cerdo, los pequeños corrían y saltaban fuera del círculo. Piggy y Ralph, bajo la amenaza del cielo, se apresuraron a incorporarse a ésta sociedad, demente, pero segura en parte. Les alegró tocar las espaldas oscuras de la cerca, que encerraba el terror y lo domaba.
   -¡Mátala! ¡Deguéllala! ¡Desángrala!
   El movimiento se hizo regular mientras el canto perdía su carácter de excitación superficial y se hacía un golpeteo regular como un latido. Roger dejó de ser un cerdo y se transformó en un cazador, de modo que el centro del círculo bostezó vacío. Algunos de los pequeños iniciaron una rueda propia; y los círculos complementarios giraron como si la repetición pudiese sacar seguridad de sí misma. Era como el pulso y la agitación de un solo organismo.
   Una cicatriz blanco azulada dividió el cielo oscuro. Un instante más tarde el ruido caía sobre ellos como un gigantesco latigazo. El canto subió un tono en agonía,
   ¡Mátala! ¡Deguéllala! ¡Desángrala!
   Ahora del terror se alzó otro deseo, denso, urgente, ciego.
   ¡Mátala! ¡Deguéllala! ¡Desángrala!
   La cicatriz blanco azulada se abrió otra vez sobre ellos y la explosión sulfurosa cayó golpeando. Los pequeños chillaron y corrieron alocadamente, huyendo de las cercanías de la selva, y uno de ellos quebró aterrorizado el círculo de los mayores.
   ¡Ahí viene! ¡Ahí viene!
   El círculo se abrió en una herradura. Algo salía arrastrándose de la selva. Salía oscuramente, titubeando. El agudo chillido que se alzó ante la bestia fue como un dolor. La bestia se precipitó en la herradura.
   ¡Mátala! ¡Deguéllala! ¡Desángrala!
   La cicatriz blanco azulada era constante ahora; el ruido insoportable. Simón gritaba algo acerca de un hombre muerto en la montaña.
   ¡Mátala! ¡Deguéllala! ¡Desángrala!
   Las lanzas cayeron y la boca del nuevo círculo tembló y gritó. La bestia estaba de rodillas en el centro, con los brazos sobre la cara. Gritaba algo contra el abominable ruido acerca de un cadáver en la montaña. La bestia arremetió, rompió el círculo y cayó por el empinado lado de la roca a la arena junto al agua. Inmediatamente la multitud corrió detrás y saltó de la roca, sobre la bestia, gritando, golpeando, mordiendo, desgarrando. No hubo palabras, ni movimientos, excepto los de los dientes y uñas.

   Luego las nubes se abrieron y dejaron caer la lluvia como una catarata. El agua saltó de la cima de la montaña, arrancando ramas y hojas, y se derramó fríamente sobre el montón que luchaba en la arena. Al fin el montón se quebró y unas figuras se apartaron. Sólo la bestia no se movió, a unos pocos metros del mar. Aún en la lluvia pudieron ver qué pequeña bestia era; y ya su sangre manchaba la arena pálida.

   El viento creció y llevó la lluvia a un lado y a otro, haciendo caer el agua en cascadas de los árboles de la selva. En la cima de la montaña el paracaídas se infló y se movió; la figura resbaló, se puso de pie, giró, bajó balanceándose por el aire húmedo y rozó con pies flojos las cimas de los altos árboles; y cayendo, descendió a la playa y los niños huyeron chillando a la oscuridad. El paracaídas llevó más allá la figura, abriendo un surco en la laguna, y la hizo pasar por los arrecifes, mar afuera.

   A medianoche la lluvia cesó y las nubes se alejaron, de modo que el cielo se cubrió otra vez con las increíbles lámparas de las estrellas. Luego la brisa murió también y no se oyó otro ruido que el de las gotas e hilos de agua que corrían por las grietas y caían, hoja por hoja, a la oscura tierra de la isla. El aire era fresco ahora, húmedo, y claro; y al fin hasta el ruido del agua cesó. La bestia yacía acurrucada en la arena pálida y las manchas se extendían, lentamente.

   El borde de la laguna se transformó en una línea fosforescente que avanzaba poco a poco, mientras crecía la marea. El agua clara reflejaba el cielo claro, y las brillantes constelaciones angulares. La línea de fosforescencia se curvó alrededor de los granos de arena y los pequeños guijarros; los sostuvo un momento en un hoyuelo de tensión, los aceptó al fin con una sílaba inaudible, y siguió adelante.
   A lo largo de la línea de charcos de la costa, en la creciente claridad, se movían unas raras criaturas, de cuerpos bañados por la luna y ojos ardientes. Aquí y allá una piedra más grande se cubría de una capa de perlas. La marea crecía sobre la arena agujereada por la lluvia y lo alisaba todo cono una capa de plata. Al fin tocó la primera de las manchas junto al cuerpo quebrado, y las criaturas fueron como una luz móvil a reunirse en la orilla. El agua subió más y vistió con su brillo el áspero pelo de Simón. El contorno de su mejilla se hizo de plata y la curva del hombro se transformó en mármol esculpido. Las raras, expectantes criaturas, con ojos ardientes y exhalando columnas de vapor, se ocuparon alrededor de su cabeza. El cuerpo se alzó una fracción de centímetro, y una burbuja de aire se le escapó por la boca con un sonido húmedo. Luego se volvió suavemente en el agua.

   En alguna parte sobre la oscurecida curva del mundo, el sol y la luna ejercían su influencia; y la película de agua sobre el planeta creció hinchándose ligeramente en un lado, mientras giraba el núcleo sólido. La gran ola de la marea se adelantó a lo largo de la isla y el agua se alzó. Suavemente, rodeado por una orla de inquisitivas criaturas brillantes, él mismo una forma plateada bajo las inmutables constelaciones, el cuerpo muerto de Simón se movió hacia el mar abierto...”

¿Se animan a responder por qué murió Simón?

6.       Luego de que a Piggy le robaran los lentes, llorando sobre sus piernas, éste le dice a 
Ralph:

Hicimos exactamente lo que los mayores hubieran hecho. ¿Por qué no funcionó?. Si no fuera por él todo hubiera ido mejor...   Podríamos darnos por vencido e irnos con su tribu, por lo menos estaríamos con los otros chicos

¿Se animan a contestarle a Piggy la primer pregunta que formuló?

¿Por qué luego de lo que pasó Piggy le sugiere a Ralph ir con la otra tribu?

7.       Luego de lo ocurrido con los lentes, Ralph y piggy van en búsqueda de la tribu.

Ralph: Traigo la concha y convoco a una Asamblea. ¿Dónde está Jack?
Jack:  Este es mi territorio, mi tribu, vete al tuyo
Piggy: Tú no te quedas en tu territorio, destrozaste nuestro campamento y robaste mis gafas.
Ralph: Piggy no puede ver sin sus lentes, si necesitas fuego sólo tienes que pedirlo

Ralph y jack se pelean. Piggy hace sonar la concha

Piggy: Esto es serio... lo que quiero decir es que si no nos encuentran, posiblemente tendremos que vivir aquí mucho tiempo, quizás por el resto de nuestras vidas. Si estamos atrapados aquí hasta hacernos viejos, no podemos seguir siendo niños, debemos ser razonables y hacer que funcionen las cosas
Algunos chicos tiran una roca y cae sobre Piggy, dándole muerte.
Ralph: No  te saldrás con la tuya
Jack: ¿Qué vas a hacer...? estás solo...
Echan a Ralph a toscazos

¿Qué les sugiere esta escena?

8.       Leemos el siguiente texto:

          “ Se incorporó tambaleándose, preparado para nuevos terrores, y alzó los ojos hacia una
     gran gorra con visera. Era una gorra blanca arriba, y sobre la sombra verde de la visera
     había una corona, un ancla y unas hojas de oro. Vió una tela blanca, unas charreteras, un
     revólver, una hilera vertical de botones brillantes en el frente de un uniforme.

         Un oficial de marina estaba allí de pie, en la arena, mirando a Ralph con un cauteloso
     asombro. En el agua, detrás de él, había un bote, con los remos en alto sostenidos por
     marineros. En la cámara del bote otro marinero sostenía un fusil ametralladora.
         Los gritos ululantes vacilaron y se apagaron.

         El oficial miró dudosamente a Ralph un momento; luego apartó la mano de la culata del
     Revólver.
-          Hola
   Encogiéndose un poco, conciente de su desagradable apariencia, Ralph respondió tímidamente
-          Hola
   El oficial asintió, como si le hubieran contestado a una pregunta.
   ¿Hay algún adulto... algún grande entre vosotros?
   Ralph sacudió silenciosamente la cabeza. Dio media vuelta en la arena. Un semicírculo de  niñitos, con los cuerpos manchados con arcilla de color, unas varas afiladas en las manos, estaban de pie en la playa, muy callados.
-          Diversiones y juegos – dijo el oficial.
   El fuego alcanzó los cocoteros de la playa y los devoró ruidosamente. Una llama saltó como un acróbata y lamió las cabezas de las palmeras en la plataforma. El cielo era negro.
   El oficial le sonrió animadamente a Ralph, mostrando los dientes.
-          Vimos vuestro humo. ¿Qué habéis estado haciendo? ¿Librando una guerra o algo parecido?
   Ralph asintió.
   El oficial inspeccionó al pequeño espantapájaros que tenía delante. El chico necesitaba un baño, un corte de pelo, una sonada de nariz y una buena cantidad de ungüento.
-          No mataron a nadie, espero. Ningún cadáver
-          Solo dos. Y desaparecieron
-          ¿Dos?... ¿Mataron a dos?
   Ralph asintió otra vez. Detrás, la isla entera se estremecía con las llamas. El oficial sabía, por regla general, cuando la gente decía la verdad. Silbó suavemente.
   Otros niños aparecían ahora, muy pequeños algunos, oscuros, con los vientres hinchados de las criaturas salvajes. Uno de ellos se acercó al oficial y alzó los ojos.
-          Yo soy, yo soy...
   Pero no hubo nada más, Percival Wemys Madison buscó en su cabeza una fórmula de encantamiento que se había desvanecido.
   El oficial se volvió otra vez hacia Ralph.
-          Os sacaremos de aquí. ¿Cuántos sois?
   Ralph meneó la cabeza. El oficial miró por encima de él al grupo de niños pintados.
-          ¿Quién manda aquí?
-          Yo –dijo Ralph en voz alta
   Un niñito que llevaba los restos de una extraordinaria gorra negra sobre el pelo rojo y unos pedazos de lo que había sido un par de lentes en la muñeca, empezó a adelantarse y se quedó en su sitio.
-          Vimos vuestro humo. ¿y no sabéis cuántos sois?
-          No, Señor
-          Yo hubiera pensado –dijo el oficial mientras imaginaba la búsqueda que sería
necesario hacer -, yo hubiera pensado que un grupo de niños británicos... sois todos británicos, ¿no es cierto?... serían capaces de ofrecer mejor espectáculo... quiero decir
-          Fue así al principio - dijo Ralph -, antes que las cosas...
   Se detuvo
-          Estábamos juntos entonces...
   El oficial asintió animándolo
-          Si ya sé, hermoso espectáculo. Como en la isla de coral.
   Ralph lo miró silenciosamente. Durante un momento vislumbró la imagen de aquel raro encanto que una vez había envuelto las playas. Pero la isla estaba ahora chamuscada como leña, y Simón había muerto, y Jack había... Las lágrimas le corrieron por las mejillas y unos sollozos lo sacudieron. Se entregó al llanto por primera vez en la isla; grandes convulsivos espasmos de pena que parecían retorcerle todo el cuerpo. Su voz se alzó bajo el humo negro, ante las ruinas quemadas de la isla; y contagiados por aquella emoción, los otros niñitos empezaron a sacudirse y a sollozar también. Y en medio de ellos con el cuerpo sucio, el pelo enmarañado, moqueando, Ralph lloró el fin de la inocencia, la oscuridad del corazón del hombre, y la caída por el aire del sincero y juicioso amigo llamado Piggy.
    El oficial, en medio de aquel ruido, se sintió conmovido y un poco embarazado. Se volvió para darles tiempo de que se recobraran; y esperó, fijos los ojos en el gallardo crucero, allá lejos.

El final de la película (y del libro) es interesante para plantearse algunas preguntas que tienen que ver con todo el desarrollo de la película.

a)      ¿Qué fue ocurriendo con la Asamblea de los chicos?
¿Cómo fueron evolucionando las reglas y sanciones?
¿Cómo fueron evolucionando los valores?
b)      ¿Qué hilo conductor encuentran entre: la muerte del adulto, la muerte de Simón,
la muerte de Piggy y la persecusión para dar muerte a Ralph?
c)      ¿Qué hubiese pasado si en el grupo hubiese sobrevivido un adulto?
¿Cuál es el rol del adulto?